Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

El sueño de Ellis
El sueño de Ellis

The inmigrant (2013) * USA

          También conocida como:
                    - "Sueños de libertad" (México)
                    - "La inmigrante" (Colombia)

Duración: 120 min.

Música: Christopher Spelman

Fotografía: Darius Khondji

Guión: James Gray, Richard Menello

Dirección: James Gray

Intérpretes: Marion Cotillard (Ewa Cybulska), Joaquin Phoenix (Bruno Weiss), Jeremy Renner (Orlando el Mago), Dagmara Dominczyk (Belva), Jicky Schnee (Clara), Yelena Solovey (Rosie), Maja Wampuscyk (Edyta), Ilia Volok (Wojtek), Angela Sarafyan (Magda).

Enero de 1921. Un barco lleno de inmigrantes llega a la isla de Ellis en Nueva York, donde son examinados para evitar que lleven enfermedades, debiendo rellenar además un formulario de ingreso en el país.

Entre los pasajeros del barco están dos hermanas, Ewa y Magda Cybuslka, provenientes de Katowice, Polonia, que esperan reunirse con su tía Edyta.

Pero los médicos le detectan a Magda tuberculosis, por lo que deberá quedarse en la isla durante 6 meses, tras los cuales, si no mejor, será deportada.

Ewa comienza a rellenar su formulario, explicando que fue enfermera de un diplomático inglés, razón por la que domina su idioma.

El inspector que la atiende le dice que los informes del barco indican que es prostituta, y que ningún familiar fue a esperarla ni existe la dirección donde supuestamente viven estos, y como no se autoriza la entrada en el país de mujeres solas, y no tiene capacidad para ganarse la vida le entregan una citación para que se presente en el juzgado, donde decidirán su deportación.

Se presenta entonces ante los inmigrantes rechazados una persona, Bruno Weiss, que afirma pertenecer a una organización de ayuda a los viajeros, preguntando si alguno habla inglés, lo que solo ocurre con Ewa, la cual le pide ayuda para evitar que la deporten, asegurando él que es imposible, ya que su expediente está ya cerrado.

Pero observa cómo Bruno habla con el oficial que las vigila y le entrega dinero, consiguiendo que la saque de la fila de expulsados y la lleve hasta el ferry de Manhattan.

Una vez en el barco él le ofrece un lugar al que ir, llevándola hasta una casa, la de Juanita y su hija Sonja, donde dice podrá trabajar cosiendo, pidiéndole que rellene unos documentos para poder recibir ayudas.

Y, aunque se muestra recelosa, está agotada y se acuesta a dormir, haciéndolo con un pincho del carbón bajo la almohada, despertándose después de dormir 13 horas.

Le entrega entonces Bruno un telegrama de la isla en la que le indican que debe pagar el tratamiento de su hermana, explicándole él que, aunque es caro, él conoce a gente que puede ayudarle a sacar a su hermana de la isla, contándole que dio esa dirección para que pueda escribirle.

Ve a un grupo de muchachas en las habitaciones vecinas que saludan alegres a Bruno, diciéndole él que la llevará al teatro donde podrá trabajar como modista y así ganarse la vida.

Acude tras ello a asearse a unos baños cercanos, donde están el resto de las chicas que le dicen que Bruno es un buen patrón y que le ayudará a sacar a su hermana, aunque para eso deberá trabajar mucho o acostarse con muchos hombres.

Acude tras ello al teatro, donde le presenta a Rosie, la dueña, que le dice que es muy guapa, y que quizá debería bailar en vez de coser.

Oye que Rosie parece preocupada porque el cine les hace la competencia, y si quieren seguir vendiendo licor deben andarse con cuidado y que las chicas no muestren tanto.

Comen todos juntos e invitan a dos amigos del jefe de policía y todos ponen un dinero que se llevará la ganadora del concurso de belleza, no pudiendo ella participar, al carecer de dinero, aprovechando ella un descuido para coger un billete del sombrero.

Ya en casa, Magda le cuenta a Bruno que los soldados decapitaron a sus padres ante ellas.

Bruno trata de consolarla abrazándola, pero ella no deja que lo toque, lo que provoca la ira de Bruno, que le echa en cara haberla acogido y ayudado, y ella a cambio les roba, pues vio cómo lo hacía, asegurándole que aunque cosiera 50 años no conseguiría ni la mitad del dinero para sacar a su hermana, obligándole a pedir perdón a Belva y a devolverle el dinero, citándole para el teatro al día siguiente.

Debutará desfilando junto con el resto de las chicas, que exponen sus cuerpos al público, representando cada una un país: España, Egipto, Japón, Rusia, y finalmente ella, vestida como la Estatua de la Libertad, que se muestra tímida y retraída ante los requiebros de los hombres del público, que pujan para acostarse con ellas.

