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Animales nocturnos
Animales nocturnos

Nocturnal animals (2016) * USA

Duración: 115 min.

Música: Abel Korzeniowski

Fotografía: Seamus McGarvey

Guion: Tom Ford (Novela Austin Wright)

Dirección: Tom Ford

Intérpretes: Amy Adams (Susan Morrow), Jake Gyllenhaal (Edward Sheffield / Tony Hastings), Michael Shannon (Bobby Andes), Aaron Taylor-Johnson (Ray Marcus), Isla Fisher (Laura Hastings), Ellie Bamber (India Hastings), Armie Hammer (Hutton Morrow), Karl Glusman (Lou Bates), Robert Aramayo (Steve Adams / "Turk").

Unas mujeres obesas bailan desnudas en un escenario, apareciendo tras ello en diversas posturas sobre tarimas mientras son observadas por el público que acude a la performance.

Su responsable, Susan Morrow se retira tras ello a su lujosa mansión.

Su jefe de seguridad le pregunta con qué personal de servicio desea contar, diciéndole ella que les dará libre el fin de semana a todos, pues cree que irán a la casa de la playa, y si se quedan estarán a gusto solos.

Le muestran un paquete que ha llegado, viendo que se trata de un manuscrito titulado "Nocturnal animals" de Edward Sheffield, junto a una nota de este, su primer marido, que le explica que se trata del borrador de su próxima novela, que se publicará en primavera, asegurándole que es distinta a las que escribía cuando estaban juntos, y le da las gracias porque al final le dio la inspiración para escribir de corazón y por ello quiere que sea ella la primera en leerla, asegurándole que estará una semana en Los Angeles y le gustaría verla, por lo que le da su teléfono y su correo.

Cuando se levanta al día siguiente encuentra a su marido, Hutton en la cocina, preguntándole este por el manuscrito, contándole ella que se lo envió Edward, diciendo él que no sabía que escribiera, diciéndole ella que estaba escribiendo una novela cuando se conocieron ellos aunque no se acuerde, diciéndole que no ha vuelto a hablar con él en los últimos 19 años, pues aunque lo llamó dos años atrás él le colgó y le cuenta que ahora enseña lengua en un instituto en Dallas

Luego ella le reprocha que no acudiera la noche anterior a la galería para su presentación, aunque solo fueran 15 minutos, algo que, le asegura, hubiera sido muy importante para ella, diciéndole que tampoco fue a la cama, excusándose él diciendo que llegó tarde y no quiso despertarla, aunque ella le dice que no estaba dormida, pues estaba tensa aún tras la inauguración, que le dice, fue bien, al ver que él no pregunta.

Le pregunta por qué no van a pasar el fin de semana en la playa para pasar unos días solos, aunque entonces se fija en que lleva puesto el traje, diciéndole que tiene que ir al despacho y luego a Nueva York para tratar de cerrar un negocio muy importante.

Ella le dice que en el fondo no le importa tanto el arte, señalando que lo que podría hacer es colgar obras de artistas emergentes y dar la impresión de que están en la curva emergente y no en la ruina y que así no se avergonzará.

Esa noche sus amigos Alessia y Carlos celebran una fiesta a la que acude la pareja, contándole a su amiga que pasan una mala racha con los negocios y Hutton lo lleva mal, señalando que se siente mal debido a que pese a tenerlo todo no se siente feliz.

Alessia le dice que tener un marido gay no es tan malo y eso les durará para toda la vida, más que un matrimonio tradicional.

Tras un rato Hutton le recuerda que se tiene que marchar porque va a coger el avión, diciéndole ella que espera que cierre el trato, pues sabe que lo necesita. "Lo necesitamos", dice él, no, tú lo necesitas, responde ella.

Carlos le dice a Susan que la inauguración fue espectacular, aunque ella prefiere no hablar del tema, diciéndole Carlos que debe disfrutar de su éxito y de lo absurdo de su mundo, pues es menos doloroso que el mundo real.

De regreso a su casa, y tras tomar una pastilla para dormir comienza a leer el libro, que ve que Edward le ha dedicado.

El libro relata la historia de Tony, un hombre que parte de viaje con Laura, su mujer e India, su hija, que se queja de que tengan que ir en su viejo Mercedes a Marfa, quejándose tras varias horas de viaje Tony de que India no se despegue del móvil, aunque tras un rato ella se quedan sin cobertura, asegurando él que lo que le gusta de viajar por el Oeste de Texas es que no hay ni gente ni cobertura.

