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Ahora me ves 2
Ahora me ves 2

Now you see me 2 (2016) * USA

          También conocida como:
                    - "Nada es lo que parece 2" (Argentina, Perú, Uruguay)
                    - "Los ilusionistas 2" (México, Chile)

Duración: 129 min.

Música: Brien Tyler

Fotografía: Peter Deming

Guión: Ed Solomon (Historia: Ed Solomon, Peter Chiarelli)

Dirección: Jon M. Chu

Intérpretes: Mark Ruffalo (Dylan Rhodes / "Shrike"), Jesse Eisenberg (J. Daniel Atlas), Woody Harrelson (Merritt McKinney / Chase McKinney), Dave Franco (Jack Wilder), Lizzy Caplan (Lula May), Daniel Radcliffe (Walter Mabry), Morgan Freeman (Thaddeus Bradley), Michael Caine (Arthur Tressler), Sanaa Lathan (Agente Natalie Austin), Jay Chou (Li), Henry Lloyd-Hughes (Allen Scott-Frank), David Warshofsky (Agente Cowan), Tsai Chin (Bu Bu).

New Jersey, 1984.

Un niño trata de abrirse paso entre la multitud hasta llegar junto al mago Lionel Shrike, su padre, que va a realizar un espectáculo de escapismo por el que será lanzado al agua en una caja fuerte.

El niño, Dylan, ve retransmitiendo el evento a Thaddeus Bradley, que se pregunta si Shrike es el mago capaz de hacerlo o si le superará.

Dylan le pide a su padre que no lo haga, pero él le dice que es su trabajo y le demostrará a los escépticos que se equivocan, recordándole que además él siempre se guarda un as en la manga y le recuerda que dispone de 300 segundos, abrazándolo antes de subir al puente desde el que lanzarán la caja fuerte, que cae con fuerza al agua, comenzando el niño a contar el tiempo, sonriendo cuando llega a 300, aunque ve que su padre no sale, mientras Bradley recuerda al público que han pasado ya más de 5 minutos y la gente empieza a temer lo peor, siendo retenido Dylan cuando trataba de ir al agua.

Thaddeus graba un programa en que indica lo fácil que es engañar al ojo humano, y habla de "los Jinetes" de los que se preguntan si son unos santos o unos ladrones.

Recuerda que saquearon un banco de París desde Las Vegas, que despojaron a un magnate de cientos de millones, y tras ello desaparecieron de una azotea en Nueva York, dejando caer una lluvia de millones, pero abandonaron a alguien para que sirviera de chivo expiatorio, el propio Thaddeus, por lo que asegura que cuando resurjan, él estará ahí esperando, prometiéndoles que recibirán su merecido.

J. Daniel Atlas entra a través de una boca de metro hacia un túnel que lo lleva hasta una sala donde hay un Ojo y alguien le da la bienvenida desde la boca de un pozo, desde donde le dicen que se queja demasiado, señalando Atlas estar harto de haber tenido que vivir escondido durante un año mientras le dicen que tenga paciencia, y que "el Ojo" tiene un plan y cree que debe ser él y no Dylan quien lidere a los Jinetes, pidiéndole desde el Ojo paciencia y que mantenga el rumbo y que Dylan pronto les reunirá.

Dylan Rhodes habla entretanto con la nueva agente del F.B.I. Natalie Austin para decirle que tiene informaciones relacionadas con los Jinetes, y sabe que algo se mueve y va a pasar, según los foros de los magos más prestigiosos entre los jinetes y Octa, una empresa de software, señalando el agente Cowan que ya les hizo movilizarse dos meses antes porque dijo que iban a reaparecen en Filadelfia, aunque dice que ahora las pistas son más fuertes habiendo intercambio de mensajes entre Atlas y McKinney mediante palomas mensajeras insistiendo Cowan en que dice tonterías para que todos piensen que es imbécil aunque él cree que es muy listo.

Austin le dice que cuando estaba en la academia acudió a una de sus charlas titulada "A largo plazo" y le dice que puede tomarse un día libre para investigarlo, pero que no asignará recursos para perseguir una quimera, diciéndole Cowan una vez a solas a Rhodes que cuando se lleva una doble vida tarde o temprano fallas.

Cuando regresa a su casa Atlas encuentra en su sofá a una desconocida que hace ponerse en marcha un sistema tipo dominó que termina cuando cae sobre su cabeza una almohada en forma de guillotina.

