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Destroyer. Una mujer herida

Destroyer (2018) * USA

          También conocida como:
                    - "Destrucción" (Hispanoamérica)

Duración: 123 Min.

Música: Theodore Shapiro

Fotografía: Julie Kirkwood

Guion: Phil Hay, Matt Manfredi

Dirección: Karyn Kusama

Intérpretes: Nicole Kidman (Erin Bell), Sebastian Stan (Chris), Toby Kebbell (Silas), Tatiana Maslany (Petra), Bradley Whitford (DiFranco), Jade Pettyjohn (Shelby Bell), Scoot McNairy (Ethan), Toby Huss (Gil Lawson), Zach Villa (Arturo), James Jordan (Toby), Beau Knapp (Jay), Shamier Anderson (Antonio).

Bajo un puente de la autopista una mujer, Erin Bell, que estaba en su coche, sale del mismo con graves dificultades, para acercarse hasta la escena de un crimen, unos metros más adelante.

Allí dos compañeros, al verla en ese estado, y pensando que está borracha le dicen que lo tienen controlado y que además el caso es suyo.

Le cuentan que la víctima recibió tres disparos, observando ella que tiene tatuados tres puntos y que a su lado hay esparcidos varios billetes tintados de los que explotan haciendo que queden inhabilitados y una pistola del 38.

Ella les dice que podría conocer al asesino, tras lo que regresa a su coche, donde vuelve a sentarse cansada.

En comisaría se encuentra con un sobre dirigido a ella y dentro del cual hay un billete tintado con el que acude con él a visitar a un antiguo superior del F.B.I., Gil Lawson, al que le dice que cree que Silas ha regresado, mostrándole el billete que le pide que compruebe si es de los que incautaron en el pasado.

Gil recuerda que los metieron a ella y a Chris en aquel asunto cuando todavía eran novatos y no entiende que quiera remover un caso que lleva paralizado tanto tiempo, aunque le confirma que el billete es de los de entonces.

Erin lleva en su nuca marcas de que intentó borrarse unos tatuajes similares a los del muerto.

Cuando ocurrieron aquellos hechos, 16 años atrás, Chris y ella se preparaban para simular conocerse a fondo como si realmente fueran pareja, para lo que prepararon una vida para contar en la que ensayaban incluso su modo de besar.

Tras ver a Lawson, Bell acude a un taller donde habla con Taz, un traficante de armas, que se extraña de que no vaya con su compañero Antonio, diciéndole ella que están investigando un asesinato en que estaba implicada una de sus armas, pidiéndole que le diga a quién se la vendió, diciendo él que no tiene archivos, aunque ella le muestra una foto de los tatuajes del cuello del supuesto comprador, y como él insiste en no conocerle, ella le incauta una bolsa llena de armas que dice le devolverá cuando le dé nombres

Mientras se va con ellas recibe una llamada de Antonio que le pregunta qué pasa.

Pide permiso tras ello para interrogar a Toby Soll, un preso, que le dicen salió en libertad el mes anterior por razones humanitarias.

Recuerda mientras conduce que les explicaron la existencia de varias bandas, cuyo núcleo duro se pasó al robo a mano armada, por lo que deseaban introducir a un agente encubierto, decidiendo que lo harían Chris y ella como pareja, sirviéndose para ello de un confidente que tenía un primo en la banda, Toby Soll, que nada más conocerlos los invitó a una fiesta en una caravana, donde tienen la oportunidad de conocer a Silas y al resto de la banda.

Ahotra, después de tanto tiempo, Erin visita de nuevo a Toby, ahora, encontrándolo postrado en una cama de hospital, diciendo que le quedan un par de meses de vida.

Ella le dice que Silas ha regresado y le envió un mensaje, diciendo él que si hubiera sabido algo de él no hubiera pasado 15 años en la cárcel y habría negociado su salida.

Pero, le dice, si sabe algo de Arturo, con el que siguió en contacto, aunque no se lo dirá gratis. A cambio de la información deberá masturbarlo, desabrochándose la camisa.

Le cuenta tras ello que Arturo proporciona asesoramiento ilegal a inmigrantes ilegales en la iglesia de Cristo Resucitado en el East Side.

Él dice que no mató a nadie y que la culpa la tuvo la cajera y Chris por hacerse el valiente, recordando mientras Erin se marcha que eran una familia.

