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Guerra Mundial Z
Guerra Mundial Z

World War Z (2013) * USA / Malta

Duración: 116 min.

Música: Marco Beltrani

Fotografía: Ben Seresin

Guión: Matthew Michael Carnahan, Drew Goddard y Damon Lindelof (Novela: Max Brooks, adaptada por Matthew Michael Carnahan y J. Michael Straczynski).

Dirección: Marc Forster

Intérpretes: Brad Pitt (Gerry Lane), Mireille Enos (Karin Lane), Daniella Kertesz (Segen), James Badge Dale (capitán Speke), Ludi Boeken (Jurgen Warmbrunn), Matthew Fox (Militar), Fana Mokoena (Thierry Umutoni), David Morse (Burt), Elyes Gabel (Andrew Fassbach), Pierfrancesco Favino (Doctor).

Imágenes televisivas informan de un brote de gripe aviar, planteándose los científicos la posibilidad de que el virus mute y pueda transmitirse entre humanos. Hay también información de que un grupo de delfines se quedó varado o de problemas por el aumentos de CO2, hablándose de posibles restricciones para viajar.

Se habla de casos de gente que se comporta de forma extraña, hablándose de 21 casos confirmados, hablándose poco después de 15.000 casos en el Reino Unido.

Unas niñas, Rachel y Constance corren a la cama de sus padres Gerry y Karin, y los despiertan, escuchando en la cocina mientras desayunan que el gobierno de un país africano decretó la ley marcial, mostrando cientos de muertos, preguntándole una de las niñas a su padre si él estuvo en sitios así por su antiguo trabajo respondiendo él que lo dejó para poder estar con ellas, tras lo que le preguntan si lo echa de menos, diciendo él que le gusta su nuevo trabajo, diciéndole Constance que lo único que hace ahora es preparar tortitas por la mañana para ellas.

Philadelphia, Pennsylvania. La familia Lane se ve metida en un inmenso atasco camino del colegio de las niñas y del trabajo de la madre, viendo que los sobrevuelan varios helicópteros mientras observan cómo hay gente que corre, preguntándose qué sucede, escuchando por la radio que la OMS sigue la pista de un brote de rabia que comenzó en Taiwán y que se ha extendido a más de 12 países y que piensan se transmite por el mordisco de un animal infectado.

De pronto pasa una moto policíal pasa a su lado llevándose su retrovisor, por lo que Gerry sale del coche, viendo que pasan varias motos más, limitándose a recoger del suelo su retrovisor mientras en la radio siguen informando y recomendando que se mantengan alejados de las zonas muy pobladas.

Y de pronto y frente a ellos, aunque a una cierta distancia se escucha una explosión, mientras la gente corre aterrorizada.

Otro motorista le conmina a que suba a su coche y permanezca en él, viendo cómo tras hablar con él, el policía es arrollado por un camión que avanza descontrolando arrollando a todos los coches que se le ponen por delante, consiguiendo Gerry salir del caos gracias al espacio abierto por el camión, aunque poco después choca su propio vehículo al despistarse por mirar a Rachel que acurrucada y atemorizada en el asiento de atrás se quitó el cinturón de seguridad.

Ven entonces al salir del coche que hay un enorme caos, corriendo la gente aterrorizado en todas direcciones.

Una mujer que parece alocada se abalanza sobre un coche, rompiendo con su cabeza el cristal del mismo para abalanzarse sobre los de dentro a los que muerde, observando Gerry, cómo el hombre, mordido por esa mujer se transforma para a su vez actuar igual que aquella.

Gerry observa la escena comprobando que las personas tardan 12 segundos en transformarse desde el momento en que son mordidas.

Suben a una auto caravana abandonada, siendo atacadas por uno de los infectados del que consiguen librarse, siendo atacados por otro infectado del que se deshace al chocar lateralmente su vehículo contra otros coches, hasta salir de la ciudad.

Entretanto varios aviones cruzan la ciudad, convertida en un caos, indicando que el plan de contención fracasó.

