Bienvenidos a mi página de resúmenes

La batalla de los sexos

Battle of the sexes (2017) * USA

Duración: 121 min.

Música: Nicholas Brittel

Fotografía: Linus Sandgren

Guion: Simon Beaufoy

Dirección: Jonathan Dayton y Valerie Faris

Intérpretes: Emma Stone (Billie Jean King), Steve Carell (Bobby Riggs), Andrea Riseborough (Marilyn Barnett), Sarah Silverman (Gladys Heldman), Bill Pullman (Jack Kramer), Alan Cumming (Ted Tinling), Elisabeth Shue (Priscilla Wheelan), Austin Stowell (Larry King), Natalie Morales (Rosie Casals), Jessica McNamee (Margaret Court).

Billie Jean King gana el US Open femenino de 1972.

Tras ganar varios trofeos más, recibe la llamada del presidente Nixon, que la felicita por su gran año.

Cuando la entrevistan en la prensa exige un salario más alto para las mujeres tenistas.

Pero mientras baila en una fiesta en su honor con Larry, su esposo aparece Gladys, Heldman, la propietaria de la revista World Tennis, que le muestra un escrito de Jack Kramer, por lo que, indignada, se retira con ella para ir a hablar con este pese a que está en una sala del club solo para hombres.

Una vez con él le piden explicaciones, pues no entienden que oferten 12.000 dólares al ganador del trofeo masculino y 1.500 a la ganadora femenina, explicándoles que desean que sea el torneo más prestigioso de América y por ello ofrecen el mejor premio para poder atraer a los mejores tenistas y por ello deben ajustar el presupuesto, teniendo en cuenta que la gente acude, atraída mayoritariamente por los hombres, preguntando ella si es 8 veces mayor la atracción de los hombres, recordándole que en la final femenina se vendieron el mismo número de entradas que en la masculina.

Les dice que los hombres deben mantener a sus familias, a lo que Billie Jean le responde que ella es la que mantiene a su familia, para luego decirle que es más emocionante ver jugar a los hombres porque son más rápidos, más fuertes y más competitivos, y cuando insisten en que venden el mismo número de entradas, le dicen que no van a cambiar de idea, ante lo que ella anuncia que en ese caso boicotearán el torneo y crearán el suyo propio, en las mismas fechas que el Torneo de Los Angeles.

Ellos con creen que vayan a hacerlo, pero Billie le dice a Gladys que lo harán, aunque aún no sabe cómo.

Bobby Riggs, antiguo jugador de tenis, habla por la noche con Priscilla, su mujer, que le pregunta cómo le fue en el trabajo, diciendo él que está en la empresa sin hacer nada pese a que el padre de ella le dijo que sería parte integrante de la empresa, pese a lo cual interrumpe la cena porque dice, debe ir a hacer algo a la empresa pese a lo que dijo antes.

Pero lo que hace es salir para jugar un partido de tenis donde se apuesta mucho dinero y en el que él juega con desventaja, pues lleva a varios perros con una correa en una mano, y además hay sillas en su campo, consiguiendo un Rolls Royce, preguntándole sus amigos contra los que jugó cómo podrá explicárselo a su mujer.

Él dice que va a Jugadores Anónimos y al psiquiatra, pese a lo cual no deja el juego, pidiéndole a su amigo que le mantenga guardado el Rolls.

Luego, mientras se cambian, leen en el periódico que Billie Jean es la mujer de los 100.000 dólares, pese a lo cual considera que debe ganar lo mismo que los hombres, algo que Bobby cree absurdo, pues él, que fue ganador también del US Open si se presentara tampoco recibiría casi nada, comentando uno de sus amigos que tendría su gracia y daría dinero por ver a Billie Jean contra Bobby Riggs.

Billie Jean reúne a las tenistas y les da las gracias por arriesgarse y arriesgar sus carreras, mientras se peinan en una peluquería para comparecer ante la prensa, y les dice además que tendrán que compartir habitación, pues carecen de presupuesto hasta que consigan patrocinadores.

La peluquera de Billie Jean, Marilyn, le dice que no sigue el tenis, pero que admira lo que están haciendo para que los hombres les presten atención por primera vez, quedando ella encantada con su nuevo corte de pelo, dándole antes de marcharse entradas para el torneo de San Diego que jugarán el mes siguiente.

