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Laberinto de pasiones
Laberinto de pasiones

España (1982)*

Duración: 98 min.

Música: Bernardo Bonezzi

Fotografía: Ángel Luis Fernández

Guión y Dirección: Pedro Almodóvar

Intérpretes: Cecilia Roth (Sexilia), Imanol Arias (Riza Niro), Helga Liné (Toraya), Marta Fernández Muro (Queti), Fernando Vivanco (Doctor de la Peña), Antonio Banderas (Sadec), Ofelia Angélica (Susana), Ángel Alcázar (Eusebio), Concha Gregori (Angustias), Cristina Sánchez Pascual (Novia de Eusebio), Fabio McNamara (Fabio), Luis ciges (Tintorero), Agustín Almodóvar (Hassan).

Sexilia y Riza pasean por el Rastro madrileño, ambos fijándose en culos o entrepiernas de hombres.

Él se sienta en una terraza y lee en el periódico varias noticias, una que habla del logro del Doctor de la Peña de clonar unos periquitos, y junto a esta, otra noticia que informa que del exilio del emperador de Tirán a Contadora tras abandonar Estados Unidos.

En una mesa cercana a la suya dos personas esnifan esmalte a falta de dinero para otra droga, fijándose uno de ellos en Riza, al que le envía una nota en la que le dice que le gustaría hacerlo "Pheliz Taylor", yéndose juntos ambos al piso de su conquista.

Sexilia, por su parta invita a varios hombres a una fiesta en su piso. Una fiesta en la que ella será la única mujer, y todos los demás hombres.

Al día siguiente Sexilia visita a una terapeuta, que trata su problema de no poder soportar la luz del día, contándole su fiesta del día anterior en la que se acostó con diez hombres, reconociendo que es ninfómana desde niña.

Susana, la terapeuta le dice que quiere acostarse con su padre, y aprovecha que está con Sexilia para ir a verlo con la excusa de hablar sobre ella, para lo que le propone cenar juntos, excusándose él.

El profesor, que está tratando a Toraya consigue que esta sea fértil, lo que la hace muy feliz, aunque duda en comunicárselo al emperador.

Cuando le habla de este, el doctor le dice que él lo conoció un año en la playa, pues este, conocedor de sus trabajos sobre fertilidad deseaba tener tantos hijos, que la mitad de su población fuera de su sangre.

Entretanto, en la sala de espera, dos nuevas clientas hablan entre ellas, asegurando una de las mujeres que el doctor le ayudó a tener a su hija, pese a que era muy difícil que pudiera tenerla, aunque ahora asegura se arrepiente de haberla tenido, pues asegura que la niña es un monstruo y está harta de ella.

Le cuenta que además la tuvo porque su pareja quería un hijo, pero una vez que nació la abandonó dejándola sola con el monstruo.

Sexilia lleva su ropa a una tintorería donde la atiende Queti, que regenta la tintorería junto a su padre, que toma unas gotas para hombres impotentes o inapetentes, debiendo luego su hija echarle un inhibidor del apetito sexual en el té.

Ya luego en casa su padre le pide que le eche crema en la espalda y le pregunta a Queti por qué está tan joven si tiene solo dos años menos que él, pidiéndole que no lo llame papá, tras lo que la lleva a la cama donde la ata para acostarse con ella.

Toraya lee en una revista que el hijo del emperador de Tirán vive exiliado en Madrid y decide hacer una llamada desde una cabina para pedir a un colaborador que le envíe un poco de semen del emperador y que le informen de dónde podría encontrar a Riza Niro, sin ver que este está justo detrás de ella ligando con un hombre.

Va con este, que dice ser estudiante y se acuestan, preguntándole tras ello a su amante si es tiraní, lo que este le confirma. Él le dice que él es inglés aunque su padre es de Marruecos y por eso parece árabe, decidiendo marcharse al escuchar que llegaron los compañeros de piso de Sadec, también tiraníes, tratando de evitar que lo vean, comentándole ellos a Sadec que no debe llevar allí a nadie, pues pudo ver sus armas y enterarse de que están tramando raptar precisamente a Riza.

