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La habitación
La habitación

Room (2015) * Irlanda / Canadá

Duración: 118 Min.

Música: Stephen Rennicks

Fotografía: Danny Cohen

Guión: Emma Donoghue (Basado en su novela)

Dirección: Lenny Abrahamson

Intérpretes: Brie Larson (Joy), Jacob Tremblay (Jack), Joan Allen (Nancy), Sean Bridgers (Viejo Nick), Tom McCamus (Leo), William H. Macy (Robert / Bob), Amanda Brugel (Oficial Parker), Cas Anvar (Dr. Mittal), Joe Pingue (Oficial Grabowski), Wendy Crewson (Entrevistadora).

Un niño narra: "Hace mucho tiempo, antes de que yo llegara tú llorabas y llorabas y veías la tele todo el día hasta que te quedabas zombi. Pero entonces vine yo desde el cielo y entré por claraboya y te daba patadas desde dentro. Y entonces salí disparado a la alfombra con los ojos abiertos como platos y tú cortaste el cordón y dijiste, hola Jack."

Jack se despierta en la cama en que duerme junto a su madre y le dice a esta que tiene 5 años, tras lo que le da los buenos días a lámpara, alfombra, armario, tele, lavabo, váter, etc. antes de tomarse su vitamina y desayunar.

Su madre tiene dolor de muelas, pero pese a todo le dice a su hijo que prepararán una tarta de cumpleaños.

Hacen tras ello gimnasia durante un rato antes de preparar dicha tarta.

Pero no tiene velas, y el niño asegura que prefería las velas a los vaqueros que le consiguió el Viejo Nick, que cree puede conseguirlo todo con su magia, negándose a comer la tarta.

Pero finalmente lo hace antes de bañarse con su madre mientras ella le cuenta la historia del Conde de Montecristo.

Tras ello se va a una cama, que está dentro del armario, cantándole ella una canción.

Cuando ya parece dormido llega el Viejo Nick, que le lleva los vaqueros y comida.

El Viejo Nick adivina al ver la tarta que ha sido el cumpleaños del niño y le dice que si se lo hubiera dicho le habría llevado un regalo, aunque ni siquiera sabe cuántos cumple.

Jack escucha desde el armario el ruido que hace la cama de su madre cuando el Viejo Nick se acuesta con ella, empezando a contar para no escucharlos.

Para Jack solo existe su habitación y el cielo que ve desde la claraboya, y fuera de eso los planetas, pensando que ardillas y perros y árboles solo existen en la tele.

Cuando llega contando a los 50 se oye ya la respiración de sueño del Viejo Nick y cuando poco después se marcha su madre lo recoge del armario y lo acuesta con ella.

Al día siguiente a la madre se le cae la muela que le dolía.

Un día Jack ve un ratón en la habitación y le pone comida, aunque su madre le lanza algo para espantarlo y le dice que les habría comido mientras dormía.

Jack soñaba con tener un perro y lo tiene en su cabeza, Lucky, diciéndole a su madre que si le hubiera dicho al Viejo Nick que era su cumpleaños le habría regalado un perro, aunque su madre le dice que es mentira lo de su perro y se enfada.

Pero al día siguiente cuando se levanta encuentra un coche teledirigido con el que juega.

A veces Joy y Jack gritan fuerte con la esperanza de que alguien los oiga, diciéndole su madre que es para que les oigan los extraterrestres.

Vuelve a espiar desde el armario al Viejo Nick cuando llega, que pregunta si le gustó su camioneta, quejándose ella de que no le lleve las vitaminas, diciendo él que son muy caras y no sirven para nada.

Él dice que debe estarle agradecida ya que es él quien paga todo, su factura de la luz y todo, contándole que le despidieron hace 6 meses y que está buscando trabajo.

Grita, dándose cuenta entonces de que Jack está despierto, por lo que se acerca al armario ofreciéndole caramelos si sale, aunque ella le pide que lo deje, insistiéndole en que mejor se vaya con ella a la cama.

Cuando se duerme el Viejo Nick, Jack sale del armario y lo observa, siendo descubierto por este al despertarse, pidiéndole la madre al percatarse, que no lo toque, mientras su captor le pide que no grite, estando a punto de ahogarla.