Al principio cree que es una admiradora, aunque luego recuerda que era una maga de serie b que sacaba una chistera de un conejo, algo que ella le recuerda fue 8 años atrás, diciéndole que quiere formar parte del ojo.

Mientras él trata de atarla ella le dice que admira a los Jinetes, que sabe que Jack Wilder sigue vivo y que Henley Reeves abandonó el grupo y lo dejó a él tras perder la fe, dejándole el Ojo marcharse. Atlas ve que sabe todo y que se desata fácilmente.

Tras atarla nuevamente va a hacer una llamada tras atarla, aunque al volver la cabeza ve que ya no está en la silla, recibiendo en ese momento un mensaje de Dylan.

Entretanto McKinney y Jack están juntos, mostrándole el segundo cómo maneja las cartas, cuando ven que llega Atlas que les cuenta el encuentro en su casa con una chica que lo sabía todo de ellos, viendo cuando entran a la reunión que la chica está dentro con Dylan que se la presenta como Lula, diciéndoles que ella será la cuarta Jinete, pues tiene mucho talento y quiere probarla en escena para equilibrarlos a ellos, pues a Jack lo sigue necesitando entre bastidores

Dylan les dice que recibe órdenes directamente del Ojo y se las transmite y que ha llegado el momento de volver actuar y lo harán durante la presentación de la nueva generación de móviles de la corporación OCTA por parte de Owen Case, cuyo socio, Walter Mabry murió años antes, debiendo desenmascararlo, ya que saben que tiene la intención de vender en el mercado negro los datos de sus usuarios y por ello el Ojo ha decidido revelar su plan.

OCTA celebra la presentación con una gran fiesta, trabajando Jack Wilder infiltrado entre los miembros de seguridad, trabajando Lula en la cocina y Atlas como camarero, aunque una vez dentro se cambia de ropa como un trabajador más que pide a Case su firma como delegado, tras lo que se dirige a la sala de videocontrol, ahora vestido con un mono de seguridad, consiguiendo colocarle al encargado de la video vigilancia una pulsera de una clínica psiquiátrica, por lo que lo detienen, pudiendo Atlas cambiar el disco duro de la presentación, consiguiendo hacerse con la placa base.

Por su parte Lula discute con uno de los cocineros y en la discusión acaba cortándose un brazo con un cuchillo eléctrico, aprovechando Merritt la confusión para acercarse a Case y lo hipnotiza, introduciéndole en el oído un pinganillo y diciéndole que debe escuchar su voz interior, llevándolo hasta la cámara por la que hablará a los asistentes.

Al ver que Merritt cumplió su parte ella se despide de los que tratan de atenderla, haciendo que vuele su brazo supuestamente cortado hasta una mesa cercana.

Se anuncia entretanto la presentación de Case, que comienza a hablar diciendo lo que le va dictando Merritt, anunciando la actuación de los Jinetes, que están allí para denunciar lo farsante que es.

Se presentan en efecto los Jinetes entre grandes aplausos, disponiéndose a hablar al público sobre la intimidad mientras Jack informa a Dylan de la llegada del F.B.I., observando este de pronto en su Tablet el naipe del Loco.

Le pide a Jack que cierre las puertas, por lo que los agentes deben dar la vuelta para poder entrar, poniéndose el propio Dylan al frente de la policía, aunque Natalie Austin le pregunta si cuando enviaron agentes Filadelfia y a Detroit por recomendación suya lo hizo para que desconfiaran y no acudieran a Octa.

Mientras se disponen a realizar su espectáculo ven cómo han sido saboteados. Fallan los micrófonos y una voz distorsionada anuncia que como a los Jinetes les gustan los secretos, revelarán algunos sobre ellos.

Dylan les pide que se marchen del escenario cuando aparece en pantalla Jack Wilder, rebelando que este no ha muerto, haciendo que se abran las puertas para que pueda entrar el F.B.I. mientras revela que hay un quinto Jinete, saliendo en pantalla la imagen de Dylan Rhodes, momento en que llegan junto a él Austin y Cowan, que lo esposa mientras la primera le pregunta quién es, a lo que él responde que es el mismo de siempre, aunque se consigue librar de las esposas que acaban en las muñecas de Cowan y de Natalie mientras él escapa.

