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La calumnia
La calumnia

The children's hour (1961) * USA

          También conocida como:
                    - "La mentira infame" (Hispanoamérica)

Duración: 107 min.

Música: Alex North

Fotografía: Franz Planner

Guión: John Michael Hayes (Adaptación de Lillian Hellman de su propia obra).

Dirección: William Wyler

Intérpretes: Shirley MacLaine (Martha Dobie), Audrey Hepburn (Karen Wright), James Garner (Joe Cardin), Miriam Hopkins (Lily Mortar), Karen Balkin (Mary Tilford), Fay Bainter (Amelia Tilford), Veronica Cartwright (Rosalie Wells), Sally Brophy (Madre de Rosalie), Mimi Gibson (Evelyn), William Mims (Señor Burton), Hope Summers (Agatha).

Unas niñas uniformadas avanzan en fila en bicicleta.

Un grupo de padres acude a las actuaciones que dan esas mismas alumnas, tras lo cual disfrutan de un refrigerio en el jardín de dicho colegio, la escuela Dobie - Wright.

Tras la fiesta, cansadas, pero satisfechas, las propietarias del colegio, Martha Dobie y Karen Wright comentan que para el siguiente curso podrán admitir a varias alumnas más, un sueño hecho realidad.

Deben tras ello fregar todo lo de la fiesta sin que Lily Mortar, la tía de Martha les sea de gran ayuda, quejándose de tener una jaqueca para retirarse sin ayudarlas.

Martha está muy contenta y le dice a Karen que ese mes, tras pagar las facturas, les sobraron aun 90 dólares, diciendo por vez primera adiós a los números rojos.

Ambas están muy contentas y deciden salir a dar un paseo tras acostar a las niñas.

Pero mientras Karen vigila a las niñas y hace que se acuesten llega Joe Cardin, su novio, que le cuenta a Martha que ha ayudado a dar a luz a su bebé número 100, y contándole que cambió su guardia.

Mary Tilford, una de las alumnas lee un libro a escondidas junto a sus asombradas compañeras, aunque cuando aparece Karen se queja de tener dolor por todo el cuerpo, afirmando que desea irse con su abuela.

Cuando Karen baja decide salir con Joseph a pasear, declinando Martha acompañarlos, saliendo Karen y Joseph en el coche de él, aunque no le parecen buenos ninguno de los planes que le propone ella, asegurando estar harto de hacer planes de futuro, que ella siempre pospone con la excusa de esperar hasta poner en marcha el colegio, proponiéndole ella entonces tener un hijo en el plazo de un año desde ese momento.

Martha los ve desde su ventana despedirse con un beso cuando regresan, al igual que Mary que seguía leyendo su libro con una linterna bajo las sábanas.

Una vez dentro le cuenta a Martha que ella y Joe han decidido casarse cuando termine el curso, ante lo que Martha se lamenta diciendo que todo cambiará cuando lo hagan, tratando Karen de tranquilizarla diciéndole que no tiene la intención de dejar el colegio pese al deseo de Joe.

Pero Martha se enfada pese a todo y le dice que no la comprende, pues después de haber pasado numerosas dificultades para crear el colegio, y cuando está a punto de salir todo bien, lo va a mandar todo al infierno, llegando incluso a tirar la plancha, si bien poco después se disculpa por haber sido tan egoísta.

Se disculpa nuevamente diciéndole que ella sabe que quiere lo mejor para ella, y Karen, haciéndole ver que no le guarda rencor y que la ha perdonado le da un beso, siendo Mary testigo de ello.

Al día siguiente Mary llega tarde a las clases de declamación de la señorita Mortar, aunque para disculparse le entrega un ramo de flores que encontró en la basura.

Pero cuando Karen las ve le pregunta de dónde sacó las flores, diciendo la niña que las recogió cerca del lago, y, aunque Karen le dice que había un ramo igual en el cubo de la basura, y le pregunta por qué les miente, insistiéndole en que le diga qué le pasa para tratar de ayudarla y comprenderla, la niña insiste en que fue a buscar las flores cerca del lago, decidiendo Karen castigarla ante su contumacia a pasar los recreos sola, no pudiendo además ir a las regatas el sábado, quejándose la muchacha entonces de tener dolores de corazón y de no poder respirar, tirándose al suelo desmayada, por lo que Karen decide llamar a Joe.

Entretanto Martha le dice a su tía que puede marcharse de nuevo a Nueva York, pues sabe que ella siempre soñó con volver a Broadway, pues está siempre quejándose de todo, y en especial de Joseph, ante lo que Lily le dice que lo que le ocurre es que está celosa, recordando que incluso desde que era niña le sentaba mal que sus amigas hablaran con otra persona, algo totalmente antinatural y cada vez que aparece Joe le parece un mal día.

