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Gorrión rojo

Red sparrow (2018) * USA

          También conocida como:
                    - "Operación Red Sparrow" (Hispanoamérica)

Duración: 140 min.

Música: James Newton Howard

Fotografía: Jo Willems

Guion: Justin Haythe (N. Jason Matthews)

Dirección: Francis Lawrence

Intérpretes: Jennifer Lawrence (Dominika Egorova), Joele Edgerton (Nate Nash), Matthias Schoenaerts (Vanya Egorov), Charlotte Rampling (Supervisora), Mary Luise Parker (Stephanie Boucher), Ciarán Hinds (Zakharov), Joely Richardson (Nina), Bill Camp (Marty), Jeremy Irons (General Korchnoi), Douglas Hodge (Maxim Volontov).

Tras recibir una llamada, Nate Nash anota en una libreta unas letras en el orden que le van dando hacia abajo, y que, luego, enrolladas en un lápiz le dan una dirección. El Parque Gorky.

Dominika Egorova acude con su madre, Nina, a la que debe ayudar a levantarse, pues está impedida y camina con muletas, al médico.

De regreso a su casa, y tras dejar a su madre con una cuidadora, va al Bolshoi, donde actúa como bailarina principal del ballet de dicho teatro, recibiendo la visita de su tío Vanya, que le presenta a un hombre de negocios, Dimitri Ustinov, que no tiene el menor reparo en demostrarle que le gusta tocándola mientras se fotografían.

Mientras ella actúa, Nate camina por el parque, solitario a esas horas, dirigiéndose hacia una persona, que le entrega algo al cruzarse, observando que le persigue un coche policial que les da el alto, por lo que, para distraer su atención dispara al aire, siendo a él a quien persiga la policía hasta la embajada de Estados Unidos.

Durante la función, el bailarín principal golpea a Dominika en la pierna, cayendo al suelo con esta rota, por lo que debe ser hospitalizada.

Nate les explica a sus superiores de la CIA que tuvo que disparar para distraer a los policías y proteger a su activo, que en efecto logró escapar, aunque ellos le explican que se trataba de una patrulla rutinaria vigilando a quienes buscan sexo oral y ahora, por su actitud sí ha sembrado la alerta.

El Subdirector del SRV, el servicio de inteligencia soviético, Iván Egorov, el tío de Dominika es recibido por sus superiores que le hablan del incidente en el parque Gorky, donde la brigada de narcóticos creyó ver un intercambio de drogas y trataron de detener a los participantes, aunque uno de ellos, Nate Nash disparó como distracción y el otro, que no tuvo pánico se ocultó la cara y logró huir sin que pudieran identificarle.

Le explican que Nash salió con pasaporte diplomático esa mañana hacia su país.

Cuando despierta en el hospital, Dominika llora desconsolada.

Tres meses después va a ver a su tío Vanya que parece preocupado por su situación, ya que siguen viviendo en un apartamento del Bolshoi y le pagan los gastos médicos de su madre, algo que no durará, por lo que le pide que vaya a verlo cuando esté lista, dejándole una grabación del bailarín que la lesionó con su sustituta, en que esta se queja de que no le dieron a ella una oportunidad, y le muestra fotos de ambos juntos.

Al verlo, Dominika acude al teatro y ve ensayando al bailarín y a su sustituta, observando que luego van juntos al vestuario de mujeres, donde sorprende a la pareja en la ducha haciendo el amor, golpeándolos a ambos sin piedad con su bastón, aunque a la salida llama a emergencias para avisar de que acudan al vestuario de mujeres del Bolshoi.

Al llegar a su casa encuentra a su madre en el suelo, pues la cuidadora ya no acude al haber dejado de pagarle el Bolshoi.

Debe doblegarse e ir a ver a su tío, que le dice que tiene un trabajo para ella. Solo uno y volverá a recuperar su estatus. Quieren saberlo todo sobre Dimitri Ustinov, y en el teatro se dio cuenta de que ella le gustaba, y por ello quieren que se gane su confianza.

