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Aliens (El regreso)

Aliens (1986) * USA - Gran Bretaña

Duración: 132 min.

Música: James Horner

Fotografía: Adrian Biddle

Guión: James Cameron (Historia: David Giler, Walter Hill y James Cameron)

Dirección: James Cameron

Intérpretes: Sigourney Weaver (Ellen Ripley), Michael Biehn (Cabo Dwayne Hicks), Jenette Goldstein (Jenette Vasquez), Carrie Henn (Newt), Lance Henriksen (Bishop), William Hope (Teniente William Gorman), Al Matthews (Sargento Al Apone), Bill Paxton (William Hudson), Paul Reiser (Carter Burke), Mark Rolston (Mark Drake), Cynthia Dale Scott (Cynthia Dietrich).

Una alerta de proximidad salta en la nave auxiliar en que Ellen Ripley navega a la deriva en estado de hipersueño.

Derribada la puerta de la nave, una cámara explora su interior, para más adelante hacerlo un humano, que comprueba que Ripley está viva.

Cuando la despiertan se muestra desorientada, explicándole Carter Burke, miembro de la Corporación Weyland-Yutani, que ha estado a la deriva durante 57 años, sintiendo de repente un fuerte dolor en el pecho, tras lo que ve cómo se hincha su vientre, para de pronto despertar y comprobar que se trataba de una pesadilla.

Ripley debe repetir una y otra vez la historia de lo ocurrido ante un grupo de ejecutivos de la corporación interesados en saber la razón por la que decidió destruir un carguero valorado en 42 millones de dólares, poniendo en duda su historia y la existencia del alien, ya que han investigado cientos de mundos sin encontrar rastro alguno de vida pese a que ella les asegura que existían centenares de huevos, pidiéndoles que revisen el planeta LV-426, a lo que los miembros de la corporación aducen que allí viven ya desde décadas antes entre 60 y 70 familias, por lo que cancelan su licencia de vuelo

Pero poco tiempo después recibe la visita de Burke y del teniente Gorman que le informan que han perdido contacto con colonia de LV-426 por lo que van a enviar a una unidad de la infantería de marina colonial para investigar la situación, ofreciéndole a Ripley la recuperación de la licencia de vuelo, otorgándolo el rango de oficial de vuelo.

Ripley sigue teniendo pesadillas y se levanta empapada en sudor cada noche, por lo que decide ir, aunque solo si le aseguran que el plan es destruir a los aliens.

Poco después parte el equipo en la nave de guerra Sulaco, entre los que figuran el sargento Apone, el cabo Hicks y los soldados Vásquez y Hudson, además de Bishop, del que descubre que es un androide, del que se siente recelosa dada su experiencia anterior, a lo que Bishop replica que la nueva generación de androides posee inhibidores de comportamiento y jamás harían daño a un humano.

En la nave Ripley se siente inútil, por lo que aprende a manejar un robot de carga.

Finalmente llegan al LV-426, al que descenderá una nave de desembarco, con los marines fuertemente armados que descubren que aunque la estructura donde vivía la colonia parece intacta, no hay nadie vivo, descubriendo señales de lucha y destrozos.

Como los rastreadores de movimiento que llevan no detectan nada, deciden iniciar el registro por parejas descubriendo trozos de hierro fundidos por algún líquido y restos de lo que parecía una barricada, que no aguantó pese a que soldaron las puertas.

Finalmente, y tras comprobar que no hay peligro entran Ripley y Burke, dirigiéndose al laboratorio médico donde descubren varias probetas con crías de aliens, detectando de pronto el sensor de movimiento mientras están allí la cercanía de algún ser vivo que se acerca hacia ellos, comprobando que se trata de una niña asustada que trata de huir de ellos, negándose a hablar cuando finalmente Ripley la atrapa.

Poco a poco, pese a todo se irá ganando su confianza, consiguiendo que la niña, que se llama Rebbeca, le diga que todos la llamaban Newt, y que sus padres murieron. Ripley le dice que con ellos estará más segura, pues son soldados, a lo que la niña le responde que eso no supondrá ninguna diferencia.