Ya fuera de la ciudad deben parar, pues Rachel sufre un ataque de asma y se dejaron el inhalador en el coche, recibiendo mientras tratan de calmarla una llamada de Thierry, antiguo jefe de Gerry, y subsecretario de la ONU, que informa a Gerry de que está sobrevolando Nueva York en un helicóptero y que la ciudad está perdida y que escaparon de milagro, aunque no saben exactamente qué está ocurriendo, diciendo que le enviarán un helicóptero, pues lo necesitan, escuchando mientras hablan a un compañero que le comenta que han perdido también Boston.

Gerry y su familia llegan a Newark, New Jersey, acudiendo allí a un supermercado que está siendo saqueado, entrando armados con un rifle que Connie encontró en la caravana, observando que la tienda está repleta de gente que está saqueándola, cogiendo también Karin y Connie un carro para coger comida mientras Gerry va con Rachel a la farmacia para buscar el inhalador que ella necesita, aunque el farmacéutico le impide cogerlas a punta de pistola, aunque finalmente, y tras explicarle lo que necesita se lo regala.

Cuando trata de encontrar a su mujer escucha un grito de Constance, descubriendo que dos hombres han cogido a Karin por su comida, debiendo emplear su rifle, respondiendo uno de ellos con una pistola, polo que debe acabar con él.

Pero cuando salen la caravana ha desaparecido, por lo que deciden salir corriendo hacia unos apartamentos mientras son perseguidos por los infectados, observando cómo estos pasan por delante de un lisiado que vive en la calle, sin atacarlo.

Habla con Thierry y le explican su situación, señalando este que les enviará a alguien para que les recoja en la azotea del edificio, debiendo hacerse ver mediante bengalas a primera hora de la mañana.

Los infectados les persiguen hasta el edificio, subiendo tras ellos, por lo que Gerry debe enfrentarse a ellos, perdiendo en un momento a Rachel, por lo que corren a buscarla, encontrándola gritando frente a una puerta que se abre, siendo acogidos en uno de los apartamentos por una familia de origen portugués que los invitan a comer, escuchando en la radio un mensaje del Departamento de Policía en el que les piden que permanezcan en sus casas y que se hagan con comida y agua suficiente para subsistir una o dos semanas, pues una cepa de un virus no identificado se está propagando por todo el estado de Nueva York.

Por la noche Gerry tiene pesadillas con los infectados, observando cuando se despierta que no está su hija, por lo que se asusta, encontrándola en el cuarto de Tommy que la acogió junto a él porque la encontró llorando.

Al día siguiente les explica a sus anfitriones que él ha estado en lugares peligrosos lo que le enseñó que los que sobrevivían eran los que se movían y no se quedaban en un lugar, animándolos a acompañarlos, y que si van con ellos tendrán más oportunidades.

Gerry crea una especie de lanza con un cuchillo y se cubre el brazo con una revista para protegerse de los mordiscos antes de salir con su familia al optar los hispanos por quedarse mientras escuchan fuertes golpes en la puerta.

Gerry y los suyos consiguen abrirse camino hasta la azotea donde esperan que los recoja el helicóptero que ha de salvarlos, siendo atacados de nuevo por varios infectados debiendo disparar contra algunos, acabando con otros con su improvisada lanza, ayudándole Tommy que salió tras ellos.

Pero Gerry, que tragó algo de sangre de uno de los infectados teme transformarse en uno de ellos, por lo que corre hasta la cornisa mientras cuenta hasta 12 para, si nota que está infectado lanzarse al vacío y no hacer daño a su familia.

Karin lanza la bengala para hacerse ver por el helicóptero mientras los infectados trata de acceder también a la azotea, debiendo Gerry sujetar la puerta.

El helicóptero finalmente los localiza y cuando han subido ya todos los demás Gerry deja la puerta de la azotea corriendo hacia el helicóptero desde el que varios soldados tratan de mantener a raya a los monstruos, entre los que se encontraba el propio padre de Tommy, consiguiendo ser evacuados hasta un buque de la ONU que está en el Océano Atlántico a 200 millas de Nueva York.