Debe acudir a un hotel al que va Dimitri todos los viernes por la noche y dejar que él la vea, facilitándole a ella una habitación, ropa y accesorios y deberá arreglar su cabello como la noche del estreno y luego reemplazar su teléfono por otro duplicado.

Vestida de rojo y de forma llamativa acaba siendo abordada, en efecto por Ustinov al que le dice que espera a alguien, aunque él no la cree, diciéndole entonces que necesitaba verlo, pues siempre soñó ser una gran bailarina y creó que era especial y desea volver a serlo y sabe que él puede ayudarla.

Acaba en la suite de ella, que ve cómo sus guardaespaldas lo revisan todo antes de que se queden solos, mostrándose muy segura, aunque debe ir al baño a vomitar.

Regresa con el pelo suelto y Ustinov le pide que se quite el vestido mientras la observa sentado en la cama y cuando se queda en ropa interior le pide que se acerca y le observa la pierna rota y su gran cicatriz, tras lo que le arranca de forma violenta la ropa interior y, sin escuchar las quejas de ella la penetra con fuerza hasta que aparece un hombre por detrás, cubierto con una casco, que lo degüella, tras lo que le pide a ella que se ponga una gabardina y lo acompañe, huyendo en una moto tras matar a un hombre de Ustinov que estaba en el garaje.

La lleva hasta una nave donde la cubre con una manta pues está temblando y luego la interroga.

Los superiores le piden a Vanya que se deshaga de ella, pues es un testigo incómodo, aunque él dice que está seguro de su discreción y pide una oportunidad para ella.

Va a verla, quejándose ella de lo ocurrido, a lo que su tío le replica que si hubiera sabido lo que iban a hacer no hubiera aceptado, no pareciendo que le importe demasiado el hecho de que el hombre la penetrara.

Su tío le dice que actuó muy bien, y le pide que se somete a un riguroso programa de entrenamientos para agentes, haciéndole ver que si no acepta su futuro no estará en sus manos.

Su madre no es partidaria de que acepte, pues siempre le advirtió sobre él, pues ya observó sus sucias miradas cuando era niña e intentó alejarlo y protegerla y le pide que no le dé todo de ella para poder sobrevivir.

Al no ver otra salida para ella y para su madre acude a la escuela, donde es recibida por la supervisora, que le da otra identidad, Katia advirtiéndole que no deberá revelar su nombre a nadie, asegurándole que si no es útil al estado le disparará a la cabeza, y deberá esforzarse más que los demás, que ya tienen entrenamiento especial por provenir del ejército, siendo escogidos por su fuerza, su belleza o su vulnerabilidad.

Asegura que la guerra fría no terminó y ellos van a enseñarán técnicas de manipulación, aprendiendo a explotar la debilidad psicológica de sus adversarios, debiendo para ello olvidar la moral sentimental con la que les criaron, por un propósito superior.

Nate es suspendido indefinidamente de sus misiones en el exterior pese a asegurar que su hombre solo confiará en él.

En las clases les dicen que cada ser humano, dicen es un rompecabezas, y ellos deben saber qué pieza falta para completarla y conseguir lo que sea.

Les muestran a varios diplomáticos sorprendidos en temas turbios relacionados con el sexo, como un holandés acusado por su mujer de tocar de forma inapropiada a su hija y que cada semana paga a chicas jóvenes, adivinando Dominika que el hombre trata de encontrar a alguien a quien cuidar y no toca a las chicas, solo las lleva a cenar.

Les muestran a otro diplomático arrestado por indecencia. Una de las chicas dice que parece un degenerado, homosexual y le piden a la que lo dijo que salga, haciendo entrar al hombre y piden a la alumna dándole al hombre lo que quiere. Sabe que no quiere a una mujer, sino a un hombre y le pide que actúe como tal haciéndole una felación, aunque la chica asegura que no puede, diciéndole la supervisora que podrá, pues lo reintentará al día siguiente y al siguiente hasta que lo haga, diciéndoles que deben olvidar sus prejuicios, incluso cuando el sexo les resulte repulsivo.

Nate se reúne con sus superiores y dice notar que los rusos le están siguiendo, contándole estos que su activo rechazó todos los intentos de comunicación de los últimos cuatro meses y medio, por lo que solicita que le dejen reincorporarse, pero no en Rusia, sino en otro país del este para tratar de contactar con él y convencerlo de que trabaje con otro oficial.

