Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

La llegada
La llegada

Arrival (2016) * USA

Duración: 116 min.

Música: Jóhann Jóhannsson

Fotografía: Bradford Young

Guión: Eric Heisserer (Historia: Ted Chiang)

Dirección: Denis Villeneuve

Intérpretes: Amy Adams (Louise Banks), Jeremy Renner (Ian Donnelly), Forest Whitaker (Coronel G.T. Weber), Michael Stuhlbarg (David Halpern), Mark O'Brien (Capitán Marks), Tzi Ma (General Shang).

Louise Banks afirma ante su bebé que solía pensar que ese era el principio de su historia, pero ahora sabe que la memoria no empieza como pensaba y que estamos limitados por el tiempo y por su orden.

Recuerda también cómo años más tarde jugaba con su hija vestida de vaquero.

Recuerda también momentos intermedios de amor, y de enfados que la llevaron en alguna ocasión a decirle que la odiaba, y recuerda su muerte por una enfermedad incurable y su desolación.

Pero ahora, afirma, no cree en principios ni finales, recordando el día en que llegaron "Ellos".

Aquel día, cuando llegó a clase apenas había gente, pese a lo cual se dispone a dar su clase, que ese día es sobre portugués, aunque los teléfonos de sus escasos alumnos comienzan a sonar, pidiéndole a la profesora que ponga las noticias.

En ellas informan que aterrizó 40 minutos antes en Montana una extraña nave, habiendo restringido el gobierno el acceso, ignorándose de si se trata de una nave experimental, recibiéndose noticias de que otras naves iguales aterrizaron en otros ocho lugares del mundo, como Hokkaido en Japón.

Suena tras ello una alarma y deben suspender la clase.

Cuando sale y coge su coche, ve pasar por el cielo varios cazas, escuchando luego en el coche mientras conduce que ignoran lo que está ocurriendo, aunque se preguntan por qué han enviado 12 naves si su misión es pacífica.

Habla por teléfono con su madre a la que le dice que sabe lo mismo que ella y le pide que deje de mirar la cadena que está viendo, pues no cree nada de lo que dice.

Pasado el tiempo escucha en las noticias que, pasadas 8 horas no hay indicios de que se haya producido contacto alguno.

Señalan que mide unos 450 metros de altura y que dos de ellos violaron el espacio aéreo ruso aterrizando una en Siberia y otra en el Mar Negro, por lo que el país moviliza sus tropas, no estando claras las razones por las que las naves eligieron su ubicación.

Se suceden las noticias, viendo imágenes de otros países como Venezuela.

Al día siguiente acude a la universidad temprano, cuando no hay aún nadie, escuchando como el gobierno ha decretado el estado de emergencia y el despliegue de 5.000 guardias nacionales, habiéndose cerrado fronteras y aeropuertos, suspendiéndose la concesión de nuevas licencias de armas.

Mientras escucha las noticias en su despacho es sorprendida por el Coronel G.T. Webber que le dice que encabeza todas las listas de traductores, conociéndola porque ya colaboró con ellos en el pasado haciendo traducciones para Inteligencia.

Le muestra unos sonidos que le pide que traduzca, aunque es incapaz de entenderlas, preguntándole si son los supuestos extraterrestres, respondiéndole el coronel que sí, preguntando ella cuántos hablan, a lo que le responde que dos.

Le pregunta tras ello cómo enfocaría la traducción y si distingue palabras, respondiéndole ella que necesitaría estar allí y relacionarse con ellos, aunque él dice que no la llevará a Montana y que si no lo acepta perderá su ocasión.

Cuando se van a ir ella les pregunta si acudirán a Berkeley, pidiéndole que si lo hacen le pregunten a su rival, Danvers qué significa guerra en sánscrito.

Las potencias afectadas llegan a un acuerdo de colaboración con la ONU.

Pero el índice Dow Jones se desploma y cae 2.000 puntos.

Louise está en la cama escuchando las noticias cuando escucha el estruendo producido por un helicóptero del ejército que va a buscarla, contándole Weber que Danvers dijo que significaba discusión, diciendo ella que significa desear más vacas.

Sube al helicóptero en el que también va Ian Donnelly que va leyendo un libro de ella en que afirma que la lengua es la piedra angular de la civilización, aunque él la rebate y le dice que la clave de la civilización es la ciencia.

Weber le explica que es físico teórico de Los Álamos y será su supervisor, debiendo trabajar juntos en el caso.

