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La doble vida de Verónica
La doble vida de Verónica

La double vie de Véronique (1991) Polonia / Francia / Noruega

Duración: 98 min.

Música: Zbigniew Preisner

Fotografía: Slawomir Idziak

Guión: Krzysztof Piesiewicz, Krzysztof Kieslowski

Dirección: Krzysztof Kieslowski

Intérpretes: Irène Jacob (Weronika / Véronique), Philippe Volter (Alexandre Fabbri), Jerzy Gudejko (Antek), Claude Duneton (Padre de Véronique), Halina Gryglaszewska (Tía de Weronika), W?adys?aw Kowalski (Padre de Weronika), Aleksander Bardini (Director de Orquesta), Guillaume De Tonquédec (Serge), Sandrine Dumas (Catherine), Louis Ducreux (Profesor).

Polonia, 1968. Una mujer le enseña a su hija una estrella que aparece y que le dice que es la que estaban esperando para comenzar la cena de Noche Buena, tras lo que le muestra la Vía Láctea que le dice que es un conjunto de estrellas.

Francia. Una mujer le muestra a su hija la primera hoja de la primavera.

1990. Polonia. La joven Weronica canta con su coro en un concierto, cuando de pronto comienza a llover, corriendo todas las integrantes del coro a refugiarse excepto Weronica, que pese a estar empapada continúa cantando hasta acabar la canción.

Tras el concierto la espera Antek, su novio, con el que va hasta su apartamento, donde hacen el amor.

Su novio le pregunta tras ello por su mano, contándole ella que, justo después de aprobar el curso de piano le pilló la mano el padre de una compañera con la puerta del coche, por lo que no pudo seguir tocando.

Una llamada de su tía, desde Cracovia la lleva a viajar hasta allí para cuidarla, ya que está enferma, contándole antes de partir, a su padre, que tiene la sensación de que no está sola en el mundo.

Parte luego en tren hacia Cracovia, pidiéndole a su padre que la despida de Antek.

Cuando llega, su tía no parece tan enferma como esperaba, pese a lo cual ella afirma estar a punto de morirse, aunque en su familia todos mueren sanos, recibiendo a un abogado encargado de arreglar el tema del testamento, tras haber hablado antes del novio de Weronika.

Unos días después de su llegada, llama a una amiga que vive allí, que le pide que vaya a verla, quedando en el lugar donde ensaya.

Cuando llega allí y escucha cantar al coro, no puede evitar empezar a cantar ella también destacando su voz de soprano alto entre las demás, por lo que al terminar los ensayos, la directora del coro le dice que le gustaría escucharla de nuevo.

De regreso a casa de su tía atraviesa entre centenares de personas que se dirigen a una manifestación a la que ella parece ajena, pese a que los policías aparecen también tratando de reprimir a los manifestantes.

Uno de los manifestantes la empuja y le tira las partituras, observando tras recogerlas a un grupo de turistas franceses que lo fotografía todo, observando entre ellos a una muchacha que es exactamente igual que ella, quedándose asombrada mirándola mientras se aleja en su autobús.

En la prueba de canto consigue impresionar al director.

De regreso a casa parece contenta, pero de pronto siente un fuerte dolor en el pecho, por lo que debe salir corriendo a sentarse en un banco, viendo cómo se le acerca un exhibicionista.

La prueba impresionó tanto a todos los que la escucharon, que, pese a no tener experiencia en teatro ganó el concurso de canto.

Un día, mientras va en tranvía, observa que tras este va una moto, en la que va Antek, que, cuando se baja del tranvía le entrega un regalo de Navidad, excusándose ella por no haberlo llamado, pidiéndole que la lleve en su moto a su casa, quedando para más tarde en el hotel de él, asegurándole que lo ama.

Por la noche Weronika debuta como solista en el teatro, aunque de pronto siente un fuerte pinchazo en el corazón y se desploma sobre el escenario, muriendo.

París. Ese mismo día Véronique hace el amor con un amigo, aunque tras ello dice estar triste como si tuviera una pena ignorando la razón de esta.

Al día siguiente va a ver a su profesor de canto al que le dice que va a dejarlo, aunque no sabe explicarle la razón, diciéndole el profesor que es una pena que desperdicie su talento.

Véronique, que es profesora de música en un colegio, asiste a una representación de marionetas, que representan una bella función sobre una bailarina se rompe la pierna pero que se convierte en una mariposa, fijándose Véronique en el hombre que las mueve.

