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Las Furias
Las Furias

España (2016) *

Duración: 125 Min.

Música: Arnau Vilà

Fotografía: Raquel Fernández Núñez

Guion y Dirección: Miguel del Arco

Intérpretes: Mercedes Sampietro (Marga Alegre), Gonzalo de Castro (Héctor), Alberto San Juan (Aquiles / "Aki"), José Sacristán (Leonardo Ponte / Leo), Carmen Machi (Casandra), Pere Arquillué (Gustavo / "Gus"), Emma Suárez (Ana), Bárbara Lennie (Julia), Macarena Sanz (María), Elisabet Gelabert (Nekane).

Terminada la función donde han actuado Leo, su abuelo, y Aki, su tío, María graba en el camerino a los dos actores y al resto de la familia. Su abuela Marga, su madre, Casandra, su padre, Gus, y sus tíos Héctor y Ana.

Unos años más tarde Aquiles revisa aquella grabación en el sótano donde con pinzas va colgando notas sobre la historia de su familia, como las de los nacimientos de sus hermanas y de él mismo, junto con notas de prensa, carteles, etc., como la noticia, en 1989, de la primera separación de sus padres, colocando en 2005 la fotografía de su sobrina junto a las noticias del fracaso de Edipo y las negativas críticas de la prensa diciendo que el talento había abandonado a Leo Ponte.

Para ese momento María ya ha crecido y camina por la calle oyendo música con sus cascos, pareciendo asustada.

Entretanto Marga, su abuela va a la cocina, donde está Julia escuchando en la radio "La visión de Casandra", y al escuchar a su hija diciendo a una oyente que piense en su hija y la conversación que tiene pendiente, se enfada.

Casandra recibe el aviso de otra llamada, de alguien que se hace llamar Amarga, nombre que dice, le dio su hija, con la que le dice le cuesta quedar, preguntándole Casandra por qué se alejó de su hija, respondiendo Marga que no quiere hablar de su hija, sino de su nieta, pues ve cómo su hija se equivoca con ella, pues tuvo un episodio psicótico y quiere volver a tomar las riendas de su vida y cree que su madre no la ayuda tratándola como una incapacitada.

Le dice que quizá habla muy a la ligera y sin saber lo que una madre puede haber vivido, como verla perder el control hasta el punto de poner en peligro su vida, o pasar terrores, o cuando te mira como su peor enemigo, y que había que estar ahí para verlo.

La niña en ese momento pasea por la ciudad con los cascos escuchando música, y su padre, que la dejó salir, empieza a preocuparse por su tardanza, por lo que llama a Héctor, su cuñado porque le dijo que igual iba a verlo para ver si está allí.

Y encima mientras habla por teléfono, su suegro, Leo, se marcha de casa, por lo que debe salir a buscarlo.

Entretanto alguien le roba a María, sus cascos, perdiendo durante unos instantes la noción al escuchar todo el alboroto de la calle, encontrándola sus tíos Héctor y Ana en medio de la calle tapándose los oídos, acompañándola ellos hasta casa.

Marga insiste ante Julia en que su hija se está equivocando con María. Y luego en la cama le dice que comprende que esté asustada por lo del día siguiente, aunque espera que no haya hecho eso para no afrontar lo que va a hacer.

Ella dice que con sus 65 años cree que ya puede hacer lo que quiera, besándola Julia.

Leo deambula por la calle diciendo que no va a llegar, encontrándolo Casandra, apareciendo Gus tras él, diciendo que se le escapó.

Aparecen entonces Héctor y Ana con Julia, no entendiendo Casandra que la dejara salir, pues el médico le dijo que lo hiciera poco a poco cuando terminara la medicación.

Ana se asombra de que el abuelo recuerde Macbeth, no recordando ni quién es, y se pregunta cómo puede ser tan diferente al resto de los Ponte Alegre.

Casandra discute entretanto con Gus sobre la niña, y luego le pregunta qué le apetece de cenar, diciendo ella que lo que le apetece es separarse y que está muy cansada.

