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El amigo americano

Der amerikanische freund (1977) * Alemania / Francia

Duración: 121 min.

Música: Jürgen Knieper

Fotografía: Robby Müller

Guion: Wim Wenders (Novela: Patricia Highsmith)

Dirección: Wim Wenders

Intérpretes: Bruno Ganz (Jonathan Zimmermann), Dennis Hopper (Tom Ripley), Lisa Kreuzer (Marianne Zimmermann), Gérard Blain (Raoul Minot), Andreas Dedecke (Daniel), Nicholas Ray (Andrew Pogash Derwatt), Samuel Fuller (El americano), Heinz Joachim Klein (Dr. Gabriel), Lou Castel (Rudolphe).

Pogash Derwatt recibe a Ripley, recién llegado de Hamburgo adonde, le indica, regresará esa misma noche.

Le dice que vendió su cuadro y le entrega 2.000 dólares, y le dice que podrá vender dos más en 6 meses y por más dinero, aunque Derwatt le pide que venda más, diciendo él que un pintor muerto no pinta tanto, por lo que se lleva solo un cuadro.

Graba en un magnetófono que es 6 de diciembre de 1976. Y que solo hay que temer al miedo. Que cada vez sabe menos y se pregunta quién es él y quienes los demás.

El encargado de enmarcar el cuadro, una vez en Hamburgo es Jonathan Zimmermann, que entretanto lo guarda en una caja fuerte, trabajando su esposa, Marianne en Gantner, la galería donde subastarán el cuadro, que, indican a los asistentes, es la joya de la subasta, ya que hay muy pocos Derwatt en el mercado.

Jonathan, que acude a la subasta advierte a Allan Winter, del que es amigo que no debe pujar demasiado alto, pues ha estado trabajando con el cuadro varios días y ha podido comprobar que el azul utilizado en él no es el mismo que suele usar Derwatt, aunque Winter le dice que en América será una venta segura.

No ve que los ha escuchado Ripley y que este tiene un gancho para hacer que suban las pujas, hasta que le indica a su gancho que no puje más, llevándoselo Winter por 62.000 marcos.

Allan pide a Marianne que le envíen el cuadro a Nueva York, pues no volverá hasta después de Navidad, ya que se va al campo a Canadá.

A la salida Gantner le presenta a Ripley a Winter y a Jonathan, aunque este indica que ha oído hablar de él y no le da la mano, por lo que, cuando se marchan, Gantner le pide que no se lo tome a mal, pues Zimmermann es un buen enmarcador, pero está pasando por un mal momento debido a una enfermedad hematológica sin esperanza de recuperación y recibe un tratamiento caro que debe ayudarle a costear su esposa.

En su casa, Tom sorprende a un hombre que tomaba por un ladrón y al que está a punto de disparar, aunque el hombre, Minot, le dice que estaba esperándole y le envió un telegrama avisándole de que iba a ir.

Minot le habla de la necesidad de asesinar a alguien, para lo que necesitan a alguien que tenga aspecto de ser incapaz de hacerlo, diciéndole Tom que conoce a todo tipo de gente, pero a nadie dispuesto a un asesinato y le dice que no quiere saber nada de ello.

Minot le recuerda que está en deuda con él.

Ripley pasa por delante de la tienda de Jonathan y entra en la misma y le encarga un marco.

Jonathan se excusa por su falta de educación del día anterior, pero, le dice que no le gusta la gente que compra cuadros como inversión.

Cuando regresa a la tienda al día siguiente ve que le dejaron un sobre de Allan, que, enterado de su enfermedad le pregunta si necesita dinero y le reprocha que no se lo contara antes a él.

Sale corriendo y va a ver a su doctor para preguntarle si el resultado de su último examen fue desfavorable, diciéndole el doctor que como ya vio él, en su informe no había un aumento alarmante de sus valores, por lo que le pregunta si es que se siente peor, indicando él que no.

Le cuenta que un amigo suyo se enteró de que le queda poco tiempo de vida, preguntándole el doctor de dónde sacó su amigo ese disparate, asegurando que no de él pues sus últimos análisis indican que su estado no varió.

Va a buscar a Marianne, preguntándole a Gantner si habló con su amigo de su enfermedad, y, aunque en un principio le dice que no, reconoce luego que lo hizo, aunque, dice, sin mala intención.

Minot se presenta también en la tienda de Zimmermann como Raoul Duplat y le dice que quiere hablarle de un negocio.

En el metro le cuenta que vive en París y necesita que eliminen a una persona, o, a lo mejor, a dos, preguntándole Jonathan si se trata de una broma y de dónde sacó su nombre, diciéndole que quiere ofrecerle 250.000 marcos por su trabajo.