Una de las clases prácticas de los gorriones es dar la bienvenida a los soldados rusos que llevan casi un año en el extranjero, siendo Dominika la primera en elegir a un muchacho que parece tímido, pues de hecho pide apagar la luz y al que ella le pide que no tenga prisa, que cierre los ojos y recuerde a la persona que dejó en casa mientras ella lo masturba.

Ven luego en una pantalla su actuación, diciéndole la supervisora que eligió un muchacho para no tener que entregarse, pero, le asegura que no siempre será tan fácil.

Uno de sus compañeros de clase trata de abusar de ella mientras se ducha, pero Dominika arranca el grifo y lo golpea duramente.

Las autoridades soviéticas ven que Nate fue destinado a Budapest para tratar de contactar con el topo, señalando Vanya que si en su día se arriesgó para salvar al topo fue porque este le importa, por lo que deben buscar a otra persona que le importe.

Katia comparece ante un consejo en el que la acusan de atacar a su compañer0o, explicando ella que lo hizo porque trató de violarla.

El general Korchnoi se queda a solas con ella y le pregunta qué clase de tío enviaría a su sobrina a la escuela 4, contestando ella que un patriota.

El general recuerda que su esposa y él la vieron bailar una vez, señalando ella que era en una vida diferente.

En clase la colocan frente al compañero que trató de violarla y le piden que le dé lo que quiere y cuando él le pide que se dé la vuelta ella se niega. Se desnuda, pero pidiéndole que le mire a los ojos, pues quiere ver cómo lo hace y se pone con las piernas abiertas frente a él, aunque no consigue excitarse.

Ella señala que lo que él quiere es poder.

Le dicen entonces que la espera un coche para ir a Moscú, pese a que la supervisora, indica, que no ha hecho nada de lo que ella le pidió.

En Moscú puede volver a ver a su madre, aunque recibe de inmediato una llamada y su madre le asegura que su tío jamás la dejará ir, aunque ella dice que buscará la forma.

Va en efecto a ver a su tío que le explica que hay un topo en las altas instancias que contactaba con un espía americano que está en Budapest. Debiendo ella conseguir el nombre del topo, sacrificando lo que sea necesario para lograrlo.

Dominika está enfadada con él por haberla sacrificado y prostituido, señalando él que tiene un don especial como él, siempre va un paso por delante y asegura que si lleva adelante bien su misión la dejará ir, aunque está seguro que no querrá hacerlo, pues nació para trabajar en eso, aunque ella rechaza comer con él.

Viaja a Budapest, donde debe compartir piso con una compañera, Marta Yelenova, que le advierte que su jefe superior en Budapest, Maxim Volontov se lleva todos los méritos de las ideas ajenas y le gusta probar a las nuevas.

Va a verlo al día siguiente, siendo informada de que a Nate le gusta la pornografía y bebe demasiado, aunque tiene costumbres fijas.

Acude a la piscina en que nada el americano y le sigue luego en el tranvía.

Viendo que las prostitutas con las que suele acostarse son rubias, decide teñirse, ayudándole Marta, que le dice que para sus jefes son solo sus putas.

Se registra para la piscina con su verdadero nombre y deja que Nate la vea, observando al salir cómo la saluda en ruso, preguntando ella cómo supo que era rusa, señalando una revista que lleva en su bolso, explicando él que vivió en Moscú.

Ella le dice que es traductora en la embajada y él que es comercial de material médico, diciéndole que le queda muy bien el rubio e invitándola a un turco, aunque ella le dice que no tiene hambre, aunque quizá otro día acepte.

Cuando vuelve a la piscina, él no está, diciéndole a la salida la recepcionista que falta su ficha, por lo que tendrá que abrirle una nueva.

Nate les señala a sus superiores que aunque entró como Katerina Sukova, en realidad se llama Dominica Egorova y cree que es reclutable, aunque le dicen que su misión es esperar a que su activo contacte con él, aunque él les hace ver que es la sobrina de Ivan Egorov, subdirector de la SVR y puso su verdadero nombre para llamar su atención, por lo que le dan vía libre para intentarlo.