Cuando el Viejo Nick se marcha sale Jack llorando y diciéndole a su madre que siente haber salido del armario.

Cuando despierta al día siguiente ve los hematomas de su madre en el cuello y ve que al respirar sale vaho por su boca, dándose cuenta de que les ha cortado la luz.

El niño lee las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas.

Su madre le pregunta tras ello si sabe dónde está Ratón, tras lo que le explica que está al otro lado de la pared, preguntando el niño si en el espacio exterior, diciéndole ella que más cerca, en el mundo, tras lo que le dice que como es mayor debe saber que sí hay algo fuera de Habitación, de donde el Viejo Nick les trae las cosas que él creía hasta entonces que conseguía con magia a través de la tele, explicándole ella por primera vez que no es así, que lo que ve en la tele son cosas que existen de verdad y que hay personas, árboles, perros y animales reales en el mundo exterior.

Le muestra como prueba de ello una hoja que hay sobre la claraboya, aunque como no es verde él no la cree y no se cree que exista todo lo que le dice, pese a lo cual Joy insiste y le explica que debe entender las cosas porque ya tiene cinco años, aunque él dice que prefería seguir con 4.

Le dice que como Alicia, ella antes vivía en el mundo real. Que era una niña llamada Joy y vivía con su madre y con su padre en una casa con un jardín y una hamaca, hasta que a los 17 años, un día, al volver del colegio el Viejo Nick, al que llaman así porque ignoran su nombre le dijo que su perro estaba enfermo, y la encerró en la caseta de su jardín, que es Habitación.

Pero al niño no le gusta lo que le cuenta y le pide que le cuente otra historia, diciendo ella que esa es la que le toca conocer ahora, contándole que lleva encerrada en la caseta 7 años sin salir de allí y no pueden hacerlo porque no conocen la combinación.

Jack dice que él no se cree ese mundo que ella le dice que es enorme y se enfada.

El captor vuelve a ponerles la luz, pese a lo cual ella ese día ni siquiera se levanta, narrando el niño que a veces su madre "tiene un día malo".

Ella le cuenta que una vez trató de darle un golpe al Viejo Nick con la tapa del váter y se la estampó en la cabeza, él la agarró entonces de la muñeca y se la rompió, teniéndola dolorida desde entonces.

Jack propone matarlo mientras duerme, pero su madre le dice que entonces se morirían de hambre, pues desconocen el código de la puerta, proponiendo ella engañarlo.

Le pone para ello a Jack la cara muy roja con agua caliente para fingir que tiene mucha fiebre y que tenga que llevarlo al hospital. Además se provoca ella el vómito para que sea creíble y le da una nota para que entregue en el hospital, pese al terror que siente.

Cuando llega el Viejo Nick le dice que el niño está enfermo y vomita los analgésicos, comprobando él que está muy caliente, por lo que le dice que le llevará algo al día siguiente, negándose a llevarlo a urgencias.

Joy decide entonces cambiar de estrategia y utilizar la de Edmundo Dantés. Jack deberá hacerse el muerto, poniéndose muy rígido. Ella lo enrolla en la alfombra y practican cómo desenrollarse una vez esté dentro de la camioneta del raptor.

Pasan el día entero preparando una y otra vez su estrategia, aprendiendo el niño a estar rígido y a desenrollarse, aunque está muy asustado.

Su madre le explica que debe saltar al llegar al primer stop y gritar que su madre es Joy Newsome a la primera persona que vea, asegurándole que le va a encantar el mundo.

Y en efecto, cuando esa tarde llega el Viejo Nick con los antibióticos, encuentra a Joy llorando, contándole que el niño se puso peor por la noche y ya no se despertó, tras lo que le grita muy enfadada que ha matado a su niño, no permitiéndole que lo examine, tras lo que le pide que lo lleva a un sitio bonito y con árboles, haciéndole jurar que no lo va a mirar, pidiéndole que lo lleve ya aunque no sea de noche.

Aturdido por lo ocurrido, el secuestrador se lleva en efecto al niño hasta la furgoneta mientras Joy se queda dentro llorando muy asustada, como lo está Jack, que por primera vez en su vida ve la hierba desde dentro de la alfombra.

