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Comanchería
Comanchería

Hell or high water (2016) * USA

          También conocida como:
                    - "Sin nada que perder (Argentina, Colombia, Uruguay)
                    - "Nada que perder" (Chile, Perú)
                    - "Enemigo de todos" (México)

Duración: 102 min.

Música: Nick Cave, Warren Ellis

Fotografía: Giles Nuttgens

Guión: Taylor Sheridan

Dirección: David Mackenzie

Intérpretes: Jeff Bridges (Marcus Hamilton), Chris Pine (Toby Howard), Ben Foster (Tanner Howard), Gil Birmingham (Alberto Parker), Marin Ireland (Debbie Howard), Katy Mixon (Jenny Ann), Dale Dickey (Elsie), Kevin Rankin (Billy Rayburn), Melanie Papalia (Hooker), Amber Midthunder (Natalie Martinez).

Dos hombres con pasamontañas y armados esperan junto a una pequeña sucursal del Texas Midlands Bank de Archer City, una población del oeste de Texas, a primera hora de la mañana, acometiendo a la empleada que va a abrir, la cual les asegura que el dinero no está en el cajón, sino en la caja fuerte cuya clave ignora.

Deciden esperar a que llegue el gerente, al que sorprenden, golpeándolo uno de ellos.

Poco después salen a toda velocidad con su coche, quitándose las máscaras, diciéndole Toby Howard al otro asaltante, su hermano Tanner que no había sido necesario pegarle.

Se cruzan en su huida con el coche de policía que acude a atender la denuncia, bajando la velocidad para pasar desapercibidos.

Mientras escapan van viendo por las carreteras montones de carteles de venta de casas y negocios cerrados, mostrando que es una zona deprimida.

Llegan tras ello a Olney, otra población.

En su sucursal del Texas Midlands Bank un anciano le cuenta a la cajera que apenas tiene para comer y que encontró una colección de monedas antiguas que quiere vender, cuando entran los dos hermanos y piden a la cajera que les entregue el dinero del cajón, pues saben que los fajos pueden tener rastreadores.

Toby le pregunta al anciano si tiene un arma, afirmando este que sí, decidiendo quitársela, preguntando el hombre si le van a robar, afirmando Toby que ellos solo roban bancos, no a trabajadores, devolviéndole su arma.

Y cuando escapan del banco ven cómo el viejo comienza a dispararles, pese a lo cual consiguen escapar, quejándose Tanner de que le dejara la pistola cargada, ante lo que Toby afirma que no quería robar a un viejo.

Pese a todo van contentos, y se ufanan de ir solo cuando los bancos están abriendo a primera hora de la mañana y no hay gente.

Finalmente llegan hasta su rancho, donde tienen abierto con una grúa un gran agujero en el que entierran el coche que utilizaron durante los atracos.

Encargan el caso al Ranger Marcus Hamilton, ya que el F.B.I. no está interesado en el asunto ya que los robos se realizaron en bancos locales, no siendo además muy alta la cantidad robada.

En el rancho, Tanner pasa a ver la habitación de su madre, contándole Toby que estuvo allí los últimos 3 meses de su vida y que el final fue muy duro, en unos momentos en que no tenían nada para darles a las vacas, señalando Tanner que si se lo hubiera pedido podría haber ayudado aunque solo fuera para dar de comer a las vacas.

Tanner lamenta no haberle podido ayudar, aunque afirma que su madre nunca quiso saber nada de él.

Le pregunta si dejó testamento, contándole Toby que se lo dejó todo a él y que el viernes será todo para sus hijos, pero que no quería fastidiarle a él, señalando que sí quería hacerlo porque le plantaba cara a su padrastro.

Toby le dice que no entendía que al meterse con él le metía más palizas a su madre, señalando Tanner que sí que lo entendió, y por eso dejó de pelear y le metió un tiro.

Hamilton, acompañado por Alberto Parker, que es medio indio y medio mexicano acude a Archer City, el banco robado, donde le cuentan que se llevaron menos de 7.000 dólares y ningún fajo marcado.

El director de la sucursal les indica que no funcionan las cámaras de seguridad.

Especulan con que sean pastilleros, lo que Hamilton no cree, pues actuaron muy temprano y además cree que estos roban farmacias y coches, no bancos.

La empleada le dice que eran blancos y de esa zona, el condado de Young por la forma de hablar.

Hamilton cree que tratan de reunir cierta cantidad y necesitan más bancos para reunirla.

