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El blues de Beale Street
El blues de Beale Street

If Beale Street could talk (2018) * USA

          También conocida como:
                    - "Si la calle Beale hablase" (Argentina)
                    - "Si la colonia hablara" (México)

Duración: 119 Min.

Música: Nicholas Britell

Fotografía: James Laxton

Guion: Barry Jenkins (Novela: James Baldwin)

Dirección: Barry Jenkins

Intérpretes: KiKi Layne (Clementine Rivers / "Tish"), Stephan James (Alonzo Hunt / "Fonny"), Regina King (Sharon Rivers), Colman Domingo (Joseph Rivers), Teyonah Parris (Ernestine), Michael Beach (Frank Hunt), Aunjanue Ellis (Alice Hunt), Diego Luna (Pedrocito), Emily Rios (Victoria Rogers), Ed Skrein (Oficial Bell), Finn Wittrock (Hayward), Brian Tyree Henry (Daniel Carty).

James Baldwin escribió que Beale Street es una calle de Nueva Orleans en que nacieron su padre, Louis Armstrong y el jazz.

Cualquier persona negra nacida en América, nació en Beale Street. Con independencia de donde naciera.

Clementine, "Tish", y Alonzo, "Fonny", caminan cogidos de la mano felices, preguntándole ella a él si está preparado, asegurándole él que nunca estuvo tan preparado, tras lo que se besan.

Algún tiempo después ella reflexiona e indica que espera que nadie que ama a otra persona haya tenido que verlo como ella, a través de un cristal.

Va a visitar a Fonny a la cárcel y le informa que está embarazada, preocupándose él, pues ella tiene solo 19 años y él 22 y le preocupa cómo se apañará con él encarcelado, diciéndole ella que seguirá trabajando y que su madre y su hermana la ayudarán.

Fonny, estudió en una escuela de formación profesional donde enseñaban a hacer muebles que luego nadie compraba, algo que aborrecía, por lo que un día decidió escaparse, llevándose casi todas las herramientas del taller.

Encontró trabajo en una cocina de mala muerte y un taller donde pasaba el tiempo trabajando con la madera, pasando más tiempo en casa de ella que en la suya.

En su barrio muchos chicos de su edad morían. Les decían que no valían nada y todo lo que veían se lo demostraba, y a él sus trabajos con la madera le ayudaron a evitarlo.

Tras visitar a su novio llega a su casa preocupada, algo que su madre, Sharon, nota, debiendo contarle también que está embarazada.

Tras la comida, Sharon saca las copas buenas y el licor que guardan para ocasiones especiales, preguntándole Joseph, su marido si hay algo que celebrar, siendo la madre quien da la noticia del embarazo de la niña.

Pese a la sorpresa inicial y a haberse quedado sin habla brindan para celebrarlo, diciendo finalmente tanto Joe como Ernestine, la hermana de Tish que es una gran noticia, aunque le pregunta si quiere tenerlo, respondiendo ella que sí.

Sharon dice luego que deben invitar a la familia del novio para contárselo, riendo al pensar en cómo reaccionará Alice, la madre de Fonny.

Tish recuerda que Fonny y ella eran amigos desde niños e incluso se bañaban juntos, sin ver en ello nada sucio y parecían uno parte del otro, hasta que un día se dieron cuenta de que se habían enamorado.

Un día mientras paseaban, él le contó que a veces dormía en el parque porque era tarde y no quería ir a casa ni despertar a nadie.

Cuando llega la familia de Fonny Tish recuerda que Alice no la quería, pues se creía que su hijo se merecía algo mejor.

Ven cómo Alice y Frank, su marido, llegan insultándose.

Ella recuerda que Fonny la invitó a cenar, siendo esa la primera vez que lo veía fuera del mundo de su casa y sus padres y en el ambiente donde realmente se movía, haciendo bromas con Pedro, camarero en el restaurante.

Él la invitó tras ello a ir a su casa, y aunque primero dijo que era tarde, finalmente aceptó.

Les dice a los padres de su novio y a sus hermanas que les ha convocado para decirles los mismo que le dijo a su novio. Que iban a ser padres.

Frank se muestra muy contento, pero Alice pregunta quién se hará responsable del bebé y se queja de que llame amor a un acto de lujuria y asegura que siempre pensó que sería la ruina de su hijo, insistiendo en su inmoralidad sexual y diciendo que el hijo es fruto del pecado y que el espíritu santo hará que se marchite en su vientre.

En ese momento Frank la golpea con fuerza y la tira al suelo, enfadado, tras lo cual decide marcharse para celebrarlo con Joe.

