Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

Gloria
Gloria

Chile / España (2013) *

Duración: 110 min.

Música: Varios

Fotografía: Benjamín Echazarreta

Guión: Sebastián Lelio y Gonzalo Maza

Dirección: Sebastián Lelio

Intérpretes: Paulina García (Gloria), Sergio Hernández (Rodolfo), Diego Fontecilla (Pedro), Fabiola Zamora (Ana), Luz Jiménez (Victoria), Alejandro Goic (Gabriel), Liliana García (Flavia), Coca Guazzini (Luz), Hugo Moraga (Hugo), Cristián Carvajal (Vecino), Eyal Meyer (Theo), Tito Bustamante (Joaquín).

Un grupo de gente madura, entre las que se encuentra Gloria, una mujer de 58 años, baila en una discoteca, acercándose a otro de los clientes de la discoteca, Joaquín, que ya no se acordaba de ella, y con el que baila, contándole que se ha separado.

Cuando regresa a su casa está un poco borracha, debiendo echar a un gato que se había colado en su casa.

Desde la cama escucha gritos y golpes en casa de su vecino de arriba.

Al día siguiente va cantando a la oficina, desde donde llama a su hijo Pedro para preguntarle por su nieto, yendo por la tarde a verlos al salir del trabajo, pues el niño está enfermo y toma antibiótico, llorando cuando ella lo coge.

Va también al gimnasio, donde da clase de yoga junto a su hija Ana, pese a que casi todos son más jóvenes que ella, presentándole a la salida a Theo, su novio, un muchacho sueco que llegó a Chile para esquiar, ya que ha recorrido buena parte de las pistas del mundo, el cual le dice que su hija Ana es maravillosa.

En su siguiente salida a la discoteca vuelve a sentarse con Joaquín, al que encuentra en una mesa con otra mujer y con un amigo con el que Gloria baila, observando mientras lo hace que hay otro hombre que la mira insistentemente mientras bailan, pese a que él está bailando con una mujer más joven.

Cuando se sienta se fija en que el hombre la sigue observando, hasta que finalmente se dirige a ella, preguntándole si es siempre tan alegre, a lo que ella responde que algunas mañanas no, y a veces por la tarde tampoco, como cualquier persona.

Le dice que le gusta ir a bailar sola, contándole que está separada, reconociendo él que también lo está, aunque solo lleva un año en dicha situación, y está tratando de cambiar su vida, tras lo que salen a bailar de nuevo, yéndose luego juntos a casa y acostándose.

Gloria acude también a risoterapia, no dejando de ir a la discoteca y bailando con otros hombres.

En su casa tiene sin embargo problemas para descansar debido a los gritos de su vecino de arriba, por lo que debe llamar a un familiar pues cree que el hombre padece una crisis aguda.

Rodolfo, el hombre con el que se acostó la llama y la invita a comer afirmando que no se la saca de la cabeza desde que la conoció, si bien durante la comida recibe una llamada, contándole a Gloria que se ha separado de su mujer, pero no de sus hijas.

Le cuenta también que anteriormente pesaba 117 kilos, por lo que tuvo que hacerse una gastroplastia, afirmando que ahora trata de operarse por dentro, mostrándole una foto de cuando estaba más gordo.

Tras la comida, Rodolfo la invita a visitar el parque de multiaventura del que es propietario, subiendo Gloria a la lanzadera de caída libre, disfrutando así del vértigo, mostrándole también las pistas de paintball, y haciendo que dispare contra unas figuras de cartón.

Gloria se va encantada, besándose antes de despedirse, volviendo a verlo unos días más tarde y volviendo a acostarse.

Se lo presenta también a unos amigos, con los que van a comer, hablando su amigo, como sociólogo de las redes sociales y de cómo el Facebook y el Twitter han hecho que las personas que antes salían a la calle a hacer revoluciones ahora lo hagan de forma virtual mediante.

La pareja vuelve a ir a bailar y de regreso a casa se besan apasionadamente y se acuestan de nuevo, reflexionando ella en cómo cambia todo de un día para otro.

Rodolfo llega incluso a escribirle una poesía, consiguiendo emocionarla.

Le pregunta entonces Gloria por qué no les habla de su relación a sus hijas, diciéndole él que no quiere mezclar su relación con ellas, pues ni siquiera se preocuparon por él cuando lo operaron, no entendiendo ella que si forma parte de su vida no se lo diga.

Una noche Gloria se despierta al escuchar pasos y ruidos en su puerta y se asusta, viendo al abrir que hay un papel con droga en su puerta.

Al día siguiente se excusa el portero diciéndole que fue su vecino de arriba, que se equivocó de piso y por eso intentaba abrir el suyo con su llave, decidiendo subir finalmente por su balcón.

A la celebración del cumpleaños de Pedro, su hijo, Gloria lleva a Rodolfo, presentándoselo a toda su familia, incluidos Gabriel, su ex marido y Flavia, la mujer de este, comentando que no habían vuelto a verse desde 13 años antes.

Durante la cena Rodolfo cuenta que tiene que mantener a sus dos hijas y a su mujer, pues no trabaja ninguna, ni tampoco estudian las chicas.

Gloria agradece a Flavia que fuera tan generosa, pues fue con ella con quien habló y quien intercedió para permitir esa reunión en la que anuncian que Ana está embarazada.

Pedro toca una pieza al violín para ellos, viendo Gloria cómo Flavia fuma un porro, aunque ella no se atreve a probarlo.

Gabriel pregunta por el padre de su nieto, y ella cuenta que su novio es sueco y que ella se va a ir con él a vivir a Suecia.

