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El nombre de la Rosa


Der name der Rose (1986) * Alemania / Francia / Italia

Duración: 124 min.

Música: James Horner

Fotografía: Tonino Delli Colli

Guión: Andrew Birkin, Gerard Brach, Howard Franklin, Alain Godard (N.: Umberto Eco)

Dirección: Jean-Jacques Annaud

Intérpretes: Sean Connery (Guillermo de Baskerville), Christian Slater (Adso de Melk), F. Murray Abraham (Bernardo Gui), Helmut Qualtinger (Remigio de Varagine), Elya Baskin (Severino), Michael Lonsdale (Abad), Volker Prechtel (Malaquías), Feodor Chaliapin, Jr. (Jorge de Burgos), William Hickey (Ubertino da Casale), Michael Habeck (Berengario), Ron Perlman (Salvatore), Urs Althaus (Venancio), Valentina Vargas (La chica), Leopoldo Trieste (Michele da Cesena), Franco Valobra (Jerome).

1327. Con motivo de la celebración de un cónclave donde se debatirá sobre la pobreza de la iglesia, llegan a una abadía benedictina de Italia, el franciscano Guillermo de Baskerville y su ayudante, Adso de Melk, que son requeridos por el abad para, aprovechando la fama de investigador de Fray Guillermo, pedirle que les ayuden a aclarar la misteriosa muerte del joven ilustrador Fray Adelmo.

Fray Guillermo descubre de inmediato que fue un suicidio, aunque sus conclusiones son cuestionadas cuando aparece muerto en una tinaja de sangre Fray Venancio, un especialista en Aristóteles, viendo el resto de los monjes en dichas muertes la cercanía del Apocalipsis, aumentando su miedo cuando aparece muerto también en su baño Fray Berengario, el ayudante del bibliotecario, un hombre de tendencias homosexuales.

Fray Guillermo les da una explicación: Adelmo se suicidó atormentado por haber accedido a los deseos sexuales de Berengario a cambio de su acceso a un libro prohibido. Antes de morir le contó el secreto a Venancio, que tras morir fue llevado hasta la tinaja por Berengario, para ocultar su secreto, muriendo este, cuando, tras leer él mismo el libro, se introdujo en el baño.

Todos los muertos tienen en común un dedo y la lengua negros, y sospecha que la clave está en el libro prohibido que decide buscar en la biblioteca pese a tener vedado su acceso, tras descubrir una entrada secreta, aunque no llega a encontrar el libro misterioso.

Mientras investiga llegan los enviados papales y el inquisidor Fray Bernardo Gui, con el que Guillermo se enfrentó en el pasado al defender a un traductor de griego, lo que le costó la tortura, ante la que cedió, viviendo por ello atormentado.

Será nuevamente requerido para formar parte del tribunal que juzgará a Fray Remigio y el idiota Salvatore, acusados de haber sido dulcinistas (herejes que mataban a los clérigos ricos en defensa de una iglesia pobre) y de practicar la brujería, junto con una mujer con la que Adso pasó una noche de amor.

Fray Guillermo será acusado nuevamente de blasfemo tras poner en duda la participación de los juzgados en las muertes del convento.

Conseguirá eludir la prisión ante el revuelo organizado tras la muerte de Fray Malaquías, el bibliotecario, autor a su vez de la muerte del encargado del herbolario, al que le quitó el libro.

Entre la confusión vuelven a la biblioteca, donde encuentran al anciano Jorge, un monje ciego y enemigo de la risa, que cree que aparta de Dios, y que les confiesa que el libro que buscan es la única copia de un tratado sobre la comedia de Aristóteles, libro cuyas hojas el ciego impregnó de veneno, muriendo los que lo leían al mojar sus dedos en saliva para pasarlas.

Descubierto el misterio, el anciano come él mismo el libro envenenado, provocando accidentalmente el incendio de la biblioteca, lo que hace que los monjes, que presenciaban la ejecución de los blasfemos acudan a apagar las llamas, momento aprovechado por los habitantes del pueblo para salvar a la muchacha y lanzarse sobre Fray Bernardo que, tras un accidente de su carruaje muere víctima de sus propios instrumentos de tortura.

Al marcharse del convento Adso tiene la tentación de quedarse con la muchacha, pero finalmente decide seguir a su maestro, siendo él quien narre, ya anciano, toda la historia.

Calificación: 3