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La noche de los muertos vivientes


Night of the living dead (1968) USA

Duración: 96 min.

Música: Varios

Fotografía: George A. Romero

Guión: George A. Romero, John A. Russo

Dirección: George A. Romero

Intérpretes: Duane Jones (Ben), Judith O'Dea (Barbra), Karl Hardman (Harry Cooper), Marilyn Eastman (Helen Cooper), Keith Wayne (Tom), Judith Ridley (Judy), Kyra Schon (Karen Cooper), Russell Streiner (Johnny), George Kosana (Sheriff McClelland), Bill Hinzman (Zombi del cementerio).

Johnny y Barbra acuden como cada año en el aniversario de su padre a llevar unas flores a su tumba, entre las protestas de él que no comprende que tengan que hacer un viaje que les lleva 6 horas solo para poner unas flores.

Johnny trata de asustarla, y de pronto, al pasar junto a un hombre, este la ataca, y cuando Johnny acude a ayudarla el hombre lo derriba, muriendo al golpearse la cabeza.

Asustada, Barbra corre hasta el coche perseguida por el hombre, sin lograr arrancarlo, por lo que debe bajarse y salir corriendo hasta llegar a una casa en la que se cuela no encontrando allí más que el cadáver de una persona.

Llega entonces a la casa otro hombre, Ben, que se quedó sin gasolina, que salva a Barbra del ataque del muerto de la casa después de que este cobrara vida, ya que Barbra está paralizada y es incapaz de reaccionar.

Al descubrir que temen al fuego saca el cadáver de la casa y lo quema para alejarlos, tras lo que decide apuntalar puertas y ventanas, tras lo que escuchan en la radio cómo hablan de un ejército de asesinos sin identificar que comen a las personas a las que matan.

Poco después se abre la puerta del sótano y aparecen dos hombres, Harry Cooper, y Tom, que se escondieron allí huyendo de los monstruos, estando además abajo Helen, la mujer y la hija enferma del primero y Judy, la novia del segundo.

Cooper trata de convencerlos de que bajen al sótano, pues solo deben defender una puerta, pero los demás creen que arriba tienen más oportunidades de huir, por lo que Judy sube y Cooper regresa al sótano, aunque al saber que hay una televisión, Helen, decide subir.

En esta señalan que los atacantes son personas que resucitan y devoran a otros seres, y dan el listado de las estaciones de rescate a las que deben acercarse los ciudadanos, especulando con que el problema lo provocó un satélite explorador enviado a Venus y que la NASA destruyó antes de que llegara a la Tierra, ya que portaba una misteriosa radiación.

Recomiendan que quemen los cadáveres en cuanto mueran para evitar que resuciten.

Deciden intentar ir a la base más cercana, la de Willard, para lo cual deben llenar el depósito de la furgoneta, por lo que encargan a Cooper que lance cócteles molotov para alejar a los muertos vivientes mientras ellos van hasta el surtidor, donde sin querer vierten gasolina junto a la tea con la que Ben se defendía, provocando un incendio que finalmente acabará haciendo que explote la furgoneta con Tom y Judy dentro, debiendo Ben regresar a la casa, pero Cooper no le abre, por lo que abre a patadas, golpeando tras ello a Cooper.

En la televisión informan que a los muertos vivientes se les destruye disparando o golpeándolos en la cabeza y destruyendo sus cerebros.

Se va la luz y los monstruos se acercan a la casa con palos y piedras. Mientras Ben trata de contenerlos Cooper le quita el arma con la intención de esconderse con ella en el sótano. Ben se la quita, tras lo que dispara contra él.

Cuando Helen baja al sótano descubre que su hija se ha convertido en un muerto viviente más que devora a su propio padre, para a continuación acabar con ella con una paleta.

Los muertos consiguen entrar y Johnny acaba con su propia hermana, mientras Ben, el único superviviente debe refugiarse en el sótano, donde debe acabar con los Cooper.

Tras una dura noche el sheriff del condado llega con sus hombres, y Ben, al escuchar los disparos sale del sótano y se acerca hasta una ventana donde, al ser visto lo confunden con un muerto viviente y le disparan a la cabeza, tras lo cual será incinerado con los demás.

Calificación: 3