Tras ello comienzan a ver fotos antiguas, estando ya para entonces Gabriel borracho, y recordando que cuando se casaron estaban enamorados, haciéndoles su hijo una foto juntos con la foto de la boda en la mano, llorando tras ello Gabriel al recordar que no estuvo el día de la graduación de su hija.

Y de pronto se dan cuenta de que Rodolfo se ha marchado sin despedirse, llamándole Gloria preocupada por si le ocurrió algo, aunque él no le contesta.

Al día siguiente Rodolfo le llama repetidamente al trabajo, pero ella no se lo coge y cuando lo hace le pide que no le llame, aunque cuando sale lo encuentra en el allí esperándola, no pareciendo ella dispuesta a escucharle, echándole en cara que desapareciera del cumpleaños de su hijo, diciéndole él que se sintió muy mal durante la fiesta porque durante la misma estuvo buscándole con la mirada y no le encontró en ningún momento y que vomitó, recibiendo además una llamada de sus hijas.

Gloria le dice entonces que debe ponerse ya los pantalones, insistiendo él en decirle que la quiere, pese a lo cual ella decide marcharse en su coche.

A partir de ese momento Gloria trata de seguir con su vida sin Rodolfo, acudiendo a la fiesta que da su amigo el sociólogo, donde todos cantan, beben y se divierten.

Y de vuelta en su casa, Gloria coge el paquetito que perdió su vecino y por vez primera se atreve a fumar un porro.

Debe ir al oftalmólogo, que le dice que tiene glaucoma, por lo que deberá echarse una gota al día de por vida, pues es importante cuidarse para evitar perder visión.

Cuando finalmente Ana salga de viaje hacia Suecia, Gloria la lleva al aeropuerto, aunque no le deja que la acompañe a la terminal por miedo a que se ponga a llorar, aunque finalmente será la propia Ana quien llore al despedirse.

Gloria se marcha, aunque regresa poco después al aeropuerto, llorando al llegar, aunque ya no puede ver a su hija.

Vuelve a fumar porros mientras escucha a su vecino de arriba, aunque con el efecto de la droga no le da tanta importancia.

Entretanto Rodolfo sigue llamándola, aunque ella no le coge el teléfono hasta algún tiempo después, y cuando lo hace él la invita a pasar unos días en un lujoso hotel de Viña del Mar, aunque nada más llegar a la habitación él recibe una llamada de sus hijas contándole que su ex mujer tuvo un accidente con el coche al atravesar el enorme ventanal de un escaparate, cortándose las piernas.

Rodolfo le asegura que no va a volver, pues quiere estar con ella y no desea permitir que no le dejen vivir su vida, aunque Gloria decide coger su maleta y marcharse, aunque en el último momento se para ante la puerta, se desnuda y vuelve hacia él y lo desnuda también, tras lo que hacen el amor.

Pasarán un día feliz nadando, para luego ir a cenar juntos, diciéndole Gloria durante la cena que es malo tanto para sus hijas depender de él como para él hacerles tanto caso, tras lo que le pide que se vaya con ella a un viaje de días al sur, o a Cuba.

Pero mientras hablan e teléfono de él no para de sonar y se lo entrega a Gloria, pidiéndole que sea ella misma quien lo cuelgue, aunque en vez de ello, lo que hace Gloria es meter el teléfono en su sopa.

Tras ello él se levanta y la besa apasionadamente, antes de marcharse.

Pasado un rato ella sale a buscarlo sin encontrarlo, no respondiendo tampoco a sus llamadas, por lo que regresa a la habitación, viendo que no están ya sus maletas.

Tras ello Gloria baja al casino sola y bebe, trabando conversación con una chica que está jugando a la ruleta, animándola a apostar al 27, fecha de su cumpleaños, haciendo que gane mucho dinero, presentándole la muchacha a su novio y a un amigo al que llama "Gordo" que enseguida comienza a besarla y a tocarla sin oposición de ella, bailando con él tras ello y acabando la noche borracha, dejándose llevar por su nuevo compañero y acabando la noche en la playa.

Se despierta a la mañana siguiente en esta, tirada en la arena y con la cabeza sobre la chaqueta del Gordo.

Regresa al hotel, preguntando en recepción por Rodolfo, aunque no hay noticia de él, debiendo llamar a su sirvienta en Santiago para que se acerque a Viña del Mar llevándole el dinero para poder pagar el hotel, regresando luego juntas en el autobús.

Al día siguiente despierta desnuda junto al gato del vecino, sin hacer caso del teléfono que suena, pese a la insistencia de este.

Cuando finalmente lo coge, oye la voz de Rodolfo diciéndole que deben salvar lo que tienen, aunque ella no habla y cuelga el teléfono.

Llaman a su puerta, y cuando abre ve que es el vecino de arriba, que va a buscar a su gato, preguntándole de paso si no encontró un paquetito - el de sus porros -, diciéndole ella que no.

Tras vestirse elegantemente, se dirige hasta la casa de Rodolfo, donde espera la llegada de este, cuando llega cargado de bolsas del supermercado, y entonces saca de su maletero sus pistolas del paintball y comienza a disparar contra la fachada de su casa y luego contra él, saliendo entonces asustadas su mujer, con las muletas, y sus hijas a buscarlo.

Tras su acción Gloria se sube al coche y se aleja riendo con ganas, volviendo a fumarse otro porro, llegando tarde a la boda de una amiga.

En algún momento, durante la comida sale fuera al escuchar graznidos, observando que los lanza un pavo real.

Cuando vuelve a entrar escucha que ponen "Gloria" de Umberto Tozzi y comienza a tararearla, aunque rechaza una invitación a bailar de un hombre, aunque unos segundos después sale ella sola a la pista sin sus gafas, bailando entre los demás con ganas.

Calificación: 3