Pero ella recuerda la crueldad de Silas con sus subordinados, pues en una ocasión le pidió a Arturo que se disparara con su revólver como si estuvieran jugando a la ruleta rusa, y aunque Chris le dijo que no tenía que demostrar nada, Arturo, por no llevar la contraria a su líder se dispara, afortunadamente sin consecuencias, aunque después de hacerlo tuvo que escuchar cómo Silas se burlaba de él por dejarse mangonear, llamándolo zumbado, comprobando Chris que no había una, sino tres balas.

Mientras se toma una copa recibe una llamada que la lleva hasta un bar donde está su hija Shelby, de 16 años, besándose con Jay, un chico mayor que ella, al que dice que le acusará de abuso de menores al ver que ella se niega a irse, tras lo que golpea a Jay, debiendo separarlos el de seguridad del local, amenazando ella al dueño, con su placa, de admitir menores, aunque su estado de embriaguez tampoco le permite hacer nada.

Antonio la llama de nuevo, mientras ella, borracha, conduce erráticamente y no contesta.

A la mañana siguiente acude a la iglesia de Cristo Resucitado para buscar a Arturo, pero está cerrada, por lo que se va a ver a Ethan, el padre de Shelby para contarle que la vio en un bar, contándole él que algunas noches no vuelve a casa y hay días que va al instituto para que la vean y se marcha enseguida, pidiéndole que se encargue de ella ya que eligió vivir con él y ella está muy ocupada con su trabajo.

Pese a todo se reúne con ella, que le pregunta si sigue borracha y que si va a seguir acosándola, viendo que aparece su novio y la besa delante de ella, que le dice que quiere hablar a solas con su hija, a lo que Jay le responde que debería acudir a Alcohólicos Anónimos para controlar su ira, ya que el día anterior le pegó.

Le pide que vaya a casa de Ethan cada noche y que vaya a clase, pero cuando insulta a Jay por opinar, se marchan.

Regresa a la iglesia, esta vez a una hora con misa y dice que necesita hablar con Arturo, pues van a deportar a la mujer que cuida a sus hijos, señalando que no puede acudir a otros, ya que trabaja para el gobierno.

Cuando la ve, Arturo sale corriendo, debiendo ella perseguirlo hasta alcanzarlo debido a que tiene problemas en la pierna, diciendo cuando lo alcanza que dejó atrás todo, diciéndole ella que no va a detenerle, que quiere encontrar a Silas, que volvió, respondiéndole Arturo que ha estado escondiéndose de él todo ese tiempo y no ha hablado con nadie, aunque le da el nombre de un abogado dedicado al blanqueo de dinero, DiFranco, al que va a ver Petra de vez en cuando, y esta sigue con Silas.

Va a ver al abogado, al que Arturo avisó de su llegada y al que acusa de blanquear el dinero de Silas del robo de Palm Springs.

Le pregunta por Petra, contándole que conocía a su padre porque jugaban al golf, concluyendo Erin que se acostaba con ella con ella cuando todavía era menor, diciendo que la ayudó porque se metió el drogas y otros líos.

Le pregunta luego dónde será la siguiente entrega, aunque el abogado sabe que trabaja por su cuenta y por venganza, saltándose los límites, por lo que no le responde y además le dice que las personas que fracasan, como ella en aquel asalto, superan sus frustraciones y siguen adelante, no como ella, que aceptó el trabajo sabiendo que era peligroso, pero fue incapaz de superar su fracaso, asegurando que fue su estupidez la que causó las muertes.

Enfadada, trata de abalanzarse sobre él, siendo detenida por un matón que la sorprende y la golpea duramente y tras desarmarla la echa de casa, aunque antes debe llevarla al baño debido a que vomita en el pasillo, aprovechando ella para coger la jabonera, con la que lo golpea dejándolo fuera de combate y recuperando su arma.

Con ella golpea a DiFranco, que, ahora indefenso se ve obligado a confesar que la próxima entrega de dinero será el miércoles en el Griffith Park, aunque no será Silas, sino Petra quien la haga, pidiéndole ella que adelante el pago al día siguiente.

Vuelve a recordar a Silas, que le dice que es una mentirosa e interesada porque quiere triunfar, pero teme que la castiguen.