Su madre, como psicóloga pasa consulta con una paciente que asegura que va solo porque la obliga su hija, que no quiere hablar de su vida, y solo quiere las pastillas.

Héctor y Casandra llegan a su casa mientras atiende a la paciente, diciendo Casandra que le parece raro ver a su madre hablar con esa dulzura a sus pacientes.

Cuando sale se muestra nerviosa al ver que Julia no estará con ella, pues dice tiene consulta, señalándoles con muchos nervios que la noticia que tiene que darles es que va a vender Casa Alegre, la casa de veraneo.

Dice que va a cerrar la consulta y necesita dinero, porque quiere viajar y recorrer el mundo, y que la heredó de sus padres y le pertenece a ella y no repartirá nada.

Casandra le dice que forma parte de su vida, y le pregunta si es que se ha liado con alguien, diciendo ella que no es asunto suyo.

Gus da clases de guitarra, pero es un desastre y pierde hasta su último alumno.

Cuando llega Casandra, María les dice que tiene que hablar con ellos, pues cree que con las medicinas está ya en control, pero que no lo conseguirá si no le dan espacio, diciéndole a su padre que él no encontrará otro trabajo si tiene que estar siempre vigilándola y su madre se concentra en otras cosas y cree que pueden dejar de hacer cosas que no necesita.

Ella les dice que no paran de decirle que están bien, pero ella ve que no es cierto, y cuando Casandra le dice que está bien, María le pregunta si con su padre o con su compañero de trabajo, pareciendo solo entonces comprender su padre lo que ella le dijo la noche anterior, quedándose ambos callados y sin decir nada hasta que Gus se va.

Héctor acude a ver a Ana al hospital donde trabaja y le cuenta que su madre les reunió para contarles que va a vender "Casa Alegre", proponiéndole él pasar antes de que lo haga un fin de semana todos juntos y celebrar allí su boda, pese a que ana le recuerda que es no lo que habían hablado, pues no querían una boda-boda.

Al día siguiente, y mientras Casandra está en el estudio, ve cómo entra en el control Gus y golpea a su amante, tras lo que le dice que nunca pensó que pudiera dejar de amarla, pero que a partir de ese momento va a poner todo de su parte para aprender.

En su casa María se esconde para escuchar a sus padres, diciéndole Gus a Casandra que irá a la boda porque Héctor es su amigo, pero que no la quiere ya y que se aleje de él, no escuchándola cuando ella le dice que fue solo una tontería.

Julia llega a casa cuando Marga está ya cenando, reprochándole que llegara tarde pese a haber quedado para cenar, exponiéndole que no sabe si tiene sentido que se jubile para viajar con su pareja cuando esta tiene cada vez más trabajo.

Le confiesa tras ello que no fue capaz de contarles la verdad a sus hijos. Que le hicieron sentir como si tuviera 7 años. Y que lo único que se le ocurrió fue lo de la venta de su casa, y Héctor le pidió que fueran todos a celebrar allí su boda.

Marga le pide que la acompañe y Julia le dice que solo irá si lo hace como su pareja.

Viajan hasta Casa Alegre, siendo recibidos por Aki, que vive allí dedicando su tiempo a recopilar y escribir la historia de su familia, pidiéndole perdón por lo que le dijo por teléfono unos días antes, aunque no sobre lo que decía sobre ella en el último capítulo.

Aki se queda encandilado de inmediato por Julia, que llega como asistente de su madre y de inmediato se muestra dispuesto a conquistarla.

Llega Casandra con su familia, incluido Leo, al que Marga vuelve a ver después de mucho tiempo, y aunque María asegura que se acuerda de ella, pasa de largo.

La niña le dice que no entiende por qué vende la casa y luego le dice que lo ha estropeado todo y que sus padres se van a separar por su culpa.

Ya en la habitación, Casandra le pregunta a Gus si recuerda la primera vez que fueron juntos a esa casa. Y le dice que se alegra de verlo enfadado, pues ha pasado meses pensando que vivía con un zombie.

Aki los saluda con cariño, aunque observa la frialdad de Gus, lo que le molesta, pues considera a Gus su mejor amigo.