Mientras él conduce ellas se duermen, viendo de pronto cómo dos coches van conduciendo en paralelo delante de ellos sin permitirles adelantarlos, por lo que toca el claxon y las despierta, consiguiendo adelantar a uno de ellos, viendo al adelantar al otro, el que iba en paralelo, cómo en él van tres tipos que parecen ir de juerga y se ríen, observando cómo se pegan a ellos, ante lo que India les hace una peineta, mostrándoles su dedo corazón, ante lo que los del coche les persiguen, poniéndose de nuevo a su altura mientras los miran y ríen, poniéndose tras ello delante y comenzando a circular haciendo zigzags, hasta que se paran, no pudiendo él evitar golpearlos por detrás, por lo que el conductor les pide que pare, aunque Tony decide seguir, muy preocupado ahora por no tener cobertura.

Vuelven a ponerse a su altura y le piden que pare, empezando a golpear su coche una y otra vez, hasta obligarlos a salirse de la carretera, viendo entonces cómo el conductor del otro coche se dirige a él y le pide que salga, diciéndole que debería saber que debe parar cuando hay un accidente y que fugarse después de uno es un delito, diciéndole además a India, que está con el móvil que es inútil tratar de utilizarlo allí.

Cuando además salen sus acompañantes, Laura se asusta mucho, tratando de solucionarlo Tony diciendo que se darán los datos y seguirán su camino, aunque al ver cómo el otro se ríe sugiere mejor llamar a la policía.

Uno de los del otro coche dice que tienen una rueda pinchada, lo que ellos creen es una estrategia para hacerlos salir, ante lo que le dicen que si no lo cree que arranque y trate de marcharse, comprobando que es cierto que está pinchada.

Le dicen que ellos se la arreglarán como muestra de buena voluntad y luego irán juntos a la policía a dar el parte, debiendo finalmente salir Tony para buscar la rueda de repuesto tras sacar el equipaje, diciéndole luego que deben salir las mujeres del coche para que puedan levantarlo y cambiar la rueda.

Una vez que han bajado, y mientras los otros dos cambian la rueda, el conductor le pide que mire cómo le dejó su coche, tras lo que le dice que se cree muy especial y que sus chicas son unas estiradas y creen que ellos son una mierda.

Aparece entonces en el horizonte un coche de policía a toda velocidad y las mujeres tratan de llamar su atención y conseguir que paren, aunque el coche va muy deprisa y pasa de largo, viendo cómo se ríen los otros.

El jefe de la banda le pregunta a qué ha ido a esa carretera, diciendo él que solo quieren llegar a Marfa, su destino, preguntándole a qué van a Marfa, y como él no habla le coge de los genitales, ante lo que su mujer y su hija reaccionan tratando de defenderlo, ante lo que los otros empiezan a acosarlas y a decirle a India que su padre se cree mejor que ellos, tratando este de defender a su hija, lo que ellos le impiden, acabando uno de ellos golpeándolo cuando se acerca, por lo que le empieza a sangrar la nariz, quejándose los acosadores de que les traten mal cuando ellos les están ayudando a cambiar la rueda.

Terminan de hacerlo y el conductor del otro coche le dice que pueden irse ya, preguntando Tony dónde pueden encontrar cobertura, preguntándole el hombre si es que piensa escaparse de nuevo, pidiendo las mujeres que los deje en paz, indicando que hay buena cobertura en Bailey, señalando Tony que irán cada uno en su coche, preguntando el otro cómo sabe que no acelerará y se irá, diciendo él que irá tras ellos si lo prefiere, diciendo el otro que no, que él irá en el de ellos y Lou conducirá el suyo, lo que él se niega a hacer, proponiendo que entonces lleve su coche y la niña vaya con ellos, lo que tampoco acepta, aunque entonces el líder del grupo coge a la chica, cogiendo otro de los atacantes a Laura para impedirle que la ayude, reteniendo Lou a Tony, revolviéndose India y golpeando a su captor en la entrepierna, tras lo que sale corriendo y Laura tras ella, preguntándole el líder a Tony si es ella la jefa.

Las mujeres se dirigen tras ello con decisión al coche mientras Tony trata de pararlos, mostrándose ahora agresivo, pese a lo cual, y una vez con las mujeres en el coche se suben el conductor del otro y otro de ellos delante, dejando a Tony con Lou.

