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La busca

España (1966) *

Duración: 92 min.

Música: Luis de Pablo

Fotografía: Manuel Rojas

Guión: Flora Prieto, Angelino Fons, Nino Quevedo, Juan Cesarabea (N.: Pío Baroja)

Dirección: Angelino Fons

Intérpretes: Jacques Perrin (Manuel), Emma Penella (Rosa), Sara Lezana (Justa), Hugo Blanco (El Bizco), Lola Gaos (Petra), José María Prada (Hornero), Coral Pellicer (Milagros), Cándida Losada (Leandra), Luís Marín (Leandro), Fernando Sánchez Polack (Tomás), María Bassó, María Elena Flores, Julia Peña, Antonio Iranzo, Venancio Muro, Valentín Tornos, Antonio Burgos, Daniel Martín.

Principios del Siglo XX. España padece una grave crisis económica. La capital está llena de gente que busca trabajo. Y en ese contexto llega desde Almazán, Manuel, al que su tío, con el que vivía, le envía con su madre, Petra, sirvienta en una pensión de mala muerte, donde le dejan trabajar a cambio de comida y alojamiento.

Allí conoce a Justa, la repartidora de un taller de modistas, con la que se va a pasar una tarde dejando la pensión abandonada, debiendo abandonarla tras el incidente para irse a vivir con su tío Ignacio, un pobre zapatero.

Enseguida hará amistad con su primo Vidal, que sale con Rosa, la camarera de un chiringuito de los suburbios, y que es muy amigo del Bizco, un tipo siempre dispuesto para la pelea o para conquistar a cualquiera de las novias de sus amigos.

Leandro, su otro primo vive amargado por culpa de su novia Milagros, con la que se pasa la vida peleando por culpa de los celos que ella fomenta, hasta que un día, durante la verbena del barrio, y tras verla bailar con otro él le clava una navaja, para, más tarde clavársela él mismo al verse acorralado por sus perseguidores.

Esta muerte supondrá un cambio en su vida, pues no desea seguir la senda delictiva elegida por Vidal, que harto de su casa decide marcharse con Rosa y el Bizco.

Manuel intenta conseguir un trabajo mejor para poder casarse con Justa, y por ello pide ayuda a un hombre adinerado al que un día auxilió cuando salía borracho de un bar. El hombre le da una recomendación para uno de sus amigos, pero este le enviará a otro, hasta acabar finalmente en una panadería, donde trabaja todo el día duramente a cambio de un salario miserable.

Le avisan entonces de la muerte de su madre, que tenía ahorradas después de toda una vida de trabajo tan solo 7 pesetas, casi lo mismo que él consigue vendiendo las sábanas que le dan por acudir a la iglesia unas mujeres de la alta sociedad.

La muerte de su madre, así como el ver a Casta con otro hombre le hacen beber hasta emborracharse y acabar durmiendo en un descampado.

Ya no desea trabajar en la panadería como un esclavo y opta por ser un pobre más en la capital acudiendo a las puertas de un cuartel donde les dan una ración gratis.

Decide entonces buscar de nuevo a Vidal, que se dedica a realizar robos con el Bizco mientras prostituye a Rosa, de la que Manuel se siente inevitablemente atraído.

Vuelve entonces a ver a Casta que le confiesa que está enamorada de él, pero que tiene que casarse con su nuevo novio.

Finalmente decide actuar con Vidal y el Bizco tratando de mejorar su fortuna, aunque su primer golpe no es tan bueno como esperaba y le hace sentirse mal, y no participará en el siguiente, aprovechando que se queda solo con Rosa para acostarse con ella.

El Bizco, que piensa que es un cobarde y con el que tuvo una pelea cuando se conocieron por proponerle que compartiera a su novia con todos, le provoca y le ataca con una navaja. La pelea, presenciada por todo el hampa del suburbio donde viven acaba con la muerte del Bizco y la llegada de la guardia civil, de la que Manuel ya no tiene fuerzas para huir.

Calificación: 3