Te cuento la película Te cuento la película
Portada Películas Años Directores Novedades
La Condesa de Hong Kong

A Countess from Hong Kong (1966) * Gran Bretaña

          También conocida como:
                    - "Una condesa de Hong Kong" (Hispanoamérica)

Duración: 103 min.

Música: Charles Chaplin

Fotografía: Arthur Ibbetson

Guion y Dirección: Charles Chaplin

Intérpretes: Marlon Brando (Ogden Mears), Sophia Loren (Natascha Alexandrov), Sydney Chaplin (Harvey Crothers), Tippi Hedren (Martha), Patrick Cargill (Hudson), Oliver Johnston (Clark), Michael Medwin (John Felix), John Paul (Capitán).

Tras dos guerras mundiales, Hong Kong estaba superpoblada con los refugiados.

En una de sus iluminadas calles un club de baile anuncia que se puede bailar con una condesa por medio dólar, y aseguran que se trata de aristócratas de verdad.

Un marinero entra y pide un boleto de 5 dólares para contar en casa que alternó con la alta sociedad y busca a una de las mujeres que alternan que asegura que es condesa.

En el camarote de su barco Ogden Mears dicta un discurso en que aboga por la paz mundial, interrumpiéndole su amigo Harvey para decirle que llegaron ya a Hong Kong y solo tienen 24 horas para conocer la ciudad, por lo que le apremia para que deje el discurso y baje con él, quejándose porque no le ha visto sonreír en todo el viaje, diciendo Ogden que está deprimido, diciéndole su amigo que debería estar feliz, pues en seis semanas estará divorciado y pronto puede ser el próximo secretario de Estado, leyendo una noticia en que se habla de Ogden, resaltando que es multimillonario e hijo de un magnate del petróleo, y se hace eco de los rumores sobre su nombramiento., aunque ello va a obligarle a simular que tiene un feliz matrimonio.

Pero en ese momento llama otro colaborador, Crawford para anunciar que nombraron a otra persona Secretario de Estado, por lo que puede olvidarse de su discurso, indicando que, abandonados sus sueños de salvar al mundo, bajarán a divertirse.

Le anuncian la visita de Clark, uno de los colaboradores más antiguos de su padre, diciéndole a Harvey que deben excusarse, pues no quiere cargar con él todo el día.

De hecho, cuando entra, confunde a Harvey con Ogden y le dice que es idéntico a su padre, diciéndole, una vez aclarada la confusión, que le dijeron que estaba algo deprimido y está dispuesto a sacarle para enseñarle la ciudad, aunque él dice que es el primer día que se encuentra bien después de la gripe y se quedará descansando.

Clark hace pasar entonces a tres "amigas", la Condesa Chiedoff, la Condesa Natascha Alexandrov y la baronesa Cavanotchy a las que invitan a champán, lamentando Clark que esté convaleciente, pues de lo contrario podrían haber ido a tomar algo a algún sitio y llevar a las señoras con ellos, aunque tras verlas él dice que se abrigará y podrá salir.

Clark les cuenta en el bar, y mientras ellas están en el tocador, que las tres son hijas de aristócratas rusos y con títulos muy antiguos, que huyeron a Shanghái durante la revolución rusa. La ciudad era entonces un lugar desagradable, una colonia internacional administrada por siete naciones y su vida, al no tener patria, no valía nada, asegurándole que Natascha ha llevado una vida muy triste, pues a los 14 años era ya la amante de un gángster.

Pasaron grandes privaciones. Algunos se suicidaron y muchas mujeres acabaron en salones de baile y los hombres trabajando por una miseria.

Entretanto, en el tocador, las mujeres también hablan de ellos. La baronesa solo quiere dinero, y advierte a Chiedoff, cuando comenta lo atractivo que es Harvey, que este no tiene dinero, que el del dinero es Ogden, al que tiene cautivado Natascha, que dice que lo encuentra muy atractivo.

La baronesa dice que ella se queda con el viejo papá Clark, que es quien le sacó de patear las salas de baile.