Jonathan le dice que cree que le confunden con otra persona, diciéndole Minot que no. Que saben que no va a vivir mucho tiempo y le pregunta si no querría dejarles algo de dinero a su mujer y a su hijo cuando muera.

Le dice que, aunque su médico no le haya dicho la verdad él la conoce y sabe todo sobre su enfermedad hematológica, diciéndole el hombre que no es así y que, en todo caso, él no es un asesino, diciéndole Minot que eso es justo lo que necesitan, a alguien que no tenga relación con ellos para acabar con un criminal de la mafia.

Él se baja, ofendido, aunque el hombre le pide que se lo piense y le dice que estará todo el día en el hotel Pacific si desea contactar con él.

Se inquieta por lo que le dijo y vuelve a ver a su médico y le pide que le haga una nueva punción para quedarse más tranquilo, accediendo este, aunque le advierte que ningún médico podría darle garantías de cuánto vivirá.

Le muestra luego la carta de Allan a su mujer, que se preocupa, aunque él le dice que su médico insiste en que está bien.

Pero luego, a solas, se empieza a preguntar si su hijo se acordará de él, y repasa los recuerdos que le quedan de su padre.

Cuando va a trabajar al día siguiente encuentra dos cartas más bajo su puerta, encontrando en una de ellas dinero y una tarjeta con el nombre de Raoul Duplat escrito a boli y debajo impreso el de Reeves Minot y su dirección en París.

Al llamar al teléfono de la tarjeta, Minot le pide que no diga nada, y le propone que viaje a París para ver a un especialista y tener una segunda opinión, diciéndole que le ha concertado una cita con un hematólogo, aunque sin compromiso, para lo que debe tomar el avión al día siguiente a las 7, que es para lo que le dio el dinero.

Vuelve a hablar con el Dr. Gabriel, que le dice que no están aún los resultados, ya que mandó ese mismo día las muestras al laboratorio.

Le cuenta a su mujer que un marchante le concertó una entrevista con una clínica americana que tiene hematólogos especialistas.

Ella le pregunta si es por culpa del telegrama de su amigo, diciendo él que le intranquilizó mucho, diciendo ella que quizá no se lo envió Allan, aunque él no lo pone en duda.

Viaja a París, donde lo recoge Minot para llevarlo al hospital americano, que le dice, es el mejor de París.

Marianne recibe en su casa la llamada del doctor Gabriel y le pregunta qué debe decirle, dándose cuenta de que este no sabe nada de su viaje.

Mientras Jonathan es atendido, Minot se cuela en la biblioteca donde guardan los informes de los pacientes, saliendo con el de Jonathan.

Terminada la prueba le pregunta a Jonathan si ha pensado en el asunto del que hablaron, diciendo él que sigue pensando lo mismo, antes de que lo lleven al hotel.

Entretanto, Ripley regresa a América y vuelve a ver a Derwatt, que señala que le va mejor estando muerto que cuando vivía, reprochándole Ripley que cambiara el azul del último cuadro que vendió.

Minot despierta por la tarde a Jonathan para decirle que tiene ya el informe del hospital, citándolo en su apartamento.

Cuando lo lee, Minot le dice que lo siente mucho y le da un tranquilizante.

Le muestra tras ello la fotografía del hombre con el que debería acabar, Samuel Ingraham, un judío americano de New Jersey que es un asesino.

Le acompañará su colaborador, Rudolphe para identificarlo, indicándole que el mejor lugar para acabar con él es en la estación del metro de Etoile, donde cambia de línea, indicándole que él debe llevar la pistola en el abrigo y disparar, sin sacarla de este, caminar tranquilo, como si fuese cualquier otro pasajero.

Va en efecto con Rudolphe hasta el metro, donde puede ver al hombre al que debe matar, con el que sube al convoy, sin perderlo de vista, bajándose Rudolphe en la siguiente estación, mientras él persigue al mafioso.

Pero se queda dormido y cuando sale corriendo se da un golpe y comienza a sangrar por la ceja.

Consigue pese a todo encontrarlo cuando está a punto de subir al metro siguiente, al que sube él también, tratando de limpiarse la sangre de la herida que se hizo presionando con un pañuelo.

Cuando se bajan le sigue hasta unas escaleras mecánicas donde van solos los dos y donde aprovecha para dispararle, tras lo que sale corriendo, pese a que le advirtieron que no lo hiciera, siendo captado por las cámaras de vigilancia del metro.

Va tras ello a una cafetería, poniéndole otro cliente una tirita en la herida.

Mientras Ripley regresa en el avión con un nuevo cuadro de Derwatt, Jonathan regresa en tren hasta su casa y le dice a su mujer que no sabe aún los resultados. Que cuando les lleguen los resultados de Gabriel sabrán algo, ignorando que ella sabe que Gabriel no tiene nada que ver.