Tras el espectáculo sus compañeras le hacen beber absenta y emborracharse.

Se presenta entonces Oskar Straub, un famoso sastre que lleva con él a su hijo Leo que ha elegido a Ewa para perder su virginidad.

Bruno trata de disuadirles, aunque el hombre le ofrece una cantidad de dinero tal que no puede negarse.

Sí lo hace Ewa, aunque Bruno trata de hacerle ver que necesita ese dinero para su hermana.

Tras hacerlo le dice a Bruno que le gusta el dinero, pero que lo odia a él y a sí misma, asegurándole posteriormente él, completamente borracho, que la quiere y la necesita.

Aprovechando el estado de él, sale a la calle tratando de localizar a sus tíos, enviándolo un tipo a Brooklyn, llegando a casa de su tía.

Esta le cuenta que su tío Wojtek fue a la isla de Ellis y no las vio.

Duerme arrullada por su tía teniendo bellos sueños de ella con su hermana, aunque cuando se despierta descubre a dos policías que le piden que los acompañe, pues carece de papeles y está allí ilegalmente y debe ser deportada.

Fue su propio tío quien la denunció temiendo por su reputación, pues le informaron que ejerció la prostitución en el barco.

Confinada de nuevo en Ellis, solo la mantiene la esperanza de poder volver a ver a su hermana en un espectáculo que habrá esa noche.

Allí actuará Orlando el Mago, que hará un truco de levitación y de escapismo, buscando mientras él actúa, Ewa a su hermana sin éxito.

Entretanto actúa Caruso para ellos como regalo navideño.

Aparece de nuevo Bruno, pero ella le asegura que solo aceptará su ayuda si gana mucho más dinero, proponiendo él compartir los ingresos al 50%.

Empieza así a acostarse con muchos hombres, que además de pagar por su compañía le dan propinas para ayudarles con su hermana.

Un día, cuando acude al teatro, observa que está ensayando el mago Orlando al que vio en la isla, observando el enfado de Bruno con Rosie al observarlo, aunque luego los ve que se saludan, pareciendo Orlando contento de volver a trabajar con él, dándole las gracias por su nueva oportunidad, pidiéndole Bruno que no beba ni juegue y que sea profesional, recordando, al ver a Ewa que la vio en la isla de Ellis.

Pero en el espectáculo, Orlando saca a Ewa, viendo cómo los hombres del público, borrachos, se burlan de ella por ser la prostituta más cara de las de Bruno.

Ella le echa en cara que la humillaran por su culpa, peleándose tras ello Bruno con él, organizándose un tremendo escándalo que acaba con Bruno y sus chicas despedidos y fuera del teatro, acudiendo con ellas hasta un puente bajo el que se refugiarán, en un parque, y donde se ofrecerán a los hombres.

Allí contrata sus servicios un chico muy jovencito, comprobando una vez en su cuarto, que el chico la contrató por orden de Orlando, que le dice que solo quería disculparse con ella y verla.

Le cuenta que Bruno es su primo y que sus familias emigraron juntas.

Entretanto Bruno se da cuenta de que le han engañado y corre hasta la habitación de Ewa, donde encuentra a su primo, pidiéndole a ella que salga para hablar con él, al que le dice que no se la va a quedar, diciéndole Orlando que si está enamorado de ella prostituirla no es coherente.

Bruno saca entonces un cuchillo y lo ataca, entablándose una pelea entre ambos, corriendo Ewa a pedir ayuda, por lo que llega la policía y los detiene.

Belva, triste por lo ocurrido lamenta ante Ewa la detención de Bruno, al que dice que necesita, diciéndole Ewa que ella no.

Belva la acusa de haberlo estropeado todo. Bruno sabía con qué hombres tratar y con cuáles no, y nunca tuvieron problemas hasta que apareció ella, lo que hizo que se peleara con su primo y que les echaran del teatro, dejándolas sin trabajo, diciéndole Ewa que ella no besa los pies de quien le insulta.

Acude tras ello al teatro, donde Orlando ensaya y le entrega su bufanda, que se quedó en la casa, viendo que está preparando su equipaje para salir de gira, empezando por California, donde le dice, siempre brilla el sol, y le pide que vaya con ellos como asistente, aunque ella le dice que no quiere alejarse de su hermana.

Él le pide que tenga cuidado, pues piensa que Bruno se ha enamorado de ella y ha perdido el sentido, asegurando ella que no cree que Bruno quiera a nadie, aunque lo necesita, y es el único que puede ayudarle.

Por ello al día siguiente acude a la puerta de la prisión, a esperarlo.

