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Héctor

España (2003) *

Duración: 107 min.

Música: Ángel Illarramendi

Fotografía: Ángel Iguácel

Guión: David Planell y Gracia Querejeta

Dirección: Gracia Querejeta

Intérpretes: Adriana azores (Tere), Nilo Mur (Héctor), Damián Alcázar (Martín), Joaquín Climent (Juan), Unax Ugalde ("Gorilo"), Nuria Gago (Fanny), Pepo Oliva (Tomás), José Luis García-Pérez (Ángel), Mariano Peña (Belarmino), Elia Galera (Sofía).

Tere recuerda el momento en que una llamada le avisó de la muerte de su hermana Sofía en un accidente, acordándose de inmediato de Héctor, su hijo, ahora huérfano.

Héctor, ahora con 16 años es recogido por Tere pasando de vivir en una céntrica casa con jardín a un pequeño piso en un barrio de las afueras.

En la estación son recogidas por Tomás, el sacerdote de la parroquia del barrio, ya que Juan, el marido de Tere no pudo ir a recogerla.

Este se encuentra examinando, junto con Ángel, el jefe de la empresa de mudanzas en la que está trabajando desde 23 años antes, la nueva nave a la que la empresa se trasladará y en la que él, después de todo ese tiempo conduciendo, pasará a tener un despacho y entrará en el accionariado con un 5% de la compañía, unos 24.000 Euros.

Desde México llega Martín, que trata de ponerse en contacto con Tomás, el párroco.

Ángel, novio de Fany, la hija de Tere y Juan lleva a la muchacha a ver un chalet en obras, que le señala acabarán en verano, y al que podrán irse a vivir ambos si ella acepta, aunque no obtiene ninguna respuesta.

Juan lleva con él a su sobrino en el camión para comprobar si le gusta el trabajo, aunque lo ve demasiado flojo para, consiguiéndole Tomás otro empleo como lector de libros para enfermos del hospital en el que le pagan 12 Euros por hora, aunque enseguida comprueba que lo que realmente desean los enfermos en un compañero para poder jugar al póquer.

Por la noche, cuando Héctor regresa a casa se cruza abajo con Martín, aunque no se dicen nada y sube corriendo a casa para meterse en la cama, aunque de madrugada se vuelve a levantar y comienza a cocinar.

Le cuenta entonces a Tere que ha visto a su padre, negando ella que le hubiera avisado.

Le cuenta que no llamó a su madre durante los 3 últimos años tras una discusión en la que ella le rebeló a él que su padre vivía pese a que su madre siempre le dijo que había muerto, y que consideró que debía saberlo porque él siempre preguntaba y además estaba asustado tras ver que lo seguían a todas partes gente que le hacía fotos, enviada por su padre.

En su fugaz paso por el mundo de las mudanzas conoció a "Gorilo", un chico de 22 años que trabaja como ayudante de su tío y que arrastra la mala fama de haber pasado parte de su infancia en reformatorios, explicándole a Héctor que todo se debió a una serie de desafortunadas casualidades, pues con 11 años se dedicaba a tirar piedras a los trenes y un día le saltó un ojo a un anciano.

Y cuando salió del reformatorio el hijo del tuerto acudió dispuesto a vengarse y tuvo que golpearlo para defenderse, lo que hizo que tuviera que regresar al reformatorio, consiguiendo a través de Tomás el empleo en la compañía de mudanzas.

Sabiendo el hotel en que se hospeda por Héctor al que le envió un telegrama, Tere acude a ver a Martín para advertirle que su hijo no desea verlo.

Habla después con Tomás contándole que fue él quien avisó a Martín por expreso deseo de Sofía si le ocurría algo.

Finalmente padre e hijo coinciden en el bar de Belarmino el día de Navidad. Su encuentro es fugaz, pues el muchacho le dice que no desea estar con él.

Ese día, y celebrando la festividad navideña come con la familia de Juan y Tere, Ángel, que aprovechando el brindis anuncia que desea irse a vivir con Fany al chalet que está construyendo, recriminándole ella que no le hubiera avisado antes de hacer dicho anuncio, ante lo que Ángel, enfadado decide marcharse.