Presentan tras ello ante la prensa la Asociación de Tenis Femenino para la que ponen un dólar, posando con él para la prensa la propia Billie Jean, Rosie Casals, Peaches Bartkowicz, Nancy Richey, Valerie Ziegenfuss, Judy Tegart Dalton, Kerry Melville Reid, Kristy Pigeon y Julie Heldman.

Al acto acude Jack Kramer, que le dice que están cometiendo un error, ofreciéndoles en nombre de la Federación Americana de Tenis seguir en esta, diciéndoles que de lo contrario se convertirán en rivales y no podrán jugar los Grand Slams, diciéndole ella que ya no serán tan grandes sin las mejores tenistas.

Pero Gladys les comunicará unos días después que ha conseguido un patrocinador. Philip Morris patrocinará el circuito de Virginia Slims durante 12 meses, incluyendo un premio de 7.000 dólares en cada torneo y contarán con el estilista Ted Timling para diseñar sus nuevos trajes personalizados, y por vez primera, en color.

Las tenistas dan entrevistas a las radios para contar su situación, haciendo ellas todo el trabajo, pues son las que consiguen las pistas, reparten promociones o venden entradas, y aunque son rivales, a la vez comparten cuartos.

Se les une también Margaret Court, una de las mejores jugadoras, aunque ahora debe compatibilizar el tenis con la maternidad.

Bobby juega con su hijo como si vivieran aventuras cuando de pronto llaman a la puerta para llevarle un Rolls Royce, descubriendo así ante su mujer, que, pese a todas sus promesas ha seguido jugando, por lo que le echa de casa.

Aprovechando la invitación que Billie Jean le entregó, Marilyn viaja a San Diego. Ahora ya sabe lo importante que es Billie Jean en el mundo del tenis, y salen juntas, yendo a una discoteca, donde se observan mientras Marilyn baila.

Llegada la noche, Billie Jean le pide que se quede a dormir en su habitación, pues tiene dos camas, dado que ya no necesitan compartir habitaciones, y es muy tarde.

Cuando en la habitación Marilyn se acerca a ella y le quita las gafas, Billie Jean le dice que está casada, a lo que Marilyn le responde que ella también tiene novio, aunque reconoce que también ha estado con mujeres, diciendo Billie Jean que ella solo ha estado con Larry, aunque cuando Marilyn le pide permiso para besarla, le deja hacerlo.

Marilyn le dice tras ello que pueden ir despacio, pero entonces es Billie Jean quien toma la iniciativa y la besa a ella.

Bobby duerme en su flamante Rolls, que tiene televisión, y donde ve la noticia de la victoria de Billie Jean King en el torneo Virginia Slims de San Diego, y acto seguido hace una llamada al hotel donde Marilyn y la tenista hacían el amor, para proponerle jugar un torneo entre los dos, vendiéndolo como un enfrentamiento entre un cerdo machistas y una mujer feminista, ya que él asegura que podría ganar a cualquier mujer, y que además conseguirían una gran repercusión y 35.000 dólares, aunque ella lo rechaza.

Al día siguiente le explica a Marilyn que no puede hacer público lo ocurrido, por su repercusión y por no dañar a su marido ni a sus padres, que no volverían a hablarle, aunque tras ello vuelve a meterse en la cama de Marilyn.

Bobby va a ver a su hijo mayor, Larry para pedirle que le deje dormir allí un par de noches, viendo cuando trata de regresar a su casa cómo Priscilla no le abre, solo le tira algo de ropa por la ventana.

Acude debido a ello a terapia de Jugadores Anónimos donde cuenta que su mujer le dejará si no deja el juego, aunque acto seguido asegura que la vida es un juego y si están allí no es porque sean jugadores, sino porque son malos jugadores que siempre pierden y lo que necesitan es algo que les dé ventaja, como un sistema o un consejo que les permita pasar de jugadores a ganadores, pues no necesitan dejar lo único que les hace felices, que es el juego.

Habla también con el psiquiatra y no entiende cómo no pueden llegar a un acuerdo y le dice que a lo mejor no es la mujer adecuada pues son un macho alfa y una mujer alfa y debe elegir otro tipo de mujer, rebelando que no hablan de Priscilla, sino de Billie Jean, y, aunque Bobby señala que es la número uno, el psiquiatra le dice que la próxima número uno será Margaret Court y debería hablar con ella porque es otro tipo de mujer, una mujer como las de antes.

