Te cuento la película

Heretic (Hereje)
Heretic (Hereje)

Heretic (2024) * USA / Canadá

          También conocida como:
                    - "Hereje" (Hispanoamérica)

Género: Terror / Suspense

Duración: 111 min.

Música: Chris Bacon

Fotografía: Chung Chung-hoon

Guion y Dirección: Scott Beck y Bryan Woods

Intérpretes: Hugh Grant (Reed), Chloe East (Paxton), Sophie Thatcher (Barnes), Topher Grace (Kennedy).

Dos chicas jóvenes reflexionan, sentadas en un banco de Boulder, en Colorado, que anuncia condones, sobre el tamaño del miembro viril y sobre los vídeos porno.

Ambas, que llevan unas chapas que las identifican como miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días se preparan para realizar su trabajo de proselitismo, y la más joven, la hermana Paxton de 19 años se muestra nerviosa por cómo les irá, y la otra, la hermana Barnes de 20 años trata de tranquilizarla.

Camino de su siguiente destino, al que van en bicicleta, un grupo de estudiantes les piden que les dejen fotografiarse con ellas, aunque lo que hacen, mientras posan, es bajarle la falda a la hermana Paxton para ver cómo es su ropa interior.

Avergonzada, Paxton comenta que la gente piensa que son raras, aunque Barnes le dice que no debe importarle lo que piense la gente.

Dejan sus bicicletas sujetas con candado en la verja exterior de una casa, donde les abre el señor Reed al que dan un folleto que él dice que ya tenía.

Paxton trata de dar su discurso, pero, como llueve demasiado, él les invita a entrar, aunque Barnes le indica que solo pueden pasar si hay otra mujer presente, y él les dice que está su mujer, que además está haciendo una tarta en el horno y las invita a pasar.

Les advierte que hay metal en las paredes y los techos mientras recoge sus abrigos y regresa con unas bebidas y con una vela.

Ellas insisten en que su mujer debe estar presente y él dice que está terminando la tarta.

Les pregunta de dónde son. Paxton dice que de Ogden, Utah, y que nació ya en la iglesia, y Barnes dice que es de Salt Lake City, y que su madre es una conversa.

Él les asegura que lucha por encontrar la verdadera fe y Paxton le dice que eso mismo hizo su fundador, Joseph Smith, que indagó para encontrar su religión y como ninguna de las existentes le convenció, fundó la suya.

Reed les muestra que conoce la historia. Que lo visitó una noche un ángel llamado Moroni y le enseñó dónde encontrar unas planchas de oro cerca de su casa y que la traducción de esas planchas es la base de "El Libro de Mormón", que Reed saca de un armario y muestra que tiene muchas anotaciones, lo que las sorprende.

Huelen la tarta y adivinan que es de arándanos.

Pregunta a Barnes cómo falleció su padre, y le dice que de la enfermedad de Lou Gehrig, que Reed dice es la enfermedad del dulce, aunque Paxton le aclara que es ELA.

Le pregunta si su padre ha intentado comunicar desde el más allá y responde que no.

Paxton dice que cuando muera quiere volver como una mariposa para posarse en los dedos de sus seres queridos.

De pronto se apagan parte de las luces, que él les dice es algo habitual en esa casa.

Les dice luego que tiene una pregunta incómoda, acerca de lo que piensan ellas sobre la poligamia en el pasado del mormonismo, aunque sabe que lo desterraron en 1890 como resultado de una Revelación al profeta cuando pensaron que era una tacha en su reputación y un obstáculo para sumar nuevos adeptos.

Barnes, siempre más callada comenta que esa práctica fue necesaria en aquel momento para aumentar el número de miembros tras mucha adversidad y derramamiento de sangre y eso ayudaba a que hubiera más niños para hacer crecer la comunidad.

Él les dice que le preocupa que Smith usase la idea de la poligamia para legitimar sus escarceos con otras mujeres, y para que su esposa, Emma, no se molestara cuando se acostó con Fanny Alger, su criada de 16 años. Y cree que utilizó la Revelación para tener sexo sin consecuencias y le preocupa que la poligamia no tenga una base espiritual y sea una táctica hipócrita de lavado de cerebros.

Paxton dice que sabe que la religión es verdadera por cómo les hace sentir y que hablarán con su obispo sobre las dudas que plantea.

Les pregunta por su comida rápida favorita y Paxton dice que Burger King, aunque Barnes dice que Wendy's.