Dominika pide a Volontov que le consiga un pase para un evento en la embajada americana, señalando este que se lo conseguirá si le da un adelanto de sus avances.

Consigue que la inviten a la fiesta de la embajada, donde ve a Marta con otra mujer.

Finalmente Nate sale a su encuentro y le hace ver que conoce su nombre, preguntándole si quería contactar con él o solo es torpe, contándole ella que su madre no está bien y si trabaja para el gobierno el estado la ayudará.

Él le pide seguir en contacto, diciéndole ella que no tiene allí ningún amigo, por lo que quedan para cenar al día siguiente en un restaurante ruso cercano a la ópera.

A su regreso se cuela en la habitación de Marta, su compañera y busca entre sus cosas, encontrando un sobre con fotos de ella y de la mujer con la que la vio, en situaciones íntimas y una nota en que se pide un pago inicial de 250.000 libras y la dirección del aeropuerto de Londres.

Cuando regresa Marta le entrega una copia del informe que Volontov envió a Moscú sobre ella, advirtiéndole que ha hecho un enemigo.

Lo sigue hasta una sala de strippers y se sienta con él diciéndole que necesita un amigo, Le indica que necesita más tiempo y le vendría bien un informe sobre sus avances, diciéndole que a cambio le debería un favor, empezando a tocarlo sensualmente y diciéndole que a las sparrows les enseñan en efecto lo que necesita un hombre y él necesita algo que estimule su pene microscópico.

Él se enfada y la golpea, siendo retenido por uno de los hombres de seguridad del local y ella le dice que si no envía un informe favorable le denunciará por violencia, pues sus golpes fueron gravados por una cámara.

Nate acude al restaurante en que quedó con Dominika, que no comparece, aunque lo sigue cuando se marcha hasta su apartamento.

Al llegar a este recibe una llamada con una nueva clave, llamando poco después Dominika a su puerta, apareciendo llorando ante él y con un ojo morado.

Le cuenta que a su jefe le molestó que no quisiera acostarse con él.

Le pregunta cómo sabe dónde vive. Ella pone la televisión a todo volumen y le pregunta por qué se fue de Rusia y por qué disparó su arma en un parque público, señalando que lo hizo por un amigo al saber lo que le harían.

Ella lo besa y él le pregunta qué quiere, diciéndole que debería irse a casa a averiguarlo.

Al día siguiente ella se cuela en su apartamento, donde busca por todas partes tratando de encontrar algo, llevándose finalmente su vaso del día anterior.

Al regresar a su casa encuentra a su tío, que va camino a Viena y le pregunta por Nate, diciendo ella que ha comenzado a bajar la guardia y ya le contó lo que le pasó en el parque Gorky, aunque le dice que sus superiores se están impacientando.

Ella le dice que está preparando algo nuevo y muy valioso. Podrán tener una agente en la administración americana, la jefa de personal de un senador, algo en lo que están trabajando Marta y ella, necesitando 250.000 libras, siendo el contacto en Londres.

Cuando se va, baja Marta con su arma. Dice que ha trabajado durante un año en el asunto y no quiere compartirlo, aunque Dominika le dice que ella le consiguió el dinero y hará que se lleve todos los créditos.

Marta parece recelosa pese a todo, confesándole ella para lograr su confianza que vio algo incómodo para el gobierno, la muerte de Dimitri Ustinov, algo que no debería contarle, pues le puede costar el cuello.

Viaja a Viena a la vez que su tío.

Entretanto Marta acude a ver a Volontov y le pregunta qué le daría si le dice el modo de deshacerse de Katerina.

Dominika espera a que el banco cierre y entonces se dirige al tipo que acababa de cerrar y le dice que necesita abrir una cuenta para un familiar, diciéndole que no puede abrir hasta el día siguiente a las 9, aunque ella le dice que podría rellenar el cuestionario invitándolo a un café.

Cuando regresa a casa ve que no está Marta y que su habitación está abierta, encontrándola asesinada en el baño.