Impactada Susan cierra el libro y llama a Hutton, al que le recrimina que no la llamara para decirle si había llegado, diciendo él que no quería despertarla.

Mientras habla escucha que le dice al ascensorista que va al piso 31, diciéndole ella que esa no es su planta, diciendo él que estaba ocupada, escuchando tras ello al ascensorista decir, "planta 31, señora", quedándose callada sin saber qué decir.

Continúa el libro en el punto en que Tony ve cómo su hija y su mujer gritan y lloran en la parte trasera de su coche, subiendo con Lou en el otro coche que debe conducir él.

Ve una salida, y pregunta si es Bailey, diciéndole Lou que continúe, no viendo rastro de su coche, preguntando qué les van a hacer, pidiéndole Lou que se meta por un camino, asegurando él que no lo hará, hasta que Lou le pregunta si quiere ver a su mujer y su hija.

Ven un coche vacío, que cree el suyo, pero el tipo le dice que continúe y no se preocupe, pues su compañero todavía no ha matado a nadie, no entendiendo Tony que diga eso.

Llegan hasta el final del camino, aunque allí no hay nadie, diciéndole Lou que quizá se hayan equivocado, tras lo cual le hace bajar del coche, obligándole a hacerlo y diciéndole que tenga cuidado o acabará muerto, mientras se marcha.

Comienza a caminar perdido en la oscuridad hasta que ve las luces de un coche y se oculta, comprobando que son los tres hombres, oyendo cómo el líder del grupo le pregunta a Lou por qué lo dejó allí, escuchando también cómo lo llaman y le dicen que su mujer quiere que vaya, aunque no responde y se oculta, por lo que regresan al coche y siguen buscándolo.

Al amanecer llega hasta la carretera, y comienza a caminar a lo largo de esta pese al frío, tratando sin éxito de llamar la atención de un coche, llegando finalmente a una casa donde pide que le permitan llamar por teléfono.

Poco después le cuenta al teniente Graves lo sucedido, contándole este que por allí no hay ningún pueblo por allí llamado Bailey, tras lo que le aconseja que vaya al motel de enfrente, diciéndole que le llamarán si averiguan algo, bañándose una vez en este mientras espera noticias de su mujer y de su hija, y quedándose dormido.

No le ocurre lo mismo a Susan, que está inquieta y no consigue hacerlo.

Le despierta el teniente para decirle que ha aparecido su coche en el cauce seco de un arroyo, aunque nada saben de su mujer ni de su hija, y que se ocupará de su caso el teniente Andes.

Este le propone regresar a la casa desde la que llamó y que trate de hacer desde allí el camino al revés a cómo lo hizo el día anterior.

En el coche le explica lo que ocurrió, no entendiendo el policía por qué no fue con ellos cuando le dijeron que su mujer lo buscaba, asegurando que no sabe por qué no fue.

Desandan el camino hasta el lugar por el que salió llegando así hasta un antiguo rancho abandonado, cerca de donde queman la basura, viendo cómo en el basurero, y sobre un sofá están las dos mujeres muertas abrazadas y desnudas.

Susan llama entonces a su hija muy inquieta, diciéndole esta que todavía estaba durmiendo porque es domingo.

Recuerda entonces el momento en que se encontró con Edward, al que conocía de Texas, en la universidad de Columbia, donde ella estaba haciendo un máster de Historia del Arte tras estudiar la carrera en Yale y a la que Edward iba a una entrevista para una beca.

Él está muy contento de haberla encontrado, ya que no conoce a nadie en Nueva York, decidiendo ella invitarlo a cenar.

Durante esta él recuerda que ella fue su primer amor cuando iban a Hastings y que pasaba mucho tiempo con su hermano Cooper para estar más cerca de ella, recordando ella que a su vez él fue el primer amor de su hermano, que era homosexual.

Tony asegura que lo ignoraba y se excusa lamentando no haberlo llamado en años, asegurando ella que le gustará si lo llama ya que sus padres lo repudiaron dadas sus anticuadas ideas religiosas y morales, pese a que él recuerda con cariño a su madre, pues se portó muy bien con él cuando murió su padre.

Le dice tras ello que tanto su madre como ella tienen unos ojos tristes, aunque preciosos, y aunque a ella no le gusta que la compare con su madre, pues no quiere ser como ella.

Él dice que envidiaba a su familia y se sentía como un impostor en el instituto, diciendo Susan que ella también se sentía así, siempre tratando de ser perfecta, aunque no lo es, diciéndole él que ella es perfecta porque no se cree serlo, diciéndole ella que va a ser un gran novelista porque se ha creado una imagen ficticia en su cabeza.

