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Del revés (Inside out)
Del revés (Inside out)

Inside out (2015) * USA

          También conocida como:
                    - "Intensa Mente" (Hispanoamérica)

Duración: 94 Min.

Música: Michael Giacchino

Guión: Pete Docter, Meg LeFauve, Josh Cooley (Historia original de Pete Docter y Ronnie del Carmen)

Dirección: Pete Docter y Ronnie del Carmen

A menudo nos preguntamos qué se le pasará por la cabeza a una persona.

Alegría lo sabe, aunque solo respecto de Riley, una bebé.

Alegría, una joven de pelo azul se acerca hasta lo que parece un control y tras apretar un botón el bebé comienza a sonreír, pudiendo ver cómo la niña puede ver a través de sus ojos a sus padres felices.

Aparece entonces una bola que Alegría recoge y en la que ha quedado grabada la imagen feliz de los padres, sintiéndose feliz al lugar de almacenamiento de la bola.

Pero de pronto Riley comienza a llorar, observando alegría que a su lado hay otra joven, también con el pelo azul, pero más bajita y con gafas y cara triste que se presenta a sí misma como "Tristeza", pidiéndole Alegría a esta que no manipule ella los mandos, aunque esta no la deja.

Ese era el principio de la vida de Riley, pero según fue creciendo la central se fue llenando de otros seres.

Así, cuando Riley ya comenzó a corretear por la casa apareció de pronto otro personaje, "Miedo", cuya misión es mantener a Riley a salvo.

Cuando comienza a experimentar nuevos sabores, aparece otra joven de pelo verde "Asco", cuya misión es evitar que Riley se envenene física y socialmente, rechazando enseguida el brócoli que le ofrece su padre, el cual la castiga sin postre, entrando en acción un tipo de color rojo, "Ira", que trata de hacer que las cosas sean justas y que hace que la niña llore de rabia y proteste.

Tras ellos, y almacenados en pequeñas bolitas de diferentes colores, están los recuerdos de Riley, la mayoría alegres, habiendo un lugar especial donde se guardan los "recuerdos esenciales", procedentes de momentos importantes en la vida de Riley, como cuando marcó su primer tanto en hockey sobre hielo a su padre.

Cada recuerdo esencial activa distintos aspectos de la personalidad de Riley, habiendo cinco de ellos: la isla del Hockey, la isla Payasada, la isla de la Amistad, la de la Sinceridad y la de la Familia, creciendo la muchacha feliz hasta sus 11 años.

Cada noche bajan las bolas con los recuerdos del día a otro depósito, el del "largo plazo", yendo cada una de ellas a la isla correspondiente.

Pero de pronto, a esa edad ocurre algo inesperado. Su padre consigue un nuevo trabajo en San Francisco y deben cambiar Minneapolis por esta ciudad, esperando todos con expectación cómo será su nueva casa, aunque cuando llegan es Asco quien toma los mandos, pues en la casa hay incluso una rata muerta, no pareciendo tampoco muy atractiva la habitación de Riley, mezclándose los sentimientos de Tristeza, Asco e Ira, aunque, siempre positiva, Alegría consigue dominar la situación haciendo ver las posibilidades de la nueva habitación una vez decorada, por lo que baja corriendo a buscar sus cosas, recibiendo la noticia de que el camión no llegará hasta el jueves.

Pero cuando todo parece de lo más negativo nuevamente sale Alegría al rescate introduciendo una idea en la mente de Riley. Le hace ver que un piso vacío es una buena oportunidad para jugar al hockey con su padre, acabando la familia jugando y divirtiéndose pese a las adversidades.

Pero se corta ese momento cuando llaman a su padre, que tiene que irse, por lo que Tristeza trata de ponerse al mando del control central, aunque inasequible al desaliento Alegría busca algo para contrarrestar, haciendo que Riley recuerde que ha visto una pizzería cerca y sale ilusionada a comer con su madre.

Pero será nuevamente Asco quien domine, pues es una extraña pizzería donde solo sirven una clase de pizza, que es además con brócoli.

Afortunadamente la isla de la familia funciona y madre e hija tratan de sacar su lado positivo a todo, recordando lo vivido durante el viaje y lo bien que lo pasaron, recordando sobre todo un parque con dinosaurios a tamaño real.

Aunque, de pronto lo que parecía un recuerdo agradable se torna triste, observando Alegría que lo tocó Tristeza haciendo que el recuerdo se volviera triste y cambiara su color de dorado a azul.

