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Durante la tormenta
Durante la tormenta

España (2018) *

Duración: 128 min.

Música: Fernando Velázquez

Fotografía: Xavi Giménez

Guion: Oriol Paulo, Lara Sendim

Dirección: Oriol Paulo

Intérpretes: Adriana Ugarte (Vera Roy), Chino Darín (Inspector Leira), Álvaro Morte (David Ortiz), Javier Gutiérrez (Ángel Prieto), Nora Navas (Clara), Miquel Fernández (Aitor Medina), Luna Fulgencio (Gloria), Francesc Orella (Doctor Fell), Clara Segura (Hilda), Silvia Alonso (Mónica), Aina Clotet (Úrsula), Ana Wagener (Inspectora Dimas), Belén Rueda (Karen Sardón), Julio Bohigas-Couto (Nico Lasarte).

9/11/1989. Tras el anuncio de fuertes tormentas el telediario informa de la apertura, de manera informal, del check point Charlie, paso fronterizo entre los dos Berlines.

Un muchacho, Nico, se graba tocando con la guitarra "Time after time", siendo interrumpido por su madre, María que sale para trabajar y le estropea la grabación.

María encuentra en el coche una cinta de Nico con una nota de "Te quiero, mamá", pasando junto a un coche que está parado donde hay una mujer sentada.

Nico rebobina cuando escucha gritos, observando que vienen de la casa de enfrente, por lo que sale y se acerca hasta esa casa, entrando por la puerta de la cocina y viendo la mesa preparada como para una cena romántica, tras lo que se fija en el cuadro en que están los dueños de la casa, Hilda, la mujer del coche, y Ángel, su marido, viendo a la primera en el suelo herida, por lo que corre a socorrerla, apareciendo entonces Ángel con un cuchillo ensangrentado, por lo que sale corriendo, perseguido por él, sin escucharle cuando le dice que espere, siendo atropellado por un coche.

Un rayo despierta a Vera, que tiene a su hija Gloria durmiendo a su lado, diciéndole cuando se despierta que no le gusta esa casa, pues hace frío, diciéndole su madre que enseguida le traerán su cuarto.

Recibe una llamada de David, su marido que le dice que consiguió adelantar el vuelo, pero que tiene el día cargado de reuniones, pero que invite a cenar a Aitor y su madre.

Este, vestido de piloto, se despide de su madre, que dice que la tormenta es igual que la de años atrás.

Vera sale y le pide que se pasen esa noche a cenar con ellos.

En televisión, el meteorólogo habla de la curiosidad de una tormenta que parece repetirse en el tiempo, pues en 1989 hubo una muy parecida.

Vera es enfermera de un neurocirujano, el doctor Fell que le dice que no entiende que dejara la carrera sin terminar, diciendo ella que llegó Gloria.

Le muestra a esta a llegar a casa que le construyeron un columpio, y ve que está dentro ya su marido sacando sus viejos libros, en uno de los cuales descubre ella una foto de Úrsula, la novia con la que salía cuando se conocieron.

Descubren tras una puerta la habitación donde estaba Nico, con la cámara y la televisión como el día en que el niño grabó la cinta y una caja con montones de cintas grabadas, viendo la película, que David observa se grabó ese mismo día, pero en 1989.

Y de pronto, y tras un relámpago, se pone de pronto la televisión en marcha sola, apareciendo las noticias del 89 sobre la apertura del paso de Berlín Este.

Comentan luego el suceso con Aitor y Clara, bromeando el primero con Vera, a la que le dice que él era mejor partido y lo dejó escapar y no entiende que eligiera a David.

Les cuentan lo de la televisión y que vieron la cinta del niño que vivía allí, contándoles Aitor que el niño era Nico Lasarte y era su mejor amigo y que su madre siempre los llevaba juntos al cole hasta que el vecino mató a su mujer y él murió atropellado.

Recuerda que era una noche en que había una tormenta, como esa noche y que, de hecho, cayó un rayo en la fachada del colegio y estuvieron una semana sin luz.

Su madre le pide que se calle, pues, dice, está asustando a la niña.

Al acostarla, Vera le dice que cuando ella era pequeña también le asustaban las tormentas y entonces se dormía con la caja de música de su madre.