Los Jinetes corren hacia el punto de fuga deslizándose por un largo tobogán para acabar en unos carros de ropa sucia, observando que no están en un camión como esperaban, sino en la cocina de un restaurante chino, viendo al ser expulsados de la cocina que no solo son chinos los que trabajan en la cocina, sino que también lo son los clientes, viendo al salir que están en un barrio chino.

Se ríe entonces al ver su desconcierto una persona igual que Merritt, aunque con pelo rizado, indicando este que es su hermano gemelo Chase, al que todos los clientes del restaurante se disponen a defender con sus armas cuando amenazan con lanzarse contra él, revelándoles que se encuentran en Macao, tras lo que son conducidos por hombres armados a unos vehículos.

Rhodes trata de dar con ellos al ver que no se han presentado en el punto de encuentro, aunque no son sus compañeros, sino Thaddeus quien lo llama y le pregunta cómo le sienta perderlo todo, su trabajo, su identidad y su razón de vivir y perder el control.

En Macao Chase recuerda que él y su hermano trabajaron juntos hasta que con 12 años Merritt actuó solo porque él estaba enfermo y le gustó tanto que lo abandonó.

Le recuerda a su hermano que un mes antes un repartidor de pizza fue a su casa y le cuenta que este consiguió hipnotizarlo y le arrancó toda su información privada.

Les lleva al Sands, un hotel casino donde se aloja su jefe, un joven que afirma estar contento de trabajar con ellos y al que Wilder reconoce como Walter Mabry, el ex socio de Case, supuestamente muerto un año atrás, contándoles este que la idea se la dio el propio Wilder, consiguiendo al fingir su muerte que los demás bajan la guardia, lo que le permite controlar varias compañías, incluida la de su antiguo socio desde un consorcio de accionistas anónimos

Les dice que ellos quieren público y él pasar desapercibido y evolucionar hacia la auténtica magia, la ciencia, mostrándole un computador enorme.

Les explica tras ello cómo les llevó hasta allí, pese a que ellos lo suponen.

En su agitación por la huida solo vieron lo obvio, el tubo frente al edificio, sin fijarse que su tubo estaba 6 metros más adelante y una vez en el tubo con luces estroboscópicas y voces que los hipnotizaron cayeron en un camión dormidos.

Les muestran imágenes de ellos mismos durante el viaje y a Walter burlándose de ellos.

Les cuenta luego que él invirtió mucho dinero en las compañías de Tressler, el hombre al que estafaron el año anterior y por ello mucho de lo que le robaron era suyo.

Les cuenta que él y su socio estaban muy unidos y eran unos genios, una combinación perfecta de elegancia y tecnología, capaces de crear auténtica magia con sus talentos, aunque Owen lo hizo solo y quiso humillarle mostrando sus archivos privados a la junta directiva y les convenció de que era inestable e hizo que le echaran de su propia compañía atribuyéndose todo el mérito de un chip que conecta con todos los ordenadores del planeta, por lo que podrá manipular los mercados y espiar a cualquiera, habiendo decidido venderlo al mejor postor.

Ellos le sugieren que ya que es tan rico podrá comprarlo, diciéndoles que va a hacer algo mejor, va a hacer que ellos lo roben para él haciéndose pasar por el equipo de un criminal sudafricano.

Mabry les dice que puede ofrecerles una nueva vida en Macao sin tener que esconderse, ya que controla los casinos y la policía, y además si se niegan los matará.

Pero tanto Jack como Merritt y Lula le dicen que no lo harán, señalando Atlas que él lo hará, pues en Macao podrán acudir a la tienda de magia más antigua y en la que podrán equiparse.

Rhodes acude a la Penitenciaría Federal Newburgh haciéndose pasar por el agente Cowan para visitar a Bradley, viendo que está instalado en una celda casi de lujo, disponiendo de ficheros de todos los Jinetes.

Thaddeus sabe que está desesperado y le dice que quiere un permiso de 24 horas y solo necesita una orden, asegurándole que no tiene nada que ver con la desaparición de sus Jinetes, que ha caído en una trampa y solo él puede ayudarle.

Dylan le dice que no quiere salir, que quiere venganza, asegurando Thaddeus que siempre creyó en el ojo por ojo, diciendo Dylan que quiere destruirle, lo que este asegura es así, pese a lo cual deben unirse.

