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El gabinete del Doctor Caligari
El gabinete del Doctor Caligari

Das cabinet des Dr. Caligari (1920) * Alemania

Duración: 77 Min.

Fotografía: Willy Hameister

Guion: Carl Mayer, Hans Janowitz

Dirección: Robert Wiene

Intérpretes: Werner Krauss (Doctor Caligari), Conrad Veidt (Cesare), Friedrich Feher (Franzis), Lil Dagover (Jane), Hans Heinrich von Twardowski (Alan), Rudolf Lettinger (Dr. Olsen), Hans Lanser-Ludolff (Anciano), Ludwig Rex (Criminal).

PRIMER ACTO

Franzis está sentando en un banco junto a un anciano que le dice que hay fantasmas, que nos rodean y están por todas partes y que esos fantasmas le apartaron a él de su tierra, de su mujer y de su hijo.

Ven entonces a una joven que se acerca hacia ellos aunque parece estar sonámbula.

Franzis le cuenta al hombre que la chica es su prometida y que lo que les ha pasado a ellos es aún más extraño.

Le cuenta su historia.

Él es de la pequeña ciudad de Holstenwall, y cuando la feria llegó a la ciudad, su mejor amigo, Alan, le animó a ir con él.

Uno de los feriantes, el Doctor Caligari, acude al ayuntamiento, y, aunque le advierten que el secretario está de muy mal humor, él se presenta para pedirle permiso para exhibir su atracción en la feria.

El secretario, que primero le dijo que estaba muy ocupado, luego se burla de él cuando le cuenta que su espectáculo es un sonámbulo, y le remite a un subordinado.

Con el permiso, el doctor acude a la feria, consiguiendo que la gente se arremoline ante el anuncio de su espectáculo con Cesare, el Sonámbulo.

SEGUNDO ACTO

Esa noche se produjo el primero de una serie de misteriosos crímenes, el del secretario del ayuntamiento, por una puñalada en el costado, realizada con un objeto extrañamente afilado.

El Doctor Caligari pide que pasen a su gabinete para ver a Cesare, el Sonámbulo, que tiene 23 años y duerme ininterrumpidamente desde hace 23 años día y noche y les invita a ser testigos de la resurrección del rigor mortis.

Alan y Franzis se sienten atraídos y entran para ver el espectáculo.

En él, Caligari abre una especie de ataúd que mantiene de pie y pide a Cesare que despierte por un instante de su oscura noche.

Cesare abre en efecto sus ojos enormemente y comienza a andar torpemente.

Les dice luego que Cesare responderá a sus preguntas, pues conoce sus secretos y es capaz de conocer el pasado y de ver el futuro.

Alan se acerca para ser el primero y le pregunta cuánto tiempo vivirá, a lo que Cesare le responde que hasta el alba, haciendo que el muchacho se asuste, por lo que se marchan.

Ven fuera un cartel en que ofrecen 1.000 marcos de recompensa al que identifique al asesino de Holstenwall.

Se encuentran a la salida con su amiga Jane y se van juntos los tres, comentando luego Franzis, cuando vuelven a quedarse solos, que los dos se han enamorado de la misma mujer, pero que deben dejar que elija ella libremente, sin perder la amistad elija a quien elija.

Esa noche, de madrugada, Alan se despierta al ver la amenazante sombra de un hombre que lo apuñala y acaba con su vida.

TERCER ACTO

Una mujer acude por la mañana a ver a Franzis para contarle que Alan apareció asesinado, quedándose sobrecogido al enterarse.

Acude a casa de su amigo y, aún sobrecogido, recuerda la profecía del sonámbulo y va a ver a la policía para denunciar los hechos, asegurando Franzis que no descansará hasta poder comprender las horribles cosas que suceden.

Jane se queda también aturdida al conocer el suceso, cuando Franzis se lo cuenta, hablando con el padre de ella, el Doctor Olsen, al que le dice que obtendrá la autorización de la policía para interrogar al sonámbulo.

Entretanto, un hombre avanza con cautela, colándose en una casa, gritando dentro una mujer diciendo que es un asesino, lo que llama la atención de algunos viandantes que consiguen detener al hombre, aún con el cuchillo en su mano.

Entretanto, en su caravana, Caligari incorpora a Cesare en su ataúd, para darle de comer, sin que Cesare llegue a abrir los ojos.

Llegan entonces el Doctor Olsen y Franzis con la intención de interrogar al sonámbulo, y, pese a sus reticencias iniciales, les permite pasar para interrogar a Cesare.

El asesino capturado por los ciudadanos es llevado a comisaría, llegando hasta la caravana la noticia de la detención del autor de los dos crímenes cuando iba a perpetrar el tercer asesinato, por lo que no llegan a efectuar el interrogatorio y se marchan, riendo satisfecho el Doctor Caligari cuando lo hacen.

CUARTO ACTO

Preocupada por la larga ausencia de su padre, Jane lee trata de leer, aunque no logra concentrarse.

Su padre y Franzis están en la comisaría ante el asesino, que jura que no tiene nada que ver con los otros dos crímenes. Que sí quiso matar a la vieja con un cuchillo parecido al que utilizó el asesino para desviar las sospechas sobre el misterioso asesino.