Le pregunta él por qué renuncia a ser artista, diciéndole que porque es demasiado crítica consigo misma, y hay algo que ella no tiene dentro, diciéndole él que se subestima.

Ella le pide que vaya a su casa, reconociendo que también él fue su primer amor.

Espera en comisaría y le dicen que hay alguien más que interpuso una denuncia en Ozona por haber sufrido, como ellos un acoso la noche anterior.

El teniente Andes le dice que le tomarán las huellas para descartarlas de entre todas las que aparecieron en su maletero y le dice que conocen ya la causa de la muerte y que su mujer tenía el cráneo fracturado, pues la golpearon con un martillo o un bate y a su hija la asfixiaron y tenía un brazo roto, habiendo sido ambas violadas.

Dice que las violaron en la caseta, pues hallaron huellas de su mujer en el cabecero de la cama, y tratarán de encontrar a los dueños del resto de las huellas.

Susan recuerda una conversación con su madre en Nueva York, no entendiendo eta que vaya a ir a la Universidad de Texas en Austin, y mucho menos que vaya a casarse con Edward, indicándole que es demasiado joven para ello, a lo que Susan le recuerda que ella pretendió casarla con otro hombre antes, indicándole su madre que era con un hombre de su altura, diciéndole que Edward además es muy débil, aclarándole ella que no es débil, sino sensible, diciéndole su madre que Edward no tiene un centavo y carece de motivación y de ambición y que en algún momento echará de menos esos lujos burgueses que ahora parece despreciar.

Ella le dice que tiene la fuerza de creer en sí mismo y en ella, pidiéndole su madre que viva con él si lo desea, pero que no se case, pues entiende que es un romántico, pero también es muy frágil y se arrepentirá y acabará haciéndole daño y le asegura que lo que le gusta de él en ese momento es lo que odiará en unos años, diciéndole su madre que ambas se parecen más de lo que creen, pues todas se convierten en sus madres.

Le escribe tras ello un correo a Edward diciendo que se siente conmovida por su novela que es desgarradora y está muy bien escrita y le dice que le gustaría verle y hablar.

Tommy recibe una llamada de Roberto Andes con la foto de uno de los sospechosos, Steve Adams, cuyas huellas hallaron tanto en su maletero como en la caseta y está fichado por robo, aunque Tony asegura tenerlo todo borroso y fue absuelto de un cargo por violación y es su única pista, por lo que emitió una orden de detención.

Pero Tony le dice que solo tiene recuerdos borrosos.

Mientras se ducha Susan recuerda que le preguntó qué le motivaba para escribir, diciendo que con ello pretende que las cosas perduren para siempre.

Un año más tarde Tommy vuelve a encontrarse con el teniente Andes, que lo encuentra cambiado, ya que no lleva barba.

Roberto le explica que hubo un intento de atraco en un supermercado del centro comercial y cogieron a uno de los atracadores, muriendo otro y escapando el tercero, y espera que vea si puede reconocer al detenido, contándole que el muerto es Steve Adams, "Turk", el hombre de la foto que le mandó el año anterior.

Acude a una rueda de reconocimiento donde de inmediato reconoce a Lou, al que Andes le pregunta si reconoce a ese hombre, lo que Lou niega, aunque Tony asegura que es el hombre que le obligó a conducir su coche hasta el desierto, preguntándole Andes si tiene algo que decir sobre su mujer y su hija, insistiendo él en que no lo conoce, preguntándole Andes por sus dos compinches, insistiendo en que no los conoce.

Tony asegura que declarará contra él en un tribunal, mientras Bobby busca al tercero, que está convencido es Ray Marcus.

Una de sus colaboradoras, Alex, le recuerda a Susan que tiene una reunión con la junta del museo, y al verla le dice que tiene cara de no haber vuelto a dormir, diciendo que nunca duerme y por ello su ex marido le decía que era un animal nocturno, no sabiendo esta que tenía un ex marido, diciéndole ella que duró solo un par de años, mientras hacía su máster, aunque últimamente ha pensado mucho en él y que le envió su libro, una historia violenta y triste titulada "Animales nocturnos" y está dedicado a ella.

Reconoce que lo quería, aunque no tenía fe en él como escritor y le entró el pánico e hizo algo horrible, dejándolo de manera muy cruel por el apuesto Hutton, preguntándole a Alex si nunca ha sentido que su vida se ha convertido en algo que no pretendía.