Tanner y Toby van a comer a un restaurante, preguntándole el primero por sus hijos, contándole Toby que no los ha visto desde el año anterior y que no saben lo de la muerte de su abuela, aunque alguna vez hablan por teléfono, aconsejándole Tanner que les vaya a verles al día siguiente aunque sea necesario atracar otro banco para poder llevarle dinero a Debbie, ya que le debe muchos mese de manutención.

Toby le dice que le habla como si no se fueran a librar de lo que van a hacer, señalando Tanner dice que no conoce a nadie que se libere de lo malo hecho, aunque aceptó ayudarle porque se lo pidió.

Se levanta un momento de la mesa alegando tener que ir al baño aprovechando una camarera, Jenny Ann para coquetear con su hermano al que le pregunta en qué trabaja, respondiéndole él que su último trabajo fue en una compañía de gas, señalando ella que les vendría bien un cocinero.

Al sacar el dinero para pagar la comida decide dejarle a la camarera todo el fajo, saliendo tras ello hacia el coche para esperar a su hermano, viendo que este llega corriendo cargado de billetes que va perdiendo tras haber atracado la sucursal que estaba junto al bar, pidiéndole a su hermano que arranque el coche, debiendo salir a toda prisa.

Toby se enfada porque esa no era el Midlands Bank y no formaba parte del plan y además han perdido un día, pues tendrán que deshacerse del coche, aunque Tanner le dice que por otro lado lo han ganado.

Roger Hamilton recibe una llamada denunciando el robo, y aunque Alberto insiste en que son unos pastilleros, Hamilton asegura que saben muy bien lo que hacen.

Alberto le dice que debe buscarse algo para hacer cuando se jubile, pues necesita a alguien a quien estar corrigiendo, asegurándole Alberto que él cuando lo haga se irá con su mujer a Gavelston y vivirá en un barco de pesca.

Hamilton le dice que quizá los atracadores cometan algún disparate y le permitan saltarse la jubilación cubierto de gloria.

Alberto bromea y dice que no tendrá mucha gloria con lo mal que dispara, diciéndole Hamilton que tiene a un medio indio que le vengará, si no está borracho, pues asegura que a los pieles rojas les gusta beber.

Se topan entonces con un grupo de vaqueros que conducen un rebaño y que deben dar un rodeo para esquivar un gran incendio en la lejanía.

Toby y Tanner señalan que deberán robar dos bancos el miércoles, pues ya no tienen más coches mientras van a la caravana donde vive Tanner, que le explica es de un amigo que se la deja a cambio de que él mate a los coyotes, y de la que Tanner rescata sus rifles, señalando que no puede seguir teniéndolos en la caravana, aunque Toby le dice que no llevarán esas armas al banco.

Hamilton llega al banco robado, donde le atiende Natalie, la cajera, que le cuenta que el atraco lo realizó un solo hombre, lo que no le cuadra.

Deja a Alberto revisando las grabaciones de seguridad mientras él se dirige al restaurante, donde pregunta si pasó por allí algún forastero, contándole una camarera que Jenny Ann atendió a dos desconocidos.

Mientras llaman a la camarera un cliente le cuenta que está seguro de que los ladrones son las dos personas que se sentaron allí a comer, que le dice cree que eran hermanos.

Cuando llega Jenny Ann le pregunta por los forasteros, y por la propina que le dejaron, señalando ella que le dejaron 200 dólares, que ella se niega a entregarle porque asegura es la mitad de su hipoteca y además se lo dejaron antes del robo.

Alberto le confirma que robó una sola persona, pidiéndole Hamilton que le pida una descripción a la chica y que reserve una habitación en el motel.

Toby y su hermano cruzan hacia Oklahoma, contándole Toby que Justin, su hijo mayor sueña con jugar al fútbol en la universidad, diciéndole Tanner que ha pasado 10 de sus 39 años en la cárcel, por lo que si Justin hace lo contrario de lo que ha hecho él le irá bien.

Paran en una gasolinera donde un chaval amenaza a Tanner con una pistola pese a no haber hecho ni dicho nada, saliendo entonces Toby de dentro y golpeando brutalmente al matón al que deja inconsciente, tirando tras ello su pistola lejos.

Paran tras ello en un casino indio donde cambian su dinero por fichas, sin que les pongan pega alguna por recibir esa cantidad de dinero en billetes pequeños, aprovechando su estancia allí Tanner para jugar al póker, para lo que usa algunas de las fichas cambiadas.