Él le dice que preparó ya una serie de preguntas, aunque ella le dice que antes de agobiarles con matemáticas, deben dejarles hablar, aunque la prioridad de los militares es saber de dónde vienen y qué quieren.

A medida que se acercan, y desde el aire pueden ver una especie de monolito gigantesco, y muy cerca un campamento militar en que aterrizan, viendo al llegar cómo evacúan a alguna persona.

Al llegar les quitan los móviles y les entregan unas placas identificativas, pasando por enfermería donde les vacunan para inmunizarlos contra una buena dosis de bacterias, advirtiéndoles que pueden padecer efectos secundarios.

Salen luego a una sala donde trabaja un montón de gente frente a una enorme pantalla donde están conectados todos los afectados: Australia, Sudán, Pakistán, Dinamarca, Venezuela, Japón, China, Sierra Leona, El Mar negro, Siberia, Reino Unido y Estados Unidos y comentan que tras 112 minutos la gravedad comienza a cambiar, no hallando ninguna explicación científica, ya que no necesitan 18 horas en bombear oxígeno a la sala, apuntando Ian que si su atmósfera es diferente necesitarían horas para reequilibrar oxígeno y presión.

Entre ellos está también el agente David Halpern de la CIA.

Preguntan a los que ya subieron a la nave qué averiguaron, pero señalan que están empezando, presentando a la Dra. Banks como sustituta del Dr. Walker.

Pasan tras ello a una sala donde les visten con trajes especiales para evitar posibles radiaciones, aunque les dicen que no hay apenas peligro y que no ha habido contacto físico, explicándoles que los ven tras un muro de cristal.

Salen tras ellos varios vehículos hacia la nave, sintiéndose la Dra. Banks agobiada, observando al acercarse que la nave está suspendida en el aire, explicándoles que cada 18 horas se abre una puerta en la base y entran valiéndose de un elevador.

Los nuevos ven que acceden a un largo túnel por el que pueden subir sin problemas debido a la falta de gravedad, aunque la doctora debe ser obligada por Donnelly a acercarse hasta una especie de pantalla que está al fondo y tras la cual, y envueltos en una especie de niebla aparecen dos extraños seres con tentáculos que llamarán heptápodos, frente a los cuales sacan una jaula con un pájaro al que observan no le ocurre nada, tratando la doctora de comunicarse con ellos y escucharlos.

Cuando regresan Donnelly vomita, pese a lo cual el coronel les dice que lo han hecho mejor que el último, disponiendo de 18 horas para idear algo para comunicarse.

Desde Australia les dicen que están analizando lo grabado, pero que no tienen nada.

Ellos se disponen para una nueva incursión en la nave, pensando la doctora que quizá aunque no entiendan sus palabras pueden tener algún tipo de comunicación visual.

Por ello en su siguiente visita lleva un cartel donde escribió "Human", para que ellos les digan qué son ellos, viendo que ellos lanzan a la pantalla una especie de nube negra que forma sobre esta un símbolo circular, tras el que lanzan varios más.

La Doctora se plantea enseñarles a leer y hablar, aunque los militares temen que lo utilicen contra ellos.

Estudian las formas grabadas, tratando de encontrarle algún significado.

La doctora propone tras ello elaborar una lista con sus nombres y otras palabras sencillas como comer o andar, pretendiendo explicarles y que se expliquen.

Los británicos explican que les enviaron secuencias de números primos y parecen no entender álgebra, aunque sí captan conocimientos más complejos.

Halpern le dice a la doctora que no todos los países comparten su política de apertura hacia los extraterrestres, pues los chinos van movilizando a sus fuerzas al mando del general Shang y lo que él haga lo repetirán al menos otros cuatro países.

Ella escribe su nombre, Louise y ve que hacen un nuevo círculo, entendiendo ella que están confusos, por lo que decide saltarse las normas de seguridad y quitarse la escafandra, acercándose a la pantalla para que la vean bien, pese a la confusión que crea entre los militares que piensan que está arriesgándose a contaminarse.

Coloca luego su mano sobre la pantalla, respondiéndole uno de ellos con uno de sus tentáculos, tras lo que vuelve a mostrarle nuevamente su nombre, viendo cómo ellos forman un nuevo círculo donde creen han escrito Louise.

Donnelly la imita y se quita también su traje anticontaminante, escribiendo su nombre, tras lo que ella les pregunta quiénes son ellos, lanzando dos círculos, con lo que cree son sus nombres, proponiendo Donnelly llamarlos Abbott y Costello.