De pronto escuchan un ruido, descubriendo a dos alumnas escuchando tras la puerta.

Martha, enfadada le dice a su tía que se vaya al día siguiente mismo.

Sale entonces Joseph que les dice que todo lo de Mary es teatro, diciéndole Martha que alguien tendrá que hablar con su abuela, no deseando hacerlo Joe pese a que la señora Tilford es su tía y Mary es prima suya.

Martha y Joe se quedan solos, preguntándole él a Martha si Karen le dijo que habían fijado ya la fecha de su boda, mostrándose molesto por su actitud con él, señalándole que desea su aprobación y que sabe que Karen seguirá colaborando, pese a lo cual Martha reacciona mal.

Ya con Karen acuerdan separar a Mary de sus compañeras, pues es una mala influencia, poniéndose Mary al enterarse de los cambios a llorar histéricamente, ante lo que Joseph le propina un cachete.

Rosalie le cuenta a Mary que Karen y Joseph se van a casar, pero que Martha no quiere que lo hagan, y que la señora Mortar le dijo a esta que siempre tuvo celos desde niña, y que nunca le gustó que nadie se acercara a Karen lo que es antinatural.

Mary le exige entonces a Rosalie que le entregue dos dólares, descubriendo mientras trata de forzarla a ello que esconde una pulsera que Helen, otra compañera había perdido, y con ese secreto en su poder obliga a su compañera a darle los dos dólares con los que Mary coge un taxi que la lleva hasta casa de su abuela.

Esta se enfada al ver que se ha escapado del colegio, diciéndole que lo ha hecho porque tiene miedo a las profesoras, diciendo su abuela que son muy agradables y muy buenas profesoras, ante lo que Mary reacciona diciéndole que sus profesoras tienen secretos, lo que a su abuela no le parece importante, decidiendo llevarla de vuelta al colegio, tratando Mary de evitarlo hablándole de los celos de Martha que son antinaturales y que ha sido testigo de los enfados de Martha cada vez que aparece su primo Joe.

Le cuenta también que muchas noches va una al dormitorio de la otra y se queda hasta tarde, y que por ello las cambiaron a ellas de dormitorio y que ha oído muchas cosas y las otras niñas también, aunque tienen miedo a hablar.

Le cuenta también que ha oído ruidos extraños e incluso ha visto cosas, contándole algo al oído a su abuela, que se siente escandalizada, por lo que le pide a su chófer que detenga el coche antes de llegar a la puerta del colegio, bajando ella sola, que al entrar se topa con la señora Mortar, que baja con sus maletas, contándole a la señora Tilford que su sobrina la ha despedido tras un año de trabajo.

La señora Mortar insiste en que su sobrina nunca ha sentido interés por los hombres, solo por el colegio y por Karen Wright, y que no es natural que a su edad no tenga pretendientes o esté ya casada y que tiene una demencial dedicación hacia ella, estando deseando ir de vacaciones con ella y que desde que sabe que Karen va a casarse está histérica.

Tras escucharla, la señora Tilford decide marcharse sin esperar más, diciéndole a su nieta que no regresará al colegio, lo que hace que esta se muestre feliz, pidiendo la anciana a su chófer que pare en casa de la señora Anderson.

Karen está dando clase de francés cuando Martha entra en clase y le piden a Rosalie que salga, diciéndole a la niña que su madre desea que salga del colegio ese mismo día, preguntándose la muchacha la razón sin que las profesoras se lo puedan explicar, y más cuando ven que llega de inmediato otro coche, algo totalmente inusual.

Rosalie pasará esa noche con Mary en casa de la señora Tilford.

Mientras tanto empiezan a llegar coches, encargándose los chóferes de todas las familias de recoger una a una a todas las niñas.

La última niña en marcharse es Helen Burton, a la que va a buscar su padre, al que las profesoras interrogan tratando de entender el motivo de lo ocurrido, diciendo el hombre que es mejor hablen con su mujer pues es algo que le resulta incómodo hablar con ellas, aunque Karen insiste y sale tras él, viendo Martha cómo su compañera habla con el hombre antes de marcharse.