Bishop entretanto trata de analizar al alien de la probeta.

Entretanto tratan de encontrar los TDP, Transmisores de Datos Personales que cada colono llevaba implantados, consiguiendo finalmente localizarlos en la estación de procesos, bajo las torres principales de refrigeración, descubriendo al llegar allí una extraña estructura.

Ripley se muestra preocupada por el hecho de que si usan sus armas allí dentro puedan provocar una catástrofe, pues podrían destrozar el sistema de refrigeración, y, al ser la estación un enorme reactor de fusión, provocar una explosión termonuclear.

Finalmente logran encontrar algunos cadáveres envueltos en una especie de gelatina, encontrando a una mujer aun viva que pide que la maten, comenzando a convulsionar hasta que sale de su pecho un alien al que consiguen reducir con un lanzallamas.

De pronto empiezan a aparecer múltiples señales de movimiento en los sensores que les indican que se encuentran rodeados aunque no consiguen ver nada, pidiendo Ripley que saquen de allí al equipo.

Atacados por los alienígenas desaparecen varios marines, entre ellos Apone, quedando atrapados los demás, sin saber el teniente reaccionar, ante lo que decide Ripley tomar el mando, dirigiendo su tanqueta contra la pared tras la que están atrapados los soldados, a los que logran rescatar, tras acabar con varios alienígenas.

Con el vehículo ardiendo huyen a gran velocidad, observando cómo uno de los aliens ataca desde el techo, aunque consigue deshacerse de él y atropellarlo.

Debaten lo que debe hacerse, proponiendo Ripley hacer saltar por los aires toda la instalación, ante la negativa de Burke, pues se trata de una instalación de muchos millones, pero el cabo Hicks, que es quien toma el mando ante la existencia de superiores respalda la decisión de Ripley.

Mientras esperan la nave de desembarco que ha de recogerlos para llevarlos hasta Sulaco, ven cómo esta choca debido a que había en ella un alien, no pudiendo por ello salir de allí, debiendo ocultarse, pues está anocheciendo y los aliens, les señala la niña, salen de noche.

Se plantean cómo actuar, pues tardarán 17 días en ir a rescatarlos cuando los declaren desaparecidos, empezando por sellar todas las entradas y por preparar barricadas.

Ripley habla con Bishop y reflexiona, pensando que utilizaron a los colonos como cunas para sus criaturas, por lo que debe haber al menos un centenar, aunque cada uno de los parásitos procede de un huevo y se preguntan quién los pone.

Ripley le pide a Bishop que una vez estudie los especímenes los destruya, diciéndole este que Burke le dio la orden de que los conservara para llevarlos a la compañía.

Habla por ello con Burke, al que acusa de ser el responsable de la muerte de los 157 colonos, ya que fue él quien dio la orden de investigar la nave donde la tripulación del Nostromo encontró el alien tras conocer la historia de Ripley.

Todo se complica más. Bishop les informa que hay un aviso de desalojo de emergencia debido a los daños causados en la nave, disponiendo de tan solo 4 horas para salir del planeta, pues tras ello habrá una explosión termonuclear con un radio de expansión de 30 kilómetros.

Y dado que el único modo de salir de allí es haciendo llegar por control remoto la otra nave de desembarco desde la Sulaco y la antena de retransmisión está dañada, Bishop se ofrece para salir y arreglarla manualmente, pese al riesgo que ello conlleva, ya que él es además el único capaz de traer la nave por control remoto.

Ripley le pide a Hicks que si van a morir acabe con ella antes. Pero esperando que no sea necesario la instruye sobre el funcionamiento de un rifle que incluye un lanzagranadas de gran potencia.

