Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

El porvenir
El porvenir

L'Avenir (2016) * Francia / Alemania

Duración: 100 min.

Música: Raphael Hamburger

Fotografía: Denis Lenoir

Guion y Dirección: Mia Hansen-Løve

Intérpretes: Isabelle Huppert (Nathalie Chazeaux), André Marcon (Heinz), Romano Kolinka (Fabien), Édith Scob (Yvette), Sarah Le Picard (Chloé), Solal Forte (Johann), Élise Lhomeau (Elsa), Lionel Dray (Hugo), Grégoire Montana (Simon), Lina Benzerti (Antonia).

Nathalie Chazeaux va dentro de un barco cuando Heinz, su marido le pide que salga, pues están a punto de llegar a Saint Maló.

Una vez allí se dirigen a la isla de Grand-Bé, a la que solo puede accederse con marea baja, y donde visitan la tumba de Chateaubriand junto a la cual una placa indica que un gran escritor francés quiso descansar allí, en un lugar donde solo se escuchara el mar y el viento, pidiendo a los visitantes respetar su voluntad.

Tras permanecer un momento frente a la tumba Chloé, la hija mayor señala que está subiendo la marea y quiere irse, pues no le apetece pasar la noche con Chateaubriand.

Años después

Nathalie y Heinz son despertados por el teléfono, pidiéndole el marido que no lo coja, pues está seguro de que será su madre, que en efecto le pide a Nathalie ayuda, pues asegura que no puede respirar, diciéndole ella que puede tomar otra pastilla, asegurando que llamará a Urgencias, diciéndole su hija que no puede llamar a los bomberos cada vez que sufre una crisis de ansiedad, diciéndole que no va a levantarse, pues tiene que ir a trabajar a las 6.

Cuando llega al instituto en que da clases, se topa con un piquete de alumnos que están en huelga en protesta por las reformas gubernamentales, aunque la dejan pasar al ver que es una profesora.

Debe volver a salir poco después para pedir al piquete que permitan entrar también a sus alumnos, a los que bloquean la entrada.

Cuando sale de clase está esperándola Fabien, un antigua alumno y ahora también profesor de Filosofía.

Él recuerda sus últimos años en el instituto y el descubrimiento de la Filosofía que le debe a ella, pues le pedía que se esforzara y le presionaba, gracias a lo cual hizo la selectividad y la carrera, aunque ella le asegura que ella solo le corregía.

Fabien le cuenta que desde que dejo su puesto de profesor solo tiene trabajos alimenticios, como su trabajo en la colección de ella, estando además implicado en un colectivo libertario.

De regreso a su casa habla con Heinz de la dificultad para entrar a las clases y de los problemas con los manifestantes.

Al día siguiente Nathalie acude a la editorial, donde tratan de la nueva edición de su obra, señalándole que desean humanizarla y hacerla más pedagógica, añadiendo material auxiliar para hacerla más atractiva.

Camino hacia el metro el editor le habla sobre Fabien y su ensayo sobre Adorno, señalando este que sus ideas son muy radicales y es difícil que pueda seguir escribiendo para la enseñanza.

Nathalie va a ver a su madre, que tiene su casa llena de fotografías de cuando era joven, encontrándola en la cama, contándole que pronto volverá a trabajar como figurante para una serie de televisión donde debe hacer de muerta.

Tras estar con su madre regresa a su casa donde recibe a sus hijos, a los que su padre les cuenta que cuando conoció a su madre, ella era comunista, señalando esta que lo fue durante tres años como la mayoría de los intelectuales entonces, aunque cuando fue a la Unión Soviética volvió decepcionada.

Mientras comen llega Fabien, su protegido, que dice viene de una protesta y por ello lleva ropa sucia, invitándolo Nathalie a que coma con ellos fresas antes de entregarle las copias de su ensayo sobre Adorno que había recogido en la editorial.

Cuando se marcha Nathalie le reprocha a Heinz que no estuviera amistoso con Fabien.

Un día Chloé va a esperar a su padre a la salida de este de clase y le dice que quiere contarle algo.

Le dice que sabe que tiene una historia con una mujer, y que aunque su madre no lo sabe ni le dirá nada, su hermano y ella quieren que tome una decisión pronto.

Nathalie sale a debatir con sus alumnos al aire libre, aunque en medio de la clase recibe una llamada de su madre que le dice que ha abierto el gas y va a morir, por lo que debe marcharse corriendo.

Cuando llega ve allí a los bomberos, que dicen que es la tercera vez que han ido esa semana y le pide que no los llame más, pues no son médicos, diciéndole Nathalie a su madre cuando se marchan que tendrá que meterla en una residencia, pues en cuanto se queda sola hace algo.