Él comenta que cuando comenzó a estudiar teología no quería encontrar la Wendy's de las religiones. Solo escribía un ensayo para una asignatura de universidad, y conforme se iba acercando a Dios descubrió que, cuanto más sabía, menos sabía y que todas las sectas, cultos, credos y confesiones aseguran ser la única doctrina verdadera y se preguntó qué más había, aunque su propósito inicial no era encontrar la única religión verdadera, aunque lo hizo.

Barnes le insiste en que pida a su esposa que salga, y, mientras va a buscarla Barnes dice a Paxton que deben acabar educadamente y marcharse, y se fija entonces en una vela que Reed apagó poco antes y que ve, tiene aroma de tarta de arándanos.

Cuando regresa, Reed les pide que pasen, pues su mujer desea conocerlas.

Antes de pasar, Barnes simula tener una llamada de la presidenta de la Sociedad de Socorro y propone a Paxton marcharse ya, pero entonces reparan en que las bicis tienen candados y las llaves están en sus abrigos, que él se llevó antes adentro y sin bicis tendrían que andar 6 kilómetros bajo la tormenta.

Deciden hacerlo de todos modos, pero ven que la puerta está cerrada y no consiguen abrirla, por lo que se asustan y se plantean incluso salir por un estrecho ventanuco.

Tratan de llamar a alguna hermana para que sepan dónde están pero no tienen cobertura y ven que nieva con fuerza.

Aunque con miedo, deciden entrar, y llegan hasta una biblioteca, donde dicen a Reed que la hermana Hall necesita que regresen, y él dice que no las desea entretener.

Se ponen sus abrigos, aunque Barnes observa que no lleva la llave del candado, que encuentra Paxton en el suyo.

Le piden que les abra la puerta, aunque él les dice que ya no se va a abrir, pues la cerradura tiene un temporizador y se olvidó desactivarlo cuando entraron, por lo que tendrán que salir por detrás, pues la puerta de delante no se abrirá hasta el día siguiente, pero que él no ha intentado presionarlas, por lo que no era preciso inventarse que las habían llamado, lo que ellas dicen sucedió, aunque él les recuerda que cuando entraron las avisó de que había metal en paredes y techo, lo que bloquea la señal de los móviles, pero que si desean marcharse no es necesario que mientan o pongan excusas.

Como hay dos puertas, preguntan cuál de las dos da al exterior y él les pregunta cuál prefieren.

Paxton le pide que salga su mujer y las acompañe a la parte de atrás, aunque entonces les pregunta si aún creen que su mujer está en la habitación de al lado a pesar de todas las evidencias, pues ya saben que no hay un horno funcionando, sino solo una vela, y consintieron con cortesía su mentira.

Les pide que reflexionen sobre ello, pues igual que creen que Dios existe porque alguien les contó que así es, a pesar de ver evidencias de lo contrario, pregunta a Barnes si pensó con la enfermedad de su padre que el plan de Dios era arruinarle la vida o siguió creyendo para consolarse por miedo a lo que significaría, que todo fuese mentira.

Les dice que colocó la vela para que pensasen en las cosas en las que creen solo porque alguien les dijo que las creyeran.

Barnes le pregunta si pueden usar su teléfono, a lo que les responde que no tiene.

Le indica que se marcharán y se dirige a la puerta de la izquierda, que vuelve a cerrar, y se dirige a la otra, que ve que da, como la otra, a un profundo sótano.

Entretanto, la tormenta arrecia y en la iglesia, el hermano Kennedy, que friega, observa que las hermanas Paxton y Barnes no firmaron tras terminar su tarea.

Cuando le dicen que se sienten incómodas, Reed les indica que debieron ver que por la parte trasera sobresale sobre una colina, por lo que han de bajar para poder salir.

Barnes les dice que debe ayudarlas a salir pues los misioneros saben dónde están y les estarán esperando, y Paxton dice que de camino allí vieron a un policía

Él les dice que les ayudará a elegir la puerta, aunque antes les pide que se sienten.

Saca un Monopoly, que dice, se edita en 47 idiomas y se vende en 114 países y les pone una canción.

Saca luego otro juego: "El juego del propietario", casi idéntico al Monopoly, y que fue diseñado por la feminista Elizabeth Magie casi tres décadas antes de que un vendedor de estufas lo renombrase y vendiese la idea como propia en 1935. Este murió millonario, mientras que Magie murió sin reconocimiento.

Les indica luego que hay tres grandes religiones monoteístas, el judaísmo, junto al que coloca la Torá, y frente a esta, El juego del propietario, el cristianismo, junto al que coloca la Biblia, y frente a esta, el Monopoly, y finalmente el islam, junto al que coloca el Corán, y frente a este una edición actualizada del Monopoly.