Le dicen en una nota que eso es lo que pasa cuando se cuentan secretos y que esa es su única advertencia, tras lo que le piden que llame a la policía.

Nate va a hablar con sus superiores y dice que su contacto reapareció en Viena y le advirtió que Dominika es una Sparrow.

Nate vuelve a verla. Conoce la existencia de las sparrows, estando convencido de que Marta debía ser una de ellas y sabe que ella lo es y se pregunta cómo alguien sometería a su sobrina a algo así.

Le cuenta lo que le ocurrió con Ustinov y que lo ocurrido a Marta es una advertencia de lo que le ocurrirá a ella, señalando que su misión es sonsacarle el nombre de otro enemigo del estado, aunque Nate le advierte que nunca la dejaran ir haga lo que haga y que incluso cuando era bailarina lo era porque ellos querían.

Le pide que trabaje para él y podrá controlarlo todo por vez primera en su vida y quiere obtener acceso a su tío y la diferencia es que él nunca le pediría que hiciera lo que él.

Le cuenta que el agente al que protegió arriesgaba su vida y si ella hace lo mismo, él hará todo lo que esté en su mano para protegerla también.

Se queda a dormir en su casa, aunque a medianoche se levanta y le pregunta si puede confiar en él, tras lo que hacen el amor.

Despierta al día siguiente en su cama, llevándole él un café y preguntándole si está convencida, explicándole lo que desea que haga.

Debe escribir un informe sobre lo allegados que son y que él tiene algo que demostrarle a su padre, lo que lo hace vulnerable y cometerá un error, pues además bebe.

En la CIA le hacen una prueba del polígrafo para preguntarle si está dispuesta a trabajar para el gobierno estadounidense, diciéndoles que para hacerlo necesita que le transfieran dinero a una cuenta en Viena, empezando por 30.000 dólares.

Ellos dicen que no tiene todavía nada que ofrecerles, hablándoles ella de la jefa de personal de un senador que accedió a vender información sobre un sistema de defensa satelital y con la que va a reunirse en Londres.

Viaja en efecto a Londres, siendo seguidos sus pasos por loa americanos.

Pero encuentra en el bar del hotel donde deben reunirse con Volontov, que dice que desea ayudar. Ella le pide que vaya a su habitación y lo llamará si lo necesita, pues no desea arruinar la operación.

Poco después aparece Stephanie Boucher, presentándose ella como colaboradora de Marta, que no pudo ir, señalando la mujer que entonces se irá, aunque ella le muestra el sobre con el dinero y le dice que están para negociar, pues no le conviene que se conozcan las fotos de su relación, y que acordaron 250.000 dólares y sabe que deberá pagar la universidad de su hija pronto y su ex esposo va a perder su siguiente empleo y le pide ir a una habitación donde podrán estar más cómodos.

Allí encuentran a Volontov y preguntan a Stephanie si tiene algo que ofrecerles, señalando ella que tiene el primer juego de discos, advirtiéndoles que no actúa de ese modo por que sea una idealista pacifista ni algo por el estilo.

Dominika se retira a la habitación contigua, donde está el ordenador para autentificar los discos, aunque lo que realmente hace es sustituirlos por otros que escondía bajo la mesa con un mecanismo, debiendo intervenir Trish, la jefa americana de la CIA, haciéndose pasar por personal del servicio de habitaciones para evitar que Volontov la descubra.

Tras entregarle el dinero se van dejando a Stephanie en la habitación y pidiéndole que no se marche hasta que haya pasado una hora, aunque no espera demasiado, se va enseguida, aprovechando Nate su marcha para recoger los discos escondidos.

Al llegar fuera, Stephanie empieza a notar que la vigilan y tira la bolsa en una papelera, que ve recoge uno de los hombres que la vigilaban, viéndose rodeada por varias personas más, por lo que se pone tan nerviosa que sale a la calzada y acaba siendo atropellada por un camión.

Volontov le dice entonces a Dominika que deben regresar a Moscú con los discos por orden de Egorov.

Los agentes de la CIA creen que estaban vigilando a Dominika y que acabarán con ella si la descubren.