Tras dejar a su familia en el camarote asignado, Gerry acude con Thierry a la sala de mandos, preguntándole si existe algún lugar en que se hayan librado de la plaga, enterándose entonces de que han muerto el presidente al igual que 4 de los 6 Jefes de Estado Mayor, siendo las mayores ciudades las más castigadas, habiendo sido los aviones las mayores vías de contagio y consideran el norte de Minnesota como zona segura, aunque las informaciones son demasiado confusas.

Hay desnutrición, agua sucia, no hay gas ni transporte ni munición para luchar y según sus informaciones se propagó a todos los rincones aunque hay un 5% que no se ve afectado tras ser mordido, tratando los científicos de desarrollar una vacuna, ya que piensan que debe ser vírico, aunque hay informaciones que hablan ya de zombis, señalándole que la primera vez que se empleó esa palabra fue en un e-mail enviado desde Corea del Sur.

En el centro de mando consideran que su mayor esperanza para librarse del contagio es encontrar al paciente cero para desarrollar una vacuna, por lo que han decidido enviar al Doctor Fassbach, aunque joven una eminencia en virología de la Universidad de Harvard hasta Corea del sur para tratar de encontrar el foco, haciéndoles ver Gerry que no es más que un crío.

El Capitán al mando de la misión informa a Gerry que han pensado en él para que acompañando al científico, ya que él era el mejor investigador cuando estaba en la ONU, ya que vivió la guerra de Liberia e investigó los crímenes de guerra de Chechenia y Sri Lanka, informándole que los acompañará una patrulla SEAL, aunque Gerry se niega a abandonar a su familia, recordándole el Capitán que todos y cada uno de los que están en la nave tienen una tarea esencial, y que los que no la tienen no tienen sitio allí, pues tienen a otras muchas personas esperando ocupar su lugar.

Puesto en esa tesitura, Gerry debe comunicárselo a su esposa, que no está de acuerdo, hasta que él le explica la situación, asegurándole que la llamará una vez al día para indicarle que todo va bien, debiendo despedirse de inmediato de sus hijas y de Tommy antes de partir en un avión que sale desde el portaviones.

En el avión, Fassbach le explica que el mayor asesino en serie es la propia naturaleza, y también el más creativo, pues va dejando miguitas para que le admiren y suele disfrazar de fortaleza sus debilidades.

Llegan informaciones de la ocupación de Washington, mientras en el portaviones evacúan a la gente no esencial.

El equipo aterriza ya de noche en la base militar de Camp Humphreys, en Corea del Sur, debiendo aterrizar con cautela ya que la base está a oscuras y no hay nadie en la torre de control.

Protegidos por los soldados bajan la rampa el avión y salen, observando que hay numerosos muertos apareciendo entonces varios zombis a los que deben tratar de rechazar y acabar con ellos, aunque Fassbach, asustado trata de entrar de nuevo en el avión resbalando y disparándose al caer por lo que muere.

Aparece entonces un grupo de soldados de la base que les ayudan y les abren paso hacia el interior de la misma.

Allí el Capitán Speke, al mando del grupo, les explica que por su experiencia han aprendido que el ruido atrae a los infectados a los que las balas paralizan solo momentáneamente, siendo solo efectivos los disparos en la cabeza aunque mejor aun es quemarlos.

Gerry les informa de que no conoce ninguna ciudad en Estados Unidos que no esté afectada y que enviaron allí al virólogo y a él, porque fue allí donde se habló por vez primera de zombis.

El Capitán señala que fueron ellos en efecto quienes enviaron el e-mail, contándoles que enviaron al médico de la base para que verificara la muerte de un soldado que le mordió, y al volver empezó a atacar a todos sus pacientes, aunque no saben de dónde procedía el soldado, mostrándole la sala donde ocurrió, ahora totalmente calcinada, habiendo sobrevivido al ataque tan solo un soldado que tiene una pierna herida, y al que los zombis respetaron, contándoles que el contagio allí no tarda 12 segundos, sino 10 o 12 minutos.