En el museo repara en un enorme cuadro que pone "REVENGE" que no recordaba, indicándole Sage que lo compró ella 8 años atrás como parte de una serie, mostrándole una aplicación desde la que puede vigilar a su bebé, aunque entonces ve una cara que se asoma y la asusta, por lo que tira el móvil y se lo rompe.

En la junta hablan sobre el posible despido de una empleada que no ha cumplido con las expectativas, votando Susan a favor de apoyarla, pese a que antes apoyó el cambio.

Andes lleva a Tony hasta un paraje solitario y le muestra desde lejos a Ray Marcus, compañero habitual de Lou y de Steve, que es electricista y fontanero, y al que ven sentado en un inodoro colocado fuera de la casita en la que vive, pensando que puede ser el tercer implicado pese a que no encontraron sus huellas, habiendo tenido tan solo un cargo por violación que retiraron, asegurando Tony que es él.

Andes le muestra su placa y le pide que les acompañe, pues desea interrogarlo.

Ray dice que si le va a interrogar debe leerle sus derechos, y debería tener un abogado, señalándole Andes que se trata de un interrogatorio informal, pero si quiere que lo interrogue formalmente lo lleva a la comisaría y lo acusa de algo.

Le pregunta si reconoce el coche en que van, y tras ello si se acuerda de Tony, asegurando no recordarlo de nada, contándole Tony que un año antes mató a su mujer y a su hija, asegurándole Ray que están locos y se equivocan.

Le pone las esposas y le dice que ha grabado toda la conversación, llevándolo hasta la cabaña donde ocurrió todo, que Ray asegura desconocer, y donde Tony le pide que le cuente todo lo ocurrido entonces, lo que dijeron su mujer y su hija y lo que sintieron y si sufrieron, aunque como Ray se limita a sonreír él lo golpea, haciéndole caer.

Por un momento Susan recuerda cuando vivía con Edward y este le mostró su novela, diciéndole ella que debería escribir sobre algo que no fuera él mismo, asegurando que su mente empezó a divagar mientras leía, sugiriéndole que se dé un descanso, diciéndole él que le da la impresión de que no cree en él cuando le dice que vuelva a la universidad, diciendo ella que si solo quiere trabajar en una librería y escribir una novela, sin ambicionar nada más, ante lo que Edward le dice que habla como su madre.

Por entonces, y durante una de sus clases Susan recoge el lápiz de otro estudiante, fijándose en él y sintiéndose de inmediato atraída.

Continúa leyendo en el momento en que Bobby le cuenta a Tony que van a soltar a Ray Marcus al carecer de pruebas sólidas.

En un bar, Bobby le cuenta que tiene cáncer de pulmón con metástasis y morirá pronto y que están intentando echarle del cuerpo y que se jubile, pues su caso está mal preparado y con pocas pruebas y el fiscal no quiere llevar un caso que podría perder, ya que Ray tiene coartada, pues dijo estar con Leila, su novia y ella lo confirmó.

Bobby le cuenta que no tiene mujer, solo una hija en Corpus que no sabe lo de su enfermedad.

Le pregunta hasta dónde está dispuesto a llegar para que se haga justicia y qué desea que haga con Ray, asegurando que no tiene nada que perder y no quiere que se salga con la suya un violador y que el fiscal le fastidie sus últimos meses de vida, por lo que le pregunta si está dispuesto a salir de los cauces oficiales.

Le informan que está en el bar. Dice que cuando esté borracho se lo llevará a su casa y le pegarán para que sufra, viendo qué pueden conseguir.

Susan recuerda que finalmente le dijo a Edward que lo suyo no funcionaba porque eran muy distintos y ella vive en el mundo real y quiere una vida más estructurada. Que quiso ser la persona que él creía que era, pero no lo es y es infeliz.

Le dice que él es maravilloso, sensible y romántico, lo que él interpreta como débil, preguntándole él si lo ama, diciendo ella que sí, respondiéndole él que cuando se ama a alguien trata de arreglarlo, no de tirarlo por la borda. Debe cuidarse porque quizá es algo que no vuelvas a tener, y que no puede estar huyendo de todo continuamente, pero ella se marcha.

Sigue leyendo en el punto que Ray ya borracho es detenido por varios agentes y llevado a casa de Andes, cerca del lugar donde acabaron con su familia.

Pero una vez allí el policía debe salir a vomitar y deja a Tony con la pistola vigilándolo.