Se despierta tumbada en el suelo, por una llamada.

Acude al hospital, donde la espera Ethan, debido a que Shelby se fracturó una muñeca por una pelea con un tipo que se peleó con Jay y ella trató de quitarle el teléfono a la novia que lo estaba grabando.

Ella descubre que su hija tiene un carnet falso.

La espera fuera Antonio, su compañero, que le dice que la investigan en el F.B.I. por sus actuaciones, aunque ella le pide que le permita seguir sin contarle qué investiga, pues, le dice, es algo personal.

Acude al lugar donde hará la entrega del dinero a Petra, tal como acordó con DiFranco, siguiéndole tras la entrega con su coche hasta un apartamento.

Se queda vigilando en el lugar hasta la mañana siguiente.

Entretanto se acuerda el pasado, cuando escuchó a Petra contarle a Silas que podrían dar un golpe donde se movería mucho dinero, tal como le contó el amigo de su padre.

En aquel momento ella y Chris ya habían convertido en real lo que empezó como simulado, habiéndose enamorado.

Duerme en el coche, viendo salir por la mañana a Petra y al joven que iba con ella y los sigue nuevamente hasta que ve que bajan ella y otra mujer, a las que acompañarán otros cinco tipos que bajan de una furgoneta con máscaras de animales que se dirigen al SoCal Mutual Bank, por lo que da el aviso a la policía.

Espera con su arma, y cuando llegan los dos primeros policías, los convence para entrar sin esperar refuerzos, comenzando de inmediato un tiroteo en el que caen varios atracadores, siendo herido también uno de los policías.

La furgoneta de los ladrones se marcha y varios de ellos, que consiguen escapar huyen a pie, siguiéndolos ella con su coche.

Ese centra en Petra, que, herida en la pierna va más despacio, y que se cuela en una cafetería, a la que poco después entra Erin que la retiene, aunque Petra la golpea brutalmente, salvándola un hombre que la retiene, tras lo que Erin consigue ponerla fuera de juego golpeándola con su arma, tras lo que sale con ella por la puerta trasera mientras ve cómo otros policías comienzan a rodear el local, metiendo a Petra, que se queja de que le rompió los dientes, en su maletero.

Mientras se aleja con ella, recibe varias llamadas de Antonio y de varios superiores que le piden que se ponga en contacto con ellos para informarles del atraco.

Lleva a Petra a su casa y le pregunta por su plan, contándole que Silas llamará.

Erin le pregunta por qué vive así, si podría pedir ayuda a su padre que es rico, mientras recuerda cómo le hizo los tatuajes del cuello.

Petra le dice que lo deje en paz, recordando ella que lo dejó en paz, pero él ha vuelto a empezar y le recuerda que por culpa suya murió gente.

Petra lamenta que se haya ido sin ella y que ya no la necesita, pues tiene a otras mujeres si lo desea y le pide que le acerque la droga, ya que la necesita, a lo que Erin se niega.

Le pregunta si va a morir por lo que le pasó a Chris, diciéndole que le conseguirá un trato.

Llega entonces la llamada esperada, que debe contestar. Él le dice que le enviará un mensaje para avisarla.

Petra le dice que no es mejor que ella, que era policía, pero también quiso llevarse el dinero.

Mientras espera recuerda que empezó a hablar con Chris sobre el botín del robo, que estaba entre los 7 y los 10 millones, señalando Chris que ahora que ya tienen lo que buscaban deben llamar para que les saquen de allí, sugiriendo Erin no avisar.

Mientras esperan el mensaje de Silas va a ver a Ethan al que le pide que se quede con el dinero del atraco que escondió y no ha tocado, tal como acordaron, señalando que puede haber hasta medio millón que quiere que utilice para irse lejos de allí con Shelby, esperando que salgo algo bueno de todo aquello.

Recuerda que poco antes del atraco descubrió que estaba embarazada.

Acude al trastero que alquiló y donde ha tenido escondida la bolsa del dinero durante tantos años, observando al abrir la bolsa que el dinero quedó invalidado por las manchas de tinta explosiva, salvando lo poco que puede y que no está tintado.

