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Cita a ciegas
Cita a ciegas

Blind date (1987) * USA

          También conocida como:
                    - "Bella pero peligrosa" (México)

Duración: 93 Min.

Música: Henry Mancini

Fotografía: Harry Stradling Jr.

Guion: Dale Launer

Dirección: Blake Edwards

Intérpretes: Bruce Willis (Walter Davis), Kim Basinger (Nadia Gates), John Larroquette (David Bedford), William Daniels (Harold Bedford), George Coe (Harry Gruen), Mark Blum (Denny Gordon), Phil Hartman (Ted Davis), Stephanie Faracy (Susie Davis).

Walter Davis se despierta, aun vestido, en la mesa, rodeado de los papeles del trabajo, al haberse quedado dormido trabajando.

Tras mirar la hora, debe cambiarse corriendo y afeitarse mientras tanto para poder llegar a tiempo a una importante reunión del trabajo, recriminándole su secretaria que no descanse.

Camino de la reunión, se encuentra con su amigo Denny Gordon, que, al contrario que él, parece muy descansado y está impecable. Le dice que no estuvo trabajando como él, por la noche, sino que se fue a tomar unas copas y al salir del bar vio a una mujer que había ido en limusina y a la que le pidió que le invitara, habiendo hecho con ella el amor al estilo perro, mientras sacaba la cabeza por el techo, algo que Walter cree es solo una fantasía hasta que le enseña una foto.

En la reunión su jefe, Harry Gruen, les informa de que Yakamoto ha decidido encargarles la gestión de todos sus activos y para celebrarlo tendrán una fiesta esa noche con él, recordándoles que es un hombre de ideas muy anticuadas con las mujeres, de modo que su esposa no puede hablar a no ser que le hablen y esperar a que los maridos se sienten primero.

Cuando le pide a Denny que le muestre los resultados financieros de Yakamoto, este le dice que no pudo imprimirlos porque la impresora está averiada.

Walter sí tiene su informe, pero a la salida su jefe le recrimina su aspecto, diciéndole que en su negocio lo es todo, y le pide que aprenda de Denny.

Como debe acudir acompañado a la cena va a la tienda de venta de coches de su hermano Ted para pedirle que deje que le acompañe Susie, su mujer, aunque su hermano le dice que es su aniversario y van a salir a cenar.

Mientras hablan, Ted atiende a un cliente al que le indica que el precio del coche que miraba es de 17.000 dólares, enfadándose mucho Walter, ya que a él se lo vendió por 18.000, diciéndole su hermano que se lo compensará, pues conoce a una chica, Nadia, una prima de Susie, que acaba de regresar a la ciudad y quiere conocer gente.

Enfadado, decide marcharse y trata de encontrar una acompañante por sí mismo, debiendo claudicar y llamar finalmente a su hermano al no conseguirlo.

Susie le dice que su prima es guapísima, pero que no debe dejar que se emborrache, pues cuando lo hace pierde el control completamente y se pone como loca, aunque su hermano se lo dice de forma que parece sugerirle que hay algo sexual en ello.

Decide llamarla y va a su hotel a recogerla, viendo que está terminando de arreglarse, no logrando verla hasta después de un rato, pues cuando sale del baño se va la luz, por lo que no puede ver su aspecto, asegurando ella que es una auténtica cita a ciegas, descubriendo al encender una cerilla ver que es tan bella como le dijeron.

Antes de la fiesta, se pasan por la galería de arte de un amigo.

Él le dice que le extraña que no tuviera plan para esa noche, pues debería tener todas las noches ocupadas, diciéndole ella que también pensó lo mismo al verle a él.

Nadia le cuenta que dejó de salir tres meses atrás. Que tuvo un novio, pero las cosas no salieron bien y fue a refugiarse con su madre en Baton Rouge.

Le pregunta por qué rompió con su novio, diciendo ella que porque era un psicópata y que se parece a un hombre que entra en ese momento, comprobando que es él y le cuenta que lleva tres meses persiguiéndole, habiéndose tenido que cambiar dos veces de casa.