Entretanto Mary habla con Rosalie y le dice que ella ya sabía que dejaría el colegio y que ha sido por algo que ella le contó, y que ella contó a su vez a su abuela, ante lo que Rosalie, enfadada le dice que ella no dijo nada, mostrándose dispuesta a contárselo a su abuela, aunque entonces Mary le muestra la pulsera que había robado, haciendo que cambie de idea pese a que dice que ella no quería robarla y que solo la cogió para ir al cine y que pensaba devolverla tras ello, ante lo que Mary le dice que si lo cuenta la meterán en un reformatorio, llorando Rosalie, que debe aceptar el chantaje, prometiendo obedecer a Mary en todo lo que le diga.

Joseph, ignorante aun de lo ocurrido va a ver a su tía a petición de esta, que comienza hablándole del despido de la señora Mortar y de lo que a Karen le cuesta decidirse a casarse con él, diciéndole él que finalmente lo han decidido, diciéndole la tía que no debe casarse con Karen.

Aparecen entonces ambas profesoras en casa de la señora Tilford, preguntándole por qué hizo eso, sin que Joe pueda entender nada, contándole su novia que el colegio ya no existe debido a que su tía difundió el rumor de que Martha y ella son amantes, reconociendo su tía que lo hizo porque es verdad., no pudiendo las dos mujeres creer que lo piense de verdad, diciéndole Martha que está jugando con sus vidas, a lo que la señora Tilford le responde que ellas juegan con la inocencia de muchas niñas, afirmando ante Joe que no lo habría hecho si no estuviera segura de ello.

Martha le dice entonces que tendrá que rectificar ante los tribunales, pues presentarán una querella por difamación para que rectifique, diciendo Joe que limpiarán la casa los tres juntos, comprendiendo que es Mary la que ha dicho todo, afirmando la mujer que una niña no podría saber que eso existe.

Joe le pide una nueva oportunidad y hacen ir a Mary a la que interroga su primo diciéndole que no la castigarán si dice la verdad, reafirmándose la muchacha en que lo que le contó a su abuela es la verdad, contando que las dos profesoras se veían por las noches en la habitación de Martha y escuchaban ruidos, contando que una noche las vio besarse a través del ojo de la cerradura, y cuando Martha dice que su puerta carece de cerradura Mary dice que se siente confusa, y que era en el de Karen, la cual afirma que su cuarto está tan alejado que es imposible que escucharan nada.

La señora Tilford comienza a sentirse confusa, contando entonces que en realidad fue Rosalie quien las vio porque la puerta estaba abierta, aunque no lo contó antes porque no quiso implicarla.

Aprovechando que Rosalie está allí la llaman, negando ella haber dicho lo que Mary cuenta hasta que esta le recuerda lo del robo, diciendo entonces Rosalie, al ver que Mary va a contar que es una ladrona, rectificar y decir que sí lo vio.

Con el colegio vacío, las dos amigas, y sin nada que hacer deciden salir a pasear, viendo al salir a la puerta cómo para un camión con varios hombres para mirarlas, lo que les hace desistir de salir, apareciendo entonces el repartidor con la comida, que al entrar las mira descaradamente haciéndolas sentirse mal.

También Joe sufre las consecuencias, pues le despiden de su trabajo en el hospital, aduciendo el director que este se mantiene gracias a la caridad de la gente rica que chismorrea sobre el asunto, aunque le insinúan que podría cortar su relación con las dos mujeres para que todo siga igual, algo que él rechaza de plano.

Tras un tiempo fuera llega al colegio la señora Mortar, que le cuenta a su sobrina que ha estado haciendo bolos, echándole Martha en cara que no acudiera cuando le dijeron que la necesitaban para que declarara a favor de ellas, que acabaron perdiendo el pleito por calumnia, lo que hizo que la noticia saliera en la prensa de todo el país, diciéndole que el hecho de que no apareciera en el juicio para explicar o negar los comentarios que le hizo a la señora Tilford sirvieron de argumento para que fallaran en su contra.

La tía le dice que no le hubiera beneficiado mezclarse en ese asunto, aunque ahora dice que ha cambiado de forma de pensar y estará con ellas, pidiéndolo Martha que coja el tren que sale esa misma tarde, pues la odia y siempre la odió, diciéndole su tía que Dios la castigará, ante lo que Martha le dice que ya lo ha hecho.

Cuando llega Joe les dice que no puede aguantar más esa situación y que si continúan allí acabarán locos, contándole a Karen que ha dejado su plaza y que se casarán esa misma semana, pues encontró trabajo como médico en una granja y que podrán vivir los tres empezando una nueva vida en otro lugar.

Karen le dice que no pueden hacerlo, pues sabe que él no quiere eso, afirmando Joe que no lo quiere, pues consideraba que ese era su sitio, y que ella también lo pensaba, pero que necesitan irse a otro lugar donde poder vivir.