Juan trata de disculpar el comportamiento de su hija, aunque Ángel le dice que comprende que su hija es mucho más joven que él y no le corre tanta prisa casarse, tras lo que le confirma que todos los demás socios le admiten también, aunque la cantidad será de 36.000 Euros.

Martín consigue hablar finalmente con Tomás, que no le da grandes esperanzas, pero que le cuenta dónde trabaja con su hijo.

Tras la comida, Héctor y Fany acuden al cerro donde encuentran a Gorilo, discutiendo Fany y este, descubriendo así Héctor que en el pasado fueron pareja "antes de que me dejara por el jefe" dice él, a lo que ella dice "antes de que te tiraras a mi mejor amiga", lo que Gorilo dice, ocurrió cuando su padre le amenazó con partirle las piernas si volvía a verlo con ella.

Los tres pasan la tarde juntos y cuando ella se cansa Gorilo la lleva a caballito.

Al día siguiente, y mientras "lee" a los ancianos del hospital aparece su padre a buscarlo, demostrándole que pese a disimular, la enfermera sabe que lo que hacen es jugar al póker.

Cuando se van a marchar suben en el ascensor mostrando Martín su temor a este, que se ve confirmado cuando se quedan encerrados en el mismo, contándole a su hijo que le pasó lo mismo con su madre y cuando estaban en un piso 37.

Tratando de dominar su pánico habla con su hijo contándole que está casado desde 6 años antes con una enfermera.

Su hijo trata de calmarlo proponiéndole jugar al póquer y que le enseñe a hacerlo, pues pierde jugando lo que gana leyendo.

Les avisan entonces de que les van a subir hasta el último piso donde les abrirán manualmente, ante el pavor de Martín que se acrecienta cuando se enteran que el último piso es el 13.

Tras ese día vuelven a salir, ya que su padre lo invita a comer y le enseña a jugar, diciéndole que con el póquer se conoce la personalidad de la gente.

Juan, preocupado, habla con su hija y le pregunta si quiere a Ángel, diciéndole ella que no se termina de ver con él, debido a la gran diferencia de edad entre ellos, estando ya cansada de su trabajo como secretaria en la empresa, preguntándole a su padre si es cierto que amenazó a Gorilo, comprendiendo que es cierto ante su silencio, por lo que se baja del camión, yéndose hasta el cerro para ver a Gorilo, yendo con él y con Héctor a jugar a los bolos.

Y mientras ellos se divierten Ángel la espera toda la tarde a Fany a la puerta de su casa mientras dentro Tere le dice a Juan que no fastidie la vida de su hija para mejorar la suya.

Cuando finalmente llegan a casa los chicos, Ángel ve cómo Fany y Gorilo se besan.

Poco después Fany y Héctor se quedan sentados en la escalera de su casa sin entrar en la misma, ya que escuchan que dentro Juan y Tere están discutiendo, preguntándole él a ella cuál fue la verdadera razón para que volviera tras su aventura con el médico con el que estuvo, pues dice que se cuenta que fue él quien la dejó.

Héctor vuelve a visitar a su padre en el hotel y le dice que ha cambiado de idea y que quiere saber cosas

Martín le cuenta que cuando conoció a Sofía estaba casado, y cuando ella le dijo que estaba embarazada él creyó que trataba de retenerlo y él no deseaba casarse.

Héctor le dice que, pese a no ser suyos los hijos de su mujer actual, él ha actuado como un padre con ellos, lo que no hizo con él pese a ser su hijo.

Martín le dice que se hubiera ocupado de él si se lo hubiese permitido su madre, a lo que Héctor le recuerda que no dio señales de vida hasta que cumplió 10 años.

Martín le cuenta que todo cambio debido a un accidente que sufrió mientras construía su quinto hotel, lo que le llevó al hospital, donde conoció a su actual esposa, siendo ella, que le hablaba de sus hijas, la que le hizo darse cuenta de lo extraño que era que no conociera a su hijo, aunque la revelación le hace indignarse más, dado que ni siquiera fue por propia iniciativa su interés por él, por lo que se marcha.

