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Combustión
Combustión

España (2013)

Duración: 99 min.

Música: Carlos Jean

Fotografía: Daniel Aranyó

Guión: Carlos Montero, Jaime Vaca y Daniel Calparsoro.

Dirección: Daniel Calparsoro

Intérpretes: Álex González (Mikel), Adriana Ugarte (Ari), Alberto Ammann (Navas), María Castro (Julia), Christian Mulas (Nano), Juan Pablo Schuck (Argentino), Marta Nieto (Carla), Miguel Barberá (Arturo), Luis Zahera (Detective).

Tras tomar unas copas juntos, un hombre invita a si ligue de esa noche a su mansión, sin saber que la joven, Ari, forma parte de un grupo de estafadores, por lo que, cuando ella simula ir al baño lo que hace es abrir la puerta de la casa a sus dos compinches, que los atacan, pidiéndole al dueño de la casa que abra la caja fuerte, amenazando si no lo hace con acabar con la vida de la chica, que ignora, es parte de la banda.

Realizado el plan, los atracadores se marchan, haciendo lo mismo la chica que se escuda en que apenas conoce de nada al dueño de la casa, que observa cómo la muchacha sube al coche de los delincuentes, huyendo con ellos.

Ari está cansada de esa vida y tiene miedo de que se les vaya de las manos, pero su novio, Navas, le asegura que solo les falta por dar un golpe más para poder irse para siempre, explicándoles que ese plan es el atraco de una joyería, siendo el objetivo de Ari, Mikel, el novio de Julia, la dueña de la joyería desde que mataran a sus padres dos años antes durante un atraco, y al que debe engatusar y conseguir que la lleve hasta la casa de Julia, conectada con el negocio, si bien a Ari el plan no le gusta, proponiendo dividirse el dinero que ya tienen y dejarlo, asegurándole Navas que necesitan ese dinero para competir en Portugal, donde ganará un millón.

Ari logra que la contraten como camarera en una fiesta en la que estará Mikel, y, cuando este sale a fumar, ella hace lo propio pidiéndole fuego para su porro, tras lo cual alaba su flamante deportivo, dejando que él comparta su porro, pasándole directamente el humo de este desde su boca, tras lo que le entrega la tarjeta de un local conde le dice, estará el siguiente jueves.

Fascinado por la muchacha, Mikel no dudará en acudir el jueves al local que ella le indicó, donde charlan amigablemente hasta que, inesperadamente aparece el hombre al que estafaron unos días antes, por lo que le pide a Mikel marcharse, saliendo corriendo hasta el coche de él, en el que huyen, consiguiendo despistarlo gracias a la habilidad como conductor de Mikel, al que, una vez a salvo le cuenta que la perseguía porque le debía dinero, pidiéndole que la deje, pese a la hora en medio de un polígono, donde, tras darle apuntado su número de teléfono, por si desea verla algún rato, lo besa, viendo cómo él rompe el papel con el número tras decirle que ella es demasiado especial y que no le apetecería estar con ella solo un rato.

Pero al día siguiente, cuando tras excusarse con su novia encuentra el papel roto con el teléfono de Ari, decide enviarle un mensaje invitándole a pasar juntos el domingo.

Quedan de madrugada, acudiendo a un aeródromo donde él la invita a un paseo en avioneta en la que le muestra un magnífico paisaje desde el aire, tras lo que la invita a su apartamento, que no es el piso de Julia, donde le advierte que si se encuentra incómoda la llevará a su casa, besándolo ella en respuesta, aunque de inmediato se echa atrás sin dejar que él se haga más ilusiones, diciéndole que tiene que marcharse, esperándola abajo Navas, que le echa en cara que tardara tanto pese a que no la llevó al piso deseado, diciéndole Ari que no desea seguir, pues cree que nunca la llevará a la casa de su novia, y que en cada cita lo llevará hasta su picadero, estando de acuerdo Navas en dejarlo, pensando en buscar otro objetivo.

Entretanto Mikel vuelve a llamarla citándola de nuevo en su casa, a lo que accede.