Thaddeus le dice que cuando culminó su venganza contra él fue torpe porque estaba cansado, por lo que dejó de prestar atención y cayó.

En Macao los magos van hacia Iong's, la tienda de magia y discuten, señalando Atlas que no quiere seguir siendo el hazmerreír del mundo de la magia y además prófugo, siendo su plan buscar a la gente del Ojo de Macao que les ayude a limpiar su nombre.

Llegan a Iong's con Chase para hacerse con material para el golpe, proponiéndole Merritt a su hermano tomar algo y hablar mientras los demás eligen.

Entretanto, el agente "Cowan" saca de la cárcel a Thaddeus y le dice que deben ir al aeropuerto para ir a Macao.

Mientras Atlas habla con Li, el encargado de la tienda, Lula habla con Jack y le pregunta cómo le va con las chicas, asegurando que a todas las que se le acercan les roba el corazón y la cartera, mostrándole Lula que ella se la ha robado a él junto con el cinturón.

Merritt habla mientras tanto con su hermano, que le asegura que lo que más le dolió fue comprobar que le había robado todo lo que tenía, que ve ha invertido en injertarse cabello, aunque Chase le dice que ese plan que ha ideado para distraerlo mientras le traicionan sus amigos no funcionará, y cuando se gira sobre sí mismo aparece Jack que lo hipnotiza y le dice que le pedirá perdón a Merritt, tras lo que le dice a su hermano que siente mucho… lo patético que es ese alumno suyo.

En el avión, Bradley le dice que puede que se equivocara y que el Ojo exista realmente, diciéndole también que él no mató a su padre, mostrándole que sabe que es hijo de Shrike y que le culpa de la muerte de su padre, pues cree que le incitó a realizar aquel truco y meterle en la cárcel era el objetivo de una venganza planeada durante 30 años, tras lo que le pregunta si al verlo en la cárcel se sintió tan bien cómo esperaba o fue una experiencia vacía.

Él no reconoce nada, pero asegura que se vengará de verdad si no aparecen los Jinetes, diciéndole Bradley que a lo mejor los Jinetes no necesita que los salve él.

Mabry les explica su plan, consistente en robar un chip, similar al tamaño de un naipe, por lo que ensayan sus juegos de manos con estos, explicándoles que este se encuentra en el núcleo de la computadora, mostrándoles el sitio con un plano.

Deberán entrar como si formaran parte del equipo del hijo de un gángster sudafricano interesado en la compra del chip.

Para ello Merritt consigue hipnotizar al sudafricano y consiguen que detengan a sus acompañantes acusados de llevar armas, ocupando ellos su lugar.

Acuden así al centro Científico de Macao, señalando el sudafricano que confía en sus colaboradores y no necesita verlo por sí mismo.

El director del centro asegura conocer los trabajos de la doctora a la que sustituye Lula, y comienza a hacerle preguntas demasiado técnicas, que ella sortea hábilmente.

Para acceder al lugar donde está la computadora deben pasar un preciso arco de seguridad y se preguntan cómo sacarán el chip, pues detecta el metal.

Les habla del procesador con el que puede robar cualquier información y depositarla donde deseen. Les deja verlo y que informen a su jefe, pues la subasta será el lunes.

McKinney simula entonces una alergia y comienza a estornudar por lo que lo alejan de allí, aprovechando Jack la confusión para colarse debajo del procesador robando el chip que oculta en un naipe.

Pero el encargado detecta algo raro y pide que los registren y que hagan un diagnóstico completo del sistema, debiendo Jack pasarse el naipe de una mano a otra mientras lo registran, tras lo que se lo pasa a Atlas y este a Lula y a McKinney para pasar de nuevo a Atlas que está a punto de ser descubierto, tras lo que pide que les expulsen.

Logran que el chip pase el arco a la vez que la cartera de Jack, por lo que pita por esta y logran así burlar el sistema.

Entretanto Bradley y Dylan llegan a la tienda de magia donde esperan encontrar la pista que les lleve hasta los Jinetes, hablando Bradley en Mandarín con Bu Bu, aunque Dylan no se sorprende, pues él también lo habla.