Sharon se encara también con Alice y le dice que Frank se ha enfadado con razón, pues maldijo a su nieto, defendiendo las hijas la fe de su madre, aunque Ernestine cree que ellas mismas se sienten avergonzadas, aunque ellas dicen que su madre tuvo razón al preguntar quién criará al niño, ya que Tish no tiene estudios y Fonny tampoco sirve para nada, y Ernestine amenaza a Adrienne con arrancarle la nuez si toca a su hermana.

Sheila y ella se llevan tras ello a su madre, que antes le dice a Sharon que puede estar orgullosa de cómo ha educado a sus hijas, pues a ellas no se les ocurriría llevarle un bastardo, aunque Ernestine le dice que eso es porque nadie se las quiere follar, recordándole Sharon que el hijo que va a nacer es su nieto, por lo que no la entiende, pues el niño no tiene culpa de nada.

Tish recuerda cuando se fue con Fonny por primera vez.

Recuerda cómo se besaban y cómo él comenzó a quitarle la ropa, y aunque ella tenía miedo, él fue muy cariñoso y la fue guiando.

Regresaron en el metro, recordándole ella tras ello que había sido su primera vez, preguntándole él si le gustó.

Recuerda el motivo por el que Fonny acabó encarcelado.

Hubo una mujer, Victoria Rogers, que declaró que fue violada por Fonny.

Había sido abandonada por su marido, un americano de origen irlandés que se la llevó desde Puerto Rico a Nueva York cuando ella solo tenía 18 años y tras tener tres hijos con ella la abandonó.

Un policía, el oficial Bell juró haber visto a Fonny huyendo del lugar del crimen, pese a la gran distancia que había desde donde dijo que se produjo el crimen y el lugar donde encontraron a Fonny, además de que el agente Bell trabajaba en la zona oeste y dijo haber visto a Fonny en la zona este, aunque dejaron en manos del acusado aportar las pruebas de las irregularidades.

El abogado, que consiguieron gracias a Ernestine, les cuenta que Victoria Rogers se negó a revisar su testimonio y además desapareció, ignorando su paradero, aunque especulan con que pudo irse a Puerto Rico, aunque para localizarla necesitarían dinero, pues cree que el agente Bell es quien le dice a ella lo que debe decir.

En su defensa, Tish sigue manteniendo que Fonny estaba con ella y con su amigo Daniel Carty en el cuarto de Bank Street, pero su testimonio no sirve y Daniel fue detenido y tiene antecedentes y no le dejan verlo.

Regresa para ver a Fonny, ahora asustado y temeroso de tener que permanecer en la cárcel, donde se encuentra muy mal.

Recuerda que un día Fonny apareció con Daniel, con el que se había encontrado después de mucho tiempo.

Daniel tenía 28 años y Fonny estaba buscando trabajo y se alegró mucho de verlo, llevándolo al cuarto en un taxi pese a que no se lo podían permitir.

Hablan sobre muchas cosas, quejándose Fonny de que nadie quiera alquilarles una casa solo por ser negros, estando pensando por ello en conseguir dinero para poder irse de ese país con Tish.

Daniel le dijo din embargo que era un tipo con suerte por Tish, y que él no tenía nada. Pasaron la tarde hablando y bebieron varias cervezas.

Daniel acababa de salir de la cárcel después de dos años.

Le acusaron de haber robado un coche, y como llevaba hierba y le dijeron que el cargo por robo era mejor que por posesión de hierba, lo admitió pese a que no sabía conducir.

No había hecho nada, pero le hicieron morirse de miedo.

Su madre trata de animarla diciéndole que debe confiar en el amor y que no se asuste, pues todos confían en ella para llevar a su bebé al mundo.

Tish consiguió trabajo en una perfumería porque creían que era progresista dar trabajo a una chica de color, y se pasaba el día entero en el mostrador adonde solo se acercaban ancianas para oler su mano, pues los pocos negros que lo hacían se acercaban, pero no olían su mano. Se la ponían en la suya.

Sí se acercaban algunos hombres blancos que olían su mano y la retenían.

Su hermana le informa de que encontraron en Puerto Rico a la señora Rogers. Pero que tendrán que ir allí y pagar.

Recuerda que fue con Fonny a ver una nave que les muestra su propietario, Levy, un judío que les explicó que iba a convertir la nave en un loft donde podrán vivir juntos.

Fonny estaba entusiasmado, pero ella no lo veía claro, por lo que le preguntan a Levy dónde está la trampa, pues llevan mucho tiempo buscando casa y nunca atienden a los negros, diciéndoles él que le gusta ver parejas enamoradas.

Deben reunir un depósito, diciendo él que lo harían.

Esa esperanza de futuro hace que, ya en la calle, griten felices.

Frank y Joseph se preguntan en el bar cómo resolver el problema del dinero, recordando Frank que en realidad nunca han tenido dinero, pero no deben preocuparse, pues siempre dieron de comer a sus hijos sin tenerlo, trampeando y robando, aunque Joe está preocupado por no saber cómo sacar a su hijo, diciéndole Frank que deben reaccionar para sacar a sus hijos con sus triquiñuelas.