Ray dice que lo que hacen no es legal, pues de lo contrario lo llevarían a comisaría y si no lo hacen es porque no tienen pruebas nuevas, diciéndole que Lou le ha implicado, aunque no lo cree, aunque ve entonces cómo le llevan también a Lou allí, viendo que a ambos les dijeron que el otro lo implicó, aunque ambos insisten en que no hablaron.

Andes les pregunta si alguno tiene algo que decir al otro antes de morir, diciéndole a Tony que lo mejor es acabar con ellos para que no sufran no sabiendo cómo ni cuándo les sucederá, si por resistirse al arresto, o por el disparo de un ladrón.

Le quita las esposas a Lou, diciéndole a Tony que le apunte al corazón, pidiendo Ray que le quiten a él también las esposas mientras anima a Tony a dispararles.

Aprovechando que Andes sale a vomitar de nuevo ellos aprovechan para salir corriendo, sin que Tony se atreva a disparar, debiendo hacerlo Bobby, aunque solo alcanza a Lou, al que remata una vez en el suelo, logrando Ray escapar.

Mientras mira un pájaro muerto que chocó contra su ventana, recuerda el pasado, un día lluvioso en un sanatorio acompañada por Hutton al que le dice que está segura de que se va a arrepentir dado que es católica y está en contra del aborto, diciéndole él que lo siente mucho y que se siente inútil, respondiéndole ella que siempre la ha ayudado y que le está agradecido.

Susan dice que no será capaz de volver a mirar a Edward después de lo que le hizo a su hijo, aunque Hutton le dice que nunca se enterará, prometiéndole que todo irá bien, y mientras se abrazan ve a Edward frente al coche.

Sigue leyendo tras la muerte de Lou, afirmando Tony que se alegra de que esté muerto, pero llora histéricamente lamentando no haberlas protegido.

Pero Bobby le dice que deben atrapar a Ray antes de que llegue a la carretera, y le cojan, pidiéndole a Tony que vaya a la cabaña donde violaron a su mujer y a su hija entregándole un arma, mientras él va hacia la carretera.

Tony le pregunta si se meterá en algún lío por ello, diciendo que no lo sabe ni le importa.

Llega hasta la cabaña, donde en efecto encuentra a Ray en la cama, preguntándole por su acompañante, asegurándole Tony que está yendo, viendo que Ray no se asusta, pues aunque lleva su pistola, vio que no la sabe usar.

Le pregunta por Lou, contándole que murió, diciendo que a su amigo le va a caer un paquete, asegurando Tony que no lo cree, exigiéndole a Ray que se siente apuntándole.

Le dice entonces que su puta mujer y la niña se merecían la muerte, pero que fue un accidente porque no le guste que le insulten, y que dado que su hija se creía que era un violador él tenía que violarla, diciéndole Tony que no va a salirse con la suya, por lo que Ray le dice que entonces debe matarlo, pues matar es divertido y debería probarlo.

Le pregunta si se divirtió matando a su mujer y a su hija, tras lo que le pide que se levante, no viendo que al hacerlo cogió un atizador que tenía bajo la almohada.

Le dice que recuerda haberse follado a su puta mujer y le dice que él es un débil para hacer algo al respecto. Aunque se equivoca. Tony le dispara, ante lo que Ray se revuelve y trata de golpearlo, disparándole una segunda vez, aunque Ray consigue golpearlo y hacerle perder el conocimiento.

A la salida del sol Tony recupera el conocimiento, aunque debido al golpe recibido no puede ver. Recoge la pistola y se topa con Ray, que comprueba está muerto, consiguiendo salir, aunque se cae al no ver las escaleras.

Al levantarse, camina a tientas y dispara al al aire esperando que alguien lo escuche, aunque tras ello cae al suelo y, mientras intenta levantarse se le dispara la pistola accidentalmente en el corazón, cayendo al suelo herido y muriendo segundos después.

Susan acaba conmovida y angustiada y pronuncia su nombre, Edward, tras bañarse.

Mientras está en la cama recibe un correo de Edward que le pregunta dónde y cuándo podrán quedar, recordando ella tras ello los momentos en que dormía abrazada a él.

Susan se prepara para la cita con un excitante vestido, acudiendo tras ello al restaurante donde quedaron al que llega ella primero, tomándose un whisky mientras espera, aunque la noche avanza sin que él aparezca, asomándose una lágrima a sus ojos.

Calificación: 3