Les pasan a la trastienda donde hay todo tipo de material para practicar la magia, y donde Dylan descubre el prototipo de caja de seguridad que hizo construir su padre, señalándole Bradley que pidió muchas cosas en esa tienda, aunque cae enseguida en que su padre le llevó allí de niño, asegurándole que no es el único que lleva 30 años preguntándose qué pasó, pues está seguro de que Lionel, que era un gran maestro, debía tenerlo todo previsto, aunque se dijo que la caja estaba hecha de metal barato y se deformó, aunque él sabe que siempre se guardaba un as en la manga.

Bu Bu le entrega algo que les encargó su padre, un reloj.

Entretanto Thaddeus entra dentro de un sarcófago y cuando lo abren encuentran solo una nota en la que le indica a Dylan que ahora es su turno.

Entretanto en el F.B.I. ven cómo Rhodes sacó a Bradley haciéndose pasar por Cowan, señalando este que localizar a Rhodes es su mayor prioridad y piensa en cursar una orden de captura internacional.

Dylan acude al Mercado de Taipa, donde Li le dijo que oyó a los Jinetes que irían, encontrando en efecto a Atlas, al que le pide perdón, asegurando Atlas no necesitarlo, pues puso sus vidas en peligro y necesita un descanso.

Le cuenta también que ha quedado con alguien del Ojo al que le va a entregar el chip a cambio de sus vidas y que ya no es su jefe, ni un mago, por lo que le pide que se marche si de verdad quiere ayudarlos, decidiendo Dylan hacerlo pese a estar dolido.

Aparece entonces Mabry con sus matones para hacerse con el chip, señalándole a Atlas que ha sido muy ingenuo al creer que el Ojo les iba a ayudar. Le asegura que conoce los puntos débiles de todos los Jinetes y sabe que el suyo es el ego, que alimentaron haciéndole creer que hablaba con el Ojo que elogiaba su talento, consiguiendo que apoyara su móvil en el brocal de un pozo desde donde copiaron su móvil consiguiendo así los datos de sus compañeros.

Lo golpean tras ello varios matones de Mabry para exigirles que les entregue el chip, apareciendo entonces Dylan que le dice que no pensaría que lo iba a abandonar, señalándole que no debió cuestionar sus órdenes, exigiéndole que le entregue a él el chip, mientras manda a Atlas que se marche.

Ahora será a él a quien se enfrente Mabry, aunque fuera, Atlas descubre que sigue conservando el chip.

Dylan se enfrenta a los 10 matones utilizando todas sus habilidades mientras Atlas huye, hasta que aparece Chase que trata de hipnotizarlo, y aunque Dylan asegura que con él no funcionará, consiguió distraerlo y que lo capturen.

Atlas se reúne con el resto de los Jinetes y les cuenta lo ocurrido y salen para tratar de ayudarlo, viendo al llegar a Iong's un camión que se lleva la caja fuerte del padre de Dylan y deciden seguir el camión.

Mabry habla con Dylan, al que le dice que son almas gemelas, pues ambos desean vengar a sus padres, con la diferencia de que el suyo aún vive, viendo cómo aparece de pronto en el barco en que están Arthur Tressler, deseoso de acabar con el hombre que siempre conspiró contra él.

Dylan le recuerda que cuando su padre murió su compañía se negó a pagar a su madre, que acabó muriendo. Tressler le dice que lo de su madre no era personal, solo un número más, contándole también que él tiene 7 hijos estúpidos y vanidosos y un hijo ilegítimo que sí se parece a él y que quiere algo y él va a hacer lo que sea para dárselo, algo que tienen los Jinetes y que él va a entregarles junto con estos.

Empiezan tras ello a golpearle asegurándole Walter que cuando acaben destruirán todo lo que creó, desde los Jinetes hasta el Ojo, pues él sintió el mismo profundo dolor al ver lo que le hicieron a su padre, que el que sintió él cuando murió el suyo.

Proceden tras ello a introducirle en la réplica de la caja de su padre que lanzan al mar para que muera como él, mientras Tressler y Walter se toman una taza de té.

En la caja, Dylan patea la puerta mientras ve cómo el agua comienza a entrar, mientras Tressler asegura que el infierno parecerá un día de campo comparado con lo que harán con los Jinetes.

Dylan recuerda a su padre diciendo que siempre se guarda un as en la manga y entonces saca del reloj que le entregaron en Iong's una aguja que introduce en un lugar señalado por una flecha en la caja, consiguiendo que se abra.