Desde la ventana ven llegar a Héctor, su otro hermano, que dicen está forrado, y no le importa lo de la venta como a ellos.

Al ver a su padre, Aki dice que su abuelo es la prueba viviente de que la cara es el espejo del alma, pues hasta parece una buena persona.

Por la noche cantan todos juntos como cuando seguían juntos.

Aparece Nekane y todos se contentan mucho al verla, observando que está embarazada por inseminación, y será ella la que les casará, pues es la concejala y cantan de nuevo todos juntos y bailan mientras Gus toca la guitarra.

Casandra trata de hablar con Gus diciéndole que debe comprender que es una tontería.

Héctor, muy borracho les dice a Casandra y a Gus que los quiere mucho y les pide que se besen, aunque una oportuna vomitona le impide obligarles a hacerlo.

Ante su hija, la pareja simula estar bien, aunque en cuanto ella sale Gus se va también.

María observa a Aki sentado entre sus padres y le pregunta a su madre si su asistente tiene pareja, reconociendo que él es experto en romper parejas y le dice que va a tirarle los tejos a Julia para ver si se le pasa la morriña y se pone alegre.

Marga le dice a su marido que tiene suerte de no estar allí presente para no ver el gran fracaso de su vida.

María, que duerme con su abuelo está desvelada y recorre la casa, viendo a su madre durmiendo sola en la cama y a su padre en el suelo, y las demás parejas juntas y en el sótano y rodeado de todas sus notas a Aki, viendo entre las demás fotos la suya.

Al día siguiente Casandra habla con su madre, opinando que deben hacer un lote con las fotos antiguas para subastarlas, preguntando por el Chillida, que su madre le recuerda vendió su padre a sus espaldas para financiar el Edipo.

Al ver que tampoco está la cubertería de plata deciden ir a hablar con Aki, al que encuentran trabajando en su proyecto, por lo que se enfada y los echa.

La niña, tratando de que su abuelo recuerde su pasado, lo lleva a ver una entrevista de él hablando de las Furias, y a ella apareciendo junto a él, repitiendo el nombre de María, que se pone muy contenta al ver que ha conseguido su objetivo.

Aquiles trata en efecto ligarse a Julia, interrumpiéndolo su hermana.

Héctor sale a pasear con Gus y le pregunta qué le pasa con su hermana, aunque no le cuenta nada, apareciendo entonces Aki, que tras gritar que es el rey del acantilado sale corriendo, haciéndolo también Héctor y Gus, llegando antes Héctor, tras coger el atajo, diciéndole su hermano que no puede ser el rey del acantilado si coge el atajo,

María, que antes escupió sus pastillas observa a las hormigas y les dice, tras echarles alcohol y prenderles fuego que deben aceptar su genocidio, pues se trata de su familia.

Héctor pasea con Ana por la playa y le quita las bragas como si jugara y luego le hace el amor salvajemente sin escucharla a ella que le dice que le hace daño y cuando termina se pone a llorar sobre ella.

Durante la comida todos callan, siendo muy tensa. Héctor está muy serio tras lo que ocurrió en la playa, aunque Ana le sonríe. Marga y Julia tampoco hablan, observando la primera cómo Aki la acaricia. También Casandra mira a Gus y sonríe, pero este no le devuelve la mirada, observándolo todo María, y teniendo una alucinación, pues le parece ver a su abuelo con los ojos pintados como en su última función, por lo que se excusa y sale al gallinero, diciéndole a las gallinas que necesita una voluntaria, cogiendo una a la que le retuerce el cuello.

Con ella en brazos sonríe escondida mientras escucha a su padre tocando la guitarra.

También lo escucha Casandra, que le dice que es precioso, ante lo que Gus reacciona destrozando la guitarra, lo que hace que María salga corriendo hacia el bosque con la gallina en brazos y gritando.