Coloca luego el Libro de Mormón de Paxton sobre la Biblia, pues deriva de esta, y sobre el Monopoly original, una edición también derivada de este que dice es la chiflada edición regional, y asegura que son todo iteraciones de un mismo texto original, pues todos comparten parte de los mismos personajes e historias, pero presentados con diferentes significados y puntos de vista.

Les habla luego de un disco que les puso, "The Air That I Breathe" de The Hollies, que luego demandaron a Radiohead por Creep por plagio, y estos, demandaron a su vez a Lana del Rey por plagiar Creep en su Get Free.

Indica que igual que en este caso, el judaísmo es la religión monoteísta original, y debería, por ello tener el mayor número de fieles, pero no llega al 0,2% de la población mundial, y tiene menos fieles porque no se publicita y no va, como ellas, llamando a puertas, y él tiene una idea que desea venderles.

Corta la luz y enciende una pantalla con diapositivas para decirles que los textos sagrados son iteraciones mitológicas de historias que los pueblos antiguos llevan siglos contándose. La historia de un salvador nacido de una virgen que podía obrar milagros y resucitó de forma sobrenatural, una historia muy popular 1.000 años antes de que naciese Jesús. Por ejemplo, Horus caminó sobre las aguas, fue crucificado y tuvo 12 discípulos, o Krishna, que fue carpintero y nació de una virgen y bautizado en un río, volvió de entre los muertos y ascendió al cielo, y les muestra una galería de cuadros que representan a 12 dioses que nacieron el 25 de diciembre, todos antes de Jesucristo, y todas ellas iteran hasta "Star Wars: Episodio I. La amenaza fantasma".

El hermano Kennedy va a casa de algunas de las personas que deberían haber visitado las dos hermanas, pero sin resultados.

Reed escribe luego en la puerta izquierda con una tiza: "Belief" (Creencia) y les hace ver que, si Dios es real, nos mira mientras nos masturbamos, pero tiene un ego tan frágil que solo nos ayuda si se lo suplicamos y lo colmamos de alabanzas y odia a los gais por ser como él los hizo.

Escribe luego en la otra puerta "Disbelief" (Incredulidad) y dice que si no hay Dios y solo somos hormiguitas cachondas en una roca en el espacio sin propósito divino y sin esperanza de alcanzar la vida eterna es también aterrador.

Y les pide que elijan por qué puerta salir según su fe.

Afirma que las 10.000 religiones verificadas son tan artificiales como su iglesia, que es una farsa, y que su texto religioso es un mero ornamento tan vacío y capitalista como esos juegos, y tira su Libro sagrado al suelo y tira también los juegos.

Barnes recoge su libro y pregunta qué va a pasarles, y él dice que no lo sabrá hasta que no elijan.

Paxton le dice que le ha demostrado ser muy inteligente y les gustaría salir por la puerta de la incredulidad e ir a casa, aunque Barnes se dirige a la puerta de la izquierda.

Paxton insiste en que él dijo a derechas, aunque Barnes le dice que da igual lo que diga, pues Reed no les va a dejar marchar solo porque admitan que tiene razón y asegura que las está estudiando y quiere aprender algo sobre ellas según qué puerta abran

Le pregunta a él qué ha encontrado al estudiarlas y le dice que su metáfora barata de los juegos de mesa es ofensiva y su argumentación y su retórica débil, pues no tiene en cuenta que el judaísmo es minoritario por la persecución religiosa de los judíos y omite que eso no afecta al Islam, ya que ellos no creen que Cristo resucitase y elude las diferencias con los otros dioses.

Pregunta luego a su compañera si aún creen Dios, y le dice que entonces deben ser consecuentes y salir por la puerta de la izquierda y que Dios decida lo que les pasa.

Salen, en efecto por esa puerta y bajan mientras él las observa desde arriba y cierra la puerta y las deja sin luz.

Encienden la linterna del móvil y ven que llegan a otra puerta que abren y dan a otra instancia, donde les espera otra puerta cerrada.

Siguen por la sala donde hay una mesa a la que cae el agua que se filtra de la lluvia.

Paxton pregunta si las va a tener allí para siempre, aunque piensa que no, pues es muy listo y sabe que alguien irá a buscarlas y tendrá que dejarlas marchar o matarlas.

Coloca sobre la mesa la silla para tratar de llegar a un ventanuco que hay arriba con una verja. Pero es demasiado alta y solo logra arrancar una tabla con clavos.

Barnes le da a Paxton un abrecartas con el que se hizo arriba para que, en caso de peligro lo apuñale en el cuello, pues ella no podrá hacerlo ya que la vigila. Y que deberá hacerlo cuando ella diga "ropa interior mágica".

