Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

Acorralado
Acorralado

First blood (1982) * USA

          También conocida como:
                    - "Rambo" (Argentina, México, Perú, Venezuela)
                    - "Fuga sangrienta" (Colombia)

Duración: 97 Min.

Música: Jerry Godlsmith

Fotografía: Andrew Lazslo

Guión: Michael Kozoll, William Sackheim, Sylvester Stallone (N.: David Morrell)

Dirección: Ted Kotcheff

Intérpretes: Sylvester Stallone (John Rambo), Richard Crenna (Coronel Samuel Trautman), Brian Dennehy (Sheriff Will Teasle), Bill McKinney (Capitán Dave Kern), Jack Starret (Sargento Arthur Gault), Michael Talbott (Balford), Chris Mulkey (Ward), John McLiam (Orval), Alf Humphreys (Lester), David Caruso (Ayudante Mitch), David L. Crowley (Shingleton), Don MacKay (Preston).

Diciembre de 1982. John Rambo, llega caminando a una casita junto a un lago, un lugar aparentemente idílico, preguntándole a una mujer por Delmar Berry, del que le cuenta era amigo, ya que era de su mismo grupo en Vietnam.

La mujer le cuenta que Delmar murió el año anterior por culpa de un cáncer con el que llegó ya de Vietnam por culpa del agente naranja

Triste al enterarse de la noticia, camina hasta llegar a la ciudad de Hope que se prepara para las fiestas de Navidad

Visto por el sheriff Will Teasle con su pelo largo y su chaqueta de tipo militar, lo toma por un vagabundo por lo que le pide que se vaya, y para asegurarse de que lo hará lo sube en su coche y lo lleva hasta las afueras, aunque, cuando ya lo ha dejado allí y se aleja observa cómo Rambo vuelve sobre sus pasos, por lo que el sheriff, enfadado, decide cachearlo, descubriendo que lleva un enorme cuchillo de caza, deciciendo detenerlo por vagabundeo y resistencia a la autoridad, lo que asegura le supondrá una multa de 290 dólares, y 90 días de reclusión.

Una vez en comisaría lo interrogan, aunque él se niega a dar sus datos o a poner sus huellas de forma voluntaria, debiendo ser obligado a hacerlo, tras lo cual deciden darle una ducha con una manguera de agua a presión, golpeándolo antes uno de los agentes con su porra, teniendo recuerdos mientras lo hacen de su pasado en Vietnam.

Deciden tras ello afeitarlo, siendo sujetado por uno de los agentes con la porra por el cuello, lo que le trae vívidos recuerdos de las torturas que sufrió en Vietnam, recordándole la navaja de afeitar el cuchillo con que lo torturaron, por lo que reacciona violentamente, consiguiendo huir de la comisaría burlando a todos los agentes, y consiguiendo recuperar su cuchillo antes de robar una moto con la que huye, perseguido por varios coches de patrulla, dirigiéndose hacia el bosque, donde, pese a su desconocimiento del terreno, consigue deshacerse de ellos, acabando volcado el coche del sheriff, que pide la colaboración de la Guardia Nacional y el apoyo de perros rastreadores y de helicópteros.

Consiguen así rodearlo, quedando atrapado y sin poder huir al tener frente a sí un enorme barranco, decidiendo tratar de descender por la roca con la sola ayuda de sus manos, cuando llega el helicóptero pedido por el sheriff, desde el que Galt, ignorando las órdenes del sheriff comienza a dispararle, obligando a Rambo a lanzarse al vacío, amortiguando los árboles su caída, aunque acaba malherido.

Acorralado de nuevo, y viendo que Galt va a dispararle nuevamente, lanza una piedra hacia el helicóptero, que hace un movimiento brusco, haciendo que Galt pierda el equilibrio y caiga al vacío muriendo, tras lo que Rambo se hace con su arma.

Aprovechando ese momento de confusión, Rambo se cose la herida que se hizo al caer sobre el árbol, saliendo tras ello con los brazos en alto para asegurar que él no mató al hombre del helicóptero, pese a lo cual siguen disparándole.

Llegan entonces informaciones sobre el hombre que descubren que es un boina verde, que recibió la Medalla de Honor del Congreso como héroe de guerra, lo que no amedranta a Teasle, que decide continuar con la persecución para vengar la muerte de su amigo Galt.

Rambo comienza a prepararse para poder repeler el asedio afilando pequeños palos con su cuchillo.

Mientras comienza a llover, los hombres del sheriff continúan con la búsqueda, con la ayuda de los perros, avanzando en línea separados entre ellos por unos 20 metros, deshaciéndose de inmediato de los Doberman, y sorprendiendo uno a uno a sus perseguidores, de los que se va deshaciendo, aunque sin acabar con ellos, gracias a sus trampas, logrando sorprender al propio Teasle, al que le pide que le dejen en paz si no desea que acabe con ellos.

