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El Hombre Invisible
El Hombre Invisible

The Invisible Man (2020) * Canadá / Australia / USA

Duración: 124 min.

Música: Benjamin Wallfisch

Fotografía: Stefan Duscio

Guion y Dirección: Leigh Whannell

Intérpretes: Elisabeth Moss (Cecilia Kass), Aldis Hodge (James Lanier), Storm Reid (Sydney Lanier), Oliver Jackson-Cohen (Adrian Griffin), Harriet Dyer (Emily Kass), Michael Dorman (Tom Griffin), Benedict Hardie (Marc), Amali Golden (Annie).

Cecilia se despierta de madrugada y saca de debajo del colchón un frasco con pastillas de diazepam, yendo luego hasta la mesilla de su marido, coge su vaso de y lo agita, viendo que quedan restos de las pastillas, por lo que lo tira en el servicio.

Va luego hasta el vestidor, de donde saca una bolsa que tenía ya preparada en la que mete sus papeles, dinero y las pastillas.

Gira luego la cámara de vigilancia hacia la cama para poder seguir los movimientos de su marido en el móvil y baja hasta el despacho de este, donde desactiva la alarma y todas las cámaras menos la de su cama.

Mientras camina hace ruido al golpear el comedero del perro, aunque ve que su marido sigue durmiendo, por lo que sigue con su plan, se viste y baja hasta el garaje, donde aparece Zeus, el perro, y al quitarle el collar, el perro golpea el coche, haciendo que salte la alarma.

Debe salir corriendo y salta la valla mientras observa cómo se encienden las luces de la casa, corriendo luego a través del bosque hasta llegar a la carretera, donde poco después aparece su hermana Emily, perdiendo el bote de Diazepam al subir, pidiéndole a Emily que arranque, no entendiendo ella nada hasta que ve que llega Adrian al coche y rompe de un puñetazo el cristal y la agarra por el cuello, arrancando entonces.

Dos semanas después

Cecilia no puede dormir, encontrándola James Lanier, su amigo de la infancia, y con el que ahora vive, junto con su hija Sydney, mirando por la ventana, y le dice que le juró a su hermana que la haría salir de la casa.

Consigue en efecto que salga hasta el buzón, pero cuando ve a un corredor lo toma por su marido y corre a refugiarse a la casa.

Aparece de pronto su hermana Emily, enfadándose Cecilia con ella, y le dice que nada justifica que vaya hasta allí, pues está segura de que Adrian la vigila, aunque Emily le dice que no hay necesidad de que se oculte más, mostrándole la noticia del suicidio de Adrian, que trascendió al ser un importante investigador en las ciencias ópticas.

A Cecilia le gusta creer la noticia y cree que no tiene ningún sentido, pues Adrian lo tenía siempre todo bajo control, incluida lo que ella se ponía, lo que comía y lo que decía e incluso lo que pensaba y si no le gustaba lo que creía que estaba pensando le pegaba.

Él deseaba más que nada tener un hijo, pero ella sabía que si lo tenían ya no podría librarse de él y tomaba por ello anticonceptivos a escondidas.

Le llega una comunicación para que acuda a la declaración de herederos, extrañándole que llegara la carta, pues, según indica, nadie sabe que está allí.

Acude con Emily a ver a Tom, el hermano de Adrian, que es abogado y al que su hermano dejó al cargo de su patrimonio.

Le explica que su hermano le dejó una herencia de 5 millones de dólares, aunque no se lo entregará de una sola vez, sino que le entregará 100.000 dólares al mes, durante cuatro años, siempre y cuando no cometa ningún delito

Les da una sorpresa a James y a Sydney, que se quedan desilusionados al ver que se trata de una escalera de mano, aunque luego le revela a Sydney que podrá utilizarla para que pueda llegar hasta una cornisa para recoger un sobre donde figura una cuenta bancaria abierta a su nombre, y donde ingresará 10.000 dólares cada mes hasta fin de año para que pueda ir a Parsons, la escuela de diseño e incluso hacer un postgrado.

Brindan tras ello con un champán que compró para la ocasión.

Ya a solas en su habitación empieza a notar una sensación extraña, como si alguien la estuviera observando.

A la mañana siguiente, aún con resaca por el champán, Cecilia prepara el desayuno, pero al salir de la cocina para despertar a Sydney cae solo el cuchillo que manejaba antes y el fuego se sube solo, estando a punto de provocar un incendio.

Luego, ya a solas en su casa comienza a escuchar ruidos y se asusta, por lo que recorre toda la casa sin ver a nadie, saliendo incluso fuera al ver la puerta semiabierta donde el vaho de un aliento sale tras ella.

Por la noche, y mientras duerme al lado de Sydney, sus sábanas se deslizan hacia los pies y caen al suelo. Luego se ven los flashes de una cámara.