Se abre lentamente la puerta y aparece una mujer que parece un fantasma. Con un vestido blanco y la cabeza cubierta, y que lleva una tarta de arándanos que coloca sobre la mesa, y comienza a sonar la versión de Radiohead.

Arriba Reed las escucha a través de una tubería y observa sobre una maqueta, el lugar donde están las dos jóvenes y en que se ve que las escaleras dan al mismo lugar.

Les dice Reed por la tubería que tenía que estar seguro antes de presentarle a una profeta viva de Dios.

Que ha visto un milagro que le ha hecho pensar que todas las religiones conocidas son falsas y solo el eco de algo verdadero y necesita testigos que verifiquen el milagro.

La mujer introduce los dedos en la tarta, a la que él dice añadió acónito y belladona, por lo que la profeta morirá y entonces serán testigos del milagro de su resurrección.

La mujer cae, en efecto, desplomada sobre la tarta y les pide que le tomen el pulso y comprueben que no respira y él les dice que en breve ella regresará y les contará lo que vio en el más allá.

Suena el timbre y piensan que debe ser algún Élder por lo que suben hasta la puerta y acuerdan gritar cuando abra la puerta de la calle, aunque fuera de allí no se oye nada.

En efecto, es Kennedy, que pregunta por las muchachas, al que Reed dice que es la primera persona a la que ve y le ofrece utilizar su teléfono para llamar a la policía.

Por debajo de la puerta ven la alfombra en la que hay tirada una caja de cerillas y tiran de la alfombra para cogerla, aunque la caja es muy gruesa y no cabe, por lo que deciden vaciarla y las cogen.

Entretanto ellas intentan encender una cerilla para quemar un abrigo y que el humo suba por la tubería.

Kennedy se marcha y Reed lo observa, y observa que las bicicletas no están ya fuera.

Cuando después de varios intentos logran que una cerilla se encienda ven tras ellas a la profeta que vomita y se la apaga.

Dice palabras inconexas. Que el guía dijo su nombre. Nubes blancas y ellos le desconectan el cerebro y para finalizar dice que no es real.

Aparece entonces Reed que da las gracias a la profeta y se la lleva.

Ellas continúan intentando encender las cerillas.

Cuando regresa, Reed les dice que sabe que una de ellas ha estado mintiendo y que una de ellas tiene un secreto que pronto sabrán.

Les pide que le digan qué han visto para anotarlo, aunque Barnes le dice que son prisioneras y no tienen opinión, aunque Paxton dice que describió su experiencia en el más allá. Y dijo que había un guía, que ella cree que es un ángel y tenía una sensación de disociación, de que algo no era real.

Él les dice que les puede mostrar a Dios si están dispuestas a morir, pues, como la profeta, pueden regresar.

Barnes dice que todo tiene sentido. Que estuvo pensando toda la noche cómo iba a hacer que matarlas fuera una idea de ellas, y que lo que les ha mostrado no es un milagro, sino un truco de magia.

Que cuando hablaron de comida rápida no quisieron hablar de Taco Bell porque la mató cuando tenía 4 años, pues hospitalizaron a 50 personas por un brote de E-coli y por eso en el colegio la llamaban Trance Bell, porque estuvo clínicamente muerta mientras la operaban de los riñones, y en ese momento vio exactamente lo que describió su profeta: una luz blanca y cegadora, nubes, pero no el cielo y una sensación de desear volver.

Y le dice que lo que les ha mostrado es una experiencia cercana a la muerte. Cuando el cerebro se queda sin oxígeno o se para el corazón, la mente crea cosas increíbles.

Que mantuvo a la mujer cerca de la muerte para preguntarle sobre alucinaciones sin sentido y confirmar su idea de lo que es la única religión verdadera.

Ella dice que hablan de ropa interior mágica, y al escuchar sus palabras Paxton se dirige hacia Reed con el abrecartas.

Sale sangre del cuello cortado, pero no del de Reed, sino del de Barnes, que cae sin sentido, y Paxton ve que Reed llevaba un cúter en la mano.

Paxton corre hacia lo alto de la escalera y pide socorro mientras escucha a Reed que le dice que volverá a levantarse.

Ella piensa en que debe cuestionarlo y rebatir para sobrevivir.

Lo ve sentado junto a Barnes sonriendo, aunque dice que algo salió mal y teme que no va a volver con ellos.

Le raja luego el brazo, donde vio antes una cicatriz y saca algo. Un implante, que dice es lo que le impide volver, porque es un programa y no es real y la delataron las velas.