Le muestran a un ex agente de la CIA al que tienen encarcelado acusado de vender armas a los norcoreanos, el cual les cuenta que en aquel país han sobrevivido a la plaga debido a que les sacaron la dentadura a todos los norcoreanos en menos de 24 horas, logrando así que no pudieran morder y por tanto propagar la enfermedad, observando que él mismo carece de dientes.

Pero les informa de que hay otro país donde también están libres de la plaga, Israel, dando a entender que fueron ellos los que propagaron el virus, pues ellos terminaron de construir el muro y justo entonces se propagó la plaga.

Gerry decide que deben ir a Jerusalén, llamando antes a su mujer, aunque la línea no va bien y no consiguen hablar.

Para no hacer ruido, salen hacia el avión en bicicleta mientras les cubren el resto de los soldados, recibiendo entonces Gerry una llamada a su teléfono de su mujer, atrayendo el sonido la atención de los zombis, por lo que deben acelerar la velocidad de sus bicicletas mientras los soldados los cubren, pese a lo cual alcanzan mientras repostan a uno de los hombres del grupo y al Capitán Speke, que se quita la vida.

En el portaviones reciben una llamada en que les explican el fracaso de lo de Corea.

El avión llega a Jerusalén, que observan que permanece en efecto libre.

El hombre que le atiende una vez allí es Jurgen Warmbrunn, que conoce a Gerry y sabe que escribió una crítica contra la ONU que truncó su carrera, aunque también él conoce a su interlocutor, que sabe fue antiguo miembro del Mossad.

Él le explica las razones por las que levantaron el muro, explicándoles que fue debido a que leyeron un comunicado de un general indio en que aparecía la palabra zombi.

Les cuenta tras ello que en su país hubo varios errores de apreciación de las amenazas, por lo que decidieron crear un sistema que llaman "el décimo hombre", por el que, si nueve hombres de la inteligencia llegan a la misma conclusión sobre una información, el décimo debe, obligatoriamente, disentir e investigar la opinión contraria a la de los demás, habiendo sido él el décimo hombre, al que le tocó investigar aquella noticia que todos consideraban absurda, construyendo la muralla que rodea Israel.

Gerry le pregunta si el paciente "cero" era de la India, aunque Warmbrunn le dice que no lo saben a ciencia cierta.

Le muestra tras ello que permiten entrar a los palestinos de fuera aun sanos, estando el país repleto, mientras los zombis se apelotonan frente a sus muros.

Dentro de estos comienzan las oraciones de la mañana los altavoces hacen resonar los cánticos, atrayendo con su estruendo a los zombis que se apelotonan al otro lado del muro apilándose empezando a subir unos sobre los otros hasta llegar a la parte superior, y aunque los soldados se afanan en disparar contra ellos el número de zombis crece, y comienzan a saltar hacia el interior, invadiendo la ciudad en pocos minutos al crear más infectados con sus mordiscos mientras un grupo de soldados escolta a Gerry hacia el avión con el que tratará de llegar a la India.

Mientras corren hacia el avión Gerry se fija en un muchacho enfermizo al que los zombis no atacan.

Finalmente son acorralados y los soldados que le escoltaban van cayendo, quedando tan solo dos de los soldados, mordiendo uno de los zombis a Segen, una de los que le acompañan, optado Gerry por cortarle la mano en que le mordieron, tras lo que le realiza un torniquete.

Ven entonces cómo uno de los helicópteros que combatían a los zombis acaba cayendo, y cómo los zombis comienzan a invadir las pistas, ante el piloto que debía recoger a Gerry solicita permiso para despegar de inmediato sin esperarlo.

Este y Segen se dirigen hacia un avión comercial bielorruso que está a punto de despegar y desde el que verán cómo arde la ciudad.