Un director de fotonovelas dirige a Fabio en una en la que este debe simular que disfruta con una broca que le clavan una y otra vez.

Riza, amigo de Fabio lo observa mientras graban, yéndose luego con él cuando acaban la grabación, pidiéndole que le cambie el pelo para poder ir sin peluca.

Queti acude a ver un concierto en el que actuarán Sexilia y su grupo as "Ex" por un lado y el grupo "Ellos" por otro, actuando previamente Fabio y Pedro como teloneros.

Cuando llega el grupo el vocalista se cae al pisar la cáscara de un plátano que tiró Sexilia y deben llevárselo a urgencias, por lo que se quedan sin vocalista.

Mientras hablan del asunto, sale Riza del baño y se fija en una chaqueta roja que le llama la atención, fijándose en él Santi, uno de los del grupo que le pregunta si conoce la canción "Gran ganga", que él dice ha escuchado muchas veces en casa de Fabio, por lo que le proponen que sea su vocalista.

Sexilia los observa mientras la luz de un foco le trae el recuerdo de su niñez bajo el sol en una playa.

La actuación de Riza, que se hace llamar Johnny es un éxito, tanto que una casa de discos les propone grabar un disco tanto a ellos como a las Ex.

Tras la actuación Sexilia se acuesta con dos hombres, aunque enseguida decide dejarlo asegurando no tener cuerpo para ello, lo mismo que le pasa esa noche a Riza, que no puede concentrarse con Santi.

Obsesionada desde el día anterior, Sexilia va al piso de Santi para ver a "Johnny", que al verla le dice que le pasó lo mismo que a ella, que no pudo dormir pensando en ella, por lo que contentos de estar juntos, se acuestan juntos a dormir.

Cuando se despiertan, él le cuenta que es Riza Niro, que vive en Panamá, en la isla de Contadora y que está de incógnito en Madrid, afirmando ella que irá con él adonde sea.

De regreso a su casa en un taxi ve de pronto por la calle a una mujer vestida con su ropa, Queti, aunque en vez de enfadarse la invita a subirse con ella al taxi, contándole Queti que se puso esa ropa porque es muy fan suya y ha ido a todos sus conciertos y conoce sus canciones que le ayudan a olvidarse de su vida, pues tiene muchos problemas y está muy traumatizada desde que su madre los dejó, pues desde ese momento su padre la confunde con ella y la fuerza uno de cada dos día, y aunque se ha acostumbrado lo lleva muy mal.

Sexilia se ofrece para hablar con un amigo químico para que le pueda dar un antídoto para su afrodisiaco y evitar que siga violándola.

La lleva a su casa, donde su padre se despide de ella contándole que se va a ir unos días a Oslo.

Queti se queda admirada de su habitación y los colores de sus paredes, viendo cómo Sexilia llama, tal como le prometió a su amigo químico, que le dice que la mezcla del afrodisiaco que se toma su padre con el antídoto es lo que pone paranoico a su padre, por lo que debe dejar de dárselo.

Cuando llegan las compañeras de "Ex", Angustias le cuenta que olvidó sus traumas gracias a la música, aunque tiene una serie de problemas físicos, como labios resecos, muslos gordos y aerofagia, dictándole Queti remedios para todos esos problemas, pues parece una enciclopedia andante tras haber leído muchas revistas.

Mientras Riza y "Ellos" ensayan llega Eusebio, el anterior cantante con una muleta y que reivindica su sitio, pues, asegura, canta con la voz, no con la pierna, poniéndose muy violento, aunque le dicen que los de la casa de discos prefieren a Johnny.

Cuando salen él y su novia se topan con Sadec, que los olisquea, pues asegura que huelen como un amigo al que busca, aunque no le dicen dónde está Riza.

Cuando regresa a su casa Sadec les dice a sus compañeros que no podrán contar con su olfato pues está enamorado y tan impregnado del olor de otra persona que no puede oler otra cosa.

Pero al ir a su habitación ve la revista en que salía el reportaje sobre Riza al que le dibuja pelo y gafas dándose cuenta de que es el hombre con el que se acostó lo que confirma oliendo una camiseta que les enviaron de Contadora.