Y de pronto Alegría se da cuenta de que Tristeza está a punto de tocar un recuerdo esencial y la para, pues si lo toca no podrán cambiarlo ya, afirmando Tristeza que está muy nerviosa y no hace más que cometer errores y llora, diciendo que llorar le ayuda a dejar de obsesionarse con los problemas, no teniendo Alegría éxito alguno cuando trata de hacer que cambie su actitud y sea positiva.

Riley escucha a su padre preocupado, pues si no encuentran inversores no podrán resistir y tendrán que empezar a despedir personal.

Trata Alegría de ser positiva, pero sus compañeros le dicen que no hay ninguna razón para que Riley está feliz, ya que todo va mal, y empeora cuando su madre le dice que el camión se retrasará hasta el martes, viendo a su padre estresado tratando de hacer que funcione todo en su nueva empresa.

Pero cuando nada parece ir bien su madre le da las gracias por su comportamiento y le pide que colabore con ella para ayudar a su padre, que está bajo una enorme presión, por lo que deben tratar de sonreír para que no se preocupe por otras cosas.

Todo parece acabar bien por ese día, yendo a dormir todos los del control excepto Alegría, a la que le toca la guardia de ese día, la cual al ver los espantosos sueños de Riley los corta pese a que no debería hacerlo para introducir recuerdos alegres que la ayuden a descansar.

El siguiente, será su primer día de cole en San Francisco, estando todos nerviosos y expectantes, encargándolo Alegría a Asco que ayude a que Riley, que está muy nerviosa y emocionada a que encaje.

La profesora presenta a la nueva alumna y le pide que les cuente algo de ella, que les habla de Minnesota y de que allí jugaba al hockey, siendo una tradición el patinaje, recordando que iba al lago con su familia cada fin de semana hasta que se mudaron.

Alegría observa que Tristeza ha tocado el recuerdo, que ha pasado de agradable a triste, comenzando Riley a llorar sin que en el control, y pese a sus esfuerzos puedan arrancar el recuerdo amargo, momento aprovechado por Tristeza para hacerse cargo de los mandos, alarmados al ver que Riley está llorando en público.

Se crea en ese momento un recuerdo esencial, pero de color azul, es decir, de los tristes, y cuando Alegría trata de evitar que llegue al lugar donde están los recuerdos esenciales hace que se caigan todos, por lo que trata de recogerlos a la vez que intenta evitar que Tristeza coloque los suyos, siendo absorbidas ambas en la pugna por el tubo que lleva los recuerdos hasta el almacén donde se encuentra la memoria a largo plazo, desde donde ven que todas las islas de la personalidad de Riley están apagadas, por lo que es urgente que vuelvan a la central y volver a conectar todos los recuerdos, pues Riley carece en ese momento de todos los recuerdos esenciales y las islas de la personalidad, comprendiendo Tristeza que sin Alegría en la central Riley no podrá ser feliz.

En la central, Asco está desconcertada al ver a Riley tan rara.

Su madre también la ve rara y trata de animarla diciendo que se ha enterado de que hay una liga de hockey y las pruebas son al día siguiente, aunque Riley no reacciona como esperaba, pareciéndole indiferente la noticia.

En el cerebro de la madre sus emociones se dan cuenta de la situación y tratan de sondear a la niña, tratando de pedir ayuda a su marido cuyas emociones están distraídas, por lo que repite las preguntas de su mujer, haciendo que Riley se enfade, al tomar Ira los mandos, por lo que las emociones del padre se ponen en señal de alarma, y cuando la niña explota el padre la envía a su cuarto.

Las emociones de la madre no pueden evitar que a su cabeza lleguen los recuerdos de un brasileño al que dejó por su marido, al que ahora no entiende.

Alegría y Tristeza estudian el modo de volver a la central y ven que deben atravesar para ello un enorme abismo que está entre la central y las islas y que es donde está el vertedero de recuerdos, decidiendo Alegría atravesar el estrecho puente que une isla Payasada con la central, aunque este se tambalea.

En ese momento el padre sube a la habitación de Riley y trata de hacer las paces sin éxito mientras trata de hacerla reír haciendo el monito como tantas veces.

Alegría y Tristeza deben desandar el camino iniciado cuando el puente, y con él la isla Payasada caen al abismo, recordando Alegría todos esos momentos que caen al vertedero de recuerdos, y en los que Riley era feliz y se divertía con sus padres.

Deciden cruzar por la isla de la Amistad, aunque deben caminar mucho para llegar hasta allí, negándose Tristeza a hacerlo, pues dice estar muy triste para andar y además se pueden perder fácilmente pues la memoria a largo plazo es un enorme laberinto lleno de estanterías, decidiendo Alegría arrastrarla, aunque tras horas y horas andando ven que se ha hecho de día sin que hayan llegado a ningún sitio.