Ella le contradice. Le dice que eso no es un microchip, sino un implante anticonceptivo, algo que su iglesia prohíbe.

Él le pregunta si cree en el milagro que les mostró y ella dice que al principio sí, pero que pasó algo que él no esperaba e improvisa y trata de convencerla de una teoría de la simulación que no se sostiene y no cree que la profeta estuviera alucinando. Cree que él cambió su cuerpo por el de otra mujer, aunque no sabe cómo lo hizo.

Cuando llamaron al timbre, las distrajo, y cuando volvieron, ella observó que la mujer no tenía la misma postura que antes, por lo que cree que era otra mujer vestida igual y que entró por una puerta oculta y se cambió por ella y leyó la profecía que él le preparó, aunque al final dijo: "No es real" y eso no estaba previsto, pues se saltó el guion.

Pero él le dice que en ese caso debía haber otra entrada y las paredes son sólidas.

Pero ella aparta la mesa, y, escarba bajo el barro y encuentra un portón que da a otras escaleras, y Reed le dice que según su teoría, abajo debe haber un cadáver y le pregunta cómo va a comprobarlo y le pide que no entre si no está preparada para descubrir la única religión verdadera.

Pero ella decide bajar, y, en efecto, ve el cadáver de la mujer fallecida.

Él cierra entonces el portón y ella se adentra hasta llegar a una puerta que da a otra sala y a una puerta más, y a una tercera, para llegar a otra, cerrada con el candado de sus bicicletas, y, como tiene la llave abre y da a una sala llena de jaulas con mujeres encerradas dentro.

Como hace frío coloca a una de ellas su abrigo.

Llega Reed que le pregunta si ya lo adivinó y ella le dice que cree que sí.

Le pregunta cuál es la única religión verdadera

Ella recuerda que cuando llegaron las dejó solas en su sala de estar y creyeron que estaba hablando con su mujer, pero en realidad estaba escondiendo sus bicis, pues observó que tenía el pelo mojado cuando regresó con las bebidas, pero devolvió la llave al bolsillo equivocado, aunque ahora sabe que no fue un error.

Dio el candado a una de sus profetas y pidió que cerrase la puerta de la bodega con él porque quería que ella supiese que la única razón por la está allí ahora, donde él quería que estuviese y está allí porque él le hizo elegir estar allí porque quiere que crea que la única religión verdadera es el control.

Él le dice que así es. Que la religión es solo un sistema de control.

Le dice que las mujeres que están allí no quieren su ayuda, que eligieron estar allí.

Pero ella lo acusa de haber matado a una, y él le dice que ella eligió comer una tarta envenenada por su profunda fe.

Que las mantiene frías y hambrientas por la misma razón que su iglesia va a Haití tras un huracán a repartir biblias. Porque es más fácil controlar a alguien que lo ha perdido todo, y reconoce que, en efecto, la mujer se salió del guion, y él, que le estaba cortando las uñas le corta un dedo.

Le dice luego que está allí porque las ideas de otros han influido en todas las decisiones que ha tomado desde que nació, y por eso él pudo predecir todas sus decisiones, pues dejó que dictaran todas las decisiones de su vida. A quién y dónde reza y por qué. E incluso las prendas que lleva bajo la ropa. Su ropa interior mágica.

Y al pronunciar estas palabras ella le clava el abrecartas en la garganta y sale corriendo hasta la biblioteca y con la mesa bloquea la puerta de subida.

Sale luego por la otra puerta, que da al mismo lugar, y Reed le clava el cúter en la tripa y le pide que rece por ambos, aunque ella dice que rezar no funciona.

Reed le habla del gran experimento del rezo, cuando dividieron en dos grupos a un conjunto de personas, a unos por los que se rezó y a otros por los que no y concluyeron que no funciona, pero que es bonito rezar por los demás aunque sabe que seguramente no sirva para nada. Que es bonito pensar en alguien que no sea uno mismo.

Él se arrastra hasta ella, que reza y da las gracias por las pruebas que puso en su vida

Al llegar hacia ella se dispone a clavarle nuevamente el cúter en el cuello, aunque no llega hacerlo al ser él golpeado por Barnes con el trozo de madera con clavos que antes arrancó del techo, antes de caer de nuevo, esta vez ya de forma definitiva.

Siguiendo la maqueta da con una ventana por la que consigue saltar.

Ya desde fuera ve que pese a la nieve una mariposa se posa en su dedo, aunque tras apartar un momento la vista observa, al mirar de nuevo que no está la mariposa ya.

Calificación: 3