Queti, acepta la oferta de Sexilia y se marcha con ella abandonando a su padre. Le cuenta también que con Riza quiere ser distinta y de hecho con él aún no se acostó, recordando que él tampoco intentó meterle mano.

Sexilia la lleva a la Clínica Nuestra Señora de la Belleza, dedicada a la cirugía, pues desea cambiar su aspecto.

Ángel, va por las casas tratando de vender medallas en su tiempo libre, acudiendo sin saberlo a casa de Angustias, que lo ve tratando de venderle una a su madre y mientras tanto ella practica todos los consejos de Queti, saliendo tras ello a ver a ángel que se da cuenta de que ya no tiene sus labios secos, con los muslos más delgados, indicando que tampoco traga ya aire y no se tira ya pedos.

Riza y Sexilia se unen y tratan el asunto, diciendo que hablan mucho del amor, pero no de sexo, y aunque él quiere sincerarse y contarle todo, ella no quiere saber nada y desea pensar solo en el futuro, en el que él le cuenta solo puede ofrecerle un mundo de lujos.

Vestida como un hombre la emperatriz sale por la noche y se pasea entre chaperos,

Una mujer y un hombre discuten en el taxi, diciendo él que allí la conoció y allí la vuelve a dejar, en la puerta de la tintorería, pues ya no quiere nada con ella.

La mujer, Remedios, la madre de Queti regresa a la tintorería diciéndole a su marido que no podía vivir sin él, contándole este que Queti se ha fugado.

Susana, la psicóloga, se hace la encontradiza con el Doctor de la Peña y va a tomar un café con él con la excusa de hablar sobre su hija, aunque finalmente le expresa su deseo de acostarse con él, algo que él no contempla, pues asegura que a él nunca le ha interesado el sexo ni siquiera de joven, pues le parece algo sucio la unión de dos cuerpos y por eso ha trabajado en la inseminación artificial.

Susana le dice que eso le pasa porque no ha jodido como Dios manda y le pregunta si tiene alguna especialidad en la cama pues a ella le gusta todo y que si no le interesa experimentar pueden trabajar desde la teoría, a lo que se niega también.

Cuando Toraya regresa al hotel coincide con Riza, aunque no lo reconoce.

En recepción le entregan un telegrama en que la avisan de que comparten hotel, y que no pudieron obtener semen del emperador, que está furioso por saberla fértil.

Poco después coinciden en el ascensor Toraya y Riza, que se da cuenta de que es este al ver la llave de su habitación, por lo que se dirige a él asegurándole que si no la conocía la va a conocer muy pronto.

Cuando tras acostarse Toraya se viste y Riza se baña, aparece Sexi que la encuentra allí y le pregunta qué hace allí, oyéndolas discutir Riza desde el baño, enfadándose Sexilia mucho de que se acostara con Toraya, y más cuando esta le asegura que ha sido la primera mujer con la que Riza se ha acostado.

Deslumbrada por el reflejo del espejo de Toraya en su cara y dolida, afirma que no volverá a enamorarse tras lo que se va corriendo de la habitación, continuando su carrera por la calle hasta la casa de su psicóloga.

Recuerda ante esta su adolescencia, aquel momento en que estaba en la playa con su padre. Había mucho sol y en la playa jugaba con Riza que la había enterrado en la arena, apareciendo entonces Toraya que se lleva a Riza.

Aunque Riza parece querer quitársela de encima Sexilia cree que la prefirió a ella y trata de conseguir que su padre la escuche, aunque este dice que tiene una reunión y no la escucha, por lo que se acerca a un grupo de niños que le preguntan si juegan a matrimonio, jugando ella a ser la mujer de todos ellos, volviéndose desde ese momento ninfómana.

Por su parte Riza, tras deshacerse de Toraya va a buscar a Sexilia, aunque al verla rodeada de chicos y observar cómo deja que le quiten el bañador se va desilusionado con uno de los chicos que lo prefiere a él a Sexilia, haciéndose desde ese momento homosexual.