Ven entonces a dos operarios que van aspirando recuerdos que no consideran importantes y que están ya muy apagados y que lanzan al vertedero de recuerdos.

Entretanto Riley habla a través del ordenador con su amiga, que le cuenta lo bien que va su equipo y que tienen una compañera nueva con la que se entiende muy bien.

Al escucharla toma los mandos del control Ira y Riley termina la comunicación.

Alegría escucha un ruido muy fuerte, viendo cómo se empieza a desmoronar la isla de la Amistad, por lo que tendrán que volver decidiendo ir por el camino largo.

Ven entonces a un extraño ser, una especia de muñeco con trompa de elefante que va cogiendo recuerdos de unas y otras estanterías y en el que Alegría reconoce a Bing Bong, el amigo imaginario que Riley tenía cuando era pequeña, y que tiene el cuerpo de algodón de azúcar, y es en parte gato, en parte elefante y en parte delfín, pues hace sus ruidos y da palmas como estos y cuando llora expulsa chuches.

Alegría le pide ayuda y le promete que cuando vuelva a la central hará que Riley se acuerde de él.

Bing Bong acepta guiarles, prestándole además su bolsa imaginaria donde caben centenares de cosas para que guarde en ella los recuerdos esenciales, señalándoles que para ir más rápidos pueden viajar en el tren del pensamiento que para muy cerca, conociendo él un atajo, aunque a Tristeza no le parece buena idea, pues deben atravesar la zona de pensamiento abstracto, cerrando de hecho, tras su entrada unos obreros la puerta mientras comentan que ese día intentarán comprender la soledad como pensamiento abstracto.

Justo en ese momento Riley sale a comer en el colegio, debiendo hacerlo sola al carecer de amigos.

De pronto Alegría, Tristeza y Bing Bong empiezan a desdibujarse, pareciendo dibujos abstractos, que empiezan a desmembrarse, por lo que deben salir para no quedarse convertidos en formas y colores y quedar para siempre atrapados allí, tras lo que pasan a ser bidimensionales y luego figurativos, aunque el ser bidimensionales consiguen salir de canto como si fueran líneas, viendo cómo el tren parte en ese momento sin poder hacer cogerlo ya, informándoles Bing Bong que hay otra estación en Imagination Land.

Al entrar allí se topan con el bosque de patatas fritas, pasando luego por Ciudad Trofeo, llena de medallas y copas, o por Villa Nube, navegando luego por lava ardiente, pasando luego junto a un castillo de naipes gigante donde Bing Bong escondía su cohete.

Encuentran también allí una máquina que crea novios imaginarios antes de cruzar la Zona Preescolar.

Riley va con su madre a las pruebas para entrar en el equipo de hockey, tratando ella de animarla y haciéndole ver que es una oportunidad para hacer nuevas amistades.

Pero en la central, Asco piensa que al estar apagada la isla del hockey la prueba será un desastre, tratando Miedo de buscar entre los recuerdos no esenciales alguno de hockey que le pueda servir, y parece que la isla se ilumina, aunque es algo temporal, pues enseguida se empieza a apagar, expulsando todos los recuerdos, como si Riley lo hubiera olvidado todo y ante el primer fallo toma Ira los mandos y hace que abandone la pista tras tirar con rabia el stick, negándose a terminar la prueba.

Alegría y Tristeza ven cómo se desmorona también la isla del Hockey, y al continuar su camino Bing Bong observa horrorizado cómo han destruido el castillo de galletas, y que están destruyendo el mundo de princesas y el salón de la fama de los peluches, viendo cómo se llevan también su "cohete", en realidad solo una pequeña carretilla impulsada por escobas y con alas de madera, y en el que Riley soñaba de pequeña que iban a la luna, y que ve cómo lanzan al vertedero de recuerdos junto con el resto de los mundos de fantasía destruidos, lo que hace que Bing Bong se deprima pensando que Riley está ya harta de él.

Alegría trata de animarlo sin éxito, siendo más comprensiva en esta ocasión Tristeza, ante la que Bing Bong llora sus chuches, consiguiendo, tras hacer que se desahogue, que les guíe hacia la estación, consiguiendo subir al tren.

Riley llega muy enfadada a su casa y se tumba, mientras Miedo, muy asustado decide dimitir, algo imposible para las emociones, tomando Ira el mando y decidiendo, para tratar de solucionar la situación, regresar a Minnesota de donde procedían todos los buenos recuerdos de Riley, para fabricar unos nuevos.