Martha por su parte dice que ella no les acompañará, aunque él insiste en que lo haga, decidiendo Martha hacer una cena de despedida.

Y mientras ella cocina Karen le dice a Joe que le gustaría tener un hijo, aunque este le dice que deben esperar, diciéndole Karen que vayan donde vayan llevarán su pasado con ellos y no saldrá bien su matrimonio, tras lo que le pide a Joe que le pregunte.

Él le dice que no tiene nada que preguntar, aunque ella insiste, y cuando finalmente él decide hacer la pregunta, ella, sin dejarle terminar le dice que no, que nunca ocurrió nada y que Martha y ella nunca se tocaron.

Él lamenta haber hecho la pregunta, pero ella dice que está contenta de que lo hiciera, tras lo que le pide que se aleje una temporada y que tras ello los dos sabrán si de verdad desean seguir adelante, decidiendo él marcharse ante su insistencia, aunque afirmando que volverá pronto.

En su casa, Rosalie se muestra nerviosa ante la perspectiva de tener que comenzar el curso en un nuevo colegio, ayudándole su madre a preparar sus maletas, descubriendo por casualidad, al caérsele una caja, que su hija tiene escondidas un montón de joyas, entre ellas su polvera y la pulsera de Helen.

Poco tiempo después la niña llora en casa de la señora Tilford adonde llega Mary poco después, contando Rosalie al verla que ella le obligó a hacerlo.

La abuela trata de interrogar a Mary, aunque al acercarse a ella cae al suelo, pese a lo cual rechaza cualquier tipo de ayuda mientras Mary la mira aterrorizada al sentirse descubierta.

Martha va a llamar a Karen y a Joe para la cena diciendo que preparó una tarta y una botella de vino, contándole Karen entonces que Joe no volverá, pues creyó que era verdad lo que contaron.

Martha le dice que debe tratar de volver con él, aunque Karen le dice que deben coger un tren y marcharse, pues otras personas cayeron en ese pecado y siguieron adelante, diciéndole Martha que es cierto, pero que esas personas así si lo eligieron y ese no es su caso.

Pero luego le dice a Karen que ella si le quiere en la forma en que ellos dijeron que la quería, y que siempre pensó que había algo anormal en ella que no supo lo que era hasta que saltó el escándalo, y que aunque tenga miedo de oírlo, ella tiene más miedo de decirlo, señalando que es culpable aunque ha rezado para que no fuera verdad, reconociendo haber obstaculizado sus planes de boda.

Karen le dice que no han pensado la una en la otra de esa manera.

Martha le dice que nunca sintió nada igual por ningún hombre y piensa que la niña inventó eso porque debió intuirlo, tras lo cual lamenta haber destruido la vida de las dos, afirmando sentirse sucia.

Llaman entonces a la puerta, encontrándose Karen al abrir, a la señora Tilford que dice tiene que hablar con ellas, contándoles que Mary y Rosalie reconocieron que todo fue mentira.

Les dice también que habló con el juez, y que este celebrará una nueva vista y revocará su decisión, pidiéndoles públicamente disculpas, y una explicación en los periódicos, pagándoles daños y perjuicios y la indemnización que quieran pedirle.

Karen le pregunta si ha ido para aliviar su conciencia, asegurándole que no quieren nada de ella, ante lo que la señora Tilford les asegura que sabe que no hay consuelo que se pueda comprar y que necesita que la ayuden a ella, pidiéndole Karen que se vaya, pues no desean volver a verla.

Poco después sube a la habitación de Martha y le dice que quiere marcharse de allí y empezar de nuevo en otro lugar, pidiéndole que la acompañe, pues ahora sí podrán encontrar trabajo, diciéndole Martha que necesita descansar y que hablarán de ello al día siguiente.

Poco después Martha observa desde la ventana de su habitación a Karen paseando, ya sin miedo.

Poco después sale también la señora Mortar, que le pregunta a Karen si ha visto a Martha, asustándose Karen cuando la tía le dice que Martha ha cerrado la puerta por dentro.

Karen llama a su puerta sin que les abra, por lo que se hace con un candelabro con el que golpea la puerta de Martha hasta conseguir abrirla, viendo entonces horrorizada a Martha colgando de una cuerda.

Al funeral acuden la señora Tilford, Joe y la señora Mortar, a la que Karen acompaña hasta un taxi al finalizar el acto, tras lo cual se marcha ella misma, observándola Joe mientras se aleja con la cabeza en alto sin atreverse a acercarse a ella.

Calificación: 3