Cecilia se despierta y ve las sábanas al final de la cama y observa el sillón, donde parece que hubiera sentado alguien a quien no se ve, por lo que lanza la sábana sobre el mismo con miedo, aunque no aparece nada.

Pero luego, y mientras arrastra la sábana de regreso a la cama nota como si alguien la pisara, por lo que, asustada grita llamando a James, al que le cuenta lo sucedido, diciéndole James que debe olvidar a Adrian y descansar, pues al día siguiente, le recuerda, tiene una importante entrevista de trabajo.

En esta, recuerda que pasó en París varios años, y cuando se dispone a mostrar su trabajo descubre su portafolios vacío y se siente confuso y empieza a marearse, tanto, que acaba perdiendo el conocimiento y la llevan al hospital.

Cuando la llama su médica le dice que en sus análisis encontraron altos niveles de diazepam, algo que le parece absurdo, hasta que ve, en su baño, el bote con el que drogó a Adrian, y que perdió durante su fuga con las huellas dactilares ensangrentadas de Adrian tras romper el cristal del coche, por lo que no escucha todo lo que le decía la doctora.

Decide ir a hablar con Tom, el hermano de Adrian, acompañándola James, que es el primer sorprendido al ver que Cecilia le dice a Tom que le pida a su hermano que pare, asegurándole que no está muerto.

Le recuerda que un día, mientras ella estaba pensando en dejarle, él le dijo que nunca podría dejarlo. Que siempre la encontraría y que le dejaría una señal para que supiera que estaba allí y le habla del frasco de Diazepam que apareció en su baño.

Les dice que no sabe cómo lo ha hecho, pero que ha descubierto con sus conocimientos en óptica, la forma de hacerse invisible y que no está muerto, sino que no puede verlo.

Tom le dice que Adrian sabía manipular a la gente y encontró la forma de torturarla incluso muerto, pues también le controlaba a él y se sintió aliviado cuando supo que había muerto, asegurándole que él vio su cadáver, mostrándole fotos de él muerto.

Acude a ver a Emily, que la recibe hostil. Le dice que ahora ya sabe lo que piensa de ella y lo asfixiante que le parece, y que jamás esperó que le diera nada del dinero, mostrándose indignada con el e-Mail que dice, le envió esa mañana.

Cecilia asegura que no mandó ningún e-Mail, y que Adrian quien está haciéndole eso, aunque su hermana le dice que necesita medicarse, pues Adrian está muerto.

Ya en su casa ve en su ordenador el correo que supuestamente envió a su hermana diciéndole que la asfixia y que no quiere volverla a ver y que desearía que hubiera sido ella la que muriera en vez de Adrian.

Llora desconsolada, encontrándola Sydney tirada en la alfombra, por lo que trata de consolarla proponiéndole hacer una noche de chicas.

Pero Sydney se agacha un momento y recibe un golpe, y, al no ver a nadie da por sentado que fue Cecilia quien la golpeó, por lo que, asustado por lo que considera desequilibrios de su amiga, James decide llevarse a su hija a un sitio seguro.

Sin escucharla cuando dice que fue él pero quiere hacerla culpable y aislarla, como cuando estaban juntos.

Cuando se queda sola lo interpela y le pide que salga y que le pegue a ella, no a una niña, y, tras hacerse con un cuchillo derrama un paquete de café por el suelo y se sienta a esperar.

Le pregunta por qué la eligió a ella, pudiendo tener a la mujer que quisiera, mientras que ella es solo una chica normal y le pregunta si no puede olvidarse de que existe, pues no le puede quitar nada, ya que nada le queda, habiéndoselo quitado todo.

Se le ocurre entonces llamar al teléfono de Adrian, escuchando que suena en el altillo, por lo que decide utilizar sus nuevas escaleras para subir e investigar, volviendo a llamar, una vez allí a su teléfono, que encuentra junto con unas llaves.

Ve en el teléfono las fotos que le hizo mientras dormía y al lado un cuchillo en una bolsa y el cuaderno con los planos que le desaparecieron de su portafolios.

Ve que llega en ese momento una llamada al móvil de él de un número desconocido y donde pone "sorpresa".

Antes de bajar del altillo y desde el borde intuye que Adrian está allí, por lo que lanza sobre la escalera un cubo de pintura, viendo que, en efecto aparece su silueta.

Debe bajar luego descolgándose, ya que la escalera está en el suelo, siguiendo el rastro de la pintura armada con el cuchillo, hasta que las manchas desaparecen.

Cuando llega a la cocina ve el grifo del fregadero abierto, viendo este lleno de pintura, pues se lavó allí.