Entretanto Aki sigue acosando a Julia, simulando caerse mientras la ayuda con la compra, diciéndole que padece el síndrome de Stendhal, y se marea ante la belleza, apareciendo entonces su madre a buscarla, diciéndole él que seguro que puede prescindir de ella durante un rato, a lo que le responde que no puede prescindir de ella ni siquiera un momento, tras lo que la acaricia, comprendiéndolo todo Aquiles, que se queda parado bajo la lluvia.

Pero tras hacerlo Marga se siente mal y dice que fue todo una equivocación. Julia le dice que es en ese momento cuando parece una vieja ridícula.

Alejándose Aki de allí encuentra a su padre recitando una obra bajo la lluvia, por lo que lo lleva a casa.

La niña, entretanto se lanza va hasta la pocilga con un cuchillo de untar mantequilla, lanzándose contra uno de los cerdos.

Julia y Marga llegan airadas, proponiéndole Casandra hablar sobre el inventario, aunque Marga no desea hacerlo, surgiendo una discusión, pues Casandra está muy enfadada y acusa a los otros de no haber hecho nada para impedir la situación, insinuando Aki, que seguramente él pillará también algo, aunque interrumpe la discusión la llegada de unos gritos, apareciendo Nekane con María, que está manchada por el estiércol, contándoles que estaba atacando a los cerdos con un cuchillo de untar mantequilla, habiendo matado a una gallina.

Mientras la baña, María le dice a su madre que son las Furias, debiendo ella tratar de convencerla de que estas no existen, aunque la niña insiste en que sí existen.

Empiezan a prepararlo todo para la boda, observando Marga divertida cómo Héctor habla con María y simula que es la novia, apareciendo por detrás Leo que la llama por su nombre, aunque cuando ella lo saluda él pregunta dónde está Marga.

Casandra ayuda a Gus con la corbata, aprovechando este la ocasión para preguntarle cuántas veces se acostó con su amante, si le gustaba su polla o si le comió el coño, haciéndola sentirse muy incómoda, aunque no le responde.

Llega Nekane, que le dice a Aquiles que si cuando tenga que dejar la casa no tiene dónde ir puede quedarse en su casa, pues ella estará en la de su madre, insinuando Aki que es la caza y captura de un padre para su hijo, indignándose ella, preguntándole cómo podría querer un padre así para su hijo.

Héctor va a ver a Ana mientras se viste, pese a que esta insiste en que da mala suerte ver a la novia, aunque él asegura que no va a dejar de mirarla todo el día.

Y cada vez que alguien se acerca a él le recuerda que ese día solo hablará de la boda.

Aquiles vuelve a encontrarse con su madre y le pregunta si lo suyo es un descubrimiento reciente o es de toda la vida, porque eso le haría replantearse toda la historia familiar, y amenaza con contarle a todo el mundo lo de Julia si le hace dejar la casa, asegurando que se forraría contándolo en los platós.

Finalmente llega el momento de la boda, hablando antes Casandra, que les desea que sean felices como lo fue ella y que ojalá se puedan perdonar si meten la pata.

Aquiles pide también la palabra, aunque Héctor le pide que aligere, y dice que nadie elige a su familia y que es muy difícil librarse de un padre, una madre o un hermano, asegurando que hay que hacer un equilibrio entre el amor y las Furias, y como hay que celebrar el amor desea dar la bienvenida a la familia a un miembro nuevo.

Marga se levanta y le pide que no siga, pues su hermano desea seguir con su ceremonia, y que podrán hablar de la casa en otro momento.

Se levanta entonces Julia y le dice a Marga que no le permita que le haga eso, mientras Héctor les recuerda que es su boda, diciéndole entonces Julia a Aquiles que es un miserable y que no quiere permitir que él convierta en algo sucio su relación con Marga, tras lo que le dice que es una mierda.

Aki dice que todavía están a tiempo de celebrar una boda doble, ante lo que Héctor se enfada con su hermano y lo empuja, asegurando Aquiles que como vuelva a tocarlo le rompe la cabeza y lo mata, diciendo entonces Héctor que no hace falta que lo haga, pues ya se muere él solo, ya que tiene un cáncer galopante y de ahí las prisas por celebrar la boda.