Jane se acerca hasta el gabinete del Doctor Caligari para buscar a su padre, haciéndola pasar él adentro y mostrándole al Sonámbulo, al que despierta, asustándose ella al verlo, por lo que sale corriendo.

Tras el entierro de Alan, salen atribulados Franzis, su novia y su padre.

Por la noche, Franzis acude también a la feria y observa por la ventana de la caravana, viendo cómo duermen tanto el doctor como Cesare.

En su casa, Jane duerme tranquilamente, llegando hasta allí, amparándose en las sombras, Cesare, armado con un cuchillo.

Se cuela en su habitación dispuesto a acabar con ella, aunque en el último momento se arrepiente, y, en vez de matarla decide raptarla, llamando con sus gritos la atención de sus familiares que salen corriendo tras el sonámbulo, que se la lleva por los tejados.

Corren tras él, que se ve obligado a abandonar a la muchacha para poder huir, aunque agotado y a punto de ser capturado, debe abandonarla, para poder escapar de sus perseguidores, aunque cae agotado poco después.

Cuando vuelve en sí, Jane asegura ante Franzis y ante su padre que fue Cesare, aunque Franzis asegura que no pudo ser él, pues lo estuvo vigilando durante horas y estaba dormido.

QUINTO ACTO

Franzis acude a la policía y pregunta si están seguros de que el detenido está en su celda, pidiendo que le dejen verle, pudiendo comprobar que, en efecto está allí.

Vuelven por ello hasta la feria para volver a hablar con el Doctor Caligari, viendo que Cesare sigue en su ataúd, y, aunque trata de evitar que entren, finalmente sacan fuera el ataúd y lo abren, para comprobar que dentro de este no se encuentra Cesare, sino un muñeco prácticamente igual que él.

Al verse descubierto, Caligari huye, seguido por Franzis, que puede ver cómo se oculta en el manicomio.

Franzis entra tras él y le pregunta a un doctor si hay allí algún enfermo que responda al nombre de Doctor Caligari, aunque nadie lo conoce, por lo que le proponen hablar con el director, que regresó justo ese día, aceptando él la propuesta, aunque cuando llega a su despacho se da cuenta de que el director no es otro que el propio Doctor Caligari, por lo que se marcha espantado, sufriendo un desmayo al salir al patio.

Lo atienden tres doctores a los que les cuenta que el director es el Doctor Caligari.

Aprovechando que este duerme en su casa de campo, los tres doctores y Franzis se cuelan en su despacho e investigan sus papeles, entre los que encuentran un estudio de Sonambulismo de la universidad de Upsala, y comprenden que es su especialidad.

En él, leen la historia del Doctor Caligari, un místico que en 1703 recorrió las ferias del norte de Italia junto con un sonámbulo llamado Cesare.

Aterrorizó durante meses una ciudad tras otra con sus crímenes, que se producían siempre en las mismas circunstancias, al inducir al sonámbulo, al que mantenía sometido a su voluntad, a llevar a cabo sus viles asesinatos por medio de un muñeco que reproducía fielmente a Cesare y al que colocaba en la caja para sustituir a este durante su ausencia y eliminar cualquier sospecha sobre él.

Encuentran tras ello el diario del doctor, que el 12 de marzo reflejaba su alegría al haber sido internado un sonámbulo, pudiendo así desentrañar el misterio psiquiátrico de Caligari y descubrir si es verdad que se puede inducir a una persona a realizar actos que despierto no realizaría y que incluso detestaría y ver si es cierto que se le puede empujar hasta el crimen.

Se obsesiona con el asunto, tanto que se convierte él mismo en Caligari, viendo en todas partes señales que le indican que debe convertirse en Caligari.

SEXTO ACTO

Llega un hombre que les dice que encontraron en el campo a Cesare, el sonámbulo, por lo que acuden al lugar en que este cayó agotado y lo llevan al manicomio, donde, se lo muestran al director mientras observan su reacción, viendo cómo cae derrotado al verlo, aunque cuando se recupera los ataca, siendo llevado sujeto con una camisa de fuerza.

A punto de finalizar su historia, Franzis sigue hablando con el anciano para contarle que, desde ese día ese lunático no ha salido ya de su celda.

Juntos llegan hasta el patio del manicomio, donde ahora pasean todos los internos, entre los que se encuentran Jane o el propio Cesare.

Franzis advierte al anciano que no debe dejar que este le eche la buenaventura, pues de lo contrario sería hombre muerto, yéndose el anciano asustado.

Se acerca hasta Jane, sentada en una especia de trono y le pregunta si de verdad no quiere ser su esposa, a lo que ella le responde que las reinas no pueden elegir con el corazón.

Aparece entonces el director del manicomio, sin su aspecto maligno y sin gafas.

Franzis grita que todos creen que está loco, pero que no es cierto, que el director es Caligari y se abalanza sobre él para atacarlo, por lo que deben sujetarlo entre varias personas y ponerle a él una camisa de fuerza, siendo llevado él a la celda en la que supuestamente estaba el Doctor Caligari, diciendo el director meditando, que ahora sabe cómo conducirle a su curación al saber qué le ocurre y que le toma por Caligari.

Calificación: 4
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