David se dirige a ellos y les dice que ha ido solo a saludarles, aunque de pronto se pone como loco y le pregunta si la está taladrando.

David intenta darle un puñetazo, metiendo su puño al hacerlo en una de las obras expuestas, gracias a lo cual consiguen escabullirse.

Como aún les queda media hora para la cena, él la lleva al estudio de grabación donde está grabando su amigo Stanley, parando antes de hacerlo para comprar champán.

Ella le dice que no debería beber, pues las últimas veces que lo hizo le sentó mal, aunque él cree que un solo vaso no la volverá loca.

Mientras su amigo toca la guitarra, Walter le dice que cuando pensaba que podía ser músico, grababa allí, pero que ahora no tiene tiempo para tocar la guitarra, aunque, a cambio tiene un buen empleo y un buen coche, e incluso podrá tener un piso en un año.

Ella de pronto se abalanza sobre él y le besa, diciendo que es por el efecto del champán.

Llega a la fiesta ya borracha, arrancándole a Walter el bolsillo superior de su chaqueta.

Se sorprenden cuando llegan los Yakamoto, con la mujer vestida como una geisha.

Al ver a Nadia, Denny acude a la mesa de su amigo, para saludarlos, diciéndole a Walter que ha llevado a la mujer más guapa de todo el local.

Cuando le pregunta por lo que le pasó en el bolsillo, Nadia le arranca también el suyo.

Lee luego una tarjeta con el teléfono de Denny, que este dice se le caería del bolsillo, aunque Nadia le dice que se lo colocó en la mano, provocando el enfado de Walter con su "amigo", decidiendo además Nadia ir a hablar con Connie, la acompañante de Denny, a la que le cuenta lo sucedido, haciendo que esta decida marcharse.

Discuten tras ello con el camarero francés, que acaba insultándola, por lo que hay una trifulca que trata de apaciguar el señor Gruen, el jefe de Walter, aunque acaba impactando contra su cara el champán que Nadia había agitado para lanzárselo al camarero.

Mientras Gruen y Walter discuten, Nadia se acerca a la mesa presidencial y le pregunta a Yakamoto si no deja hablar a su mujer.

Cuando Gruen se da cuenta de que puede meter la pata acude a su mesa, arrancándole Nadia el bolsillo de arriba de la chaqueta, quitando Gruen accidentalmente la peluca de la mujer de Yakamoto, que, abochornada, se marcha al servicio.

Nadia la sigue hasta allí e insiste en hablar con ella desde el servicio de al lado pese al disgusto de la señora Gruen.

Le pregunta a la mujer, pese a que insiste en que no habla su idioma, si es residente de California, para contarle a continuación que, según las leyes de California, la mujer tiene derecho al 50% de los bienes de su marido.

Nadia regresa a la sala y pregunta a todos los asistentes si hay en la sala algún abogado especialista en divorcios ya que Yakamoto vale más de 100 millones de dólares, apareciendo varios dispuestos a atender a la mujer de este.

Gruen está tan indignado por lo ocurrido que Walter comprende solo que está despedido, aunque su jefe le dice que tiene suerte de no estar en el ejército, pues si estuvieran, haría que le fusilaran dos veces.

En el coche de regreso ella se muestra muy contenta, y le dice que pueden ir a una fiesta que hay cerca de allí de unos amigos, proponiéndole a él hacer el amor en el coche, pese a que están en plena autopista, obligándole a salir de esta para no tener un accidente, viendo como los sigue otro coche, el de David, el ex novio de Nadia, que se altera mucho al ver que Walter la emborrachó, amenazando con matarlo.

Walter, para librarse de él, le coge el coche y comienza a conducirlo, bajándose mientras aún continúa en marcha, por lo que David debe correr para recuperarlo, consiguiendo ellos marcharse sin molestias, y, cuando David logra alcanzar su coche se despista y no puede evitar empotrarlo contra el escaparate de una tienda de animales.