Tras recordar aquello queda con Queti, operada y que tiene su misma cara, como si fueran gemelas y a la que le dice que no puede dejar que Toraya se salga de nuevo con la suya, pues se aman y no puede dejar que todo se estropee por un polvo más, por lo que le pide que ocupe su lugar, intercambiándose la ropa, encargándole que haga por ella una sesión de fotos para el disco.

Queti va tras ello a casa de Sexilia y se pone un vestido sexi para la sesión de fotografías, pidiéndole la asistenta que vaya a ver a su padre, al que encuentra muy tristón, encontrándolo en efecto deprimido, pues señala que no hay alegría en nada de lo que hace y que además su obra imperfecta, pues la niña probeta es un monstruo y los periquitos no cantan.

Queti, que tiene soluciones para todos les da un complejo vitamínico a los periquitos consiguiendo que estos canten, y dándole también un poco de él a su padre, citándolo para cenar juntos esa noche, asegurando que hará ella la cena, algo que sorprende a su padre que no sabía que cocinara.

Riza por su parte va a ver al grupo musical y les dice que tiene que dejarlos y no puede ir a grabar con ellos porque sería muy peligroso que se quedara allí, aunque antes de irse les da un montón de dinero para compensarles.

Tras la charla con "su padre", Queti corre a reunirse con sus compañeras del grupo para la sesión de fotografías, preparándose para ella en una tienda de lámparas a la que entran casualmente Eusebio y su novia.

Mientras esta busca una lámpara él se pone a leer el periódico donde ve una noticia que habla de la desaparición de Riza ofreciendo una recompensa a quien informe sobre su paradero, dándose cuenta al ver la foto del príncipe de que se trata de Johnny, por lo que decide llamar por teléfono sin que Queti pueda impedírselo.

Pero para evitar que lo atrapen llama a Sexi para advertirle que los soldados islámicos van a buscarlo.

Sexi corre a advertirle de que le buscan por lo que decide marcharse, aunque antes les propone a los miembros del grupo que vayan con él a Contadora, olvidando el disco y la promoción, pidiéndole a Sexi que lo acompañe también, tras lo que se abrazan antes de salir corriendo.

Poco después de marcharse llegan al local los islamistas que interrogan a la telefonista, que se había tomado un laxante y que muy apurada y para quitárselos de encima les dice que los cantantes se fueron al aeropuerto.

Llegan después las "Ex", Eusebio y su novia que también interrogan a la recepcionista, ya muy apurada, y que cuando la retienen también Toraya y su acompañante no puede resistirlo más y acaba cagándose.

Camino al aeropuerto Riza le explica a Sexi que lo suyo con Toraya fue un entrenamiento para ver si funcionaba con una mujer, pues sabía que ella tenía mucha experiencia y temía defraudarla.

Sexi le explica que Toraya es la culpable de sus problemas, pues fue la responsable de sus traumas 15 años antes, cuando veraneaban en la Costa del Sol.

Cuando llegan al aeropuerto deben correr, pues el vuelo hacia Contadora saldrá en 5 minutos.

Llegan Sadec y los islamistas, oliendo el primero la presencia de Riza y le preguntan a la azafata a la que antes preguntó Riza por el vuelo a Contadora, diciéndole ella que va a salir ya, tratando ellos de lograr que lo detengan diciendo que hay una bomba en el avión y además varios contagiosos, aunque la azafata les dice que quienes van en avión ya saben a lo que se exponen y no hace nada por detenerlo.

Llegan también las chicas del grupo se hacen fotos con Toraya.

Al ver a esta, los islamistas, que ya no pueden hacerse con Riza deciden que esta sea su objetivo, por lo que se dirigen a ella diciéndole que tienen un mensaje de Riza para ella, consiguiendo así llevarla hasta su coche y raptarla.

Entretanto Queti ha regresado junto a "su padre" con el que se acuesta, afirmando este que tenía razón y que no podía hablar de sexo sin haberlo conocido, sintiéndose muy feliz con ella.

Entretanto Riza y Sexi, ya en el avión hacen el amor en el avión por primera vez.

Calificación: 2