Nate se dirige al aeropuerto, dispuesto a hacer algo por salvarla, aunque un gesto de ella lo disuade, no pareciendo ella en absoluto nerviosa.

Una vez en Rusia es llevada ante los servicios de seguridad, hablando Volontov con Egorov, que le dice que Dominika es su sobrina para pánico de Volontov.

Dominika es interrogada, preguntándole varios agentes si entregó a Stephanie a los americanos, a lo que les responde que no, viendo su tío a través de una pantalla cómo es sometida a todo tipo de torturas, pese a lo que sigue negándolo todo, insistiendo en que ama a su país y no trabaja para los americanos mientras la golpean inmisericordemente mientras le preguntan si la entregó por dinero o por Nate.

Tras horas y horas de torturas la apuntan con una pistola y le muestran a través del ordenador cómo interrogan a Volontov, al que, al igual que a ella apuntan con una pistola, disparándole cuando responde negativamente a la pregunta de si entregó a la agente a los americanos, pese a lo cual ella responde negativamente cuando le hacen la pregunta, viendo cómo también disparan a su cabeza, aunque sin balas, pese a lo cual no puede evitar vomitar por el agobio.

Entra entonces su tío, que le dice que cometió una equivocación y debe decirles lo que quieren saber y solo puede protegerla si le dice la verdad, recordando ella que le pidió, que sacrificara lo que fuera, por esa misión.

Ella cree que ahora, tras torturarla, confiarán más en ella y pide que la devuelvan a terminar lo que inició, pues no lo hizo bien.

Destrozada y llena de hematomas, regresa a su casa y vuelve a ver a su madre.

Los jefes de la seguridad no están muy de acuerdo con la misión, pues creen que está empezando a sentir algo por el norteamericano y las altas instancias están impacientes, pese a lo cual le permiten regresar, aunque seguida por uno de sus hombres para ver si los traiciona, prometiendo Iván que si es una traidora será eliminada.

Tras la reunión de la SRV, Iván regresa a su casa, donde encuentra a su sobrina a la que informa de que admitieron su petición, besándolo ella a sabiendas de que le gusta y le dice que tenía razón y es como él, antes de marcharse.

De nuevo en Budapest vuelve a esperar a Nate a la salida de la piscina, abrazándola este y casi llorando al verla bien.

Pero luego se pregunta por qué la dejaron ir, diciendo ella que porque les dijo que ahora él confiaría en ella como para darle el nombre del topo, aunque él le dice que sabe que no puede hacerlo.

Ella le dice que quiere ir a Estados Unidos, pues solo allí estará segura y le darán el dinero, aunque quiere 250.000 para un arreglo y quiere sacar a su madre.

Nate reconoce que tenía intención de matar a Volontov en el aeropuerto y lo hubiera hecho si no le hubiera hecho ella una señal.

Vuelven a acostarse y cuando se levanta ve que no está Nate en la cama, viendo que Matorin, un agente ruso lo tiene atado en la cocina y está torturándolo para tratar de obligarle a confesar el nombre del traidor, colaborando Dominika con él al atar los pies de Nate con bridas a la silla mientras Matorin despliega sus instrumentos de tortura, uno de los cuales, advierte a Nate, sirve para quitar la piel del cuerpo capa por capa hasta que se ve el hueso y no parará hasta que hable y si se desmaya le dará un estimulante para que despierte, continuando así hasta terminar.

Comienza su trabajo, arrancándole un trozo de piel sin que Dominika se muestre impresionada, siendo de hecho ella quien le pide que les dé el nombre, y como no lo hace, le pide a Matorin que continúe, mientras Nate vomita.

Incluso le pide a su compatriota el aparato de tortura y le quita a Nate un trozo de piel de su pierna, aunque tras ello golpea a Matorin y desata a Nate, si bien el soviético con un fino cuchillo le hace un corte en el abdomen y se dispone a acabar con ella cuando Nate lo sorprende por detrás clavándole un cuchillo en el costado, pese a lo cual Matorin se revuelve y le produce varios cortes que lo dejan sin fuerzas, siendo entonces Dominika quien con otro cuchillo lo hace caer al rajar sus piernas, clavando luego el cuchillo varias veces en su cuerpo hasta acabar con él mientras le pide a Nate que llame a la embajada.