Tanner se sienta en la barra viendo cómo se le acerca una mujer que trata de ligar con él y a la que le habla de su hijo, pidiéndole la chica después de un rato de charla que la lleve a su habitación.

Tanner, que ganó algo de dinero en el juego se retira tras discutir con un comanche, aunque la discusión no pasa a mayores.

Llega junto a su hermano y le dice a la chica que se marche, pues piensa que iba a llevarlo a su habitación y luego llamaría a su chulo para robarle.

Al ver su violenta actitud Toby le dice que no sabe cómo ha logrado estar un año fuera de la cárcel.

Tras cambiar sus fichas, en su mayor parte mediante un cheque para el Texas Midlands, alquilan una habitación, acostándose Tanner con la recepcionista mientras su hermano trata de dormir en la cama de al lado.

En el motel Sunset, entretanto, también comparten habitación Marcus y Alberto, burlándose el primero del segundo que ve programas de telepredicadores, y ante las quejas de este Hamilton le dice que un año estará echando de menos sus burlas cuando vaya a visitar su tumba.

Luego, al no poder dormir salen a la calle y tras un pequeño paseo se sienta en el porche quedándose allí finalmente dormido hasta el amanecer, siendo encontrado allí por Alberto que comenta que su trabajo es peligroso y le dice a Marcus que él ha tenido suerte de llegar hasta el final, diciéndole Marcus que cuando él no esté no se acercará a ningún peligro como para que le pase nada.

Tanner y Toby acuden a ver su abogado, que será también su albacea, que le dice que el dinero de un casino no se puede rastrear. Con 32.000 podrán pagar la hipoteca y con 11.000 más los impuestos. Pide que cuando lo haya hecho le requiera al del banco que le envíe la liberación del gravamen para que él se la envíe a los de Chevron, asegurando estar muy contento de que puedan liberar esa deuda con el propio dinero del banco, y les recuerda que deben ir al banco antes del jueves, pues el viernes se lo podrían embargar, aconsejándole que sea el Texas Midlands quien gestione el fideicomiso para que no rastreen su procedencia.

Entretanto Marcus le señala a Alberto mientras desayunan en otra población y frente a una sucursal del Texas Midlands Bank que vigilarán esa sucursal, pues está seguro de que los ladrones acabarán yendo allí.

Tanner y Toby acuden a comprar una camioneta vieja para su siguiente golpe, tras lo que el segundo le encarga a Tanner que se haga cargo del contrato con Chevron mientras él va a ver a Debbie y a su hijo.

A esta le cuenta la muerte de su madre, tras lo que le entrega el dinero que le debe, diciéndole ella que venderá la granja, ante lo que Toby le dice que no, que es para sus hijos y la ha colocado en un fideicomiso para que nadie pueda venderla.

Sale entonces Justin, que ni siquiera le saluda, aunque luego sale afuera con él y le cuenta lo de la muerte de su abuela y que heredarán la granja él y su hermano, y cuando el chico le pregunta qué harán con una granja, él le responde que encontraron petróleo, por lo que ni él ni su hermano volverán a sufrir por la falta de dinero.

Le pide que no sea como él y como su tío, asegurándole que oirá historias sobre ellos y que serán verdad.

Hamilton insiste en que es mejor estar allí que yendo a los bancos robados a buscar pruebas inútiles, asegurando que los chicos meterán la pata y ellos estarán allí.

Alberto comenta que 150 años antes esa tierra era de sus antepasados hasta que los blancos se la quitaron por la fuerza, y ahora estos las perderán porque se las van a quedar los bancos.

Por la mañana mientras desayunan los hermanos comentan que irán primero al banco de Jayton y luego a Coleman para tener el dinero suficiente.

Parten de madrugada hacia la primera de ellas, viendo al llegar a esta que la cerraron, decidiendo ir a la siguiente, en Coleman.

Alberto le lleva a su jefe, dormido en un banco de la calle el café.

Mientras se dirigen a Coleman, Tanner cambia de idea, pues le dice que en ese banco habrá muy poco dinero, proponiéndole cambiar de idea e ir a Post, pues la sucursal es más grande.

En Coleman Marcus repasa su plan con Alberto, indicándole que los ladrones ha seguido un patrón que es robar en el Texas Midlands que posee 7 sucursales, y saben que no irán a la más grande, llegando a la conclusión de que la de Post es la única sucursal que da el perfil, por lo que deciden ir hasta esta.