Cuando se duerme ve a su marido leyendo en el ordenador la noticia del suicidio de Ángel Prieto, el vecino que mató a su mujer, en su celda a los 3 meses.

Era dueño de un matadero y confesó que pensaba enterrarla en un depósito que había allí, no entendiendo que confesara lo que iba a hacer, si no lo hizo.

Ella encuentra al ir a lavar los pantalones de él una caja de cerillas, preguntándole si ha vuelto a fumar, preguntando él si le controla, echándose a reír tras ello diciendo que es broma y confesando que fumó uno en la cafetería en Sevilla y tira la caja al jardín.

Despierta a Vera la televisión, que vuelve a encenderse con la misma noticia, y al tratar de apagarla puede ver a Nico rebobinando la cinta y buscando otra en la caja, una que Vera también encuentra en la caja y que trata de colocar en la videocámara sin ser consciente de que la está viendo Nico desde esa misma televisión pero años atrás, preguntándole el muchacho si le escucha, empezando a conversar, preguntando el niño cómo lo hace, observando que tiene el cartel de la estación de Valpineda, contándole ella que lo robaron porque conoció a Aitor en esa estación y fue él quien le presentó a David, su marido.

Mientras hablan, él escucha ruidos en la casa de al lado, pidiéndole Vera que no salga.

Cuando dice su nombre, él le pregunta cómo lo sabe, diciéndole que porque vive en esa casa, pero 25 años más tarde, mostrándole su caja de cintas, mostrándole en su móvil la noticia de su muerte y le dice que eso le pasará si sale de casa, aunque el niño le dice que ese es un truco, diciéndole ella para que se fíe que al día siguiente caerá un rayo sobre el reloj de su colegio y se quedará sin electricidad y suspenderán las clases y que si se queda en su habitación lo verá, pero si sale a la calle al día siguiente ya no estará.

Pero pese a todo, Nico sale corriendo, aunque como sale más tarde ve pasar al coche que le atropelló la vez anterior, pero que en esta ocasión no le hace nada.

Le cuenta a su madre, que se sorprende al verlo levantado que soñó sin estar dormido y que una mujer del futuro le habló desde la tele.

Vera se despierta en una cama del hospital y la avisan de que la esperan en el quirófano.

Allí le muestran a un paciente, que ella dice operó el doctor Fell el día anterior, diciéndole los enfermeros que es su paciente, entrando Mónica, su amiga, que la llama Doctora Roy, no entendiendo ella nada de lo que está pasando.

Cuando Nico llega al colegio al día siguiente, observa que, en efecto, le cayó un rayo al reloj del colegio y provocó un fallo eléctrico, por lo que suspenden las clases.

Vera acude al colegio de su hija y le pregunta a su amiga Greta por Gloria, aunque Greta le dice que no conoce a ninguna Gloria, no conociéndola tampoco la profesora.

Preocupada, va la empresa de David, viendo que la secretaria no la reconoce, diciéndole a David que no entiende nada. Que Gloria no estaba en el colegio y que nadie la recuerda, por lo que le pregunta dónde la dejó.

Pero David también se muestra sorprendido, concluyendo que debe ser una broma, pensando ella que la broma se la están haciendo a ella.

En casa de Aitor, este le cuenta a su madre, con Nico delante, que este escuchó gritos la noche anterior en la casa del señor Prieto.

Nico le pregunta a Aitor si cree que se puede viajar en el tiempo.

En la comisaría, el Inspector Leira atiende a Vera, que no entiende por qué David y los del colegio de su hija se comportan como si no la conociera, diciéndole que estuvo tanto con su hija como con su marido la noche anterior.

Le habla también de la historia que les contó Aitor Medina sobre la muerte de Nico y que luego soñó que se le aparecía en su antiguo televisor y que ella intentaba avisarle para salvarle.

Leira le dice que ni vive donde dice ni está casada con David, no habiendo partida de nacimiento de su hija, y que la vida de que habla solo existe en su cabeza.

Nico, la noche siguiente se coloca frente al televisor, intentando volver a conectar con la extraña, a la que dibuja.

Mira tras ello hacia la casa de su vecino, al que Román, el tío de Aitor le entrega un pasaporte, billetes de avión y marcos.

Vera es sometida a una prueba de escáner cerebral por el doctor Fell que le dice que la actividad de su cerebro es óptima, no teniendo ninguna afección neurológica.