La fecha del juicio cambia a menudo, lo que indica que a su abogado le importa y se dio cuenta de que ese interés ponía en guardia a los que tenían las llaves del caso.

Joseph y Frank comienzan a robar en los muelles y en la fábrica de ropa para venderlos en Harlem o en Brooklyn, consiguiendo así dinero.

Tish regresa a ver a Fonny, ya con una enorme tripa, cuando de pronto Tish siente un dolor, lo que asusta a Fonny, aunque ella le dice que está bien.

Ella recuerda la noche en que concibieron a su hijo. Fue cuando estuvieron viendo su loft.

Luego, de regreso, pararon en un supermercado, donde un tipo blanco empezó a piropearla y a acosarla a ella, por lo que Fonny, le pegó.

Aparece entonces un policía, el agente Bell y el agresor sale corriendo, pese a lo cual el oficial interroga a Fonny, pues, pese a que le contó cómo fue todo le dice que le va a detener por agresión física, saliendo entonces la dueña de la tienda, blanca, que dice que lo que la joven dice es la verdad y conoce a esos chicos, por lo que logra evitar su detención, aunque, antes de marcharse el agente le aseguró que volverían a verse.

Fonny se enfada con Tish por tratar de protegerlo, lo que le hacía parecer menos hombre, pero enseguida hacen las paces y le pregunta si cree en ellos y la abraza.

La llevó tras ello al restaurante de su amigo Pedrocito, diciéndole Fonny a su amigo el camarero que no tienen dinero, pero que lo tendrá en un par de día.

Después de cenar bailan juntos y luego se va con Fonny y hacen el amor.

Con el embarazo muy avanzado, de vez en cuando el niño le da una patada y se le caen cosas, tanto en su casa como en el trabajo.

Tras conseguir el dinero suficiente, Sharon viaja a Puerto Rico para hablar con Victoria.

Se reúne antes con Pietro Álvarez, su novio, dueño de un bar y le expone su deseo de ver a Victoria Rogers, pues ha viajado hasta allí para demostrar la inocencia de un hombre, aunque él se muestra reacio, pues asegura que Victoria sufrió ya mucho, haciéndole ver ella que hay un hombre que va a morir siendo inocente.

Él le pregunta por qué acude a él, que no es norteamericano, diciéndole que Victoria se está recuperando y no quiere ensuciarla más, mostrándole ella suplicante la fotografía de la pareja para tratar de ablandar su corazón, diciéndole que no ha ido hasta allí para hacerle sufrir y le pide que le muestre la foto a Victoria, pues sabe que sufrió y que la violaron, pero le asegura que no fue Fonny quien lo hizo.

Pietro finalmente se compadece y la lleva hasta Victoria, de la que se hizo responsable.

Habla con ella y le dice que mandó a un joven de 22 años al que nunca había visto, a la cárcel, aunque Victoria asegura que sí lo vio, diciéndole Sharon que solo lo vio solo en la rueda de sospechosos, asegurando Victoria que fue suficiente.

Sharon trata de lograr que cambie de opinión y la toca, poniéndose Victoria muy nerviosa, comenzando a gritar pidiéndole que no la toque y que se vaya de allí, negándose a decir nada más, siendo llevada por otras mujeres.

Sharon llora desesperada ante su fracaso.

Tish vuelve a ver a Fonny a la cárcel y le cuenta que su madre volvió de Puerto Rico, pero que Victoria se puso histérica y ya no saben dónde está, por lo que es posible que aplacen el juicio.

Él le dice que se ha convertido en un artesano que hace mesas y le dice que no se preocupe, pues pronto estará en casa.

Poco tiempo después nace su hijo. Siguen sin estar casados, pero ya no les importa.

Recuerda Tish que hubo un tiempo en que Fonny tuvo 22 años y ella 19.

Piensa en que no hay suficientes horas ni jueces para juzgar todos los casos de los hombres encarcelados y que el partido está amañado y los tribunales lo demuestran, pues los acusados tienen derecho a juicio, pero le encierran en prisión y le entierran allí, pues también jueces y fiscales se ven obligados a actuar y llevarlos a prisión.

Y, como muchos de esos hombres, Fonny hizo un trato.

Unos años más tarde Tish acude con su hijo, ya de alrededor de cinco años a ver a Fonny a prisión, pudiendo ahora compartir mesa, no teniendo que verse tras un cristal.

Improvisan una cena juntos con productos de la máquina expendedora

El niño, de nombre Alonzo, como su padre, le hace un dibujo representando el momento en que su padre regrese a casa, algo para lo que ya no falta mucho.

Calificación: 3
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