Tras ello Gerry consigue un botiquín y cambia los apósitos del brazo de de Segen, la cual le pregunta cómo sabía que funcionaría lo de la mutilación, manifestando él que no lo sabía, recordando tras ello al soldado lisiado, al vagabundo y al muchacho terminal a los que observó que no atacaban, y recuerda que Fassbach le dijo que a veces los virus ocultaban su talón de Aquiles mostrando su ferocidad donde eran más débiles, decidiendo llamar a su mujer a la que pide que avise a Thierry.

Le pide a este que localice alguna instalación de la Organización Mundial de la Salud donde hagan vacunas y que tenga un aeropuerto cercano, siendo enviados a Cardiff, en Gales, donde hay un centro de la OMS que ignoran si está operativo.

Un perro comienza a ladrar frente a uno de los armarios del avión, y cuando lo abre una de las azafatas aparece un infectado que la muerde.

Gerry, que iba dormido en la parte trasera se despierta, dirigiéndose hacia Primera, donde observa cómo sus pasajeros están devorándose, por lo que trata de crear con el resto de pasajeros una barrera con el equipaje, para impedirles llegar hasta ellos, aunque de poco sirve, la caída de una maleta atrae la atención de los zombis que atraviesan fácilmente la barricada, comenzando a atacar a los pasajeros de su sección, estando uno de ellos a punto de morder a Gerry, librándose gracias a Segen que le dispara, librándose con su arma de varios de los infectados, aunque estos van en aumento, optando Gerry por coger una de las granadas que lleva Segen, lanzándola contra los zombis provocando la explosión que se abra un boquete en el avión por el que van cayendo todos los zombis, atándose él y Segen a sus asientos para evitar caer también al vacío, mientras los pilotos se ven obligados a realizar un aterrizaje de emergencia al haberse producido la despresurización, haciéndolo en un campo de Gales.

Cuando tras dicho aterrizaje, en que queda el avión destrozado, Gerry despierta, no ve a nadie más vivo, observando que se le ha clavado en la tripa una palanca, estando herido, logrando arrancársela, tras lo que cae al suelo herido.

Aparece entonces Segen, que también ha sobrevivido y que le ayuda a caminar hasta llegar a una población aparentemente abandonada tras lo que siguen caminando hacia el centro de de investigación de la OMS.

A bordo del portaaviones, le notifican a Thierry que perdieron contacto con el vuelo de Bielorrusia, considerando que Gerry murió, no siendo por tanto esencial ya su familia, por lo que son evacuados a un campo de refugiados.

Gerry despierta en una camilla y con la herida curada, siendo informado de que lleva inconsciente tres días, tras lo que le interrogan dos de los científicos acerca de su identidad y de la razón por la que fue hasta allí.

En respuesta, y al ver que tienen su teléfono pide que llamen a su esposa, aunque quien coge el teléfono es Thierry, que se identifica como Vicesecretario general de la ONU, el cual le informa también de que su familia fue enviada a un campo de refugiados de Nueva Escocia.

Una vez identificado habla con los dos científicos que le interrogaron a los que se les une otra doctora y les pregunta si poseen algún patógeno letal y con alta tasa de mortalidad pero que sea curable, informándole los científicos que ellos ya probaron el posible remedio, pero que los virus y las bacterias necesitan un sistema circulatorio que funcione, es decir un ser vivo, no siendo posible hacer enfermar a un muerto, ante lo que Gerry les explica que lo que él desea no es inocular la enfermedad a los muertos, sino a las personas sanas, pues está convencido de que los zombis evitan a los enfermas, porque para propagar un patógeno necesitan un huésped sano, y necesitan por ello desarrollar e inocular algún virus o bacteria como camuflaje.

A la doctora no le parece mal la idea, pensando que, con el patógeno adecuado, sus fuerzas podrían infiltrarse entre los zombis, para los que serían prácticamente invisibles y podrían combatirlos de manera más eficaz, aunque el único modo de demostrarlo sería infectar a alguien con el patógeno letal y que esa persona se enfrentara a una zombi que tienen allí para sus estudios.

Tienen además el problema es que todas las muestras se almacenan en el ala B, donde hay alrededor de 80 zombis, ya que hubo un doctor que se infectó al tratar de analizar una muestra de sangre y atacó a los demás.