Llega tras ello la guardia Nacional para unirse a la búsqueda, llegando también el coronel Samuel Trautmann, que asegura fue quien entrenó a Rambo y que fue su jefe en Vietnam, que les asegura que a acudido a salvarlos a ellos de Rambo y no al contrario, pues les asegura que él era el mejor de sus hombres, pidiéndoles que lo dejen escapar si no desean que acabe con muchos de sus hombres.

Mientras come la carne de un animal que cazó escucha la radio que le quitó a Galt, con la que intentan ponerse en contacto con él, que no les contesta para que no puedan localizar su posición, pese que le dicen que si se entrega se encargarán de que tenga un juicio justo.

Solo contestará cuando oye la voz del coronel, al que le muestra su pesar tras saber que murieron todos sus compañeros.

El coronel le dice que él le ayudará a salir de allí, respondiéndole él que no saldrá pese a estar acorralado.

Un enorme grupo de personas sigue su rastro, logrando él despistarlos tras ocultarse en el río, aunque se encuentra entonces con un muchacho que estaba cazando con su padre, el cual alerta a las fuerzas que lo buscan disparando al aire, quedando así su posición localizada, por lo que se oculta en una antigua mina, adonde los voluntarios de la Guardia Nacional no se atreven a internarse, cuando Rambo les dispara.

Finalmente hacen un disparo con un lanzagranadas, encontrándose Teasle cuando llega hasta el lugar, a los voluntarios haciéndose fotografías felices, presumiendo de haber acabado con un hombre tan peligroso, pidiéndoles el sheriff que busquen su cuerpo entre los escombros.

Pero dentro de la mina Rambo ha sobrevivido y recorre los túneles de la mina tratando de encontrar una salida, con una improvisada antorcha con la que observa de dónde proviene el aire, y dirigiéndose hacia allí, debiendo sufrir en su periplo el ataque de las ratas.

Entretanto el sheriff coincide esa noche en un bar de la población con Trautmann, disculpándose con él al reconocer que deseaba acabar con Rambo.

No sabe que este continúa vivo y que ha conseguido encontrar finalmente una salida cerca de la carretera, observando que la guardia nacional realiza maniobras muy cerca, asaltando el último de los camiones de una caravana que pasa junto a él, cargado de explosivos, y haciéndose con su control, aunque poco después un coche patrulla encuentra al conductor andando y dan la voz de alarma, comunicando al sheriff que Rambo sigue vivo.

Poco después un coche patrulla comienza a seguirlo y a dispararle, si bien consigue desviarlo y hacer que choque con otro coche, librándose así de él.

No obstante montan un puesto de control a la salida de un puente para conseguir detenerlo, pese a lo cual, en vez de detenerse salta por encima de los coches, dirigiéndose tras ello hasta una gasolinera, envistiendo una vez en la misma contra los surtidores, provocando un enorme incendio y las consiguientes explosiones, debido al combustible en contacto con los explosivos.

Con toda la policía y los bomberos concentrados en el incendio, él logra internarse en la población sin problemas, pidiendo el sheriff mediante megafonía que la gente se refugie en sus casos, no escuchando el consejo del coronel de marcharse si no desea que Rambo acabe con él cuando le informan de que no lo han encontrado entre los restos de la gasolinera.

Rambo provoca un apagón disparando contra los transformadores de la luz, dirigiéndose a una armería donde provoca otra explosión tratando de localizar al sheriff, al que descubre agazapado en la azotea de la comisaría esperándolo.

Entra entonces en la comisaría, tratando de llamar la atención del sheriff para que rebele su posición en la azotea, disparándole tras localizarlo a través del techo hasta conseguir herirlo y que caiga por el tragaluz.

Se dirige después hacia él dispuesto a matarlo, aunque aparece entonces el coronel Trautmann que le pide que no lo mate y que se entregue, pues no tiene posibilidad alguna ya que está rodeado y acabarán con él.

Rambo se queja de que después de haber luchado por su país les trataron a su regreso como asesinos de niños, pasando de tener millones de dólares en sus manos, ya que pilotaba aviones y conducía tanques y utilizaba sofisticado armamento, a no poder conseguir como civiles trabajo, ni siquiera como lavacoches.

Tenía además numerosos amigos en las fuerzas aéreas, habiéndolos perdido a todos, recordando con especial dolor a su mejor amigo, que murió en sus brazos por culpa de una bomba camuflada en la caja de un niño limpiabotas del Vietcong.

Acaba derrumbándose y llorando sobre el hombro del coronel, saliendo poco después esposado y escoltados por dos policías mientras observa cómo suben al sheriff, herido a una ambulancia.

Calificación: 2