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Gangster Squad (Brigada de élite)
Gangster Squad (Brigada de élite)

Gangster Squad (2013) * USA

          También conocida como:
                    - "Fuerza antigángster" (Hispanoamérica)

Duración: 113 min.

Música: Steve Jablonsky

Fotografía: Dion Beebe

Guión: Will Beall, (N.: Paul Lieberman)

Dirección: Ruben Fleischer

Intérpretes: Josh Brolin (Sargento John O'Mara), Ryan Gosling (Sargento Jerry Wooters), Sean Penn (Mickey Cohen), Nick Nolte (Jefe Parker), Emma Stone (Grace Faraday), Anthony Mackie (Agente Coleman Harris), Giovanni Ribisi (Agente Conwell Keeler), Michael Peña (Agente Navidad Ramirez), Robert Patrick (Agente Max Kennard), Mireille Enos (Connie O'Mara), Sullivan Stapleton (Jack Whalen), Jon Polito (Jack Dragna).

Mickey Cohen fue un antiguo boxeador que utilizó los puños para ascender en la escala social de la mafia, habiéndose ganado el favor de los italianos pese a ser judío, deseando hacerse dueño de Los Ángeles

Los ángeles, 1949. Tras haber luchado en la II Guerra Mundial John O'Mara regresa y afirma no reconocer una ciudad llena de prostíbulos, vicio y sangre en la que Mickey Cohen está levantando su imperio criminal.

Durante una de sus actuaciones, Cohen y sus hombres despedazan a un hombre, Russo, haciendo que tiren de él dos coches cada uno en dirección contraria al otro, pidiéndole a uno de los supervivientes que cuente en Chicago lo que ha visto y que diga que Los Angeles es de Mickey Cohen.

Cohen soborna a policías y jueces y a él le piden que deje pasar lo que ve y que dependa de aquel, aunque O'Mara no está dispuesto a dejarlo pasar.

Un día ve cómo unos hombres de Cohen se llevan a una de las chicas que pululan por la ciudad en busca de fama, decidiendo él intervenir pese a ser territorio de Cohen.

Entra sin pensárselo en el local tras deshacerse de los hombres de la entrada, acabando tras ello con los hombres que retenían a la muchacha y que se disponían a violarla, llevándose detenidos a los violadores.

Pero al llegar a comisaría le llama su jefe y le dice que el juez Carter ha dicho que los dejen libres, ya que entró en el local sin una orden, insistiendo en que debe cumplir las órdenes, a lo que John le responde que cumpliéndolas es como él debió conseguir su lujoso coche.

Uno de sus compañeros, el sargento Jerry Wooters le advierte mientras observa a los hombres que acaban de poner libre que el que ha ido a recogerlos es el guardaespaldas de Mickey por lo que le pide que no se meta en líos, asegurando que a él hace tiempo que no le importa aguantar.

También su mujer, Connie le regaña, diciéndole que busca pelea siempre que sale de casa.

Tras el incidente Mickey insiste a sus hombres en que necesitan coger a las chicas antes de que estén maleadas, como los caballos, que son mejor salvajes y por eso es mejor que busquen otro sitio para empezar de cero, y por ello decide convertir en cenizas el local para cobrar el seguro, aunque antes de quemarlo encierra a los tres hombres que fallaron y a los que O'Mara detuvo.

Wooters acude a un lujoso local, propiedad de Cohen, el Slapsy Maxie's.

Antes de entrar ve a Pete, el limpiabotas al que le dice que es hora ya de que se vaya a dormir, dándole un dólar para que lo haga, aunque el chico no le hace caso.

Dentro se encuentra con su amigo Jack, que le dice que sabe que lleva 5 semanas sin ganar en las apuestas de caballos y le recuerda que ellos amañan las carreras y que basta con que se lo diga, advirtiéndole Jerry que es policía y no debería decirle eso, advirtiéndole que tiene una orden de detención contra él por usurero.