A 4 kilómetros de la población dejan el coche de Toby hasta llegar al pueblo, viendo al entrar en el banco que hay mucha gente, pese a lo cual les ordenan que se tiren al suelo, saltando Tanner tras el mostrador pidiéndoles a las cajeras que abran los cajones mientras Toby vigila fuera a los clientes, cogiendo tras ello el dinero.

Pero son demasiados y no puede evitar que una chica envíe un mensaje con su móvil denunciando el robo.

No ve tampoco que en el banco hay un guardia de seguridad que sale de pronto y les dispara, acabando Tanner de inmediato con él, aunque aprovechando el momento de confusión uno de los clientes del banco saca su arma y les dispara también, debiendo Tanner saltar de detrás del mostrador para acabar con él, tras lo que salen corriendo, hacia la furgoneta, viendo que esta vez tampoco la huida será fácil, pues al salir les esperan fuera un montón de personas armadas que comienzan a dispararles, saltando Toby al remolque de la furgoneta mientras Tanner, prácticamente sin ver arranca y sale deprisa marcha atrás.

Con el coche lleno de agujeros de balas huyen perseguidos por varios coches de vecinos de la localidad señalando Toby que en esa ocasión fueron demasiado lejos, pues no quería que muriera nadie, señalándole su hermano que tenían que elegir entre la vida de las víctimas o la suya.

Mientras se dirigen hacia Post Alberto y Marcus reciben la noticia del robo, señalando que los sospechosos huyen hacia el oeste perseguidos por gente del pueblo.

Alcanzado por uno de los disparos en un costado, Toby consigue llegar a la cabina, tratando su hermano de animarle, pese a verse perseguidos por cinco coches más, hasta verle la herida, señalándole entonces que la bala entró y salió, por lo que no es demasiado grave, pidiéndole que presione la herida y pidiéndole que sea duro como un puma si no quiere ser más que un borrón en la vida de sus hijos.

Para entonces junto a la carretera, viendo cómo sus perseguidores paran también a cierta distancia.

Tanner coge entonces su fusil ametrallador AR-15 y en medio de la carretera gasta un cargador tras otro disparando contra los vaqueros que se disponían a acabar con ellos y a los que no da tregua, viendo cómo ante tal amenaza todos vuelven a subir a sus coches, ya agujereados por las balas y se dan media vuelta, tras lo que ellos se dirigen al otro coche que dejaron aparcado en las afueras.

Toby sube al coche con el dinero, pero ve que Tanner no se baja del suyo y le pide que vaya al casino indio y cambie el dinero, diciéndole que su plan ha funcionado.

Le pregunta a Tanner a dónde va él, aunque no le contesta, solo le dice que le quiere mucho, continuando Tanner por la carretera mientras Toby toma una transversal.

Tanner se cruza con tres coches del sheriff, y se adentra por un camino, siendo perseguidos por estos.

También Toby se cruza con varios coches policiales seguidos por el de Marcus y Alberto, aunque no reparan en él.

Perseguido por toda la policía, Tanner se dirige hacia la montaña, un callejón sin salida, pues el coche no puede continuar su camino. Una vez allí incendia una lata con gasolina y quita el freno de mano dejando que el coche se precipite hacia los furgones policiales, que deben salir marcha atrás, chocando contra uno de ellos y provocando una explosión, por lo que deben pedir una unidad de asalto y un helicóptero.

Tanner se parapeta tras ello en la cima con su rifle con mira telescópica, mientras todos le apuntan, dándose cuenta de que solo hay uno de los asaltantes.

Marcus bromea con Alberto y le pide que acabe con el huido con su tomahawk, viendo cómo nada más decirlo es alcanzado en la cabeza por una bala.

Conmocionado, Hamilton corre hacia los coches de los vecinos que se acercan para pedir que den marcha atrás tratando de evitar una carnicería, subiéndose al coche de uno de ellos al que le pide que le lleve hasta la parte trasera de la colina.

Toby, conduce sin agobios, aunque su herida no deja de sangrar, topándose con un control, por lo que prepara su documentación y les cuenta que viene de Hamlin y se dirige a Ruidoso mientras disimula ocultando su herida mientras espera.

Le devuelven el carnet y le dejan continuar, parando un poco más adelante para echarse alcohol en la herida.

Hamilton llega hacia la parte trasera de donde se encuentra Tanner, que parapetado en la colina mantiene controlados a los policías moviéndose de un lado a otro.

El hombre que le acompañaba le dice que le deje disparar a él, ya que el rifle es suyo, a lo que Hamilton se niega.