Navas habla con su socio, sobre el cambio de planes, acordando ir a por un arquitecto, pese a que tienen poco tiempo, tras lo que investiga a Mikel, del que descubre que en el pasado fue piloto, aunque perdió su licencia tras provocar una muerte.

Ari, ya sin peluca acude al apartamento de Mikel, haciendo el amor apasionadamente, olvidándose él de su cena de compromiso con Julia, que le confiesa a su amiga Carla que se siente mal pensando que está tratando de convertir a Mikel en algo que no es.

Este trata de investigar a Ari, acudiendo al polígono donde la dejó, observando que sale un coche deportivo de una nave, por lo que lo sigue, observando que acude a una carrera ilegal de coches deportivos de alta gama en la que Ari es quien da la salida, siendo Navas, su novio, al que ve que ella besa, el vencedor.

Otro de los participantes, el Argentino le pregunta que cuándo correrá para él, y como él no parece dispuesto a ello, le reta a que corra contra él con más dinero por medio.

Cuando llega a casa descubre la mesa preparada para la cena de compromiso, encontrando a Julia junto a Carla en la cama, excusándose ante ella diciendo que se quedó en casa de su amigo Alfredo, aunque ella le dice que llamó a Alfredo y este estaba con su novia, ante lo que él le dice que se quedó volando hasta tarde porque necesitaba estar solo, pidiéndole ella que se aclare.

Mikel decide personarse en el taller de Navas, donde está Ari, que dignamente le dice que no le debe explicaciones, demostrándole Navas conocerlo muy bien. Sabe que es Mikel Escribano y que fue piloto, pidiéndole tras ello que le enseñe su magnífico coche e invitándolo a una cerveza.

Ari trata de cortar esa incipiente relación recordándole a su novio que Mikel nunca va a llevarla a casa de Julia, asegurando él que a ella no, pero sí a algún colega.

Juntos los dos hombres, Navas le dice que Ari es casi como una hermana para él, gustándole a ella los hombres que se atreven a correr y a vivir, consiguiendo picarlo en su orgullo llevándolo hasta el lado de la vía, invitándolo a correr junto a un veloz tren, para luego cruzarse con él en un paso a nivel, disponiendo de tan solo un segundo para hacerlo sin ser arrollado, haciéndolo a la perfección, sintiéndose muy bien, preguntándole él si quiere volver a correr.

Enseguida el amigo de Navas le prepara el coche para poder volver a competir, estrenándose en una de las competiciones ilegales nocturnas, aunque, en plena competición aparece la policía, por lo que deben huir, lográndolo tanto Navas como él, que continúan con su particular competición hasta ocultar los dos coches y huir, encubriendo Mikel a Navas, al dejarse atrapar mientras aquel huye.

Una vez en comisaría, los policías le preguntan si conoce a Ari, mostrándole fotos de esta y de Navas, y explicándole que se trata de una banda de atracadores, que utilizan a Ari como cebo.

Una vez con Julia, esta se muestra muy enfadada de que se dedicara a correr, y le pregunta quién es la chica que le gusta, esquivando él el asunto y diciendo que se siente extraño ante la boda, explicándole que necesita desaparecer de su vida, ante lo que ella le pregunta por qué llegó tan lejos, asegurándole que ella no está con él por inercia como le dice él, sino por amor, antes de echarlo de su casa.

Ya libre, acude de nuevo al taller, donde escucha cómo discuten Navas y Ari, dándose cuenta de que hablaban de él.

Le confiesa entonces Navas que iban tras su dinero, dejándole tras ello marcharse en contra de la opinión del mecánico, que teme que les vaya a delatar.

Navas vuelve a visitarlo, tranquilizándolo Mikel, asegurándole que no los denunciará, diciéndole Navas que lo sabe, pues dio la cara por él y lo considera un colega, por lo que lo invita a una fiesta en las afueras, aceptando él la invitación, yendo con Navas y con Ari hasta una discoteca donde beben y baila sensualmente con la chica, con la que también se besa.