Erin queda con Jay al que le ofrece los 11.460 dólares que logró rescatar, y que le entregará si decide marcharse a su pueblo, Spokanen y dejar a Shelby, con la que no debe volver a ponerse en contacto, asegurando que si vuelve le matará

Él lo acepta, aunque le advierte que Shelby nunca la querrá, diciendo ella que no le importa.

Mientras espera el mensaje en el teléfono de Petra recuerda cómo ella y Chris se inventaron una historia para excusarse de su fallo, de modo que dirían que ellos estaban en otra misión y no se enteraron de nada pese a que no hicieron nada para que sospecharan de ellos, decidiendo si algo sale mal descubrirse y dar el aviso.

Colocan como conductores a Arturo y a la propia Erin en las dos furgonetas que llevan.

Dentro todo va como esperaban, preguntando Silas a la cajera si no le habrán colocado dinero tintado, a lo que ella le responde que no.

Erin los vio salir cargados con las bolsas con alivio, aunque mientras se dirige al coche, una de las bolsas de Silas estalla y la tinta lo cubre todo, decidiendo este regresar al banco y acabar con la cajera.

Adivinando las intenciones de Silas, Chris corre también hacia la sucursal, ya sin máscara, para evitar que la mate, dándole el alto como agente del F.B.I., enzarzándose en un tiroteo en que Silas acaba con él, para disparar luego a la cajera y rematando a Chris antes de salir.

Erin se ve obligada a arrancar por Toby, que le pregunta mientras se alejan si es policía, lanzando ella la furgoneta a toda velocidad contra unos contenedores dejando a Toby sin conciencia, y llamando a la policía a pedir ayuda tras esconder el dinero en otro contenedor.

Vuelve a reunirse con Shelby, que le dice que la psiquiatra del instituto le pidió que buscara algún recuerdo agradable de cuando era niña, y que, aunque lo intentó no pudo recordar nada. Solo le vino a la mente el recuerdo de cuando a los 7 años fue a recogerla antes al colegio para una excursión sorpresa y fueron a la montaña. Se puso a nevar y se perdieron al volver al coche, pese a lo cual se sintió segura porque sabía que era fuerte y la protegería, aunque también se preguntaba qué hacían allí, pero no le respondía, diciéndole su madre que estaba loca, que se quemó algún circuito en su cerebro porque mataron a su padre por su culpa.

Shelby le dice que Ethan es su padre, diciéndole Erin que entonces le deje serlo.

Le dice que su padre y otras personas murieron por su culpa, porque es mala, y que ella no lo es y que siente haber mentido y robado, pero que ella puede ser mejor.

La besa y le dice que la quiere mucho antes de marcharse.

Recibe el mensaje de Silas citando a Petra junto a la valla de atrás del Parque Bowtie a la una de la madrugada.

Lleva su coche hasta debajo del puente de la autopista, y va al lugar donde indicó Silas que estaría, y lo encuentra quemando su peluca.

Le pregunta si recibió lo suyo, el billete tintado, y le dice que no lo consiguió, sacando Erin un arma con el que le dispara sin darle ninguna opción, tirando la pistola, una de las requisadas a Taz, a su lado, junto con varios billetes tintados.

Al día siguiente, tras dormir en el coche bajo el puente se dirige de nuevo al escenario del crimen, donde sus compañeros la toman por borracha al ver su mal estado, aunque ella les dice que podría saber quién es el asesino.

De vuelta en el coche, recibe la visita de Antonio, que la encuentra fatal, diciendo ella que necesita descansar, entregándole un sobre, y diciéndole que ya lo entenderá.

Cuando Antonio se aleja se levanta la camisa. Tiene una hemorragia interna muy grave.

Antonio ve que en el sobre le ha puesto la dirección en que puede encontrar a Petra, y además la llave junto con la dirección del trastero donde dejó las armas de Taz.

Mientras agoniza en su coche, recuerda que convenció a Chris para involucrarse en el atraco y poder dejar sus miserables vidas y disfrutar, aceptando él por ella pese a su reticencia, y dejando claro que nadie saldría con un solo rasguño, y que si salía mal se identificarían y asumirían las consecuencias, insistiéndole él, en que aceptaba hacerlo solo por ella.

Su último pensamiento antes de morir es para Shelby y recuerda aquel día de niña, con ella cargada a su espalda mientras caminaba perdida por la nieve.

Calificación: 2