Jack le advierte que Cohen está en pie de guerra, viendo que está cenando cerca de ellos con su guardaespaldas y asesino Wrevock de pie, y rodeado por el juez Carter, por su abogado, el jefe de policía de Burbank, y el sheriff del Condado de Los Ángeles, viendo que tiene también a una chica, Grace Faraday que le indica es su profesora de protocolo, por la que Jerry se siente atraído de inmediato.

Cohen brinda celebrando el levantamiento de una nueva ciudad levantada sobre las ruinas de Los Angeles.

Cuando la chica, Grace, se aleja de la mesa de Cohen para fumar Jerry se acerca a ella que le pregunta cuáles son sus chanchullos, pues no tiene pinta de usurero, respondiendo él que le gusta jugar a las prendas y que se dedica a vender Biblias.

El Jefe Parker pregunta por los agentes que desmantelaron el chiringuito de Mickey, contándole que lo desmanteló un solo hombre.

Estudia el expediente de ese hombre, O'Mara, que fue condecorado en la guerra con dos corazones púrpura y una estrella de plata, habiendo sido instruido en la guerra de guerrillas y al que ordena llamar indicándole que combata de nuevo en una guerra de guerrillas actuando de forma extraoficial, aunque no quiere que lo mate, pues sería sustituido por otro. Tampoco desea que detengan a nadie, ya que sabe que los jueces los soltarían, siendo su objetivo destruir sus negocios y arruinar sus operaciones hasta echarlo de la ciudad, pidiéndole que reclute él mismo a los hombres que necesite.

Cuando se lo cuenta a Connie esta se enfada, pues dice que no quiere perderlo y le pide que deje de luchar, recordándole que la guerra ya acabó, aunque él le dice que necesita su ayuda.

Jerry acaba acostándose con Grace, que le dice que Mickey lo matará si se entera, preguntándole él qué hace con ese zoquete.

O'Mara comienza a pensar en los hombres con los que espera poder llevar a cabo su proyecto, diciéndole Connie que hace mal buscando entre los policías más prometedores, indicándole ella que esos serán los primeros que compre Cohen, pues sabe que conseguirán subir enseguida en el cuerpo.

O'Mara comienza tanteando a Jerry, pero este le dice que la guerra acabó y deben dejar de luchar, pues morirá pronto de lo contrario.

Connie decide tomar parte activa y ayudarle, dándole el nombre de Coleman Harris, al que apodan el Sheriff de Central Avenue del que dicen abusa de la fuerza y es insubordinado.

Coleman asegura que él es la única ley que hay allí abajo, pues lucha contra la lacra de la droga que está acabando con los jóvenes, convenciéndole O'Mara de que suba arriba del río para taponar el lugar del que surge toda esa inmundicia.

Luego Connie le habla de Max Kennard, un tipo con una gran habilidad en el manejo de las armas y que acabó con montones de delincuentes, habiendo incluso cómics que relatan sus aventuras.

Lo encuentra junto a Navidad Ramírez, otro agente y le explica que va a ir a por Cohen y necesita un tirador.

Su mujer le dice que debe compensar tanto músculo con alguien con inteligencia, proponiéndole a Conwell Keeler que trabajó en inteligencia militar aunque no acataba las órdenes y le dicen que le contaron que era el mejor en micros, aceptando pese a tener familia porque desea no tener que decirle a su hijo cuando crezca que no hizo nada contra Cohen.

Mickey es una celebridad y los periodistas lo acosan.

Cohen se reúne en su club con Jack Dragna, que acude con Jack Whalen, el amigo de Jerry, el cual habla con Grace mientras Cohen y Dragna se reúnen, pidiéndole a esta que deje a su amigo Jerry antes de que cohen acabe con él, respondiéndole ella que Jerry es un tipo hecho y derecho.

Dragna le echa en cara a Cohen que acabara con Russo, que viajó desde Chicago para hablar con él, no entendiendo que teniendo Los Ángeles en sus manos actúe así, señalando que quiere más y que él es el progreso.

Dragna le dice que ha visto a muchos como él y le dice que acabarán con él, pero Cohen le dice que ya no va a ser su recadero pues es mayor y lento y le ha superado, aunque él dice que tiene amigos en Chicago que no lo son, asegurando Cohen que le arrebatará todo lo suyo, pues ese es su destino.