Ya en su coche Tressler reconoce que no tiene ni una mota de remordimiento, mientras le da las gracias a Thaddeus, sentado a su lado, por haberle entregado a Dylan, preguntándole dónde estarán ahora los jinetes, señalando Bradley que dado les gusta el espectáculo y tienen un ego elevado y la necesidad de adoración, no permanecerán ocultos mucho tiempo, asegurándole Tressler que si no aparecen él mismo se verá en una situación similar a la de Rhodes, dándole un sobre y diciéndole que tendrá el resto cuando él tenga a los Jinetes.

Aunque con la puerta de la caja abierta, Dylan carece de fuerzas para salir, siendo rescatado por Atlas, que lo lleva a la superficie donde le esperan el resto de los Jinetes, consiguiendo que vuelva a respirar.

Pero de vuelta a la destrozada tienda de Iong's, se dan cuenta de que el chip es falso, no comprendiendo en qué momento pudieron sustituirlo.

Pese a todo deciden simular que sí tienen el chip, pues lo que más teme Walter es que le vean y ambiciona tener el chip.

Pero necesitan un plan y tienen poco tiempo y son solo 5, apareciendo entonces Bu Bu, que observan habla inglés y que asegura que tienen ayuda. Que el loco es la carta más poderosa del tarot porque su disfraz le hace invisible y le permite convertirse en cualquier cosa. Les dice también que los cinco han sido elegidos por lo que pueden llegar a ser, señalando Bu Bu que forman parte del Ojo y que siempre les observan.

Walter ve un mensaje en su Tablet de los Jinetes. En él Jack dice que alguien reveló que él no había muerto y ellos han decidido pagar con la misma moneda a la persona que les engañó, y que lo harán en Noche Vieja en Londres.

Chase cree que los están manipulando y llevando hacia una trampa.

En Londres la gente se agolpa en las calles para celebrar el Fin de Año, no sabiendo dónde aparecerán los Jinetes

El primero en hacerlo es Jack en una pequeña plaza, donde hará un truco con cartas.

La siguiente en aparecer es Lula, que dice que hará salir volando algo hasta el Támesis, haciendo que salga una paloma de la entrepierna de uno de los espectadores.

En sus oficinas los Tressler reciben información del comienzo de los espectáculos, que también ha captado el Canal 1 y el F.B.I.

Jack Wilder hace el típico truco de trileros aunque con cartas gigantes tras las que pone a tres personas, pidiendo a la gente que no pierda de vista a la reina.

Walter llama a Bradley, diciéndole que el F.B.I. va a por los magos y ellos deben llegar antes, pidiéndoles Bradley que busquen el patrón antes de que hagan el truco final, asegurando que él se encargará del F.B.I.

Bajo la lluvia aparece Atlas que dice que intentará controlar el tiempo y hacer que las gotas de la lluvia se detengan, algo que deja admirados a todos, haciendo luego que llueva hacia arriba.

La aparición de Atlas hace que Walter consiga el patrón. Con él sabrán que el siguiente aparecerá junto al río, viendo a través de las cámaras a Dylan, al que creían muerto.

Jack asombra a todos haciendo que desaparezca la gente que había tras las cartas.

Merritt se dirige al lugar donde debe actuar cuando es interceptado por Chase, que sabe que se dirige hacia la Torre de Londres, asegurando saber a dónde van.

Merritt llama a Dylan para contarle todo, llamando este a todos para que finalicen su espectáculo y acudan al punto de encuentro.

Atlas explica que consiguió los efectos de la lluvia con luces estroboscópicas y con unos aspersores, y les dice que las luces tendrán una gran importancia en el número final.

Jack lanza un montón de cartas y desaparece tras ellas al recibir la llamada de Dylan.

Lula reconstruye la paloma que había sacrificado y saca muchas más debajo de su ropa antes de desaparecer y Atlas se lanza a un charco en el que se esfuma.

Bradley se dirige a los oficiales del F.B.I. a los que les ofrece un trato para ayudarlos a dar con los Jinetes.

Estos, reunidos en el punto de encuentro deben tratar de huir en moto, aunque ven cómo llegan hasta ellos los hombres de Mabry que consiguen capturarlos.

Bradley indica al F.B.I. que los Jinetes aparecerán pronto si quieren empezar antes de las 12 como habían planeado.