Pero Jack está demasiado asustado y tarda en desenrollarse más que en la habitación porque el espacio en la furgoneta es menor, viendo cuando lo hace y mientras permanece tumbado boca arriba el cielo y los árboles, tras lo que se pone de rodillas viendo un mundo que desconocía, hasta que la furgoneta vuelve a parar en un stop y entonces salta de la furgoneta, aunque al hacerlo se cae y se hace daño.

El Viejo Nick se da entonces cuenta del engaño y sale corriendo tras él mientras Jack, aunque dolorido también corre hasta chocarse con un perro, pidiéndole disculpas el dueño de este, que ve cómo el Viejo Nick lo coge y se lo lleva mientras el niño pide socorro, preguntándole el hombre del perro qué le pasa, a lo que el Viejo Nick le pide malhumorado que se meta en sus asuntos.

El niño trata de darle al hombre el papel que llevaba y cuando este advierte de que va a llamar a la policía el Viejo Nick suelta al niño y huye en la furgoneta.

Poco después llega la policía y el hombre del perro les cuenta lo sucedido.

Una de las policías, la agente Parker le pregunta al niño su nombre y su edad, así como el nombre de su madre, aunque él está muy nervioso y no lo recuerda, aunque le enseña su muela.

Le cuenta a la agente que su casa es una habitación, que no podían salir por la puerta y que el sol entra por la claraboya. Le cuenta también que hizo tres paradas desde que salió en la furgoneta, por lo que con esos datos Parker pide que busquen en ese radio y por las últimas imágenes de los satélites una caseta con una claraboya y una camioneta roja parada en su entrada.

La policía consigue llegar al lugar que sospechan es donde vivían retenidos, viendo el muchacho un gran movimiento policial entorno a la misma hasta que ve finalmente cómo su madre sale y llega al coche donde está él, tras lo que lo coge y abraza llorando.

El niño le pide que lo lleve a la cama de la habitación mientras los llevan al hospital.

Jack se despierta allí a la mañana siguiente junto a su madre, observado que allí hay demasiada luz, para él que apenas veía la que entraba por su claraboya.

Se levanta y se acerca a la ventana desde la que puede ver la enorme ciudad y muy abajo los árboles, por lo que se asusta, preguntándole a su madre, que se despierta, si están en otro planeta, explicándole ella que están en una habitación de hospital.

Le dice que la abuela los vio la noche anterior y que cuando les den el alta saldrán y que el abuelo está yendo en un avión.

Él niño reconoce que se meó la noche anterior, quitándole su madre importancia.

Joy le muestra luego su imagen, que ve por primera vez en un espejo.

El niño pregunta si el Viejo Nick los encontrará, diciéndole ella que nunca lo hará.

Se duchan, también por primera vez tras ello viendo que es muy divertido.

Poco después llega el Dr. Mittal y les llevan tortitas y fruta, entregándoles el médico unas gafas de sol y crema de protección solar, debiendo llevar además una mascarilla.

Llegan entonces los padres de Joy, abrazando ahora el hombre a su hija, pues los padres ya no viven juntos y la abuela vive con otro hombre, su amigo Leo.

Para Jack todo es nuevo. Ve que hay puertas y puertas y el mundo cambia de luz y de color a cada momento.

Cuando llegan a casa de la abuela la encuentran rodeada de periodistas y en medio de un gran ruido, protegiéndoles la policía, sintiéndose muy abrumado, por lo que no habla.

Allí conoce a Leo y le muestran un montón de juguetes que le han regalado los vecinos, aunque él ni siquiera quiere verlos.

Bob, el abuelo, se encarga de los abogados y parece abrumado.

Joy vuelve a ver su habitación y ella y Jack descansan antes de bajar a comer, probando el niño por vez primera el helado.

Bob se marcha pronto y Joy le pregunta por qué tiene tanta prisa, haciéndole saber que ha notado que no le ha dicho ni una sola palabra a Jack, y que ni siquiera lo mira, ni siquiera cuando ella se lo pide, por lo que se enfada con él.