Satisfecho con su hazaña Tanner grita que es el señor de las llanuras, cuando de pronto ve a lo lejos la figura de Hamilton, sin que le dé tiempo a hacer nada, pues este le alcanza con el rifle y acaba con él.

En el casino indio, y tras haber cambiado sus fichas, Toby escucha en las noticias de la televisión la noticia de cómo la policía y la gente del pueblo persiguieron a su hermano hasta 30 kilómetros más allá del pueblo hasta que el Ranger Marcus Hamilton acabó con el sospechoso, aún sin identificar.

Tras conducir durante la noche, al día siguiente presenta en el banco los cheques del casino, justo a tiempo de evitar el embargo, cubriendo el importe de la hipoteca y los impuestos que el banco pagó en nombre de su madre.

Toby le pide que envíe la liberación del gravamen por fax a su abogado, señalando el encargado del banco que se lo enviará antes del final de la semana, alegando Toby que ya es final de la semana y quiere ver cómo lo hace, y como el hombre le dice que le llevará un tiempo prepararlo, Toby le dice que no tiene prisa y tiene todo el día, logrando que el hombre lo haga y una vez con el justificante en su mano y antes de marcharse le pregunta al hombre si ellos gestionan fideicomisos.

Algún tiempo después Marcus acude a su oficina pese a estar jubilado, hablando con Margaret, a la que le pide que le permita examinar el expediente de Tanner Howard.

Lo estudia, viendo que figura que mató a su padre, supuestamente por un accidente de caza que Hamilton pone en duda.

Estuvo 10 años preso por agresión con agravantes, aunque no encontraron ningún vínculo de su hermano con los robos y de hecho la camarera de Vernon no lo reconoció. Señalando Margaret que estaba muy enfadada de que le quitaran la propina.

Intentaron conseguir una orden para examinar sus cuentas y el rancho. Pero el fiscal no lo permitió, al no dar el perfil ya que no tenía antecedentes ni da el perfil, pues la gente no empieza a delinquir robando bancos, sino que lo va aprendiendo poco a poco como su hermano, y además cuando fueron al banco encontraron a dos equipos de Chevron abriendo pozos y el juez no se atreverá a abrir expediente a un hombre que va a ganar 50.000 dólares al mes, no entendiendo que pudiera robar 40.000 al banco que además lleva el fideicomiso de la familia, habiendo colaborado menos que el abogado de Toby.

Le recuerda que Toby no es sospechoso y que él está jubilado.

Pese a todo Hamilton, aburrido de su nueva vida, decide visitar la granja Howard, donde es recibido por Toby con su arma, estando al tanto de que él es el hombre que mató a su hermano y también de que está jubilado, por lo que al haber entrado en su propiedad sin permiso podría matarlo, pese a lo cual le ofrece una cerveza.

Le pregunta por qué lo hizo, pues sabe que su hermano robaba bancos y mató a su compañero porque le gustaba y si no hubiera muerto tendría la granja llena de cosas lujosas. Se lo habría gastado todo para tener una excusa para volver a robar, pero él no tiene nada nuevo que destaque más que las máquinas por dos pozos cada uno de los cuales va a darle en un mes más de lo que él y su hermano robaron en cuatro bancos y quiere entender por qué murieron 4 personas por un dinero que no ha gastado y que no parece necesitar.

Toby le pregunta si tiene familia, diciéndole él que su compañero sí la tenía y muy grande, diciéndole Toby que él no lo mató, a lo que Hamilton le replica que sí lo hizo al poner en marcha todo aquello.

Toby le cuenta que él siempre fue pobre como antes lo fueron sus padres y sus abuelos, como una epidemia, pero que a sus hijos no les pasará, pues el rancho es ahora de ellos.

Le dice tras ello que nunca ha matado a nadie, pero que si lo desea puede empezar por él, retándole a que desenfunde antes de que le saque a tiros.

Llegan entonces Debbie y sus hijos, explicándole a Marcus que la casa no es suya, sino de ellos y que él va allí solo a trabajar, comprendiendo Hamilton las cosas que se hacen por los hijos.

Antes de que se marche le dice a Hamilton que tiene una casa en el pueblo y que puede pasarse por allí para terminar la conversación cuando quiera y que sea pronto, pues quiere acabar con eso, diciéndole Marcus que nunca acabará con eso, pues siempre le atormentará haga lo que haga, lo mismo que a él.

Toby le dice que si se pasa por su casa a lo mejor le puede dar la paz, indicando Hamilton que a lo mejor se la da él, antes de marcharse.

Calificación: 3