Le muestran que su primera intervención liderando el equipo quirúrgico fue a David Ortiz, al que le extirpó un meningioma cerebral, diciéndole ella que lo operaron en efecto, pero no fue ella, sino el propio Fell y que ni siquiera lo cuidó porque estaba con gripe.

Fell le muestra su despacho, estando en la puerta su nombre y ve en la pared sus títulos, diciéndole su compañero que es su mejor neurocirujana.

Ella piensa que es imposible que todos sus recuerdos sean una distorsión, recomendándole Fell que vaya a su casa, pues su entorno le ayudará a recordar, y le recuerda que tras su última operación sufrió una crisis y tuvo que tomarse unos días libres y cree que ha unido en su cabeza la historia de su primer paciente y la del último.

Se va con el policía. Recuerda que todo comenzó con la tormenta y piensa que quizá ella salvara al niño, por lo que desea averiguar si sigue vivo, para recuperar a su hija.

Nico llega a su casa, viendo a su vecino que se marcha en ese momento, colándose en la casa de este rompiendo un cristal de la puerta de la cocina y recorre la casa, descubriendo el cadáver de Hilda en la bañera.

Entretanto, en el matadero Prieto recoge cuchillos y otros utensilios.

Busca luego en el cajón de la cómoda lo que vio que Ramón le entregaba a Ángel, encontrando un pasaporte con la fotografía de Clara, la madre de Aitor y marcos.

Cuando regresa Ángel, Nico escucha la puerta del garaje y se le cae el dinero y el pasaporte, debiendo recogerlo a todo velocidad y esconderse bajo la cama.

Encuentra allí un reloj de mujer.

Ángel lleva al baño las herramientas que cogió en su matadero y vestido de carnicero pone en marcha la motosierra y descuartiza a su mujer.

Vera llega a su casa, aunque observa que incluso el jardín es diferente, viendo que alguien abrió la puerta por la fuerza, entrando ella hasta la habitación donde estaban la televisión y la videocámara, que, observa, ya no están allí.

Trata de localizar en el ordenador a Nico Lasarte, siendo sorprendido por una mujer que la acusa de haber forzado la puerta y haberse colado en su casa, diciendo Vera que la casa es suya y que antes lo fue de un niño que se llamaba Nico Lasarte y le dice que solo quiere saber si está bien y le habla de la televisión vieja y la videocámara.

Llega entonces el marido de Úrsula, que no es otro que David, viendo una foto de ambos juntos, sorprendiéndose David al verla allí de nuevo, pidiéndole a Úrsula que llame a la policía.

Se ha informado de que fue él quien lo operó, aunque ella asegura que no es neurocirujana, pues dejó la carrera para tener a Gloria, recordándole a él que quiso estudiar un máster para demostrarle a su padre que podía ser mejor que él y que Gloria es la hija de ambos, él debe aclararle a su mujer que miente.

La tormenta hace que se vaya la luz, momento que ella aprovecha para escapar ante la llegada de la policía.

Es el Inspector Leira quien llega, hablando con ellos, estando todos los vecinos fuera.

En 1989, y mientras Nico estaba bajo la cama de Ángel Prieto, sonó su teléfono.

Era Clara quien le llamaba desde una cabina frente a su casa porque perdió su reloj, quedando en verse en el bar del aeropuerto.

Tras la llamada Ángel mira debajo de la cama para buscar el reloj.

En su casa, Clara le dice a Aitor que le cuidará unos días su tío Román, pues ella tiene que irse unos días por trabajo.

Aitor se dirige con su viejo coche al aeropuerto, cuando está a punto de tener un accidente cuando surge Vera en la parte de atrás.

Para ganárselo y mostrar que lo conoce, ella le dice que sabe lo importante que es ese coche para él, pues se lo compró a su tío con el sueldo que le daban mientras estudiaba en la academia de vuelo y sabe que su padre era piloto militar y se llamaba Armando y murió durante una maniobra de prácticas.

Hablan luego en el aeropuerto, contándole cómo se conocieron un día después de los atentados de Nueva York. Solían coincidir en el mismo tren y al llegar a la estación de Valpineda cayó sobre él, que bajó con ella y acabaron haciéndose amigos.

Una noche fueron al cine, donde coincidieron con David y se lo presentó. Él iba con Úrsula, la mujer con la que ahora ve que se ha casado.