Joy vuelve a ver sus antiguas cosas que le muestra a su hijo, al que le cuenta que hacía atletismo y corría relevos con otras chicas que pudieron seguir viviendo su vida porque no les pasó nada.

Los periodistas siguen en torno a la casa y el abogado de la familia les hace ver que van a tener muchos gastos y que sería conveniente que dieran una entrevista, lo que les daría mucho dinero.

El niño pregunta cuánto tiempo estarán allí, diciéndole su madre que ahora viven allí.

Finalmente habla con Leo, al que le pregunta si es verdad que tiene un perro, contándole que él también tenía un perro que se llamaba Lucky aunque no era real.

Acude a verlos el doctor Mittal, aunque Joy no baja, tratando solo al niño.

Aunque tiene muchos juguetes, Jack no tiene ganas de jugar y su madre pierde la paciencia al ver que se niega a jugar con algo que es real y se siente agobiada porque el niño no conecta con nada que no sea ella, que señala que quería estar feliz, pero no lo está y grita y se enfada.

Le dice a su madre que ve que no la necesita y piensa que ha estado muy bien sin ella, aunque Nancy le dice que no es ella a la única a la que destrozaron la vida.

Joy decide llamar al abogado y dar una entrevista para conseguir dinero.

Se realiza la entrevista con gran tacto por parte de la presentadora, aunque cuando le preguntan si pensó en suicidarse deben cortar.

Ella niega cualquier relación de Jack con su padre insistiendo en que es solo suyo.

Le preguntan si pensó en decirle a su captor que se lo llevara a un hospital y lo dejara allí para que pudiese ser libre, algo que ella no se había planteado, viéndose de pronto como una persona egoísta que prefirió tener a su hijo encerrado a estar sola.

Una noche Jack se levanta al escuchar a su madre en el baño y al abrir con gran dificultad la puerta, la encuentra en el suelo, por lo que empieza a gritar, viendo cómo llaman a emergencias.

Desde el hospital Joy habla con Jack, que le pide que vuelva ya, aunque ella le dice que debe esperar todavía un poco porque no se encuentra bien.

Jack dice que el mundo es infinito, pero el tiempo no, y todo el mundo tiene prisa por todo. Su propia mamá "tenía prisa por irse al cielo de un salto, pero se olvidó de mí. Qué tonta mamá, así que los extraterrestres la lanzaron para abajo y la rompieron".

Jack sale con su abuela para hacer la compra y la ayuda a hacer magdalenas, contando que a veces echa de menos la habitación, donde su mamá estaba siempre.

Llega entonces Leo con su perro, Seamus, al que acaricia y con el que salen a pasear, teniendo ocasión también de probar los columpios.

Vuelve a ver las cosas de su madre y un día le pide las tijeras a la abuela para cortarse el pelo y que se lo envíen a su madre, que necesita su "forzudez" más que él, cortándoselo su propia abuela.

Un día, mientras pinta, un niño golpea su ventana con un balón y él sale a jugar con él.

Su madre lo mira sonriente desde la ventana y él, al verla de nuevo allí corre a abrazarla.

Luego mientras juegan juntos, ella le pide perdón y él le dice que no pasa nada, pero que no vuelva a hacerlo.

Ella le da las gracias por su pelo, que dice es lo que le salvó.

Ella le dice que no es una buena mamá, diciéndole él: "pero eres mamá", antes de salir a jugar de nuevo con Aaron, su nuevo amigo

Jack señala que cuando tenía 4 años no sabía nada del mundo y ahora él y su madre van a vivir en él para siempre.

Salen a la playa y a patinar y deciden probarlo todo al no saber lo que les gusta.

Un día Jack le pide a su madre ir a Habitación, aunque le aclara, solo de visita, haciéndolo en efecto, acompañados por la policía.

Cuando llegan él no parece reconocerlo. No hay nada ya y él pregunta si encogió, al verla tan pequeña.

Él dice que no es Habitación si Puerta está abierta, aunque no quiere que la cierre.

Se despide de lo que queda, el armario, el lavabo, la claraboya…

Tras decir adiós a la habitación se alejan de la mano.

Calificación: 3