O´Mara se reúne con el grupo de elegidos a los que les cuenta sus objetivos indicándoles que si los logran no tendrán ni medallas ni ascensos y que su única ventaja es Cohen no sabe quiénes son, indicándoles que no van a resolver un caso, sino que van a la guerra.

Mientras hablan aparece el agente Navidad, que dice haberlo oído todo y apuntarse, señalando Kennard que será un buen aliado.

Su primera misión será asaltar el casino de Cohen en Burbank esa misma noche, siendo su misión destrozar el mobiliario y quemar el dinero.

Actuarán como si fueran cuatreros con la cara tapada por pañuelos señalan al entrar que solo quieren el dinero, aunque una vez dentro descubren que junto a los figurantes disfrazados hay varios policías de verdad, por lo que deben abortar la misión y huir.

Salen en el coche tras crear cierta confusión, aunque O'Mara y Harris son detenidos.

El jefe de policía les dice que deben estar locos para adentrarse en terreno de Cohen y les pregunta si los envió Dragna siendo golpeados, aunque su jefe les dice que Cohen no va a ser tan considerado con ellos cuando les interrogue.

Jerry vuelve al Slapsy, volviendo a hablar con Pete, al que le pide esa noche que le limpie los zapatos, contándole el muchacho que le han dicho que Cohen desea acabar con Dragna.

Ve que llega este entonces en su coche y le pide a Pete que se vaya a su casa, insistiendo varias veces en ello mientras observa cómo los hombres de Cohen atacan Dragna a su esposa y a sus guardaespaldas, aunque solo consiguen acabar con Pete, que no le hizo caso y no se marchó.

Jerry saca su arma y acaba con varios de los pistoleros, tras lo que entra en el Slapsy dispuesto a acabar con Cohen, que baila con Grace.

Lo evita su amigo Jack, que se lo lleva logrando que no lo vea Cohen que baila con Grace sin inmutarse por lo ocurrido fuera.

Jack le cuenta que hubo un asalto al casino de Cohen en Burbank, y que no fueron los hombres de Dragna, contándole también que pillaron a dos y que Cohen ya ha enviado a sus hombres a interrogarlos y acabar con ellos, comprendiendo Jerry que se trata de O'Mara.

Este consigue con los muelles de la cama soltarse las esposas e intentará abrir la puerta con ellos cuando por el lado de la ventana ven que están Kennard y Navidad dispuestos también a preparar su fuga, para lo que atan los barrotes de la ventana al guardabarros del coche.

Llega entretanto a prisión Jerry, que les dice a los policías que los custodian que es el enviado de Cohen y pide que le entreguen a los preso.

Pero justo cuando van a abrir la celda llegan los verdaderos enviados de Cohen.

Los hombres de O'Mara cortan la luz mientras el coche tira de los barrotes, aunque es el guardabarros el que se rompe.

En la confusión de la oscuridad Jerry, O'Mara y Harris consiguen acabar con los hombres de Cohen y con los policías que los custodiaban y escapan.

Cohen entretanto muestra a varios hombres lo que llama El Dorado Trust, lo que asegura será una máquina de hacer dinero.

Les dice que tienen controlado el negocio de la prostitución y las drogas, pero no el de las apuestas mutuas y en ese local ahora sin actividad y lleno de teléfonos, en unas semanas será por donde pase todo el tráfico de telegramas al Oeste de Chicago.

Comprará a todo político de allí a San Francisco y en poco tiempo tendrá a toda la Costa Oeste a su servicio.

Esa misma noche los hombres de Cohen asaltan la casa de Dragna y acaban con él, con su familia y con su servicio.

O'Mara y sus hombres entrenan y practican puntería, mostrando Kennard ser el más hábil de todos.

Keeler lleva los periódicos en que dan noticia de la muerte de Dragna y su familia, asegurando que no desea más víctimas civiles, proponiendo colocar un grabador directamente en casa de Cohen para espiar sus movimientos y adelantarse.