En el coche de Walter, Nadia, pasado el efecto del alcohol se muestra muy triste y llora por lo sucedido, por lo que Walter se ablande y olvide por un momento su enfado.

Le dura poco tiempo, pues David vuelve a seguirles, aunque en esta ocasión un mono que se le coló en la tienda le tapa los ojos y acaba chocando, esta vez contra el escaparate de una tienda de pintura, acabando su coche lleno de esta.

Ellos paran en una gasolinera para que ella se refresque la cara, aunque cuando Walter va a buscarla al servicio le dice el gasolinero que no está allí, que vio a la chica entrando a una discoteca cercana.

Acude a buscarla, viéndolo el encargado de la seguridad asomándose a la puerta del servicio de señoras, por lo que le obliga a marcharse de allí.

Pasa a la barra, y, mientras trata de explicarle lo sucedido al encargado de la seguridad no ve cómo ella sale y se bebe su whisky, tras lo que le propone que baile con ella, besándose apasionadamente mientras lo hacen.

Aparece nuevamente David, lleno de pintura, y se lanza sobre él, iniciando una pelea, en que David golpea a otro de los clientes, acabando todo en una gran pelea de todos contra todos, que Walter y Nadia aprovechan para escapar.

Nadia no quiere irse a dormir e insiste en que la lleve a la fiesta, aunque él le pide que le diga la dirección de su amiga, llevándolo ella hasta el lugar, pues la ignora, reconociendo cuando llegan a la casa que no ha vuelto a ver a su amiga desde 6 años atrás, y, de hecho, y cuando van a llamar a la puerta ven cómo la casa se empieza a mover, dándose cuenta de que se la está llevando un camión, y cayendo solo entonces en la cuenta de que, entretanto un grupo de ladrones ha desvalijado su coche, llevándose el techo, los asientos y las puertas.

Al ver su coche desvalijado, señala que no le puede pasar ya nada peor, aunque nada más decirlo, siente una pistola en su cabeza, viendo que se trata de un grupo de atracadoras, aunque tiene suerte, pues suena la sirena de la policía y las atracadoras huyen, tirando la pistola dentro del coche.

Pese a lo ocurrido la policía le somete a la prueba de la alcoholemia, comprobando que no está borracho, por lo que pueden marcharse, sentados en una caja de madera, confesándole Nadia, ya sin los efectos del alcohol, que padece un desequilibrio químico, algo similar a una alergia al alcohol que le vuelve loca, recriminándole él que, pese a saberlo bebiera, y ella que, pese a saber él que le sentaba mal que insistiera en que lo hiciera, pidiéndole que la lleve a casa de su amiga Cathy.

Pero David entra de nuevo en escena embistiendo su coche, por lo que comienzan a golpearse mutuamente, logrando Walter finalmente, al frenar, que Walter se empotre contra una fábrica de productos para la panadería, acabando cubierto de harina.

Nadia le pide que la lleve a un hotel, diciendo él que no pueden dar fin a una noche tan encantadora, y que irán a la fiesta que ella indicó, pese a que Nadia, ahora ya serena teme lo que Walter pueda hacer entre sus amigos.

Al llegar a la fiesta, Walter empieza a beber sin parar, quitándole a algunos invitados sus copas, juega con el paté y destroza el ponche, arrancando el bolsillo de otro de los invitados mientras hace malabares con la comida, saliendo luego afuera a bailar al ritmo de la orquesta, tirando a un camarero, accidentalmente, a la piscina.

Nadia consigue subirle a una habitación para que pueda descansar, lanzándose sobre los abrigos de visón de los invitados, pidiéndole Nadia que duerma mientras ella se marcha, aunque cuando David se quita los abrigos de la cara a quien ve es a David, con el que inicia una pelea durante la que caen desde el piso de arriba sobre unas mesas.

Nadia, que había pedido un taxi los encuentra peleándose, encontrando Walter de pronto en su coche la pistola que lanzaron sus atracadoras, y con la que amenaza a David, obligándolo a bailar.