Cuando a la mañana siguiente Billie Jean y Marilyn salen de su cuarto, Ted enseguida se da cuenta de lo que sucede.

Las demás tenistas le piden a Marilyn que vaya con ellas para que las atienda, diciendo ella que puede hacerlo, pues durante unos días no la echarán de menos.

También Margaret Court, que va con su marido y su hijo se da cuenta de que la peluquera es la amante de Billie Jean y dice que eso es lo que pasa en un torneo de mujeres que hay libertinaje, inmoralidad y pecado, aunque a ella no le importa, pues dice que su juego se verá afectado y eso le conviene.

En el coche, Billie Jean le dice a Marilyn que deben dejar de tontear y que no puede volver a ocurrir lo de la noche anterior, pues necesita concentrarse para jugar, prometiéndole Marilyn no distraerla y que serán solo amigas, aunque poco después, en el hotel de Los Angeles, en el ascensor se cogen de las manos y se vuelven a besar.

Al hotel llega también Bobby Riggs, que acude a la habitación de Margaret Court a la que le dice, necesita una cuidadora para su hijo para poder descansar y que no se resienta su juego, y podrá contratarla si gana 35.000 dólares, que es lo que le ofrece por jugar con ella, ya que es la número uno, aunque ella le recuerda que es Billie Jean, diciéndole Bobby que no, si la gana al día siguiente.

Entretanto, en el hall del hotel, Ted, el diseñador, y su ayudante, ven que llega Larry King y avisa a Billie Jean por teléfono.

En el ascensor, Larry coincide con Marilyn, que sube con un cubo de hielo, y cuando coinciden ante la puerta de la habitación de Billie Jean simula que el hielo era para la rodilla de su mujer, la cual recogió antes todo para borrar su rastro, aunque se le olvidó recoger su sujetador, que Larry encuentra en el baño.

Trata de disimular y lamenta no haberla llamado y avisado de que iba mientras le aplica el hielo para las rodillas, tras lo que le dice que cogerá otra habitación, pues tiene que hacer llamadas y ella debe descansar para la final.

Al día siguiente, Court se muestra implacable y gana a Billie Jean.

Tras el partido Larry le vuelve a poner hielo en las rodillas y le dice que no parecía ella, pues estuvo fatal, diciéndole él que se irá a casa y le dará espacio para que se aclare.

Abajo encuentra a Marilyn que le pide un cigarrillo, preguntándole él si sabe Billie Jean que fuma, asegurándole que no le gusta que lo haga.

Le explica tras ello que la gira se está pagando con dinero de patrocinadores, que se retirarían si se hicieran públicas algunas cosas, diciéndole Marilyn que solo quiere lo mejor para Billie Jean, asegurándole Larry que no es su rival, que ella es solo una etapa y él su marido, algo secundario ante el tenis, que es su verdadero amor, y si se interpone entre el tenis y ella está perdida.

En el vestuario, Margaret le cuenta a Billie Jean que conoció a Bobby Riggs, diciéndole Billie Jean que espera que lo rechazara, y cuando Margaret dice que es solo un partido de exhibición con la número uno, Billie Jean le dice que es solo un circo con el que Bobby pretende demostrar que las mujeres son estúpidas, diciéndole Margaret que entiende que no quiera hacerlo, pero que ella no tiene nada que ocultar.

Ya con Ted, le dice que hará que se rían del tenis femenino si pierde.

Por la noche le pregunta a Marilyn cómo consigue ser tan libre y hacer siempre lo que quiere, contándole esta que en su casa eran 8 hermanos y nadie se fijaba en ella. Que vive una vida reservada y a nadie le importa lo que hace, al contrario que a Billie Jean, que cree que les importa a todos lo que hace y siempre teme decepcionarlos.

Le cuenta que cuando tenía 12 años, su madre le hizo un pantalón corto porque no tenían dinero para un vestido, iban a hacer la foto del equipo y el fotógrafo le dijo que no podía salir en la foto porque no tenía vestido, y entonces pensó que iba a ser la mejor para poder cambiar las cosas.

Bobby empieza a entrenar con su hijo Larry.

Se celebra el partido entre Margaret Court y Bobby Riggs, comentando Jack Kramer en televisión que a las mujeres les cuesta aguantar la presión.