A la vuelta deben pasar por la carpa de descontaminación, siendo examinados, y preguntándole a la doctora cómo se siente, aunque no hay síntomas de envenenamiento por radiación ni nada que puedan detectar en sus análisis, por lo que deciden asumir el riesgo, pues han visto su primer avance significativo.

Y mientras estudia las formas escritas por ello se le vienen a la mente imágenes de Hannah jugando en el campo con los bichos y con el agua.

Los avances en el resto de sus estudios no son significativos, pues la nave no emite residuos, ni gases ni radiación, no sabiendo de qué material está hecho el casco y no saben si se comunican entre sí, siendo incapaces de detectarlo si sucede, no habiendo emisiones sonoras ni luminosas, preguntándose si son científicos o turistas.

Tampoco los expertos son capaces de determinar las razones por las que aterrizaron donde lo hicieron, pensando que quizá eligieron las zonas con menor con menor incidencia de relámpagos.

Louise llega a la conclusión de que no hay relación entre lo que los heptápodos dicen y lo que escriben, pues su escritura es semasiográfica. Transmite un sonido, no representa sonidos.

También los pakistaníes realizan un estudio sobre los símbolos y escriben una frase compleja en segundos.

Louise se plantean ampliar el vocabulario, lo que les llevaría un mes más.

Mientras descansan fuera Donnelly le dice a Louise que ella trata la lengua como un matemático, esquivando las trampas del lenguaje que ni siquiera sabía que existían, diciéndole que quizá por eso está soltero, asegurándole ella que podría saber comunicarse y estar igualmente soltero y le dice que tiene la impresión de que lo que ocurre dentro depende de ellos dos, asegurando él que se alegra de tenerla a ella y no a los zoquetes con los que trabajan.

Ese día se hace viral la primera fotografía de los extraterrestres que trascendió, manifestándose la gente contra la forma de gestionar el gobierno el asunto, temiendo un grave riesgo de contaminación, planteándose algunos hacer una demostración de fuerza, quejándose de la inacción del gobierno.

Mientras trata de interpretar una de sus palabras vuelve a ver a Hannah y piensa que puede significar planeta, viéndose hablando del Planeta Tierra con Hannah a la que le dice que no debe estar triste porque no esté su padre, pues la quieren mucho los dos

Sale a pasear viendo el momento de la agonía de Hannah.

Habla con Donnelly sobre el lenguaje y la teoría de que el lenguaje determina la forma de pensar y de ser, reconociendo haber soñado alguna vez en el idioma alienígena.

Como hablan mandarín la llevan para que escuche una conversación del General Shang señalando que desea descodificar las series, preguntándose qué quiere decir con lo de las series.

Le dicen que han movilizado sus tropas al igual que Rusia, imaginándose que preparan algo, dándose cuenta de que en su conversación hablaba de series con las fichas de mahjong para comunicarse con los heptápodos, lo que a ella le asusta, pues si se comunican mediante un juego, solo les dan las posibilidades de ganar o perder, mostrándoles que están en una competición donde solo vale la victoria o la derrota.

Weber entiende que les deben preguntar ya por su propósito.

En efecto en su siguiente visita les hacen la pregunta de qué propósito tienen, a lo que les contestan que ofrecer arma, aunque luego, mientras discuten la respuesta Louise aventura que a lo mejor confunden armas con herramientas, por lo que se propone volver a entrar y aclararlo.

Reciben entonces una llamada del Secretario de Defensa.

Halpern les pide que no compartan esa información con los demás países, pues teme que estén tratando de que los humanos se peleen entre ellos hasta que se imponga un bando, ya que no hay un único líder del mundo y piensan que así es imposible negociar.

Reciben entonces la noticia de que China y Rusia se han desconectado tras haber descubierto algo que les asustó en la última sesión, recibiendo también ellos a través de Halpern la orden de desconectarse, recibiendo los demás enlaces y traductores la misma orden, cortando las comunicaciones el resto de los países.

En televisión informan que el gobierno chino dio la orden de retirar a sus científicos de su misión internacional tras la frase "usar arma", no confiando ya en los extraterrestres.

Entretanto un grupo de militares, aprovechando que no terminó aún la sesión en la nave deciden colocar en la misma una bomba que harán estallar en 10 minutos, cuando la nave se cierre de nuevo, sin contar con el permiso de sus superiores.