Y de pronto la coge por el cuello y la golpea contra la pared y la arrastra, defendiéndose ella golpeándolo con platos, logrando finalmente escapar

Llama a Uber y la recogen, pidiendo que la lleven hasta la casa de Adrian, bajando hasta el sótano, donde su marido trabajaba, accediendo a una cabina acristalada a la que logra acceder tras adivinar que la clave para entrar es la fecha en que se conocieron, pudiendo tocar una figura que no ve, pudiendo observar, tras tocar un botón, cómo aparece ante ella un maniquí que hasta ese momento permanecía invisible, cubierto por un traje especial lleno de cámaras que ella le quita, observando cómo de pronto el perro comienza a ladrar, por lo que corre para esconderlo en el armario, donde ella misma se esconde también, viendo cómo poco después se abre la puerta de este, observando unas huellas sobre la moqueta, momento en que lo empuja y sale corriendo hacia el Uber que le esperaba.

Desde él llama a Emily y le pide que quede con ella esa tarde en un lugar público, haciéndolo en un restaurante chino.

Le da las gracias por haber ido y le dice que la quiere y que tiene una fuerza tranquilizadora y hasta James, que es policía se siente intimidado por ella y necesita esa fuerza y que crea lo que va a decirle.

Le cuenta que encontró la prueba de que Adrian está vivo y la está acosando, explicándole que creó un traje con cámaras.

Pero, mientras hablan, de pronto aparece un cuchillo flotando en el aire que corta el cuello de Emily y que, a continuación aparece en la mano de Cecilia, incapaz de reaccionar, y a la que los clientes toman por la asesina.

Es detenida por la policía, y debido a su resistencia, y a sus gritos diciendo que fue Adrian quien la mató, deben atarla y sedarla, mientras sigue gritando e insultándolo, acusándolo de haberla matado, convencida de que está allí, con ella, aunque nadie le hace caso mientras dice que va a hacerle daño.

Cuando se queda sola y a punto de dormirse le escucha decir: "Sorpresa".

Al día siguiente es interrogada delante de James.

Le muestran el video grabado por una cámara de seguridad en que aparece corriendo por la calle sola el día que la atacó Adrian en su casa, como si la persiguieran, recordándole que se desmayó en la entrevista de trabajo debido a que tenía una alta dosis de Diazepam en su organismo, mostrándole también el mensaje que recibió su hermana en que supuestamente le decía que le gustaría que estuviera muerta.

Aunque con temor, le explica a James que tiene algo que le demostrará que Adrian está vivo, pero que no puede decírselo en ese momento porque él está allí escuchando.

Al ver su actitud recelosa se convencen de que su cabeza no está bien, y cuando se queda a solas con James le pide que le diga que sabe que no fue ella, aunque, luego le dice que es como si lo hubiera hecho, pues metió a Adrian en su vida.

Él le dice que le falló al irse de casa y dejarla sola.

Una doctora le informa de lo que no escuchó cuando la llamaron del hospital. Le dicen que han examinado su análisis de sangre y le preguntan si sabía que estaba embarazada, diciendo ella que no y que es imposible, diciéndole la doctora que debió suceder en el último mes.

Acude a verlo Tom como representante del legado de su hermano para informarle de que, una de las cláusulas para el pago era que ella no cometiera ningún delito y que no la declararan mentalmente incapacitada, por lo que debe cancelarle los pagos.

Ella le dice que antes sentía lástima por él, porque lo consideraba una víctima de su hermano, pero que ahora es la versión impotente de su hermano, faltándole su valor.

Le propone firmar su renuncia a una parte del legado para que sea todo más sencillo, ofreciéndole a cambio la opción de aceptar tener el bebé y regresar con él.

Le dice que él sabía que tomaba anticonceptivos y los cambió y le dice que él la necesita porque ella no lo necesita a él, y es la primera persona que lo deja a él, y que ahora que va a ser la madre de su hijo dejará los jueguecitos y que con una llamada podrá iniciar una nueva vida junto a él y es su única salida, pues él la ayudará a evitar que la condenen por asesinato.

Pero ella recuerda que Adrian mató a su hermana con su ayuda, por lo que tira con rabia sus papeles, aprovechando mientras los recoge para coger una pluma de su cartera, diciéndole Tom que le dará unos días para que se lo piense y regresará en tres días.

Llueve fuerte. Ella, aprovecha cuando se queda sola para entrar en la ducha, donde había escondido la pluma, que coge y, tras abrir la ducha, se corta con ella las venas mientras le dice que no tendrá al bebé ni la tendrá a ella, agarrándola él para evitarlo, lo que ella aprovecha para demostrar que lo pilló, tras lo que le clava la pluma repetidamente, haciendo que se le entrevea de forma intermitente.

Al escuchar los ruidos entra un guardia, que logra ver la silueta de Adrian, que le aplica su propia arma paralizante.