Vuelven a la sala y salen a bailar todas menos Natascha, a la que Ogden, que le dice que es preciosa y que prefiere estar allí con ella a su lado. Ella le dice que bailando también estaría a su lado, aunque, le dice él, no solos.

Ella le cuenta que sus padres eran de origen ruso y murieron en Shanghái cuando ella tenía 13 años y tras ello salen a bailar como los otros.

Esa noche, Ogden se queda dormido en el sofá. Le despierta Harvey, para decirle que anunciaron en la radio su nombramiento como embajador plenipotenciario en Arabia Saudí, observando su camisa llena de números pintados con carmín, recordándole Harvey que la noche anterior pegó a un tipo que se metió con Natascha en un club nocturno.

Le dice que ya están en alta mar, pues salieron de Hong Kong dos hora antes.

Y de pronto, y al abrir el armario se encuentra dentro a Natascha, a la que parece no recordar y le pregunta qué hace en ese armario, contándole ella que después de lo del club, fueron allí. Él se quedó dormido y ella tuvo que regresar a buscar su bolso, lo que no explica por qué esté escondida en su armario, diciéndole ella que es un polizón y quiere ir a América y le pide que le deje permanecer allí hasta que comprueben la lista de pasajeros y luego no volverá a molestarle.

Él le aconseja que vaya a ver al capitán y le cuente que subió a ver a un amigo y el barco zarpó sin que se diera cuenta, pidiéndole que se marche, aunque ella no quiere hacerlo, amenazando él con avisar al sobrecargo, asegurando ella que si lo hace gritará, destrozará su ropa y dirá que intentó abusar de ella.

Él llama al timbre sin importarle sus amenazas y ella no grita. Se queda sentada acobardada cuando él le dice al camarero que avise al sobrecargo.

Él dice que le pagará el pasaje, pero tiene que desembarcar en su siguiente escala, diciendo ella que no, pues la detendrán, ya que no tiene pasaporte, preguntándole cómo piensa entonces entrar en Estados Unidos, diciendo ella que no lo sabe, pero que no piensa regresar a Hong Kong.

Cuando llega el sobrecargo no dice nada. La oculta en la habitación y le pregunta si les queda algún camarote libre, diciéndole que está completo.

Le dice luego que pasará la noche en un bote salvavidas y le cuenta que huye porque no soporta la vida de los salones de baile y lo que va después y no desea morirse lentamente, ni pudrirse.

Le dice que la dejará estar allí hasta que lleguen a Kobe.

Le pide un gran desayuno y le cede su cama, decidiendo él dormir en el sofá pese a que hay dos camas en la habitación y le ofrece además un pijama y un batín para dormir, aunque mientras él va al servicio ella decide salir y acostarse en el sofá, aunque luego la vuelve a obligar a ir a la cama.

La despierta a la mañana siguiente cuando les quedan 15 minutos para llegar a Kobe.

Entran Crawford y Harvey para decirle que unos periodistas desean entrevistarle. Entra también Hudson, que va a prepararle el baño, debiendo decirle que se bañó ya y le pide su llave para que no entre sin avisar y que sorprenda a la chica.

Él decide ir a comprarle un vestido a la tienda del barco para que pueda salir sin su vestido de noche, aunque la tienda del barco es realmente una exposición de lo que tienen en sus tiendas de Londres y Nueva York, aunque él dice que se llevará lo que sea, pidiendo la ropa de la maniquí.

Pero cuando se la lleva a ella ve que lo que le compró no es de su medida, pues es enorme y dice que si se lo pone la detendrían, pidiéndole él que se quite el pijama, persiguiéndola para quitárselo, aunque debe dejarla cuando llega Crawford con los periodistas,

Estos le preguntan por su nuevo cargo.

Harvey abre una botella de champán y empapa a uno de los periodistas, por lo que va a buscar una toalla al baño, donde encuentra a Natascha.

Entretanto él habla de la moralidad del hombre a los periodistas.

Cuando se van, debe explicarle la situación a Harvey.

Su amigo cree que seguramente querrá dinero y le aconseja desembarcar y dejarla allí plantada, aunque en ese momento suena la sirena y zarpan, siendo demasiado tarde.