Se cuelan en esta pese a la vigilancia y colocan el grabador tras el televisor.

Están a punto de ser descubiertos cuando llega Cohen a su casa, aunque consiguen escapar a tiempo. Solo Grace puede ver a Jerry, el cual antes de escapar se acerca a ella y la besa.

Gracias a la escucha de sus conversaciones pueden saber que están esperando un importante cargamento de heroína, aunque ignoran a dónde llegará.

Harris acude a su barrio e interroga duramente a uno de los traficantes de su zona, enterándose gracias a él de que la heroína llegará el viernes siguiente por la noche al aeropuerto de Burbank.

Ven en efecto cómo descargan decenas de fardos con la droga de un avión, aunque retrasan su intervención hasta que dejen Burbank y entren en Los Ángeles, siguiéndoles y viendo cómo los escoltan varios coches con hombres fuertemente armados que no dudan en disparar contra ellos cuando tratan de detenerlos

Logran acabar con uno de los coches tras crear una cortina de humo con la que logran sorprenderlos, pero desde el otro coche les lanzan una granada que logran esquivar, aunque una segunda está a punto de acabar con ellos, que logran lanzarla a sus perseguidores antes de que explote, tras lo que golpean fuertemente su coche logrando que la siguiente granada explote dentro del propio coche de los gángsters.

Logran así parar al camión matando a uno de sus ocupantes e hiriendo a los otros dos en la pierna para que no puedan seguir trabajando.

Jerry les dice que ese día tuvieron suerte, pero que si siguen siendo tan descarados no durarán ni una semana, a lo que O'Mara le replica que dio resultado.

Los hombres que sobrevivieron al asalta hablan con Cohen para contarle lo ocurrido, diciéndole que les robaron el cargamento, aunque ignoran quién fue, especulando con que pudieron ser los hombres de Russo.

Tras ello Cohen hace que acaben con el hombre que se lo contó con un taladro.

Connie celebra una fiesta en su casa a la que invita a todos los colaboradores de su marido, observando Jerry que está embarazada, entendiendo su miedo.

John por su parte le expresa a Jerry su temor a que Grace pueda delatarlos, algo que este cree improbable.

Llega también a la fiesta el jefe Parker con bebidas para celebrar su éxito.

Continúan sus actos basándose en las informaciones que consiguen gracias a las escuchas, acabando con varios locales suyos o controlados por él, informando la prensa de una escalada de la guerra entre bandas.

Cohen pide que los encuentren y maten a sus familias, pues van tras la pista de El Dorado Trust y no pueden dejar que eso ocurra, pues espera conseguir ese negocio.

Cuando escuchan sus grabaciones se dan cuenta de que está creando la central de apuestas y que cada dólar que se juegue en la Costa Oeste pasará por sus manos, por lo que si dejan que eso suceda no tendrán ya nada que hacer contra él.

Le piden a Jerry que consiga esa información, pero él no está dispuesto a poner en peligro la vida de Grace, y le dice que él se ha puesto en peligro, pero si hablan con ella habrán cruzado una línea que no quiere atravesar, por lo que le pide a John que no se acerque a ella.

Cuando se ven en la siguiente ocasión él le dice que no termina de saber cómo es, diciéndole ella que es él el que no le dijo que era poli, pidiéndole él que confíe en él, algo que le dice ella no hace, asegurándole que los enterrará a los dos.

Ella le cuenta que llegó allí para ser una estrella y fracasó y le dice a él que está abierta a otras sugerencias, pidiéndole que no la deje.

Cuando llega a casa de Cohen este le dice que siempre hay alguien tratando de robarle lo que es suyo mientras ven una película de boxeo.

Keeler tiene la idea de vigilar el cable que lleva las comunicaciones de Cohen mediante una de sus creaciones, logrando así saber a dónde va la señal.

Pese a que todos creen que es una locura y que no lo conseguirán deciden actuar directamente en el Slapsy, donde actúa Carmen Miranda haciéndose pasar por músicos.