Al llegar a casa observa que él se ha hecho con una pistola que dice es para protegerse, pidiéndole que se mantenga alejada de Orlando, contándole que en el pasado él estaba enamorado de una mujer que no pertenecía a su mundo ni sabía nada de sus negocios, y Orlando la llevó al teatro para que viera a qué se dedicaba, y acabando por salir él con ella.

El domingo siguiente, fiesta de la Candelaria, y después de mucho tiempo, Ewa acude a la iglesia para rezar por sus padres muertos y por su hermana, acudiendo tras ello a confesarse, contando que ha mentido y robado comida, e intentó robar dinero.

Le cuenta que en el barco en que llegaron iban hacinados y unos hombres la forzaron, siendo considerada por ello prostituta y prohibiéndosele la entrada en el país, debiendo a raíz de ello ganarse la vida prostituyéndose para poder ayudar a su hermana, aunque se siente avergonzada y asegura saber que no irá al cielo, ante lo que el sacerdote le dice que todas las almas pueden salvarse, aunque debe buscar la forma de librarse de ese hombre, asegurando ella que entonces irá al infierno.

No sabe que ese hombre, Bruno, que fue a la iglesia y la vio ir al confesionario lo ha escuchado todo.

Poco después y mientras está en casa aparece Orlando en la ventana, que le cuenta que tuvo un desacuerdo con el promotor y regresó para darle una buena noticia, pues no puede dejar de pensar en ella.

Pero Ewa le dice que debe marcharse, advirtiéndole que Bruno tiene una pistola, pidiéndole él que le diga dónde, pues piensa que Bruno se ha vuelto loco, quitándosela.

Le cuenta tras ello que ha ganado mucho dinero en las cartas y que con él podrán sacar a su hermana e irse los tres al Oeste, diciéndola que la recogerá al día siguiente, tras lo que se besan.

Pero justo cuando se va a marchar llega Bruno, y, en vez de irse decide esperar mientras Ewa trata de entretenerlo, diciéndole Bruno que al día siguiente irá a la isla de Ellis y le conseguirá un pase para ver a su hermana.

Mientras hablan Orlando sale con la pistola en la mano, apuntándole con ella a la cabeza y pidiéndole que le diga a Ewa que es libre y puede irse cuando desee. Aprieta finalmente el gatillo mientras le dice a su primo que no tenía balas, aunque demasiado tarde, pues asustado, Bruno sacó su cuchillo y se lo clavó, acabando con él.

Asustado por lo ocurrido, le pide a Ewa que se esconda y que no abra a nadie, mientras él se hace cargo del cadáver, aunque ella lo acompaña mientras lo llevan hasta un parque donde lo abandonan, pidiéndole él que actúe como si nada hubiera ocurrido, sin saber que Belva los vio.

Y al día siguiente, y mientras salen como cada día al puente donde buscan sus clientes, aparece la policía, por lo que deben huir y ocultarse en las alcantarillas, hasta donde los siguen.

No pudiendo más ella se para, mientras Bruno corre, hasta ser alcanzado, pidiéndole los policías que les entregue a la chica, que piensan fue quien mató a Orlando.

Escondida ve cómo golpean brutalmente a Bruno, que se niega a hablar, tras lo cual le roban el dinero que llevaba encima escondido dentro de su bota. Toda su fortuna, que se llevan advirtiéndole que si no les entrega a la chica irán a por él.

Cuando se marchan ella lo ayuda dándole opio mientras él le advierte que debe irse, ante lo que ella asegura que no se irá sin su hermana, aunque él, ya sin dinero, no puede ya ayudarle.

Ella le asegura que conseguirá el dinero, diciéndole él que si lo tiene, él la ayudará.

Ewa acude a ver a su tía a la que le pide que le dé dinero para poder sacar a Magda.

Obtenido el dinero, Ewa acude a Bruno, con el que va en una barca hasta la isla de Ellis, donde con la mandíbula rota y el cuerpo magullado le entrega los billetes del ferry a Jersey donde deben coger el tren a Pittsburg y luego a California, donde podrá comenzar una nueva vida a la que él no la acompañará, pues sabe que si lo hace, el resto de las muchachas no se quedarán tranquilas y acabará muerta o encarcelada, asegurándole que él pagará por la muerte de su primo.

Ella le da las gracias, ante lo que él le dice que es él quien hundió su vida, pues la eligió e hizo que la detuvieran y se las arregló para que su tío la abandonara, enamorándose de ella, pese a lo cual la explotó, por lo que le pide que lo olvide, aunque pese a todo lo confesado ella lo abraza y llora justo antes de ver salir a Magda, con la que se abraza emocionada antes de partir ambas en la barca que les llevó, dejando atrás definitivamente la isla y en ella a Bruno.

Calificación: 2