Iban a ver Náufrago, y aunque a él no le gustan las películas de catástrofes aéreas hizo una excepción porque ella le gustaba.

Y cuando le da la mano para despedirse, le vienen imágenes a la cabeza de cuando se conocieron, viendo que ese día no fue él quien se sentó frente a ella.

Él se despide y le dice que debe buscar ayuda, preguntándole de pronto ella por Nico Lasarte, el que era su vecino, diciéndole ella que Nico tuvo algo que ver con Hilda Weiss. Que Ángel la mató y Nico lo descubrió y murió atropellado, pero ella lo salvó y entonces cambió todo.

Aitor se enfada y dice que Ángel lleva 20 años con su madre y que Hilda lo abandonó y se fue con otro cuando derribaron el muro, marchándose enfadado, viendo ella a su tío Román, que trabaja en el aeropuerto.

Escucha entonces en televisión el anuncio de la novela Mirage, de Karen Sardon publicada 20 años atrás y que trata de dos tormentas eléctricas simétricas el 9 de noviembre de 1989 y la actual, preguntándole la entrevistadora si pudo conocer el futuro o es pura coincidencia, diciendo que se basa en una historia que le contaron de un niño que sufría esquizofrenia y cuyas alucinaciones eran muy reales. Se lo contó la madre del niño, que le habló sobre una mujer del futuro que hablaba desde el televisor.

Aparece entonces el inspector Leira en el aeropuerto. Le lleva la gabardina, y dice que le hablaron de Aitor y supuso que estaría allí.

En la biblioteca ven el libro Mirage, y comprueba que está dedicado a Nico Lasarte, por lo que convence al policía, para tratar de demostrarle que no está loca, de ir a hablar con la profesora Sardon a la universidad.

Esta le dice que la madre de Nico estaba preocupada por si de algún modo la tormenta pudo provocar un agujero de gusano espaciotemporal, aunque ignora qué fue del niño, pues la madre no se lo llegó a contar, pues la desvió a un especialista.

Ella, a pesar del escepticismo de Sardon le dice que quiere retomar el contacto aprovechando que se han reproducido las mismas condiciones meteorológicas.

Karen piensa que para deberían repetirse exactamente las mismas circunstancias que se produjeron en el primer cambio, en el mismo lugar y con la misma conexión eléctrica, en el mismo televisor, con la misma videocámara y durante la tormenta, pues si esta acaba, el puente se cerraría para siempre.

Dado que es igual, sabe que durará 72 horas, y empezó 53 horas antes, le quedan 19.

Ella le pide ayuda a Leira para encontrar la televisión y la videocámara, aunque él le dice que necesita más pruebas para obtener la autorización de un juez.

Ella recuerda entonces la confesión que hizo Ángel de lo que pensaba hacer con el cuerpo de su mujer y se lo cuenta al inspector, organizándose un operativo que logra encontrar los restos de una mujer en una maleta.

Lo que no entiende Leira es por qué, si se alteró el pasado, los recuerdos de ella siguen anclados en un tiempo y una realidad que no ocurrieron y le pregunta si no siente curiosidad por su vida actual.

Le dice luego, mientras se la lleva que hasta que sepan si el cadáver se corresponde con la persona que ella dijo, la jueza la considera también a ella sospechosa, aunque le permite que se vaya, escuchándole ella cómo dice por radio que perdió a Vera Roy y le da unas direcciones que cree podrán llevarle a Nico, aprovechando mientras esté libre.

Ángel y Clara celebran el cumpleaños del primero con la familia, cuando llega la policía para detenerlo, siendo llevados, él, su mujer y su cuñado a comisaría.

Úrsula llama a David y le cuenta lo de la detención, y le dice que todo tiene que ver con la mujer que estuvo en su casa, aunque al menos Aitor no está en el país.

David le dice que sigue en la oficina, pero está en realidad viendo las noticias en la habitación de un hotel junto a Mónica la enfermera amiga de Vera del hospital.

De pronto llaman a la puerta, viendo Mónica al abrir que se trata de Vera, a la que Leira le indicó esa dirección, sorprendiéndose ambas al verse, no entendiendo Mónica qué hace allí la doctora Roy, la cual le pregunta por Nico Lasarte, que Mónica no conoce.