Tras poner un examen a sus alumnos regresa agotada a casa, viendo cómo Heinz se acerca a ella para contarle que ha conocido a alguien.

Ella le asegura que preferiría que se hubiera callado, pero Heinz le dice que se va a ir a vivir con ella.

De pronto entiende lo que sucede y se siente idiota, pues reconoce que creía que la querría siempre.

Finalmente lleva a su madre a una residencia, sorprendiéndose tanto ella como Johann al ver que Yvette no protesta.

Al llegar allí, la directora les muestra la residencia, donde aparentemente todo parece lujoso, aunque Nathalie asegura que huele a muerte.

Regresan luego a su casa para ir a buscar a Pandora, su gata, que se esconde tras un radiador, que deben finalmente desmontar para poder cogerla, debiendo llevársela Nathalie pese a su alergia.

Al llegar a casa ve un ramo de flores sobre la mesa que tira a la basura, no entendiendo que su marido se las dejara después de todo.

Se reencuentra con Fabien, que dice que se va al Vercors, donde se compró una granja con unos colegas y donde dice se va a dedicar a hacer queso y a escribir.

Ella le cuenta que se va a divorciar, algo que le sorprende a Fabien, pues dice que parecían muy unidos, tratando él de animarla y le dice que seguro que encontrará a alguien tras 25 años casados, aunque ella asegura que su vida intelectual la llenará y que solo lamenta no poder volver a Bretaña a la casa de la familia de su marido cuyo jardín diseñó ella y en cuya playa vio crecer a sus hijos.

Pese a todo vuelve a la casa con Heinz durante unos días y empieza a recogerlo todo, diciéndole el marido que pensaba que podría seguir yendo allí con los niños por temporadas, aunque ella dice que no cree que pueda pensar que no ha cambiado todo.

Sale para llamar y preguntar por su madre, pero la cobertura de la zona es muy mala y debe alejarse para llamar.

Le dicen que su madre lleva 3 días sin comer nada, por lo que decide adelantar su regreso a París, por lo que le pide a Heinz que la lleve hasta el tren, abandonando ese lugar, al que sabe no volverá, mientras llora.

Cuando llega a la residencia, su madre le dice que tiene hambre, pues no le dan de comer, pidiéndole que le lleve fresas u ostras, aunque ella le da una onza de chocolate que llevaba encima, diciendo la anciana que no quiere ir al comedor, pues está lleno de viejos y le dan arcadas.

Recibe la visita de varios alumnos en su casa que le dicen que van a despedirse antes de irse de vacaciones y le llevan flores.

Le cuentan que se van a ir a Córcega, a casa de sus padres y luego en agosto harán una página web de Filosofía, pidiéndole que la amadrine ella y que escriba algunos textos sobre la actualidad vista desde un punto de vista filosófico.

Una noche va al cine, y al verla sola, su compañero de asiento trata de propasarse, por lo que debe cambiarse de sitio, viendo cómo él hace lo mismo, poniéndose tras ella por lo que decide marcharse, viendo que la sigue, por lo que le pide que la deje, pues por su culpa no pudo terminar de ver la película.

El hombre le pide que le deje caminar a su lado señalando que es guapísima y besándola, diciéndole ella que la deje, pues no le apetece.

Recibe entonces una llamada en que le cuentan que su madre se ha caído y ha muerto como consecuencia de la caída.

Yvette muere como consecuencia de su caída, yendo Nathalie con Chloé a la iglesia de su barrio para concertar la ceremonia del funeral.

Le cuenta al sacerdote que fue modelo y luego visitadora médica. Que se casó tres veces, siendo su padre era el segundo marido.

En el cementerio, al que acuden ella y sus hijos con Heinz, lee unos pensamientos de Pascal.

Unos días después va llorando en el autobús recordando aquellos momentos cuando desde el mismo ve a Heinz con su pareja actual.

Avisada por la editorial, acude a la misma, encontrándose con la noticia de que no desean renovar su manual, pues prefieren crear uno nuevo con otro equipo, señalándole que también el porvenir de sus ensayos está en el aire, si bien mantienen su compromiso respecto al nuevo libro que firmaron continúa.

Al llegar a casa encuentra una nota de Heinz, que le dice que se ha llevado sus cosas según lo convenido, viendo que faltan muchos de sus libros, algunos con notas suyas.

Decide visitar a Fabien, llevándose a Pandora al viaje hacia Vercors.

Una vez allí, y en el coche, Fabien le cuenta está preparando un libro con sus colegas alemanes que tienen una editorial en Hamburgo sobre modos de vida alternativos, escuchando durante el camino a Woody Guthrie, única cinta le dice que admite su coche, diciéndole ella que mientras estuvo con su marido solo escuchaban a Brahms y Schumann.

