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La conspiración

The conspirator (2010) * USA

          También conocida como:
                    - "El conspirador" (Hispanoamérica)

Duración: 123 min.

Música: Mark Isham

Fotografía: Newton Thomas Sigel

Guión: James D. Solomon (Historia: James D. Solomon y Gregory Bernstein)

Dirección: Robert Redford

Intérpretes: James McAvoy (Frederick Aiken), Robin Wright (Mary Surratt), Kevin Kline (Edwin Stanton), Evan Rachel Wood (Anna Surratt), Danny Huston (Joseph Holt), Justin Long (Nicholas Baker), Tom Wilkinson (Reverdy Johnson), Colm Meaney (David Hunter).

Tras el asesinato de Abraham Lincoln, ocho personas son detenidas y acusadas de conspirar para matar al presidente, al vicepresidente y al secretario de Estado, estando entre ellos Mary Surratt, propietaria de la pensión donde los autores del magnicidio se reunieron, y cuyo hijo fue la única persona a la que no pudieron detener.

La guerra civil está a punto de finalizar y el secretario de Guerra Edwin Stanton está dispuesto a dar un castigo ejemplar a los criminales para evitar que vuelvan a existir tentaciones de repetir actos similares por parte de otros sureños.

Y en medio de un clima de odio, Reverdy Johnson, Senador por Maryland se hace cargo de la defensa de la mujer, aunque dada su posición solicita que asuma ese papel al joven abogado Frederick Aiken, héroe de guerra unionista, de 28 años, el cual accede a regañadientes, pues considera a la mujer una enemiga, perteneciente a los secesionistas y cree, como la mayoría de la población que merece ser condenada.

La defensa de Reverdy se basa en que piensa que no procede un juicio militar sobre civiles, olvidándose de la presunción de inocencia, y de un jurado imparcial, ya que está formado por militares unionistas en su totalidad - y de la posibilidad de apelar.

Cuando Aiken toma el papel de Reverdy, visita a la detenida, que percibe en su modo de tratarla que piensa igual que sus acusadores, pese a lo cual le pide que visite a su hija.

En el juicio testifica Weichmann, al que Mary consideraba casi un hijo, pero que cuenta la existencia de reuniones secretas en la pensión, y sobre el que Aiken da a entender que declaró para defenderse a sí mismo de los cargos como secesionista.

Mary le cuenta a Aiken que su hijo sí conspiró, pero para secuestrar al presidente, no para matarlo, y afirma que cuando ocurrió el suceso por el que la juzgan él estaba en Montreal, pese a lo cual Aiken trata de de conseguir que se libere a su defendida haciendo recaer sobre su hijo todos los cargos, lo que Mary no acepta, decidiendo no comer, lo que hace que se resienta su salud, consiguiendo Aiken que pueda salir al patio tomar el sol.

Lloyd, encargado de una taberna propiedad de Mary Surrat también declara contra ella, ya que las armas se escondían allí. Y Aiken trata de demostrar que fue su hijo quien lo hizo.

Y todos los testigos propuestos por él acaban en la cárcel o amenazados, de modo que nadie se atreve a testificar a favor de Mary Surrat, mientras que Weichmann y Lloyd obtuvieron su libertad a cambio de su declaración.

Aiken ve cómo es expulsado del club de los veteranos unionistas al ser considerado traidor.

El Tribunal, conmovido por la declaración de la hija, la declaran culpable, aunque deciden no condenarla a muerte. Pero Stanton les obliga a adoptar dicha decisión.

Consigue que un juez firme un recurso por el que deberá ser juzgada por un tribunal civil, pero el propio presidente lo deniega, por lo que finalmente será ahorcada.

16 meses más tarde Aiken, ya abandonada la abogacía, y convertido en editor del Wahington Post visita al detenido John Surrat, que le manifiesta que estaba convencido de que perdonarían a su madre, y muestra su pesar por no haberla salvado entregándose.

Juzgado por un tribunal de unionistas y sureños, será finalmente absuelto.

Un año después el tribunal supremo declaró el derecho a un juicio con jurado imparcial incluso en tiempos de guerra.

Calificación: 3