Las demás tenistas deben verlas en pantallas del aeropuerto, observando cómo Margaret parece jugar con miedo, mientras Bobby hace lo que desea y consigue desmoralizarla riéndose de ella.

Riggs gana el primer set y se muestra imparable con Margaret, haciendo que Jack repita que no es que las mujeres no puedan jugar al tenis, sino que no pueden soportar la presión y espera que eso acabe con las exigencias de ganar el mismo dinero.

Riggs consigue una victoria fácil y dice que él es ahora el número uno del tenis femenino, demostrando que el hombre es el ser superior y triplica la apuesta proponiendo dar 100.000 dólares a la mujer que le derrote.

Billie Jean se siente agraviada y no entiende que no pueda derrotar la número uno a un hombre de 55 años y dice que la han puesto contra las cuerdas y no tiene elección, y tras desfogarse sola en la pista, llama a Larry, que le dice se estaba preguntando cuándo lo llamaría, y al que le pide que acepte en su nombre el desafío, pero con la condición de que ella pueda tomar las decisiones sobre lugar y fecha y derechos de emisión, diciéndole Larry que va a ser genial y un avance para el tenis femenino, seguro de que ganará, pidiéndole que se concentre y que de lo demás ya lo hablarán.

Cuando regresa a la habitación ve que Marilyn se marchó más.

Por su parte. Riggs regresa a su casa y le dice a su mujer que vuelve a estar en la cima, aunque Priscilla le recuerda que tiene el valor de declararse machista cuando lleva manteniéndolo años su mujer, algo que no le importa, pues está orgulloso porque saldrá en Time, lo que no logró después de ganar tres veces Wimbledon, teniendo una oferta para jugar por un millón con Chris Evert, pese a lo cual reconoce estar asustado y le dice que la necesita y asegura que ha cambiado, pidiéndole que le pregunte si lo desea al psiquiatra, diciéndole ella que ya lo hizo y le dio 30 dólares que le debía por su última partida de Black-Jack.

Priscilla le dice que le quiere y que la hace reír y le gusta cómo la hace sentir, pero necesita un marido y a alguien estable en quien confiar y él no es así.

Al marcharse llama a su corredor y le pide que apueste 15.000 Euros por él.

Se anuncia la nueva batalla de los sexos, señalando Billie Jean que no pelea por el dinero, sino para poner el tenis femenino y el feminismo en el lugar que merecen, haciendo la presentación del partido ante la prensa como si de un pulso se tratara.

Él se presenta como un defensor de la libertad de los hombres para poder seguir viviendo como hasta entonces e ir a tomarse sus copas o al beisbol.

Ella le pide que siga hablando, pues cuantas más tonterías diga, pero será cuando pierda, asegurando Bobby que va a hacer del machismo un show.

Riggs sigue con sus estrambóticos partidos de exhibición, jugando un día de lluvia con aletas en los pies y un paraguas en una mano o con una raqueta gigantesca, todo a fin de llamar la atención, como jugar sentado o vestido de pastora y con ovejas en la pista, aprovechando Billie Jean el tiempo por su parte para entrenarse duramente.

Él sigue diciendo que desea que las mujeres estén en la pista, pero recogiendo las pelotas, y posa desnudo, cubierto solo con su raqueta, todo menos entrenar pese a que su hijo trata de que lo haga. Prefiere tomar las pastillas que le da Rheo Blair, y que le habla de supernutrición, estando compuestas de aminoácidos, vitaminas, proteínas y quitagrasas.

Las chicas también hablan sobre el partido. Algunas dicen que Billie se crece ante la presión, pero otras que no está jugando bien y algunas creen que ganará Riggs.

De hecho, en Forest Hill, Billie Jean debe retirarse en tercera ronda con aspecto cansado y desanimado, y cuando Gladys le pregunta si lo hace para tener más tiempo para entrenar, le dice que está enferma y con fiebre.

Larry se ofrece a llamar a Marilyn si lo desea, aunque ella le pide que no lo haga.

En la tele comentan que mientras Bobby Riggs está omnipresente, a Billie Jean no se la ha vuelto a ver después de su abandono en Forest Hill.