En su tienda sufre un ataque de rabia y rompe un marco a golpes.

Llega entonces Ripley, que le dice que espera que no sea el suyo., diciéndole que el suyo no está listo aún, aunque le pide que le permita ver lo que tenga.

Le pregunta en qué trabaja él, diciendo que gana dinero y viaja y asegura que va a llevar a los Beatles a Hamburgo de nuevo.

Le dice luego a su mujer en el parque de atracciones al que va con su hijo que quizá deba volver a París, pues ellos le pagan las pruebas como experimento.

Recibe una llamada de Minot que le dice que llegará al día siguiente a la estación y que lleva algo muy agradable para él.

Cuando cuelga le dice a su mujer que se trata del especialista que le vio en París, que estará en Hamburgo al día siguiente y quiere hablar con él, aunque su mujer le dice que no le cree y que fue a París por otro asunto que no le cuenta, sacando él los sobres con los resultados, y se los muestra.

Cuando ve a Minot, este le muestra la orden de transferencia, observando Jonathan que hay menos de la mitad de lo prometido, solo 97.0000 marcos, aunque Minot le recuerda que le dijo que quizá hubiese un nuevo trabajo y le concertó una nueva cita con otro hematólogo en Múnich al día siguiente, pese a que es domingo.

Tras verlo, deberá tomar el tren de regreso por la tarde, y el hombre irá en ese tren.

Él dice que irá a ver al hematólogo e ira en el tren, pero durmiendo, y no hará el trabajo.

Pero mientras esa tarde Minot juega con Ripley al billar, le da las gracias, pues la idea de contratar a Zimmermann fue suya, y le asegura que hará el segundo trabajo, acabando con un americano de la otra organización.

Tom le dice que no le habló de un segundo asesinato, diciéndole este que parecerá una venganza por el asesinato del metro, aunque Tom cree que no funcionará y es demasiado peligroso realizar un asesinato en un tren, asegurando que no podrá hacerlo, por lo que le recomienda que contrate a un profesional, asegurando Minot que confía en él, asegurando Tom que no lo hará.

Va de nuevo a la tienda y encuentra ya su cuadro enmarcado, y, sabiendo que colecciona fotografías curiosas y aparatos antiguos, le regala un dispositivo con fotos en blanco y negro de mujeres desnudas.

Le pide que se pase por su casa para examinar un cuadro que debe reparar, diciendo él que al día siguiente no puede, pues tiene que hacer un viaje.

Jonathan prepara un dispositivo para poder ahogar a su víctima, entregándole Minot la pistola, mientras lo emplaza para el día siguiente.

Tras la visita a la clínica de Múnich le lleva al tren, mostrándole quién es su siguiente víctima, que observa que lleva varios guardaespaldas, pidiéndole a Minot que le asegure que su esposa recibirá el dinero le ocurra lo que le ocurra.

Marianne recibe un sobre a nombre de su marido que no se atreve a abrir y guarda junto al teléfono.

Durante el viaje, duerme en efecto, viendo al salir al pasillo al hombre que debe matar hablando con otro de sus acompañantes, pasando entre ambos hacia el servicio.

Allí prepara el arma, asegurándose que funciona el dispositivo preparado para ahorcarlo, pero de pronto se abre la puerta y el mafioso puede verlo poniendo el silenciador y lo ataca cuando sale tras él, aunque en ese momento aparece Tom Ripley, que golpea al mafioso hasta dejarlo sin sentido, tras lo que lo introducen en el baño.

Allí Ripley se hará cargo del trabajo con el cable mientras Jonathan vigila.

Pero aparece uno de los guardaespaldas y deben deshacerse de él lanzándolo a las vías, haciendo luego lo mismo con el asesinado.

Mientras sus hombres tratan de localizar al jefe, Jonathan se oculta en la cabina que hay al otro extremo del tren, mientras Tom simula ser un viajero sin más.

Regresa a su casa, y reciben una llamada en que nadie contesta al otro lado, poniéndose él para decir que no puede hablar.

Su mujer le pregunta qué ocurre, pues no cree lo del especialista, pues no cree que fuera a una consulta en domingo, estando convencida de que sus viajes tienen algo que ver con los chanchullos de Ripley y de Gantner, preguntándole cuánto saca por el trabajo sucio, diciéndole que se siente abandonada y engañada y más por el hecho de haber utilizado la enfermedad para engañarla y le dice que no quiere saber lo que hace con su amigo americano, tras lo que lo aparta con fuerza, a lo que él responde abofeteándola, y, aunque ella responde a los golpes, acaba dominándola con su fuerza, mientras su hijo los ve desde el baño, diciéndole él que debe alegrarse de no saber nada sobre ello.