Todo acaba con la llegada de la policía, que se lo lleva a comisaría.

Sale al día siguiente bajo fianza. Recogiéndolo su hermano, que le recuerda que le advirtió de que no la dejara beber, vomitando Walter en su coche nuevo.

Cuando lo deja en su casa, Walter le da las gracias por haber pagado su fianza, diciéndole Ted que no lo hizo él, sino Nadia, que le cuenta, está en su casa.

Walter le pide que le lleve hasta allí, viendo Ted cómo impacta contra el cristal trasero de su coche nuevo una botella debido al enfado de Walter al que no quería llevar.

Encuentra en efecto a Nadia durmiendo en la habitación de invitados de su hermano, por lo que la despierta, rompiendo accidentalmente las patas de la cama, comprobando que tiene una fuerte resaca, pese a lo cual él le insiste en que le diga cuánto le debe por la fianza, pues no desea tener ninguna deuda con ella.

Walter le comenta que en una semana tendrá el juicio y que le condenarán como mínimo a dos años de cárcel y, le dice, no desea tenerla como visitante, por lo que quiere pagarle y no volver a verla en la vida, diciéndole ella que pagó 10.000 dólares.

Ella le acusa de haberla emborrachado pese a que le creía especial, asegurándole que podría haberse enamorado de él, lamentando que sea un miserable que se autocompadece sin importarle cómo se siente ella.

Nadia acude a hablar con David, que es abogado, y le cuenta que ha pensado en defenderse a sí mismo, asegurando que entonces irá a la cárcel.

Ella le pregunta si le defendería, ya que en gran parte es responsable de lo ocurrido, lo que él rechaza, a no ser que ella acepte casarse con él.

Nadia no está dispuesta a sacrificarse hasta tal punto, aunque David le hace ver que si nadie lo defiende le caerán al menos 10 años, consiguiendo así que acepte, pese a que, le advierte, no está enamorada de él.

Walter comparece ante el juez Harold Bedford, ante el que insiste en su idea de defenderse a sí mismo, pese a que el juez le advierte que eso será como ponerse él mismo la horca.

Aparece entonces David, que se presenta como su abogado y le advierte que lo hace como favor a Nadia, preguntándole Walter si es para asegurarse de que acabará en la cámara de gas, no comprendiendo el juez lo que ocurre, por lo que le pide a David que vaya a hablar con él.

David le confiesa que se peleó con él y le hace una propuesta. Le dice que si declara inocente a Walter dejará de ejercer la abogacía en su jurisdicción.

El juez, en realidad su padre, le pide que se marche del estado y que cambie de apellido, algo que David le dice, no es factible, pues se va a casar, diciéndole el juez que haga una luna de miel prolongada de 5 o 6 años con gastos pagados

Él le pide además que le permita celebrar la boda en su casa y que invite a gente del gremio para poder tener contactos de cara al futuro.

Bedford le dice que será la primera vez en su vida que violará la ley, pero que le merecerá la pena, tras lo que declara a Walter libre de todos sus cargos para sorpresa de Walter, al que David le cuenta que Nadia y él se van a casar gracias a él.

Su cuñada le entrega una carta de Nadia, que, le dice, está en Baton Rouge para contarle la noticia a su madre, diciéndole en la carta que siente haberle metido en tantos líos y que espera que la perdone y que le echará de menos, y termina diciéndole que quiere que vuelva a tocar la guitarra.

Pero en vez de ello va a venderla y compra una caja de bombones que luego rellena con licor, valiéndose de una jeringuilla.

Nadia le confiesa a Susie que hizo un trato y no puede romperlo.

David y Nadia van a la casa de los padres de este, donde se celebrará la boda, cuando ella repara en que muy cerca de la mansión de estos está el coche roto de Walter, aunque no dice hada.

David le presenta a la novia a sus padres, comentándole el padre, mientras juega al golf, que es diferente a como la había imaginado, pues pensó que sería ciega.