Hace que los niños a los que da clase interpreten una pieza de un compositor no demasiado conocido del siglo XVIII, Van den Budenmayer, y que es la misma que Weronika interpretaba cuando murió.

A la salida del colegio, Véronique acude al cardiólogo.

De vuelta a su casa, y mientras conduce se cruza con el coche del titiritero, el cual le llama la atención al ver que trata de encender el cigarrillo por el lado equivocado.

Una vez en su casa, y mientras duerme, recibe una llamada de alguien que no responde cuando ella coge el teléfono, aunque tampoco le cuelga, pudiendo escuchar de fondo la música de Van den Budenmayer.

Al día siguiente Véronique va a visitar a su padre, al que le cuenta que se ha enamorado de alguien, aunque ni siquiera lo conoce, contándole también haber tenido el sentimiento de sentirse sola, como si hubiera perdido a alguien.

Recibe una carta con un cordón, que ella tira a la basura.

Se duerme en un sillón, siendo despertada por el reflejo que, con un espejo le lanza alguien a la cara desde una casa cercana.

Baja al cubo de la basura, y tras recuperar el cordón que había tirado y lo lava.

Le pregunta a una de sus amigas por el hombre de las marionetas, descubriendo ella que tiene un libro de él en que cuenta la historia que vieron representada, y que se llama Alexandre Fabbri, teniendo otra historia sobre un cordón.

Compra varios de sus libros y los lee.

Un día recibe otro paquete, adivinando que en él debe haber una caja de puros Virginia vacía.

Otro día, cuando visita a su padre, este le entrega otro paquete en el que hay una cinta, aunque prefiere no escucharla hasta estar sola.

Ve que en la cinta se escuchan diversos ruidos, como una máquina de escribir, o pasos, o puertas al abrirse, fragmentos de música de Van den Budenmayer, así como los altavoces de una estación de tren.

Tras examinar el matasellos acude a la estación de Saint Lazare, pensando que la grabación se realizó en la cafetería, por lo que acude hasta allí, comprobando que, en efecto, en una de las mesas hay una grabadora, que pertenece a Alexandre, al que le pregunta si hace mucho que espera, respondiéndole él que 48 horas, aunque le dice que mereció la pena, pues está trabajando en un nuevo libro y deseaba comprobar si lo que se había imaginado era posible, pues ha escrito ya varios libros para niños, y ahora desea escribir uno para adultos sobre una mujer que responde a la llamada de un desconocido y deseaba saber si eso era posible.

Enfadada por haber sido utilizada, Véronique se marcha, y lo hace corriendo, llegando a caerse durante su marcha.

Y pese a haber corrido durante un buen rato, observa que él la ha seguido, aunque consigue despistarlo escondiéndose en un portal desde el que lo observa mientras él trata de encontrarla, hasta que le ve alejarse, momento en que ella sale de nuevo y coge un taxi antes de que él pueda retenerla, dirigiéndose a un hotel cercano en el que pide una habitación, observando cuando va a subir a la misma que llega Alexandre al vestíbulo, el cual le pide perdón.

Una vez ambos en la habitación Alexandre está tan agotado que se queda dormido sin llegar a quitarse siquiera el abrigo.

Cuando Véronique se despierta a la mañana siguiente ve que Alexandre la está observando, tras lo que le dice que la ama y la besa, haciendo tras ello el amor.

Hablan tras ello tratando de conocerse mejor, explicándole ella que siempre tuvo la sensación de estar es dos lugares al mismo tiempo, y que siempre sabe lo que debe hacer porque alguien se lo indica, por lo que ya esperaba lo ocurrido.

Alexandre repara entonces en unas fotos tomadas por Véronique en su viaje a Polonia, fijándose en una foto en la que aparece ella en Cracovia, con un abrigo distinto, asegurando Véronique observando la foto, en que aparece Weronika con su carpeta de música, que la de la foto no es ella, rompiendo a llorar desconsoladamente.

En el apartamento de Alexandre este le muestra sus dos nuevas marionetas, hechas a semejanza de ella, haciendo dos de cada una porque se estropean mucho.

Algún tiempo después Alexandre le cuenta a Véronique su nueva narración que se basa en la existencia de dos mujeres nacidas el mismo día, pero en ciudades e incluso continentes diferentes, pero con una conexión entre ellas por la que una de ellas aprendía de los errores de la otra, y que titulará "La doble vida de…"

Va posteriormente a casa de su padre, deteniendo su coche junto a la puerta principal, extiende su mano y toca el tronco del viejo árbol.

Calificación: 3