Como Riley se duerme, el tren del pensamiento se para, pues no funciona cuando está dormida, por lo que deciden tratar de despertarla, para lo que se introducen en el mundo de los sueños, un lugar similar a unos estudios cinematográficos donde están todas las estrellas de sus sueños, como el unicornio de colores entrando en el estudio desde el que se retransmiten los sueños pese a que hay una luz roja para impedirlo.

Allí se enteran, gracias al comentario de uno de los guionistas de que Riley dejó el hockey, urgiéndole más a Alegría despertarla, proponiendo transmitir un sueño emocionante, algo que Tristeza le recuerda, no ha ocurrido jamás, pero sí con una pesadilla.

En la que están grabando en el estudio Riley vive su primer día de escuela y al presentarse a sus compañeros se le caen los dientes y ve que no lleva pantalones.

Alegría interrumpe la escena entrando ella y Tristeza disfrazados de un cariñoso perro, en medio de una fiesta con globos, viendo que el sueño de Riley no se altera, hasta que por accidente Bing Bong tira un foco y rompe el disfraz en dos, viendo en su sueño Riley a un perro cortado en dos, destruyendo el escenario, observando que la pesadilla sí funciona y Riley comienza a despertarse.

La directora de la transmisión pide que detengan a los intrusos, consiguiendo retener a Bing Bong, pero no a Alegría y Tristeza, que se esconden, aunque los siguen y ven que lo encierran tras una enorme puerta, corriendo para tratar de liberarlo, pues es él quien lleva la bolsa cargada con los recuerdos esenciales, viendo que lo retienen en el Subconsciente, que es adonde llevan a los que dan problemas.

Consiguen hacer que los detengan y los encierren con Bing Bong, viendo que el subconsciente es un lugar siniestro donde están los peores miedos de Riley, viendo que hay enormes árboles de brócoli y la aspiradora de la abuela, encontrando a Bing Bong en lo alto de la tripa de un payaso, Jangles, dentro de una jaula de globos.

Alegría trepa hacia él y consigue la bolsa con los recuerdos esenciales, tras lo que libera a Bing Bong, por lo que podrán volver al tren, aunque para que funcione deben despertar a Riley, para lo que despiertan al señor Jangles que corre tras ellos con un mazo, irrumpiendo en el sueño de Riley que era plácido con el unicornio, y consiguiendo que se despierte y el tren vuelva a funcionar.

Ira y Asco se despiertan también decidiendo Ira que ha llegado el momento de pasar a la acción, colocando en la central una lucecita que se enciende en la cabeza de Riley que mira por Internet los autobuses que salen a Minnesota, tras lo que le sustrae a su madre la tarjeta de crédito de su bolsillo - ya que, según señala Ira, son sus padres los culpables de todo y quienes deben pagar las consecuencias para sacarla de allí.

Desde el tren Alegría observa cómo empieza a tambalearse la isla de la Sinceridad hasta acabar cayendo, haciendo a su vez que el tren descarrile y caiga al Vertedero de recuerdos, logrando saltar ellos solo unos segundos antes, informando una de las operarias a Alegría que Riley se escapa de casa.

Alegría y Tristeza corren hacia la isla de la Familia, la única que continúa en parte en pie, para tratar de llegar y frenar a Riley, aunque antes de llegar a la isla ven cómo esta comienza también a tambalearse, como el resto de los recuerdos almacenados, ocurriéndosele en ese momento a Alegría la idea de regresar a la central a través del tubo de recuerdos.

Fuera, y cuando Riley sale hacia el cole y sus padres se despiden de ella, queda roto finalmente el último vínculo y la última isla cae, corriendo Alegría hasta el tubo de los recuerdos, al que impide subir a Tristeza, pues si ella sube al tubo los recuerdos esenciales serán tristes.

Pero su idea no tiene buen final, pues el tubo se rompe y Alegría cae hasta el vertedero de recuerdos junto con Bing Bong, que una vez abajo ve cómo su cuerpo poco a poco comienza a desintegrarse.

Alegría, desesperada, trata de trepar para salir del abismo, cayendo una y otra vez, por lo que llora desconsolada mientras ve a su alrededor algunos de los recuerdos felices abandonados allí para siempre.