Lanza una bola contra un árbol del que cae Walter, al que le acertó la bola, aunque no le ven.

Durante la cena, David y Nadie comentan que es probable que se vayan a San Francisco, aunque también están pensando en Miami o Honolulu.

Fuera, Walter les espía mientras cenan, escuchando cómo el juez le pregunta a su criado si dejó suelto a Rambo, escuchando entonces Walter los ladridos de un perro que corre hacia él, obligándole a saltar a la piscina para evitarlo.

Se preguntan dentro por qué ladra el perro, logrando Walter salir finalmente y esconderse en la casa.

El juez está molesto con los ladridos de Rambo y pregunta a Jordan, el mayordomo, qué ocurre, saliendo este a encerrarlo, y viendo cómo no para de ladrar frente a la habitación donde se escondió Walter, aunque cuando sale Jordan, corre hacia este, aprovechando Walter el momento para trepar por una celosía hasta la terraza del piso superior que da a las habitaciones, colándose en la de David, bajo cuya cama se esconde.

Trata de ir a ver a Nadia aprovechando una salida de David, pero aparecen entonces el juez y su mujer y debe esconderse en la habitación de este, que también juega en ella al golf, por lo que pisa una pelota, dándose un costalazo, dando el juez, cuando regresa a la cama una patada a otra de las pelotas que acaba rebotando en la cabeza de Walter, escondido bajo su cama.

David, que estaba en la terraza, y cuya puerta cerró Walter, se ve obligado a bajar por la celosía, al no querer abrirle Nadia, que cree que es una estrategia, rompiéndosele esta y cayendo sobre los setos.

Entretanto, cuando se duermen el juez y su mujer, Walter sale y llama a la habitación de Nadia, aunque al abrir esta es a David a quien encuentra lleno de barro, pues subía del parterre, debiendo esconderse Walter de nuevo.

Lo intenta nuevamente desde la terraza, aunque vuelve a salir David, por lo que, a falta de celosía debe quedarse escondido colgando, hasta que se rompe también la tabla de la que estaba cogido y cae.

Por la mañana llegan los bombones que Walter preparó para Nadia y que le sube David, sin saber que son los de Walter.

En el jardín está todo preparado para la boda, todo con gran boato, habiendo numerosos invitados.

Arriba, la madre de Nadia y Susie están en la habitación de la primera mientras se pone el vestido de novia, tomándose su madre el último bombón que quedaba, dándose cuenta de que lleva mucho brandy, preguntándole si se tomó toda la caja, viendo preocupadas que muestra signos de estar ebria.

Cuando empieza a sonar la marcha nupcial, Nadia avanza del brazo de su suegro.

Durante la ceremonia Nadia empieza a sudar mientras habla el sacerdote, se ríe y tiene hipo, y cuando les pregunta si se quieren, David es raudo respondiendo que sí, pero ella dice que no, preguntándole el padre de David qué ocurre, diciéndole ella que no quiere a su hijo, respondiéndole que él tampoco, pero es que es mejor que se case.

Ella dice que una persona no debe casarse solo porque hiciera un trato.

Hace que pare la música y se dirige a todos, y les pregunta si dos personas que no se quieren deben casarse, respondiéndole todos que no.

David insiste en que él la quiere mucho, diciendo ella que quiere a un tercero, y siempre estaría pensando en él, diciendo David que no si muere.

El sacerdote intenta intermediar, aunque David acaba empujándolo y acaba en la piscina.

El padre de David propone hacer una votación para ver quiénes está de acuerdo en que Nadia y David no se casen.

Sale entonces Walter y llama la atención de todos, estando cada uno a un lado de la piscina a la que se lanza ella, haciéndolo él desde el lado contrario, besándose bajo el agua, siendo aplaudidos por todos cuando emergen abrazados.

Poco tiempo después un cartel en el coche de él indica que son recién casados.

Están juntos frente al mar y él toca la guitarra para ella y luego se besan, esperándoles una Coca-Cola en vez de champán.

Calificación: 3
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