Se pregunta qué hacer para librarse de ella, diciendo Harvey que hablará él con ella.

Ogden está enfadado, y Harvey trata de razonar con ella y le dice que debe pasar por inmigración, aunque ella insiste en que solo quiere llegar a América, no arruinar la carrera de Ogden.

Le proponen que se baje en Tokio y coja otro barco, ofreciéndole Ogden 25.000 dólares si se baja en Tokio, subiendo Harvey la oferta a 50.000, pero ella le dice que no quiere dinero, señalando Ogden que lo mejor es contarle todo al capitán, diciendo ella que le contará su versión, que la secuestró, la encerró en su camarote y después de forzarla quiso deshacerse de ella.

La discusión continúa con mareos debido al temporal, pues los tres empiezan a sentirse muy mareados debido al estado de la mar.

Harvey le dice que el capitán creerá a Ogden y la detendrán, pero si se baja en Tokio sin armar escándalo le darán 75.000 dólares.

Ogden dice que va a ver al capitán, aunque en realidad va a vomitar, debiendo hacerlo también Harvey por la ventanilla, haciéndolo también ella.

Cuando por fin el mar se calma, los dos hombres salen a cubierta.

Allí Ogden le cuanta a su amigo que pasó varios días con malaria y Natascha pasó dos noches sin dormir tomándole la temperatura y dándole quinina e incluso pensó en llamar al médico cuando pensó que era muy grave, debiendo impedírselo él.

Harvey dice que la echará de menos, diciendo Ogden que él también por esa tensión y esa incertidumbre constante.

Ogden debe dejarse ver y simular que todo es normal, y baja por ello al salón de baile y baila con una joven que no para de hablar sin escuchar.

En el camarote, Natascha trata de pasar el rato haciendo un solitario, yendo Harvey a verla. Le dice que está seguro de que Ogden la echará de menos, aunque ella le dice que se quedará muy tranquilo cuando la pierda de vista.

Entra entonces un electricista con su llave maestra para solucionar un problema, lo cual inquieta a Harvey, que piensa que pasaría más desapercibida arriba bailando, como el resto del pasaje, y dice que Ogden lo entenderá, cuando ella dice que se pondría furioso.

Se pone su vestido de noche y sube con Harvey al salón de baile.

Enseguida un pasajero le propone que baile con él, y cuando piden cambio de pareja, baila con el capitán, que dice que no recuerda haberla visto hasta ese momento, pensando que se trata de otra pasajera que no salió nunca del camarote.

El siguiente cambio de pareja la lleva a bailar con Ogden, al que le cuenta la situación.

Su siguiente pareja es un hombre que la conoció en Hong Kong y al que le cuenta que va a San Francisco, preguntándole él por su camarote y asegurando que logrará encontrarlo preguntándole al sobrecargo y le pide que se tome una copa, diciendo ella que prefiere irse al camarote, proponiéndole él acompañarla, poniéndose muy terco, debiendo acceder a tomar la copa.

Harvey y Ogden se acercan a la barra para ver de qué hablan y para librarla, escuchando cómo él insiste en preguntarle por su camarote, mientras le pide que no se haga la difícil, y cuando ella se retira, el tipo la persigue.

Harvey le corta el paso simulando conocerle y se lo lleva de regreso al bar para tomar una copa, diciendo el hombre que no lo conoce, diciendo él que sí lo conoce, pues estuvo hablando con su hermana toda la noche, diciendo él que esa no es su hermana,

Gracias a ello logra llegar al camarote, al que llega luego Ogden.

Le pregunta si se ha divertido dejando que todos se enteraran de que está allí y exhibiéndose y le pregunta si quiere hundir su carrera justo cuando empezaba a confiar en ella, viendo ahora que es una cualquiera y disfruta atormentándolo.

Ella le dice que no tendrá que sufrir más. Que tampoco ha sido agradable para ella soportar su desprecio cada día. Que pensó que podría soportarlo, pero se da por vencida y le dice que ha ganado, aunque cuando se va a ir, él la abraza y la besa, aunque ella se resiste y le dice que no quiere y que va a entregarse al sobrecargo, aunque le dirá que estuvo escondida en segunda clase para no implicarlo.