Keeler inutiliza la alarma mientras ellos entran consiguiendo acceder a la sala de apuestas y a la cámara donde guardan millones de dólares, tras lo que crean el caos en la sala disparando contra los hombres que hay allí espantando a la clientela.

Cohen no puede entender cómo se han atrevido a tanto y golpea al jefe de policía fuertemente pidiéndole que encuentre a los responsables.

La brigada va a beber entretanto, brindando por el éxito, acabando borrachos.

Cohen pregunta cuánto se llevaron, y le responden que nada, comprendiendo de inmediato que se trata de policías y que el Jefe Parker está tras ellos, asegurando que se lo cargará porque un poli al que no se puede comprar es como un perro con rabia y hay que sacrificarlo.

Piensa también que hubo un soplo, tras lo que comienza rabioso a romper cosas asegurando que sus paredes tienen oídos, pidiendo que busquen los micrófonos.

Ignorantes del descubrimiento escuchan a Cohen de nuevo planeando un nuevo asunto con un cargamento de droga en el barrio chino esa noche.

O'Mara decide actuar para impedirlo, aunque le pide a Keeler, que se muestra descontento con las muertes causadas, diciendo que a veces duda de las diferencias con él, señalándole O'Mara que esa es la única forma de acabar con él, pues no podrían encontrar ningún testigo que se atreviera a declarar contra él, aunque para que no sufra esas contradicciones morales esa noche le deja fuera de las actuaciones, pidiéndole que se quede allí con las escuchas.

Entretanto Grace ve a Jerry y le cuenta que Cohen sospecha que se la han jugado y teme que descubra su relación y acabe con ella, por lo que él le pide que se marche, aunque él le dice no puede hacerlo.

Llegan mientras hablan dos tipos enviados por Cohen para buscarla, señalando que este quiere hablar con ella, a la que llaman fulana, haciendo que Jerry se enfrente a ellos y descubriendo que llevaban un frasco con ácido para destrozarla y que él vierte sobre ellos mientras huye con la chica.

Entre tanto O'Mara se reúne con los demás y les dice que si consiguen interceptar la droga conseguirán acabar con Cohen.

Jerry lleva a Grace a casa de su amigo Jack para que la saque de la ciudad esa noche.

El grupo, sin Keeler ni Wooters acude a Chinatown y siguen al guardaespaldas de Cohen, que, en efecto se dirige a un camión, aunque lo que hace es abrir un grifo de este que comienza a soltar un líquido inflamable.

Llega Wooters que corre para advertir a John, aunque entonces ven cómo estalla el camión produciendo numerosas víctimas.

Se entabla a continuación un tiroteo aunque Wrevock consigue huir.

Solo entonces se dan cuenta de que Keeler, que se quedó realizando escuchas corre peligro, aunque es ya demasiado tarde, pues es sorprendido por un hombre que acaba con él mientras otro coche tirotea la casa de O'Mara.

El propio Cohen acude a casa de Jack buscando a Grace a la que se disponía a llevar fuera de la ciudad, haciendo que esta se esconda mientras él se enfrenta a sus guardaespaldas, disponiéndose a enfrentarse a Cohen que afirma que sus días como boxeador ya acabaron, por lo que en vez de enfrentarse a él le dispara y lo lanza a la piscina, donde lo remata.

Cuando los policías llegan a su oficina encuentran a Keeler muerto, entrando O'Mara en cólera, decidiendo ir directamente a casa de Mickey para acabar con él, tratando Wooters de impedírselo, por lo que lo golpea, señalando este cuando ve que regresa tras no encontrar a nadie en la casa que él se baja allí.

John regresa a su casa, que encuentra tiroteada, observando un reguero de sangre, encontrando a Connie en la bañera con su hijo recién nacido y en buen estado.

O'Mara va a ver al jefe Parker que le dice que los periódicos piden su dimisión y que el alcalde pide la cabeza de O'Mara y será relevado de su cargo, habiendo acabado su carrera como policía.

Parker le dice que aunque han servido con distinción Cohen ha ganado, estando O'Mara dispuesto a cargar él con toda la responsabilidad para librar a sus hombres.