Le cuenta que tras la muerte de su madre, su separación y la emancipación de sus hijos, ha reencontrado su libertad. Una libertad total y debe acostumbrarse a ella.

Al llegar a la casa le presenta a sus amigos, un montón de gente con los que convive, entre los que hay una muchacha que tuvo a su marido como profesor y gracias al cual se fue a estudiar a Berlín, aunque piensa que su pensamiento es anticuado.

De pronto Pandora se escapa hacia el bosque, temiendo que muera enseguida, pues nunca vivió en libertad, aunque Fabien le asegura que volverá por instinto de supervivencia cuando tenga hambre.

Los compañeros de Fabien filosofan sobre si deben o no poner sus nombres en su obra, lo cual puede ser muy pretencioso, o al contrario al no ponerlo llaman más la atención.

Nathalie opina que es demasiado vieja para la radicalidad que mantienen ellos, aunque, les dice lo fue a su edad.

Llegada la noche llama a Pandora, pero la ganta no aparece, lo que le preocupa mucho, pero la despiertan sus maullidos por la mañana, viendo que cazó un ratón.

Al verla de nuevo la abraza contenta.

Sale luego a andar y se tumba en un lugar solitario a leer, frente al impresionante paisaje.

Ojea luego los libros que tienen en la casa, la mayoría de pensamiento radical.

Mientras desayunan al aire libre, Fabien le dice que trata de hacer concordar actos y pensamientos, algo que no concuerda con el núcleo de los pensamientos de ella, algo con lo que Nathalie discrepa, pues dice que también piensa así, no estando él de acuerdo, pues cree que trata de que sus actos no traicionen sus valores, pero no se plantea un pensamiento que implique un cambio profundo en esa vida.

Le dice que firma peticiones y acude a actos que le permitan parecer comprometida y no cuestionarse su forma de vida burguesa.

Ella dice que no le apetece hacer la revolución, que su meta es tratar de conseguir que sus alumnos piensen por sí mismos.

Van luego a bañarse al río, junto a una pequeña cascada en un paisaje idílico, aunque ya no vuelve a hablar con Fabien.

Por la noche llora junto a su gata en la cama y al día siguiente cuando se levanta le dice a Fabien que hay una inundación en su casa y tiene que volver al día siguiente a París.

Antes de irse a la cama Fabien le dice que cree que le ha decepcionado, señalando ella que no, y que a lo mejor es al revés, aunque él le dice que en absoluto.

Cuando ella se va a la cama Fabien le dice a su novia que no ha estado simpático con Nathalie y se lo tomó mal.

Al día siguiente regresa a París.

Un año después

Nathalie acude al hospital para ver a su nieto recién nacido, que tiene Heinz en brazos.

Mientras lo tiene en brazos Chloé llora y le pide que le entregue a su hijo.

En invierno vuelve a Vercors, donde ahora todo está nevado, viendo al llegar que no hay nadie esperándole, siendo recogida poco después por uno de los amigos de Fabien, al que le cuenta que solo se quedará esa noche.

Cuando llegan Fabien se excusa por no haber podido ir a buscarla debido a que estaba en una reunión.

Ha llevado a Pandora ya que Fabien y su novia aceptaron adoptarla.

Le muestran que tienen además varios burros, diciéndole Nathalie que le recuerdan a su infancia, pues de pequeña iba a una casa donde los había.

Luego va con Fabien al que encuentra fumando un porro y se lo pasa, señalándole él que está mejor allí que en París, pues tiene más tiempo para escribir pese a que tiene que dar clases en la universidad de Grenoble

Le pregunta si ella ha conocido a alguien, diciéndole ella que no y que además es abuela.

Se despierta por la noche y no encuentra a su gata, por lo que baja, viendo a Fabien al ordenador.

Ella se siente mareada debido a los efectos de la droga y le pide que le hable de él, tumbándose a su lado.

Regresa al día siguiente a un París iluminado con las luces navideñas.

Al llegar a su casa encuentra allí a Heinz esperándola, por lo que se enfada y le pide que le devuelva las llaves, pues no desea que entre en su casa sin permiso.

Le entrega el libro de Schopenhauer que había ido a recoger y le pide que se marche, pues sus hijos llegarán en una hora y aún tiene que preparar la cena.

Le pregunta con quién pasará la Navidad, diciéndole Heinz que estará solo, pues su novia está en España con su familia, pese a lo cual ella le insiste en que se marche.

Poco después recibe a sus hijos, a su yerno y a su nieto con los que pasará la Noche Buena, dándose cuenta ellos de que ya no tiene a Pandora.

Mientras sus hijos y su yerno cena ella se retira y le canta una canción a su nieto, que lloraba.

Calificación: 2