Él le pregunta por qué cambió de opinión, preguntándole ella por qué lo hizo él, a lo que le responde que ya lo sabe, volviendo a besarla, correspondiendo en esta ocasión ella.

Entretanto, el pretendiente pregunta al sobrecargo por el camarote de Natascha, dándole este el número de la pasajera que no salió nunca de su camarote, y que, en realidad es una anciana que viaja con una enfermera, y que se sorprende al ver que alguien le llevó unas flores.

El propio capitán se acerca a llevarle unos bombones, sorprendiéndose también al encontrar a la anciana en vez de a Natascha, coincidiendo allí con el hombre que la persigue, también con un enorme ramo de flores, aunque se marcha a toda prisa al ver a la anciana y al capitán.

Entretanto, Natascha juega con Ogden al ajedrez, y le cuenta que el hombre que la cuidó desde que tuvo 14 años era un ruso que era gángster aunque fue bueno con ella.

Él le dice que le preocupa cómo podrá entrar en Estados Unidos, diciendo que quizá le sea más fácil arreglar su entrada desde Hawái, a donde llegan en dos días y le dice que podría darle dinero si con eso se soluciona, aunque ella dice que cuando lleguen a Honolulu desaparecerá para siempre, aunque en ese momento es muy feliz y que lo que cuenta es el presente y que sus vidas son distintas, diciendo él que pueden llevarlo bien si actúan con discreción.

Harvey la ve llorando, diciendo ella que aún les quedan dos días, diciendo él que sabía que acabarían enamorándose, aunque Natascha le dice que no sabe qué siente Ogden, pero que para ella es algo nuevo y no quiere enamorarse.

Le dice luego a Harvey que tiene un plan, que, pide, no cuente a Ogden, diciendo ella que piensa en saltar al agua.

Harvey escucha en la radio que Martha Mears espera a su marido en Honolulu esa noche para disipar los rumores sobre su divorcio, aunque cuando va a contárselo a Ogden, este le dice que lo sabe, pues recibió un telegrama.

Se preguntan qué hacer con Natascha, proponiendo Harvey trasladarla a su camarote, ya que Martha irá con él, aunque Ogden se niega, ocurriéndosele a Harvey decir que está casada con Hudson y así podrá entrar en el país sin problemas.

Ogden llama a Hudson, su asistente, y le pide que se case con Natascha de forma temporal para que pueda entrar en estados Unidos, y deben hacerlo en 10 minutos, preguntando Hudson qué pasará tras la boda, diciéndole Ogden que nada que le concierna, que dormirán en el mismo camarote pero en distintas camas.

Va tras ello a hablar con Natascha y le cuentan el plan y que cuando llegue a Estados Unidos podrá divorciarse, habiendo Harvey convencido al capitán para que celebre la boda, aunque les costará mucho dinero.

Natascha trata de ponerse el vestido que le compró Ogden, que debe sujetarse para que no se le caiga durante la ceremonia, en la que Hudson se desmaya cuando le pregunta si acepta a Natascha como esposa.

Celebrada la ceremonia deben recordarle a Hudson que su matrimonio es una mera formalidad y que en cuanto desembarquen se divorciarán.

Luego el matrimonio se retira a la habitación, pues va a llegar Martha.

Natascha ve a su marido que no para de hacer gárgaras y que no para de moverse.

Como Harvey le dice que Martha no subirá hasta las 12 del mediodía, decide cambiarle el sitio a Hudson, al que envía al sofá, quedándose él en la habitación con Natascha.

Duermen juntos hasta que llega el camarero para pedir el desayuno, debiendo intercambiarse de nuevo.

Mientras desayunan llega el capitán que indica que el matrimonio no será legítimo si la mujer no presenta su pasaporte, recordándole que le dijeron que perdió los papeles debido a que el viento se los llevó al mar, diciendo el capitán que corre el rumor de que hay una polizón a bordo y están tomando precauciones, no siendo válido el matrimonio sin documentos, por lo que la someterán a un consejo de investigación.