O'Mara va a ver a la familia de Keeler, viendo a su hijo muy enfadado.

Va tras ello a la estación para despedir a su mujer y a su bebé mientras él se queda, diciéndole que si se va Keeler habrá muerto en vano.

Ya en su casa solo recibe la visita de Wooters al que le dice que luchar en la guerra mereció la pena, pero que solo sabe luchar y no sabe vivir, por lo que concluye, se ha vuelto como Mickey Cohen, diciéndole Jerry que es un héroe, a lo que le responde que si pierde todo pero gana la guerra es un héroe, pero si la pierde es un necio.

Mientras hablan llega un taxi con Grace, para sorpresa de Jerry que le dice que al enterarse de lo de Jack se temió lo peor, diciéndole ella que lo ha buscado por todas partes, porque Jack fue muy valiente y ella vio cómo Cohen acababa con él, asegurando querer prestar testimonio como testigo.

Con esa baza acuden al juez Carter, al que le dicen que conocen sus tratos con Cohen por los que a cambio de chicas consigue sus favores, y le dicen que se va a retirar, aunque antes le piden que firme una orden de detención contra Cohen por asesinato.

El juez, presionado la firma, aunque les advierte que Cohen se ha atrincherado en el hotel Park Plaza que es prácticamente una fortaleza.

Reunido con sus hombres les muestra la orden de arresto de Cohen y les dice que al día siguiente deberá devolver su placa, pero que esa noche es aún policía y lo va a detener, uniéndose todos los hombres a él en su cruzada.

El propio Carter telefonea a Cohen para advertirle de que le obligaron a firmar la orden, aunque este no se inquieta, pues piensa que cinco hombres no pasarán del vestíbulo.

Desde fuera del hotel O'Mara le pide por el megáfono a Cohen que se entregue, ya que tienen una orden de arresto.

En la puerta una docena de hombres les espera fuertemente armados, comenzando de inmediato el tiroteo habiendo un tirador en el primer piso que les impide avanzar y con el que Kennard acaba.

Van avanzando aunque a cada grupo de tiradores con el que acaban les sucede otro grupo más fuerte.

Uno de los ayudantes le dice a Mickey que les espera un avión en Burbank y que tienen que salir ya, procediendo el propio Cohen a disparar sin tregua en torno a un árbol de Navidad esperando acabar con O'Mara.

En su huida uno de los hombres de Cohen alcanza a Kennard, consiguiendo Cohen salir y subir al coche con el que se dispone a huir hacia el aeropuerto sin contar con O'Mara, que corre hacia el coche consiguiendo acabar con su conductor y haciendo que este pierda el rumbo hasta chocar contra una fuente.

En ese momento uno de los acompañantes está a punto de acabar con O'Mara, evitándolo Kennard, que, aunque herido logra dispararle con la ayuda de Navidad antes de morir.

Cuando finalmente Cohen sale del coche O'Mara le dice que está detenido por el asesinato de Jack Whalen, aunque Cohen en vez de entregarse le reta a pelear entre ellos, confiado en su pasado como boxeador, mientras le dice a O'Mara que es un interruptor del progreso.

Pero O'Mara lo golpea duramente delante de los numerosos curiosos y periodistas que se agolpan para ver el ocaso de Cohen, al que dos policías se llevan prisionero por orden del sargento una vez vencido.

Mickey Cohen fue enviado a Alcatraz donde los hombres de Jack Whalen le dieron la bienvenida con un tubo de plomo

Parker siguió siendo jefe de policía hasta su muerte siendo reconocido por acabar con Mickey Cohen, aunque nadie habló del grupo de policías que lo consiguió.

Ellos lo detuvieron, pero fue Grace con su testimonio quien consiguió su condena, tras lo que se aferró a Jerry, que siempre amenazó con dejar la policía pero nunca lo hizo.

O'Mara sí dejó la policía tras haber conseguido que la mafia no llegara a instalarse en Los Angeles, dedicándose desde entonces a su mujer y su hijo.

Calificación: 2