Cuando bajan después de haber puesto en marcha el mecanismo del explosivo aparecen la Doctora Banks y Donnelly que han decidido volver a entrar en la nave para tratar de aclarar el mensaje que les dijeron antes, sin hacer caso de los soldados que tratan de disuadirles de entrar diciéndoles que acabó ya la sesión y puede ser peligroso, pese a lo cual insisten en hacerlo asegurando que saldrán en 5 minutos, llamando a la sesión 36 2ª parte.

Weber los ve desde la sala, preguntando por qué no están con ellos los escoltas, respondiéndoles que el capitán Marks no responde, pidiendo que envíen a seguridad.

Banks les pregunta si les están ofreciendo algo, poniendo ellos "tecnología", "aparato".

Entretanto fuera llegan las patrullas de seguridad, decidiendo los soldados que colocaron la bomba disuadirlos con disparos de advertencia hasta que explote.

Louise observa que los heptápodos quieren que escriba en la barrera, aunque no consigue escribir con las dos manos, por lo que decide hacerlo con una sola, viendo cómo ellos llenan la pantalla de múltiples símbolos.

Para entonces la bomba está a punto de explotar y cuando quedan solo unos segundos Abbott consigue expulsarlos de un empujón evitando que les alcance la deflagración.

Cuando se despierta sufre una conmoción cerebral. Le cuentan que Ian está igual, habiendo sido los responsables unos soldados.

Le cuentan que la base ya no es segura y se disponen a evacuarla.

Entretanto encuentra a Ian tratando de descifrar los últimos mensajes de los extraterrestres comprobando que pese a la explosión no cortó la transmisión.

Louise cree que deben volver, aunque Weber teme que preparen una represalia, opinando Louise que no deben marcharse mientras ellos estén allí.

Se escucha entonces un fuerte ruido y ven cómo la nave se eleva, aunque no se marcha.

Informan entretanto que China está tomando posiciones para destruir la nave, señalando los superiores de Halpern que ellos deben evacuar para evitar represalias.

Los noticiarios dan noticia del ultimátum dado por China a los extraterrestres a los que dan 24 horas para abandonar su país, apremiando a los demás líderes a seguir su ejemplo esperando que Pakistán, Rusia y Sudán harán lo mismo.

Mientras estudian los miles de mensajes recibidos en su última subida, Louise vuelve a tener la visión de su hija, ahora adolescente que le pregunta cómo se dice cuando dos partes sacan algo positivo, pidiéndole que se lo pregunte a su padre.

Cuando se despierta ve que Ian ha descubierto algo a partir del símbolo del tiempo que está muy presente en toda la secuencia, viendo que hablan de 1 doceavo, mostrando que ellos forman una parte de otros doce, por lo que sugieren que deben ponerse en contacto con las otras potencias para complementar el mensaje.

Pero Halpern le dice que las comunicaciones están cortadas, haciéndoles escuchar un mensaje escuchado a los rusos diciendo que los extraterrestres dijeron que no hay tiempo y que muchos se convierten en uno, pero que les han dado armas a todos.

Banks cree que desea que cooperen, no entendiendo Halpern que les dieran el mensaje en piezas en vez de dárselo junto, y en todo caso no sabe cómo convencer a los demás de que compartan sus datos, apuntando Banks que ofreciendo ellos los suyos, lo que sería un "juego de suma cero", lo que vio le preguntaba su hija.

Pero nueve de las bases cortaron toda comunicación y deben contactar para tratar de evitar una guerra mundial, pero no hay forma de hacerlo y ni siquiera pueden ya volver a la nave dada su altura y en el Pentágono creen que están dispuestos a contraatacar, algo que Louise no comparte, pues señala que no han sido agresivos

Mientras ellos hablan Louise, que había tenido una visión de un objeto bajando de la nave se acerca con el coche hasta esta, viendo que de ella sale volando una pequeña cápsula en la que entra y vuelve a subir hasta la nave sintiendo extrañas sensaciones como si flotara entre nubes, estando de pronto ante uno de sus interlocutores, Costello, y dentro del muro, contándole este que Abbott está a punto de morir por la explosión.

Louise le explica que necesita que envíen un mensaje a los demás cascos, a lo que le responde que Louise tiene arma y debe usarla, aunque ella le dice que no lo entiende y le pregunta por su propósito allí, señalando que ayudar a la humanidad, pues en 3.000 años ellos necesitarán la ayuda de la humanidad, preguntándole ella cómo pueden conocer el futuro, teniendo de nuevo la visión de su hija, insistiendo en que no lo entiende y preguntando quién es esa niña, diciéndole Costello que Louise ve el futuro y el arma abre el tiempo.