Ella aprovecha la confusión para salir corriendo, aunque la retienen otros dos guardias que tratan de llevarla de regreso a su cuarto, acabando Adrian con ellos.

Salen tres más, acabando de inmediato con dos de ellos, y, aunque ella avisa al tercero, se ve también sorprendido por el agresor, que le dispara con su propia arma en la pierna.

Al escuchar el disparo salen varios guardias más

Golpea a uno de ellos y el otro ve cómo su arma le apunta y acaba disparándole y se marcha, cogiendo ella la pistola de uno de los guardias y escapando del centro de rehabilitación para perseguirlo.

Va hasta el aparcamiento, donde de vez en cuando se le entrevé y le dispara. Salen también algunos guardias.

Finalmente la sorprende, y, tras cogerla por el cuello le dice que cree que ha aprendido a vencerle, y por ello va a darle una lección y que si se enfrenta a él no le hará daño a ella, sino a alguien a quien quiera, y que ella tiene la culpa de lo que le vaya a pasar a esa chica inocente.

Un policía le da el alto, pero acaba recibiendo él un disparo.

Coge el arma del policía herido y lo persigue hasta fuera del centro, viendo cómo se aleja en el coche, provocando el accidente de otro coche, aprovechando ella para sustraérselo a su dueño para perseguirlo, llamando entretanto a James para avisarle de que Sydney corre peligro, pues teme que Adrian le haga algo.

El Hombre Invisible se cuela en efecto en casa de James y va hasta el dormitorio de Sydney, que nota algo extraño, por lo que coge su gas pimienta y lo lanza, consiguiendo que caiga, aunque a pesar de ello la retiene.

Llega James, que la encuentra en el suelo, viéndose también sorprendido, golpeándolo dura y repetidamente, mientras su hija llora y grita asustada.

Llega entonces Cecilia que lanza sobre él el contenido de un extintor, y, cuando eso le hace visible le dispara repetidamente hasta acabar con él, aunque cuando le quitan el traje que le hace invisible, ve que en realidad se trata de Tom, no de Adrian.

Poco después, los SWAT entran en casa de Adrian, al que encuentran encerrado y atado, tras derribar un muro del sótano.

James les cuenta que Tom lo había secuestrado y era tan víctima de su hermano como ella.

Pero Cecilia no lo cree e insiste en que fue Adrian quien le hizo eso y que no es la víctima, estando convencida de que pudo fingir su propio secuestro y que logró engañar también a su hermano y que está empeñado en demostrar que está loca.

James le pide que le deje a él hacer su trabajo, aunque ella dice que mientras Adrian esté suelto no puede.

Cecilia finalmente llama a Adrian, que le dice que se alegra de que le llame, y queda con él, arreglándose y pintándose para ir a verlo.

Regresa a la que fue su casa, donde él le ha preparado una fabulosa cena, observando cómo se excusa y le dice que no consiguió tratarla como se merecía, pero que ha aprendido la lección y que daría todo lo que tiene con tal de demostrárselo.

Ella le dice que si quiere formar parte de la vida de su hijo deben sincerarse y le pide que admita todo lo que hizo y que fue él y no su hermano.

Pero él le dice que Tom lo controlaba, aunque ella insiste en que le diga la verdad para que no crea que está loca, aunque él insiste en que no fue él, aunque ella le dice que le está mintiendo.

Trata de hacerle confesar sabiendo que fuera está James escuchándolo todo.

Pero él insiste en que le está diciendo la verdad, mientras ella rompe a llorar, diciéndole Adrian que él es el único que puede ayudarla porque es el que mejor la conoce.

Ella va al baño para lavarse tras haber llorado.

Adrian, que sigue en la mesa ve de pronto cómo el cuchillo que tiene en su mano se vuelve contra él y le corta el cuello.

Cuando ella sale del baño se asusta al verlo y llama a emergencias diciendo que está con una persona que ha tratado de suicidarse.

James, que lo escuchó todo, corre hacia allí.

Toda la escena fue grabada por una de las cámaras de seguridad, y Cecilia, fuera de la visión de la cámara le dice a Adrian: "Sorpresa".

Cuando llega corriendo James, ella, ya sin rastro del llanto que exhibió ante la cámara le dice que está bien y que él se ha suicidado y que la cámara de seguridad lo grabó.

Pero James observa que lleva en su bolso el traje del Hombre Invisible que había escondido el día que fue a su casa.

James le dice que ella no quería en realidad que admitiera nada y poder grabarlo, aunque finalmente dice que a él le parece que se ha suicidado, mientras ella se marcha con el perro y el traje.

Ella sale afuera y nota el aire ahora sí, libre, en su rostro.

Calificación: 3
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