Repasa los recuerdos esenciales que lleva con ella, viendo entre ellos el de un día en que su equipo perdió porque ella falló el último tiro y pensó en abandonarlo, viendo que aquella tristeza se convirtió en un recuerdo feliz porque sus padres fueron a consolarla y sus compañeras la animaron y le hicieron ver cuánto la querían y lo importante que era, comprendiendo que aquel cambio se produjo gracias a Tristeza.

Y cuando ya piensa que es imposible salir de allí es Bing Bong quien la anima a intentarlo, recordando entonces el cohete de aquel, que esperan poder hacer volar de verdad para salir de ese abismo, logrando con su canción que, en efecto vuele, aunque el abismo es demasiado profundo y no consiguen llegar hasta arriba, lo que desanima a Alegría, a la que Bing Bong anima de nuevo, cantando más fuerte esta vez, y lanzándose Bing Bong del cohete a medio camino, consiguiendo que al pesar menos esta vez llegue hasta arriba.

Alegría celebra la consecución de su empeño, cuando de pronto se da cuenta de que Bing Bong no está con ella, escuchando entonces su voz desde el abismo pidiéndole que salve a Riley y que la lleve a la luna por él, prometiéndole ella que lo hará antes de que Bing Bong desaparezca para siempre.

Cuando los padres de Riley llegan a casa les extraña que no esté, viendo que no coge sus llamadas, pudiendo ver Alegría cómo cae otra parte de la isla de la Familia.

Urge actuar y busca a Tristeza.

Riley llega entretanto a la estación de autobuses, rechazando la nueva llamada de su madre mientras Miedo tiene ataques de ansiedad e Ira de pronto decide que es una locura y que deberían evitar que se marche, aunque ya no pueden quitar la bombilla que colocaron, cayendo otra parte de la isla de la Familia.

Alegría encuentra finalmente a Tristeza, aunque esta trata de huir diciéndole que Riley estará mejor sin ella, asegurando que no hace más que empeorar las cosas.

Alegría ve la máquina creadora del novio imaginario y decide clonarlo, haciendo con sus copias una altísima torre desde encima de la cual logra, al tumbarla, llegar hasta lo que queda de la isla de la Familia, donde rebota, recogiendo a Tristeza, que volaba sobre una nube, antes de llegar con ella hasta el control central, donde todos sin saber que hacer lamentan la falta de Alegría.

Como el control central está protegido por un cristal no pueden acceder al mismo, provocando Asco a Ira para que este se incendie literalmente, logrando utilizar su fuego para abrir un agujero en el cristal y que puedan entrar Alegría y Tristeza.

Justo en ese momento sale el autobús de la estación, preguntándose todos en los mandos qué pueden hacer para evitarlo, pidiéndole Alegría a Tristeza que se haga cargo ella de los mandos asegurándole que solo ella puede ayudar a Riley.

Tristeza consigue en efecto quitar la bombilla que colocó Ira, recuperando el resto de los mandos del control su funcionalidad.

Riley parece reaccionar entonces y le pide al conductor que pare, bajando del autobús y corriendo de vuelta a su casa donde sus padres, muy preocupados hacen llamadas tratando de localizarla, enterándose de que no fue al colegio, por lo que cuando la ven entrar en casa sienten un gran alivio.

Alegría entrega tras ello a Tristeza los recuerdos esenciales a sabiendas de que se volverán azules, el color de la tristeza, recordando Riley en ese momento, y a medida que los vuelven a colocar en su puesto todas las cosas que para ella fueron felices y que ahora recuerda con tristeza, por lo que rompe a llorar y les dice a sus padres que echa de menos Minnesota, a sus amigas y a su equipo, pidiéndoles a sus padres que no se enfaden afirmando estos que no lo hacen, pues ellos mismos también lo echan de menos, por lo que se abrazan.

Ven entonces en la central, como, tras entregar a Tristeza el último de los recuerdos esenciales, cómo la isla de la Familia resurge con plenitud mientras Riley abraza a sus padres.

Algún tiempo después los sentimientos contemplan la nueva vista, observando que la isla de la Amistad es más amplia, y con nuevas secciones, como la de las discusiones amistosas, habiendo nuevas islas, como de la Moda, de las Boy bands.

Les colocan una nueva consola ampliada, con un botón grande con el nombre de "Pubertad", estando muy contento Ira al ver que tiene acceso a un montón de palabrotas.

Ahora, ya completamente integrada, tiene su nuevo equipo de hockey e incluso siente un poco de ridículo al ver que sus padres van a ver todos sus partidos.

Todo se ha corregido y sus sentimientos están contentos, pues al fin y al cabo solo tiene 12 años y se preguntan qué puede pasar a partir de ese momento.

Calificación: 3