Cuando la dejan en tierra la nave se mueve hasta colocarse de forma horizontal.

Pero cuando la recogen le dicen que deben evacuar, pus Rusia y Sudán han seguido a China, volviendo a ver mientras sube al coche imágenes de su hija que le pregunta si también ella va a dejarla como hizo su padre, diciéndole ella que su padre no la dejó, y que volverá a verlo el fin de semana, aunque Hannah dice que ya no la mira como antes.

Louise le explica que es por culpa suya, pues le contó una cosa que su padre no estaba preparado para escuchar, debido a que sabe una cosa que va a pasar y cuando se lo dijo a su padre se enfadó mucho y no la creyó, contándole que es algo relacionado con una enfermedad muy rara e imparable.

Se encuentra mal mientras la sujeta Ian antes de subir al coche, señalando ella que acaba de comprender por qué la dejó su marido, aunque él no sabía que estuvo casada.

Todas las naves se colocan en posición horizontal y mientras en la base se preparan para evacuar ella vuelve a tener una visión de su hija preguntándole por qué se llama Hannah, explicándole que su nombre es muy especial porque es un palíndromo que se lee igual hacia delante y hacia atrás.

Mientras todos corren y recogen sus cosas Louise se ve a sí misma unos años más tarde al recibir su manual de lenguaje del heptápodo, viéndose también impartiendo clases en la universidad sobre el mismo, diciéndole a Ian que puede leer los últimos mensajes que les enviaron y se da cuenta de que no es un arma, sino un obsequio, y que ese obsequio es su lengua y que cuando alguien la aprende realmente comienza a percibir el tiempo como ellos y puede ver el futuro, pues el tiempo para ellos no es lineal.

Pero su descubrimiento llega demasiado tarde y ya no sirve de nada, indicándole Weber que serán embarcados en 5 minutos.

Mientras esperan vuelve a ver a Hannah, tras lo que se ve en una recepción saludando al general Shang, que asegura ha acudido a la misma para conocerla en persona, pues 18 meses antes consiguió hacerle cambiar de parecer, siendo ella la autora de esa unificación, al haberle llamado a su número privado, y cuando ella le dice que no tiene ese número el general se lo muestra, diciéndole que cree que es importante que lo haga.

Ella regresa a la base y se hace con un teléfono, y cuando Halpern ordena desconectar el sistema se dan cuenta de que hay una línea llamando a China desde allí, y que el teléfono desde el que lo hacen es del propio Halpern, que pide que encuentren a la persona que lo está utilizando.

Mientras espera a que el general se lo coja se pregunta a sí misma qué debe decirle.

Ve entonces de nuevo al general en la fiesta diciendo que nunca olvidará lo que le dijo, pues, le confiesa al oído, le repitió las palabras de su esposa en su lecho de muerte.

Los soldados la localizan y le piden que suelte el teléfono, encerrándose ella en la cámara estanca a la que llega Ian, al que ella le pide que la cubra durante 20 segundos.

Halpern le dice que está cometiendo un acto de traición y le asegura que dispararán si no suelta el teléfono.

Ella le cuenta al general lo que él mismo le contó durante la recepción, tras lo que se entrega a Halpern y los soldados.

De pronto en los informativos indican que China ha convocado una rueda de prensa en la que el General Shang anuncia la retirada de sus tropas y que compartirá con las demás naciones la información que posee.

Los científicos de todo el mundo examinan esa información, a la que los rusos aportan también la suya, comprobando que cada una de ellas forma la doceava parte de un puzle que poco a poco va tomando forma.

Las naves se diluyen tras ello en el espacio hasta desaparecer.

Louise dice que allí empieza su historia, el día que se marcharon, y a pesar de saber adónde le conduce el camino agradece cada instante, disfrutando de su bebé y de Ian, su marido.

Mientras esperan el helicóptero donde serán evacuados mira a Ian de otra manera y le pregunta si cambiaría algo en el caso de que pudiera ver su vida de principio a fin, señalando él que quizá diría lo que siente más a menudo.

Le dice que lleva fijando su vista en las estrellas desde que recuerda y lo que más le ha sorprendido no ha sido conocer a los extraterrestres, sino a ella, tras lo que se abrazan mientras ella se ve a sí misma unos años más tarde bailando con él.

Le dice entonces que había olvidado cuánto le gusta que la abrace.

Recuerda en aquellos momentos en que bailaban y se abrazaban que él le preguntó si quería hacer un bebé, recordando de nuevo muchos momentos de la vida de Hannah.

Calificación: 3