Allí, Mikel se interesa por sus métodos de actuación, invitándole a probar suerte a él debiendo quitarle a una chica las llaves de su coche sin que se dé cuenta.

Dado su atractivo, Mikel no tiene problema alguno en conseguir bailar con la chica, y besarse con ella, robándole las llaves de su coche mientras lo hace.

Tras ello, y con el coche de la muchacha acuden hasta un pantano con gran peligro ya que él está muy borracho, aunque sigue fascinado por Ari.

Una vez en el descampado, y debido a su estado, él se duerme en el descapotable, marchándose Ari y Navas y llevándose las llaves del coche.

Se despierta al recibir una llamada de teléfono en que Navas le advierte que debe dejarlos en paz, no teniendo ya posibilidad de denunciarlos, ya que él mismo ha robado un coche y sería acusado por tanto él mismo de un delito.

Deseoso de hacerse con el dinero que les falta, y fracasado su plan con la joyería, Navas acepta el plan del Argentino de correr contra él, apostándose 200.000 Euros, de los que Navas aporta solamente la mitad, poniendo su coche como aval del resto, aceptando el Argentino el aval, pero asegurándole que si pierde debe darle el dinero.

Navas comienza la carrera con ventaja, pero el Argentino invade su carril, impidiéndole adelantarlo, exigiéndole a Navas que le pague los 100.000 Euros restantes.

Entretanto Ari se presenta en el apartamento del receloso Mikel, que perdió su novia y su trabajo por culpa de ellos, asegurándole ella que lo ama y que quiere estar con él, apareciendo mientras están juntos Navas, que golpea fuertemente la puerta pidiendo que le abran, pidiéndole a Ari que se vista y se vaya con él, contándole que ha ganado la carrera y tienen que irse, a lo que ella se niega, golpeando a Mikel cuando trata de evitar que obligue a la chica a irse con él.

Le dice que tiene ya los billetes para el avión, y que la espera en el aeropuerto a las 8, estando seguro de que irá, porque lo quiere, y que Mikel es solo un juguete para ella.

Pero ella no aparece en el aeropuerto a la hora indicada y cuando la llama suena su buzón de voz.

El que sí se presenta en el aeropuerto es el Argentino, que tras quitarle su billete hacia Punta del Este se lo lleva hasta una nave donde lo golpean, destrozándole una mano, impidiéndole así seguir conduciendo, para tras ello enviarle una foto de Navas en ese estado a Ari.

Esta corre con Mikel hasta la nave donde está Navas, apareciendo mientras están allí de nuevo el Argentino con sus hombres, que se llevan a la chica, a la que, aseguran, le cortarán las orejas si no reciben al día siguiente los 100.000 Euros.

Ante la necesidad de conseguir tanto dinero en tan poco tiempo, deben recurrir a Julia, a la que Mikel llama diciéndole que necesita pasar por su casa para recoger unas cosas, debiendo él adoptar el papel que hasta entonces hacía Ari, debiendo abrir él la puerta a sus cómplices para dar el palo.

Julia acaba abriéndole pese a sus reticencias, pero cuando él le abre a sus cómplices y estos intentan realizar el atraco ella saca una pistola, pidiéndole Mikel que la deje y les abra su caja fuerte, ya que tiene todo asegurado, obedeciéndole y abriendo la caja, aunque cuando lo hace Navas le pide que abra la otra que tienen, comprendiendo Julia que si saben eso es porque Mikel está colaborando con ellos y se lo ha contado, aunque él le promete que se lo devolverá todo.

Tras entregar el dinero al Argentino, consiguen que este les devuelva a la chica, procediendo Mikel tras la marcha del Argentino a quitarle el arma a Navas, al que le pregunta dónde está el dinero, negándose este a decírselo al creerlo incapaz de utilizar el arma, aunque entonces Mikel le dispara sin vacilar en la pierna consiguiendo que se lo entregue, tras lo que huye con Ari.

Juntos acudirán a la carrera de Lisboa que tanto había deseado Navas, siendo Mikel quien ocupe su lugar y Ari quien da la salida.

Calificación: 1