Le muestran a Gerry por las cámaras internas a los zombis, que se mueven casi sin sentido, aletargados a la espera de algún estímulo.

Gerry y Segen se preparan para acceder al Ala B, forrándose brazos y piernas con gasas y revistas para evitar ser mordidos, acompañándolos uno de los doctores que conoce las instalaciones, disponiendo para defenderse de un hacha, un bate y una barra de hierro y, como último recurso, por lo ruidosa que es, una pistola, debiendo procurar no matar a ninguno para evitar que los demás se vuelvan agresivos, dando instrucciones a quienes permanecen en el ala A de que si algo llega hasta el pasillo que conecta ambas alas antes que ellos que cierren la puerta para siempre.

El grupo avanza sigilosamente evitando a los zombis, pese a un involuntario golpe a una lata, pero al darse un golpe contra un mueble alertan a los zombis que comienzan a perseguirlos, obligando a Segen a disparar a uno de ellos, lo que pone en alerta a los demás que comienzan a perseguirlos.

Gerry llama la atención de los infectados haciendo un gran ruido en dirección contraria al lugar donde están los patógenos, y al que tratarán de llegar entretanto el científico y Segen, ocultándose él tras una puerta que cierra, y aunque es atacado por varios de los zombis consigue acabar con ellos.

Pero sus esfuerzos son en vano. Rodeados por un numeroso grupo de zombis, sus compañeros deciden regresar al Módulo A sin conseguir su objetivo, llegando al otro ala justo a tiempo para que sus compañeros puedan cerrar las puertas.

Gerry consigue llegar al laboratorio 139, donde están los patógenos, cuya puerta está cerrada, por lo que deberá romper la puerta para acceder, atrayendo a los infectados, aunque escucha entonces un teléfono, por el que la doctora, que lo está viendo a través de su monitor le da el código de apertura, recogiendo una vez dentro montones de viales de patógeno que introduce en una caja, viendo cuando se dispone a salir cómo hay un zombi al otro lado de la puerta, por lo que opta por inyectarse a sí mismo uno de los viales, aunque duda entre todos los que tiene, pues no tiene conocimientos médicos y sabe que algunos de los virus son letales, por lo que antes de hacerlo escribe un cartel que muestra a las cámaras donde pide que le digan a su familia que los quiere, tras lo que se inyecta el patógeno esperando unos momentos para que le haga efecto antes de abrir la puerta, viendo al abrir la puerta cómo el zombi que estaba a la espera entra y se acerca a él como olfateándolo, pero no lo ataca.

Inicia tras ello el camino de regreso y al llegar a una máquina expendedora de bebidas y hace que caigan todas las latas de refresco, que comienzan a rodar, llamando la atención de los zombis que se apelotonaban frente a la puerta del módulo A con su estruendo y consiguiendo que dejen libre el pasillo de conexión, pudiendo así llegar junto a los científicos, e inyectarse la vacuna que le cure.

Tras ello saldrán él y Segen cargados con los patógenos.

Cumplida su misión llega a la zona segura de Freeport en Nueva Escocia junto a su familia aunque asegura que no es el final, solo el principio, pues se perdieron ciudades enteras en las que ya no quedaba gente que infectar y en las que los muertos vivientes viven aletargados.

Partiendo de una cepa de meningitis hibridada con componentes de viruela y H1N1, la OMS elabora la vacuna que servirá de camuflaje y que se envía a las zonas acordonadas para ganar tiempo aunque siguen sin saber cómo empezó.

Observan que si los llevan a zonas más frías, los zombis se ralentizan, habiendo una cruenta guerra en Moscú, aunque las pruebas del camuflaje suponen un gran éxito.

La gente comienza a enfrentarse a los zombis llamando su atención para, una vez que los tienen juntos, rociarlos con gasolina y prendiéndoles fuego, o lanzando un misil contra un estadio lleno de zombis

Los seres humanos se están defendiendo, pero Gerry asegura que la guerra acaba de empezar.

Calificación: 3