Poco después llega Tere en un taxi hasta el chalet de Sofía, desde donde le llamó Héctor para que le llevara las llaves, contándole ella una vez dentro que siempre estuvo celosa de su hermana, de su belleza, su inteligencia y su valentía para irse de casa, lo que ella no se atrevió a hacer por estar enamorada de Juan.

Pero Héctor le muestra otra cara de su madre, adicta a las pastillas, por lo que tuvo que pasarse los últimos años vigilándola para que no se pasara, pues en una ocasión estuvo ya a punto de morir por ello, contándole que, en otra ocasión, harto, se fue durante dos días y cuando volvió ella ni se había enterado de su ausencia.

Su belleza le sirvió para vivir de los hombres, pero esta se fue perdiendo y cada vez estaba en mayores dificultades, llegando él a llamarla puta, por lo que lo abofeteó, y tras varios días recluida salió con su coche y tuvo el accidente, estando seguro Héctor de que en realidad se tiró voluntariamente por el barranco.

Tere trata de consultar sobre ello a Tomás, que le dice que es imposible saberlo, y que hay cosas que no puede contarle, ya que Tere se las confió en confesión.

El 31 de diciembre celebran en la empresa la despedida del año y de las viejas naves, proponiéndole Ángel a Fany que pase esa Noche Vieja con él en un hotel.

Aparece entonces Gorilo diciendo que recibió un aviso de la policía de que encontraron a su padre en muy mal estado y que debe ir al hospital, aprovechando Fany la circunstancia para escabullirse de Ángel, acompañándolo, descubriendo una vez fuera que lo del padre de Gorilo era una mentira para sacarla de la fiesta.

También llega a las naves Martín, que encuentra a Tere en la puerta, la cual le dice que sabe lo que busca, que es ganarse el afecto de Héctor una vez que lo ha conocido y sabe cómo es, sin haber tenido que criarlo y educarlo, y que si le hace daño a Héctor ella lo buscará y se vengará.

Martín opta por marcharse sin ver a su hijo, aunque este, que los escuchó va tras él tras pedirle permiso a Tere, la cual le dice que en el fondo a ella también le da pena.

Fany va con Ángel en su coche y le dice que lo suyo se acabó, a lo que él le responde llamándola estúpida y preguntándole si lo ha engañado, a lo que ella responde que no, por lo que él le da una bofetada, provocando el enfado de ella que se baja del coche.

Héctor y su padre juegan juntos a los bolos, anunciándole el primero que debe regresar, mostrándole un billete de avión a su nombre y pidiéndole que vaya con él.

Cuando Juan regresa esa noche a su casa llevando un ramo de flores para su mujer, se encuentra a Fanny sentada en las escaleras llorando, descubriendo al apartar sus manos que está magullada tras haber recibido una paliza.

Juan va entonces hasta el bar de Belarmino, donde le da una paliza a Ángel.

Héctor habla con Tomás, que le cuenta que fue su madre la que pidió que avisara a Martín si le ocurría algo, aunque debe decidir libremente lo que prefiere hacer.

Cuando regresa a casa y ve lo ocurrido a su prima, decide ir a buscar a Gorilo, yendo con este hasta las naves de la empresa, a la que lanzan un cóctel molotov.

Al día siguiente Juan habla con Gorilo en el cerro y le dice que la policía está investigando el incendio de las naves, asegurándole este que no encontrarán pruebas.

Aunque han perdido su trabajo, Juan le asegura que encontrarán otro, pidiéndole al muchacho que visite a Fany, que se alegrará de verlo, asegurándole que le debe una.

Héctor le confiesa a Tere que deseó muchas veces la muerte de su madre, diciéndole Tere que no debe culparse de la misma y animándole a que decida libremente lo que desea hacer, y que si se va no pasen tres años sin verse.

El chico decide finalmente irse con su padre, aunque con muchas dudas, pues ha cogido mucho cariño a Tere y su familia.

Mientras esperan su vuelo de pronto le dice a su padre que desea quedarse, diciéndole su padre que volverá pronto, pues ahora sabe que le llegará su turno.

Así pues, Hector volvió, sabiendo que era libre para hacer lo que quisiera sin que ello supusiera ninguna traición, algo que a Tere le llevó más años aprender.

Calificación: 3