Ripley acude al hotel donde se ve con Minot, donde se hace varias fotografías con su Polaroid y al día siguiente acude a la tienda de Jonathan y le cuenta que la policía calculó que pasaron 4 minutos entre que tiraron al primer hombre y al segundo dada la velocidad constante del tren a 128 km. por hora.

Jonathan le dice que imagina que querrá la mitad del dinero y le dice que puede quedársela, pues él ya no la quiere, asegurándole Ripley que no la quiere, preguntándole Jonathan qué hacía en el tren, diciendo él que quería evitar el segundo asesinato.

Jonathan le dice que no le importó el primer asesinato, diciéndole Ripley que en aquel pudo elegir y además él no sabía lo locos que iban a ser los planes de Minot y le pide que diga a este que lo hizo solo, pues no desea que Minot sepa que estaba en el tren y que no quiere nada de él. Que le gustaría ser su amigo, pero que su amistad es imposible.

Jonathan le pregunta por qué difundió el rumor de que estaba muriéndose.

Le dice que porque el día en que les presentaron él dijo que ya le habían hablado de él y lo dijo en un tono muy desagradable.

Marianne abre el sobre que recibió el día anterior y va luego a la tienda de su marido y le muestra la cartilla con los 97.000 marcos y le pregunta de dónde salieron, diciendo él que los médicos de París y Múnich apostaron sobre su vida y ganó él.

Cuando regresa a su casa ve que no están ni su mujer ni su hijo, y de pronto pierde el conocimiento y se cae.

Poco más tarde llega Minot a su casa y lo encuentra sentado en el suelo. Le apunta con una pistola y le pregunta qué ocurrió, pues su apartamento en París salió volando por los aires y le pregunta con quién habló de él y por qué le persiguen.

Jonathan le dice que todo salió bien y le cuenta que entre él y Tom mataron al hombre y a un guardaespaldas.

Llama luego por teléfono a Tom para contarle que Minot estuvo allí y no sabe qué hacer, diciéndole este que no se preocupe, que irá a buscarlo.

Cuando lo recoge, lo lleva hasta su casa, aunque le dice que sabe que alguien va a ir a por ellos, por lo que sale con una pistola, entregándole a Jonathan una barra para que, si se acerca alguien, acabe con él desde abajo, mientras él vigila desde arriba.

Marianne va a buscarlo a la tienda, viendo que no está pese a que la puerta estaba abierta.

Finalmente, al anochecer, ven que se acerca alguien a casa de Ripley tratando de entrar, consiguiendo Jonathan neutralizarlo al agarrarlo de una pierna y hacerlo caer.

Tom se pone la ropa del caído, mientras ven que les vigilan desde una ambulancia en que está al volante uno de los hombres del hombre asesinado en el tren, estando en la parte trasera de la misma Minot retenido, junto a otro hombre totalmente vendado y al que están transfundiendo sangre y con la mujer que iba con los mafiosos.

Consiguen deshacerse del americano al que golpean y hacen rodar por unas enormes escaleras.

Aprovechando la confusión, Minot logra deshacerse del hombre vendado, que estaba muy débil, y huye.

Tras subir a sus víctimas en la ambulancia, le indica a Jonathan que él debe conducir su coche y él llevará la ambulancia, y tendrán que hacer un viaje largo.

Pero antes de marcharse llega Marianne, que le dice que le ha buscado por todas partes y le pide que vuelva a casa con ella para poder hablar de todo con tranquilidad, contándole que ha estado con Gabriel y en París le engañaron y el informe es falso.

Ripley asiente, permitiéndole que lo haga, aunque le dice a la mujer que podrán arreglar sus problemas al día siguiente, pues tienen dos cadáveres de los que deben deshacerse y necesitan su ayuda, pidiéndole que siga a la ambulancia, pues su marido está demasiado cansado para hacerlo.

Le pide que trate de dormir mientras ella conduce, diciéndole él que cree que van hacia la playa.

Ella sigue con su coche la ambulancia que conduce Ripley, en efecto, hasta la playa del Mar del Norte.

Una vez allí, derrama gasolina sobre la ambulancia y le prende fuego, hasta que explota.

Jonathan reacciona por fin. Arranca entonces el coche sin esperar a Tom y se aleja, diciéndole a su mujer que un día tendrá que explicarle todo a Daniel.

Pero de pronto nota que ha dejado de ver y le dice que está todo muy oscuro, saliéndose el coche de la carretera, estando a punto de caer al mar, aunque se libra porque ella pone el freno de mano a tiempo.

Mientras en la playa Ripley dice, "Jonathan, lo conseguimos. Ten cuidado", Marianne observa en el coche que este ha fallecido.

Calificación: 3
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