El capitán va a buscar a Hudson para que explique su historia a los de inmigración, indicando Natascha que ese es el momento de lanzarse al agua, como dijo.

Se viste de nativa, y hace como los chavales hawaianos que se lanzan por dinero, desde lo alto del barco al agua pese a su enorme altura.

Entretanto sube Martha al barco, siendo recibida por Harvey.

Mientras el capitán va a buscar a la nueva señora Hudson, esta llega a la orilla, diciendo el capitán que sin documentos de identidad, la mujer no podrá desembarcar, pues es como si no existiera, ordenando registrar el barco para buscarla.

Ella para a un camión que le llevará a Waikiki.

Harvey y Ogden bajarán a tierra para ir a buscarla, aunque Martha le dice que no lo haga todavía pues pidió el almuerzo y desea discutir algunas cosas con él.

Cuando se quedan solos él le dice que recibió una carta de Washington indicándole que para acallar los rumores de divorcio es conveniente que lleguen juntos a Estados Unidos, aclarando ella que eso no afecta a su proyecto de divorciarse, pues no tienen hijos y ella está interesada solo en el dinero y no desea encerrarse en Arabia Saudí.

Harvey baja y trata de encontrarla en el hotel Waikiki, ya que quedó con ella en la playa, donde, en efecto se encuentran.

Le dice que le reservará una habitación en el hotel y le lleva ropa que le compró, aunque en esta ocasión demasiado estrecha.

Mientras se registran en el hotel, llega Martha, que le dice que siente llegar tarde, que tuvo que dejar a Ogden en inmigración, pues sigue sin aparecer la mujer de Hudson.

Y este, que acompañó a Martha, al ver a Natascha dice que es ella, aunque Harvey se la presenta a Martha como su esposa.

Toman juntos luego una copa cuando se les une Ogden, sacando Harvey a bailar a Martha para dejar solos a Ogden y a Natascha, ya que es la última vez en que se verán.

Le dice que Harvey se quedará allí con ella para conseguirle un pasaporte y estarán en contacto por medio de él, pues debe irse con Martha, pues en Washington le pidieron que tratara de cubrir las apariencias, aunque asegura que si fuera valiente lo mandaría todo a paseo, pues es la primera vez en su vida que ha sido feliz y la quiere mucho.

Martha los observa mientras hablan y le dice a Harvey que no debe mentirle, pues sabe que no es su mujer, pues habló con alguien que la conoció en Hong Kong.

Ogden le pregunta a Natascha si bailan, pero ella le dice que se irá antes de que regrese su mujer, pues no podría despedirse de él sin llorar.

Hudson avisa al matrimonio de que es la hora de regresar a bordo.

Ya en el camarote, Martha encuentra el enorme sujetador que le compró a Natascha y le dice a Ogden que ha perdido el sentido del decoro, pues no solo la humilla delante de la gente, sino que ofende su inteligencia presentándole a esa mujer como la esposa de Crothers o de Hudson cuando dormía en su cuarto, no entendiendo que esté con la amante de un gángster, con una prostituta, diciéndole él que le habría gustado cuál habría sido su destino en las mismas circunstancias.

El barco parte, viéndolo ella desde la mesa del hotel donde se vieron por última vez.

Harvey recibe una llamada de Ogden en el hotel. Este le pregunta si no se fue en el barco, diciendo él que lo hizo, pero regresó con el práctico porque no podía aguantar más y que no va a ir a Washington, pues prefiere ser feliz a ser presidente.

Harvey le cuenta que los de inmigración decidieron concederle el beneficio de la duda ya que es esposa de Hudson, que es americano.

Ogden le pide que no le diga que está allí, pues desea sorprenderla.

Ella sigue frente a la ventana y se sorprende en efecto al verlo, diciéndole él que no puede deshacerse de él y le pregunta si quiere bailar.

Bailan en efecto muy pegados mientras se miran con amor.

Calificación: 3
Te cuento la película