Dominika despierta en una cama de hospital con buena parte del cuerpo vendado, recibiendo la visita del general Korchnoi, que le cuenta que también su esposa soñaba con ser bailarina, aunque no era tan buena como ella, y cuando enfermó la embajada soviética se negó a que la operara un médico americano, condenándola a morir.

Korchnoi sabe que entregó a Stephanie, diciendo que lo hizo para que confiaran en ella.

Le cuenta que ya su padre era un miembro del partido y le llevó años comprender que había nacido en una prisión y aprendió a mentir y a sobrevivir, decidiendo entre morir en la prisión en que nació o vivir en otro lugar.

Le confiesa que él es el topo y puede entregarlo a su tío y convertirse en una heroína, lo que le supondrá ocupar su puesto desde el que podrá continuar su trabajo con los americanos, pues cree que ella es mejor que cualquiera de ellos, y sería además la única manera de volver con su madre.

En el hospital visita a Nate, peor que ella, y aún inconsciente y tras comprar un teléfono en una máquina del hospital y llama a su madre, aunque solo le escucha decirle hola, si bien la mujer adivina que es ella y no dice nada.

Decide acudir a la embajada rusa tras salir del hospital y entregarse, hablando con el embajador, al que le pide que llame a Zakharov, pues le dará el nombre del topo a cambio de su propia libertad.

Cuando consigue hablar con este, le pide que no le diga nada a nadie, dando orden para que investiguen y no dejen cabos sueltos pues no desea que haya nada que pueda involucrar al presidente, preguntando él por la chica.

Korchnoi llega a su casa y ni siquiera cierra la puerta, se pone a fumar un puro y beber mientras escucha música de ballet mientras espera que le detengan.

Poco después se efectuará un intercambio en el aeropuerto entre americanos y rusos.

Dominika es llevada esposada hasta el aeropuerto, donde vuelve a ver a Nate, esperando la llegada de un helicóptero en que irá el topo, que será entregado a los americanos, una vez Nate confirme su identidad, mientras ella será devuelta a Rusia.

Dominika y Nate hacen parte del recorrido juntos, aprovechando él para decirle que su tío estará muy orgulloso y le pregunta cómo supo el nombre, pues todos creen que fue él quien se lo reveló, asegurándole ella que lo ha traído para él, aunque Nate le dice que va a sacrificar al colaborador, pues no cree que lo dejen llegar vivo al avión y no entiende por qué, señalando ella que algún día lo entenderá, algo que él dice no hará, pues no puede sacrificarse a las personas, aunque cuando muestran el rostro del topo ve que se trata de Ivan, cuya identidad confirma.

Vemos cómo se hizo todo. Cuando Zakharov llamó a Egorov para decirle que su sobrina les dio desde Budapest el nombre del topo, haciendo ellos que un equipo de seguridad registrara la oficina de este.

En ella encontraron un vaso con las huellas de Nate. Vaso que colocó Dominika en casa de su tío el día en que este la encontró allí.

Encontraron además una cuenta abierta en un banco en Viena en la que los americanos hicieron un depósito de 250.000 dólares, cuenta abierta a nombre de Ivan Egorov y con su número de pasaporte, que ella había copiado cuando este la visitó, constando de hecho su viaje a Viena.

Pero además tienen los discos de Stephanie, que el propio Ivan entregó al presidente y que comprobaron que eran falsos gracias a Dominika que pidió que examinaran la encriptación.

Se cruza en el camino con su tío que le dice que lo ha asesinado, diciéndole ella, a que lo he hecho bien, viendo un momento después, cómo, en efecto la bala de un francotirador acaba con Ivan mientras ella es introducida en el helicóptero de regreso a Moscú, donde es recibida como una heroína, entre otros por el general Korchnoi.

Dominika puede volver a vivir con su madre y vuelve al Bolshoi como espectadora.

Un día recibe una llamada y aunque nadie contesta, escucha al otro lado el concierto de piano de Grieg que escuchaban cuando estaban juntos.

Calificación: 2