Va tras ello junto a Newt que duerme en el laboratorio, observando que los aliens que estaban en las probetas están fuera de las mismas por lo que deben tratar de escapar, encontrando la puerta cerrada, apagando Burke la pantalla en la que se les ve pidiendo ayuda, debiendo hacer saltar Ripley la alarma antiincendios, logrando así ser escuchadas y que Hicks corra haciendo saltar el cristal del laboratorio y librando a Ripley del alien que está a punto de introducirse en ella, acabando con este y con el otro.

Ripley acusa directamente a Burke. El modo de que los alienígenas pasaran la cuarentena y pudieran llegar a la Tierra sería que fueran dentro de ella y de Newt hibernadas, deshaciéndose del resto de la tripulación durante el viaje.

De repente se corta la electricidad, detectando los sensores que pese a todas las medidas tomadas los aliens se encuentran dentro del perímetro donde se encuentran.

Se dan cuenta entonces de que están sobre el techo saliendo Ripley con Newt hacia el laboratorio, aunque se encuentran la puerta cerrada por Burke.

Hudson es finalmente atrapado por un alien mientras ellos tratan de huir encontrando que tras abrir la primera puerta Burke les cerró la otra, siendo finalmente atrapado él por uno de los alienígenas.

Escapan gracias a Newt que conoce los túneles de ventilación, guardándoles las espaldas Vasquez y Gorman, que finalmente se quedan sin munición y son alcanzados por un alien, haciendo explotar una granada al ser alcanzados por la criatura.

Durante la explosión Newt cae al alcantarillado, y aunque logran encontrarla llegan demasiado tarde para rescatarla, habiéndosela llevado un alien, decidiendo pese a todo ir a rescatarla.

Entretanto Bishop ha conseguido hacer llegar la nave de aterrizaje, cuando les quedan solo 15 minutos para escapar y conseguir alcanzar la distancia mínima de seguridad.

Acoplando al lanzallamas un arma baja a buscar a la niña, encontrando su localizador y tras ello a la propia Newt, envuelta ya en la crisálida, justo antes de que una criatura, a la que destruye anide en ella.

Tras rescatarla huyen juntas, topándose de pronto con la reina alien, que es quien pone los huevos, encontrándose en medio de un nido de estos que Ripley destruye con su lanzallamas, provocando la furia de la madre y de varios de los aliens que salen a su paso y a los que destruye, siendo perseguidas tras ello por la propia reina mientras son advertidos de que les quedan tan solo 4 mintos para la explosión.

Consiguen finalmente llegar al ascensor antes de ser atrapadas, aunque cuando llegan arriba no está ya Bishop, viendo cómo las explosiones se suceden.

Observan finalmente cómo llega hasta ellas la reina alien, pero en ese momento aparece Bishop con la nave, logrando subir a la misma y partir entre un maremágnum de fuego, logrando alejarse de la plataforma justo antes de la gran explosión final, consiguiendo llegar finalmente a la Sulaco con Hicks herido e inconsciente.

Una vez allí todo parece que acabó, aunque observan entonces cómo unas gotas corroen el piso de la nave, atravesándolo, viendo de pronto cómo la reina, que consiguió aferrarse a la nave atraviesa el pecho de Bishop con uno de sus tentáculos, destrozándolo y partiéndolo por la mitad.

Ripley llama la atención del alien para que deje a la niña, huyendo hasta la bodega, aprovechando el alien su ausencia para lanzarse contra Newt, saliendo entonces Ripley con el robot cargador, teniendo así un tamaño similar al monstruo, luchando entre ambos, hasta caer hacia el extractor, quedando atrapado el alien bajo el peso del robot, del que Ripley escapa tratando de huir por las escaleras hacia la superficie cuando el alienígena la agarra de una pierna, pese a lo cual Ripley consigue abrir la esclusa que da al exterior, haciendo que el alien sea expulsado hacia el vacío, evitando Bishop, pese a estar partido que Newt caiga también hacia el exterior.

Acabada la pesadilla y tras hibernar a Hicks y a Newt, la propia Ripley se introduce en una cápsula de hipersueño mientras la nave se dirige hacia la Tierra.

Calificación: 3