Vera intenta averiguar con quién está, y aunque Mónica trataba de impedírselo, logra entrar, viendo en la mesa un paquete de tabaco y la misma marca de cerillas que vio que tenía David tras su viaje a Sevilla, y cuando ve a David les pregunta desde cuándo están juntos, contando él que desde su operación, pues lo cuidó ella.

Ella le exige que le deje su mano, no viéndose al hacerlo con él, sino sola frente al mar, no entendiendo por qué no recuerda nada, aunque de pronto comprende que está allí porque él puede llevarla hasta Nico Lasarte, accediendo al listado de clientes de su banco.

En comisaría, la inspectora Dimas se encarga de los interrogatorios junto con Leira. Ella llevó en el pasado la investigación de lo que entonces parecía la fantasía de un niño.

Aquel día Hilda le dijo que iba a San Narciso a pasar el día, preparando su viaje a Alemania, llamando luego para decirle que cortaron la carretera por la tormenta y tenía que quedarse a pasar allí la noche, algo en lo que él vio la oportunidad para pasar la noche con Clara.

Mientras él y Clara disfrutaban y reían, fuera, Hilda esperaba en el coche. Entró descalza, viendo la cena que había preparada y escuchó arriba las risas, por lo que, tras coger un cuchillo en la cocina subió a la habitación, donde los sorprende, debiendo Ángel defenderse, iniciando una pelea que acaba con él noqueado tras recibir un golpe, por lo que continuó la pelea con Clara, a la que domina, aunque la retiene Ángel tras recuperarse, acabando Clara por clavarle el cuchillo, tras lo que la lanzó al piso de abajo.

Cuando los policías le preguntan si mató a su mujer, él pide hablar con su abogado.

Le muestran la fotografía del reloj que encontró Nico, prueba de que tenía un cómplice. Tenía las iniciales CM, comprobando que el reloj de Clara también las tiene, por lo que concluyen que Clara se hizo pasar por Hilda con la complicidad de Román.

Fue Clara quien fue al aeropuerto, haciéndose pasar por Hilda, poniéndole Román, en el aeropuerto, el sello de salida.

Aquella noche, cuando él trató de encontrar el reloj bajo la cama no encontró nada porque Nico se había escondido tras una butaca.

Cuando bajó luego con la maleta en la que llevaba a su mujer, vio que el perro no para de ladrar, por lo que investigó, descubriendo el cristal de la cocina roto.

Nico fue a hablar con la inspectora Dimas, llevando el reloj, pero Prieto había denunciado previamente que alguien había entrado en su casa y robado un reloj de oro, lo que, unido al hecho de que comprobaron que la cuenta de Hilda registraba movimientos desde Berlín y de que les constaba que viajó hasta allí, les llevó a cerrar el caso, no ayudando que el chico contara la historia de la mujer del futuro.

Entonces obligaron a Nico a devolver el reloj al señor Prieto para solucionar el incidente, decidiendo él retirar la denuncia.

El chico y la madre se mudaron algún tiempo después y no volvieron a saber más.

David debe acceder a rastrear los movimientos de Nico Lasarte, viendo que entre los clientes del banco hay uno que se llama Nicolás Lasarte Leira.

En comisaría Leira le cuenta a Prieto que Nico se obsesionó con demostrar que decía la verdad y esperó a que llegara la mujer del futuro para guiarle e intuía que cuando acabara la tormenta se cerraría el puente y miraba su viejo Casio, el mismo reloj le prestó a Vera.

Al muchacho le hicieron pruebas, y concluyeron que no mentía conscientemente, por lo que pensaron que tenía algún trastorno mental, decidiendo su madre alejarlo de todo aquello, aunque fue el inicio de una larga pesadilla de psicólogos y psiquiatras e incluso el ingreso en un centro, hasta que se rindió, pero solo ante los demás. Negó la existencia de Vera para que le dejaran en paz, pero siguió buscándola con la única pista que tenía. Sabía que ella cogía el tren en la estación de Valpineda y fue allí cada día esperando encontrarla durante años, hasta que un día la vio en tren.

En aquel momento su futuro y su pasado se unieron. Y se asustó. Lo que lo había convertido en un loco para los demás se estaba haciendo realidad, aunque no sabía cómo acercarse a ella y sabía que no le creería.

David lleva a Vera a la dirección de Nicolás y sube hasta su piso.