Los jinetes son llevados por Tressler y Mabry hasta su avión, diciéndoles tras despegar que son muy predecibles y saben que el gran número iba a ser en medio del Támesis.

Vuelve a pedirles el chip y cuando le dicen que no, piden que empiecen arrojando a Lula desde el avión, por lo que ella y Dylan le dicen a Atlas que lo entregue, debiendo hacerlo. Walter comprueba que el chip es el correcto, algo que ellos no se explican.

Arthur Tressler saca una botella de champán para brindar por el éxito señalando que es la botella más cara del mundo de 1.400.000 dólares guardada para la ocasión.

Dylan pregunta si teniendo lo que deseaban les dejarán marchar, diciéndoles que con lo que saben de ellos es imposible, sugiriendo Chase que los tiren.

En efecto tirarán a todos ellos pese a su resistencia mientras Arthur y Walter brindan, hasta comprobar que el champán no sabe bien, por lo que Arthur le quita la etiqueta y ve bajo esta la carta del loco, viendo cómo se oscurece el champán y el avión también, mientras empiezan a aparecer tras las ventanas los Jinetes a los que arrojaron.

Pueden ver entonces que el avión no estaba volando, sino que está en una plataforma sobre el Támesis, donde van a realizar su número final.

El F.B.I. se pone en marcha dejando allí a Bradley que se quita las esposas.

Los Jinetes presentan a Tressler y a Mabry ante todos, señalando que Walter resucitó.

Dylan habla para todos, ante las cámaras que retransmiten a todo el mundo, explicando a Tressler y a Mabry cómo lo han hecho, sustituyendo al conductor del camión que los llevó a un duplicado del hangar sin darse cuenta de ello por las prisas, consiguiendo con ventiladores, luces y aspersores simular el vuelo, cayendo a una colchoneta.

Para que todo fuera bien debían asegurarse de que los cogieran, y Jack logró durante el encuentro con Chase hipnotizarlo y hacer que sugiriera que los lanzaran.

El público lo vio todo, incluso cómo se hacían con el chip, que ahora tiene Atlas de nuevo con el que dijeron iban a dominar el mundo y con el que iban a destruir muchas vidas espiando a todos y haciendo que pierdan su intimidad.

Se despiden del público asegurando que volverán muy pronto cuando el Big Ben da las 12 campanadas, besando Lula a Jack.

Cuando llegan Cowan y los agentes ya no encuentran a los Jinetes.

Rhodes le entrega entretanto a Natalie un pendrive con toda la información con todos los delitos y claves, consiguiendo que ella le deja, a cambio 10 minutos, viendo cómo desaparece ante sus ojos mientras Tressler y Mabry son detenidos, renegando ahora Arthur de Walter, pues dice estuvo con tantas mujeres que no sabe ni cuál es su madre.

Natalie le dice que han desaparecido, algo que Cowan no puede entender, pues no cree que tengan poderes mágicos.

Los Jinetes llegan a una mansión donde son recibidos por los dueños de la tienda de magia de Macao, diciéndoles la vieja que está orgullosa de ellos.

Dylan ve una sala con fotos de su padre, en una de las cuales sale con Bradley, que le cuenta que su padre y él eran amigos aunque en su número simulaban ser rivales. Él era el escéptico y su padre el idealista, al que él provocaba en público, no contando con que su último truco saliera mal.

Por vergüenza y culpa nunca le dijo nada pese a que le metió en la cárcel, y aunque pensó en decírselo, vio que no estaba listo hasta que fue a su celda y vio que había dejado la venganza de 30 años por sus Jinetes y entonces vio que era el hijo de Lionel y su misión era que se convirtiera en el gran mago que debía ser, sirviendo el asunto de Octa para sacar a la luz a Walter.

El trabajo sirvió a los Jinetes para aprender a trabajar juntos, viendo que de donde robaron el chip el encargado estaba también implicado.

Dylan llora y se pregunta qué harán ahora, pues se ha quedado sin trucos, diciéndole Bradley que ahora él tiene que llevar el juego, aunque debe ir buscando un sucesor.

Antes de irse les pide que no busquen tras las cortinas, aunque tras estas hay una puerta y una escalera que vista desde abajo parece un gran ojo, asegurando que acabarán encontrando lo que buscan.

Calificación: 2