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Ángeles y demonios

Angels & Demons (2009) * USA - Italia

Duración: 138 min.

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Salvatore Totino

Guión: Akiva Goldsman, David Koepp (N.: Dan Brown)

Dirección: Ron Howard

Intérpretes: Tom Hanks (Robert Langdon), Ewan McGregor (Camarlengo Patrick McKenna), Ayelet Zurer (Vittoria Vetra), Stellan Skarsgård (Comandante Maximilian Ritcher), Pierfrancesco Favino (Inspector Ernesto Olivetti), Nikolaj Lie Kaas (Asesino), Armin Mueller-Stahl (Cardenal Strauss), David Pasquesi (Claudio Vincenzi), Thure Lindhardt (Teniente Chartrand).

La policía vaticana requiere los servicios del experto en simbología de Harvard, Robert Langdon, cuando una antigua hermandad secreta, los Illuminati reaparece después de siglos, secuestrando a los cuatro cardenales con más probabilidades de ser elegidos Papa, amenazando con matar a uno cada hora, tras lo cual destruirán el Vaticano, en venganza por la matanza que hicieron a sus líderes varios siglos antes.

Simultáneamente la científica Vittoria Vetra descubre el robo de un contenedor con antimateria, altamente explosivo, del laboratorio suizo, donde investigan con el colisionador de hadrones, y con el que podrían volar el Vaticano.

Langdom solicita consultar la biblioteca vaticana y obtiene el permiso del Camarlengo, limitado a dar con los Illuminati, y su Iglesia de la Iluminación, dándole un libro de Leonardo las pistas para descubrir su camino, que pasa por cuatro altares con cada elemento: Tierra, Aire, Fuego y Agua, en los que matarán a cada uno de los cardenales secuestrados.

La primera pista lleva a Langdom y a Vetra a la Iglesia de Santa María, aunque llegan tarde. El primer cardenal aparece en el subsuelo de una de sus capillas con su garganta llena de tierra y sepultado hasta la cintura (Tierra).

La segunda pista les lleva a la plaza del Vaticano, donde aparece entre la muchedumbre, y apuñalado en los pulmones el segundo cardenal (Aire).

Investigando la siguiente pista quedan encerrados en la biblioteca al irse la luz, careciendo de oxígeno, por lo que Langdom debe derribar una enorme estanterías hasta destrozar las puertas, para de inmediato salir hacia la iglesia de Santa María de la Vittoria, donde encuentran ardiendo al tercer cardenal (Fuego).

Mientras tanto el Camarlengo gracias a Vittoria descubre que el papa fue envenenado, pues, aunque no se le puede practicar la autopsia, su boca negra revela su envenenamiento con heparina, pese a lo cual los cardenales deciden no suspenden el Cónclave.

La siguiente pista le lleva a la plaza Navona, en donde el cuarto cardenal es lanzado a la Fuente de los Cuatro Ríos (Agua), consiguiendo Langdom salvarlo para que le diga que estaban secuestrados en el castillo de San Angelo. Y en él encuentran un pasadizo que lleva hasta la guarida del asesino, que afirma matar cumpliendo la voluntad de Dios.

Tras huir morirá al explotar el coche donde le habían dejado el dinero por su trabajo y llegarán a tiempo de impedir que acabe con el Camarlengo el comandante de la guardia suiza tras haberle tatuado el símbolo de los Illuminati.

Encuentran la bomba en la Necrópolis 7 minutos antes de que explote, no pudiendo ya desactivarla. El Camarlengo se sacrificará subiendo con la bomba a un helicóptero para, una vez alejado el peligro lanzarse en paracaídas, siendo su llegada desde el cielo un símbolo que lleva a los cardenales a pensar en la posibilidad de nombrarlo Papa por aclamación.

No llegan a hacerlo, al descubrir una grabación que desvela que fue el Camarlengo quien acabó con el Papa inventándose la reaparición de los Iluminati marcándose a sí mismo en el pecho su símbolo para culpar al comandante de la guardia, que lo había descubierto.

Al ser descubierto, el Camarlengo huye y se autoinmola prendiéndose fuego a la vez que los cardenales anuncian la elección de un nuevo Papa, el superviviente de los secuestrados, a cuya investidura acude Langdom, que, recibe, en agradecimiento el libro de Leonardo.

Calificación: 1