Encuentra la puerta abierta y en primer plano aquella guitarra que Nico tocaba de niño, y luego, dentro, una mujer, la madre de Nico. Que le dice que la estaba esperando.

Él empezó a viajar en el tren con ella y le sucedió con él lo que previamente le había pasado con Aitor. Vera cayó sobre él y bajó con ella, observados por Aitor, que iba en el mismo tren, pero que no llegó a conocerla.

En comisaría, Leira le confiesa a Prieto que él es Nicolás Lasarte.

La madre de Nico le dice que es mejor que compruebe las cosas por sí misma, mostrándole fotografías en las que aparece ella con Nico y en la estantería la caja de música de su madre.

Llega Nico entonces, que encuentra a Vera en la terraza, y le dice que lo siente. Que lleva dos días bloqueado. Desde que ella se presentó en comisaría sin recordarle y hablando de la vida que le contó cuando era un niño y que era imposible que hubiera vivido, ya que él la cambió y le segura haber temido durante todos esos años que llegara ese momento porque no quiere perderla.

Esperaba que llegara el momento de la conexión y había imaginado todas las variables menos que se olvidara de él, diciéndole Vera que no recuerda nada de todo eso y que necesita la cámara y la televisión, diciéndole él que lo tiró hace tiempo, aunque no le cree, pues está convencida de que fue él quien forzó la puerta de la casa de David.

Le confiesa que en efecto se puso ante la televisión, pero luego pensó que era un error y se desconectó por temor a que se alterara su pasado, pero dejó que lo encontrara y que viera quién era en realidad David Ortiz.

Ella le dice que debe regresar a 1989 y crecer sin obsesionarse con ella y olvidarse también de Ángel Prieto, porque eso arrastraría a Clara afectando a la vida de Aitor, al que ella necesita conocer para conocer a David y poder recuperar a su hija.

Él le pide que deje que él sea su memoria y cuando coge su cara ella empieza a revivir en su mente algunos momentos con él, y cuando la besa vienen a su mente muchos momentos vividos y disfrutados, incluida su boda y él siente que le ha recordado y está feliz, aunque ella le insiste en que deben volver a 1989.

Nico se niega a ayudarla, pero, tras devolverle su viejo reloj, Vera sube a la barandilla y le dice que ella le salvó y ahora él debe devolverle el favor y se lanza al vacío.

Nico baja corriendo hasta su trastero, donde tiene la televisión y la cámara, que coloca antes de que acabe la tormenta, viendo el Nico niño cómo su televisión se pone en marcha y le pregunta al desconocido que hay al otro lado quién es, explicándole que es él mismo en el futuro, tras lo que le explica lo que debe hacer.

Cuando Vera vuelve a despertarse y va a la habitación de su hija, viendo que Gloria está durmiendo. Escucha un ruido fuera y al asomarse a la ventana ve a Aitor saliendo hacia el aeropuerto y que en el jardín sigue el columpio.

Gloria ve a su madre llorar y le pregunta qué le ocurre diciéndole ella que es muy feliz.

Va al cuarto de la televisión, pero no está allí, llegando entonces David, al que abraza y le dice que ha tenido una pesadilla, diciéndole él que lleva dos días bastante rara.

Cuando le pregunta dónde están la videocámara y el televisor, él le dice que nunca tuvieron allí ninguna videocámara ni televisor.

De pronto ella recuerda algo. Sale al jardín y busca la caja de cerillas que tiró la noche anterior y le pregunta a David de dónde las sacó, diciendo él que del hotel de Sevilla.

Ve entonces paseando a Ángel y a Clara y comenta que Ángel está libre, por lo que Nico cumplió su promesa.

Acude con una pala al matadero de Prieto, hasta el lugar donde apareció el cadáver de Hilda y lo desentierra.

Mientras los policías hacen su trabajo, anuncian la llegada del inspector, al que le explican que una mujer encontró un cadáver y dijo que era de la exmujer del propietario del matadero, aunque según sus informes vive en Berlín.

Cuando él le pregunta a Vera por qué sabe que se trata de Hilda, ella se vuelve y le dice que sabía que iría él y lo llama Nico, preguntando él si se conocen, diciéndole ella que sí, aunque todavía no se acuerda. Tras lo que se sonríen.

Calificación: 2
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