La noche anterior al partido, se reúnen ambos contrincantes, pero cuando Billie Jean ve que Bobby ha elegido a Jack Kramer como su comentarista, asegura que en ese caso no jugará, y cuando le dicen que ellos no se han quejado de que eligiera como comentarista a Rosie Casals, Billie Jean les responde que ella no trata de socavar el tenis femenino, a lo que Jack le dice que exagera su importancia, recordándole ella que las expulsó de la Federación Americana de Tenis.

Jack habla con ella a solas para tratar de aparcar sus diferencias, diciéndole ella que lo de Bobby es solo una payasada, pero lo suyo es diferente, pues cree que es un caballero, pero no admite que puedan pedir un poquito más y no respeta a las mujeres.

Jack le pregunta qué imagen cree que dará retirándose en el último minuto solo por el comentarista, y además cree que no lo dejará, pues significa mucho para las mujeres, a lo que ella le responde que ya sabe lo que ocurrió la última vez que se creyó que actuaban de farol.

Él le dice que la diferencia entre un jugador y uno grande es que el grande no se deja llevar por sus emociones, pues eso perjudica su juego, pero acepta retirarse.

Luego, ante la prensa, ella dice que nunca dijo que las mujeres sean mejores, pero que pide respeto para ellas.

Larry, el hijo de Bobby decide quedarse en el hotel y no ir al estadio.

Se prepara también para el partido Billie Jean, que recibe llamadas y apoyos de otras compañeras, aunque Ted no está contento y asegura que hay algo que desentona en la indumentaria, preguntándose si son sus zapatos de gamuza azul, que ella decide llevar como Elvis, apareciendo entonces Marilyn, que dice que quizá lo que desentona es su pelo.

Se despide de sus padres y de sus estilistas para quedarse con Marilyn, que la retoca.

Todo el mundo se prepara para ver la batalla de los sexos del tenis retransmitida desde el Astrodome de Huston donde hay reunidas más de 30.000 personas.

Mientras le corta el pelo, Billie Jean le dice a Marilyn que la ha echado de menos y le pide luego que se quede a verla jugar.

El partido es un espectáculo montado a lo grande, al que tanto Billy Jean como Bobby salen en andas, ella llevada por hombres y Bobby por mujeres.

Bobby le regala una piruleta gigante de la marca que le patrocina, y Billie Jean por su parte le regala a Bobby un lechón.

El juego se decanta enseguida a favor de Billie Jean, pese a lo cual Riggs se niega a quitarse la chaqueta, pues le pagan 20.000 dólares por llevarla, aunque varios juegos después debe hacerlo tras tomar conciencia de que tiene una contrincante a su altura, y, aunque en alguna ocasión consigue romperle el saque y ponerse por delante, Billie Jean se lleva el primer set, pudiendo todos observar que ya no hay tanto humor en Bobby, que empieza a dejar de ser el favorito, perdiendo también el segundo set.

Durante el tercero, consigue 5 minutos por lesión, comentando Rosie que sabía que Bobby buscaría algo para tomar ventaja, tomándose sus pastillas.

Reanudado el juego, Bobby contraataca y logra romper el saque, aunque es solo un espejismo, pues comienza a mostrarse cansado haciéndole ella correr por toda la pista.

Llegan así a la bola de partido que Billie Jean saca adelante sin problemas.

Tras conseguirlo Billie Jean corre a abrazar a sus padres, a sus compañeras y a su marido, mientras la siguen todas las cámaras que se desentienden de Riggs. Ella mira también a Marilyn, y su mirada orgullosa, tras lo que posa con el trofeo.

Ante tanto halago ella pide un momento, llorando unos minutos en su vestuario.

Solo en el suyo, Riggs está triste por su fracaso, aunque acude entonces Priscilla.

A Billie Jean va a buscarla Ted, que le dice que los tiempos cambian. Que, de hecho, ella los ha cambiado y que algún día serán libres de ser quienes son y de amar a quien de verdad amen.

Y los tiempos cambiaron en efecto para ella, que, después de muchos años se divorció de Larry y ella empezó una relación con su nueva pareja Ilana Kloss.

Larry volvió a casarse y Billie Jean e Ilana, fueron madrinas de sus hijos.

Bobby y Priscilla renovaron sus votos y siguieron juntos toda su vida, aunque él nunca dejó el juego.

Billie Jean fue la primera mujer en recibir la medalla de la libertad de manos de presidente.

Calificación: 3