Le pide luego a Ana que lo mires solo a él, como si no hubiera nadie más, pidiéndole a la concejala que siga con la ceremonia.

La comida se celebra en silencio, en medio de una gran tensión, mirando todos a Héctor con compasión, hasta que un camarero le pregunta si quieren abrir el baile.

Mientras baila con una llorosa Ana le dice a esta que no tienen por qué seguir allí, pidiéndole que recoja sus cosas para irse al hotel.

Luego su madre le pide que baile con ella, llorando mientras lo hacen, antes de retirarse, diciéndoles a todos que sigan la fiesta en su nombre.

Aki dice que no les basta con volverlos locos, que necesitan un sacrificio humano.

Cuando llegan a la habitación, Héctor introduce a la novia en brazos, aunque ella no puede dejar de llorar, diciéndole él que se siente el tío más afortunado del mundo allí y ahora.

Casandra le pregunta a su madre si llevan mucho tiempo juntas, respondiendo ella que más de un año, animándola su madre a ir a buscar a Gus, que si le quiere.

Luego llora sobre el hombro del impertérrito Leo tras decirle que su hijo se muere.

Casandra se reúne con Gus, que ha encendido una hoguera en la playa, diciendo él que necesitaría que lo abrazara, pero que se acabó, preguntándole ella si la quiere, y como no responde, ella le dice que no se moverá de la playa hasta que se lo diga, respondiéndole él que tendría que haberse llevado algo más de abrigo, alejándose.

Marga tiene a Aquiles en su regazo, lloriqueando mientras ven fotos antiguas.

En el hotel, tras hacer el amor y con Ana dormida, Héctor deja su alianza y sale.

Tampoco María duerme. Se levanta y se viste, haciendo lo mismo Leo al verla.

Por su parte Casandra se queda dormida en la playa, se despierta al amanecer, tras soñar que la besaba Gus, aunque está sola.

María sale seguida por el abuelo sin que nadie los vea.

Gus se despierta en el suelo de la habitación, viendo que no está en la cama Casandra, la cual va a bañarse en el mar.

Ana se asusta cuando se despierta al ver que no está Héctor, y más al ver su alianza, por lo que coger las llaves del coche sale corriendo.

También Julia se despierta sola, encontrando a Marga limpiando la cocina: Le dice que no quiere presionarla ni ser una carga más, solo estar con ella, apareciendo mientras se besan Aki, asustado porque no encuentra ni a su padre ni a María, ni en su habitación ni en el jardín.

Esta, subida a una barca le pide a su abuelo, que se mete en el mar y se dirige hacia ella, que regrese a casa.

En esta todos gritan buscando a María, cuando llega Ana, que les dice que Héctor desapareció también, por lo que Aki las envía a la playa mientras él busca a su hermano.

En esta, Gus busca a Casandra. Encuentra su ropa, pero no a ella, por lo que se asusta.

Nekane, que está alimentando las vacas, ve a todos corriendo como locos.

Gus se interna en el mar tratando de buscar a Casandra, a la que logra ver finalmente a lo lejos, aliviándose.

Entretanto María se va internando en el mar y le dice a su abuelo que lo está estropeando todo y que todo es por su culpa, pues a quien tenían que llevarse es a él, enfadándose mucho al ver que no cogió nada que le sirviera como lastre por los nervios.

Fuera, Gus reconoce que se asustó al ver su ropa en la playa, sonriendo y besándose después de muchos días, cuando ven que los llama Julia desde arriba.

Aquiles llega a un lugar donde Héctor está recogiendo piedras que le sirvan de lastre, y le dice que no tiene derecho a hacerlo, pues si él tira la toalla no le deja nada para él, que se ha pasado la vida imitándolo, reconociendo que todo le va mal en la vida, pues su hermano se va a suicidar, él no tiene dinero y su madre tiene una novia que él no se ligaría nunca.

Héctor le dice que tiene que hacerlo allí, y Aquiles le dice que entonces saltarán juntos, peleándose de nuevo.

Entretanto María, que se había lanzado al agua vuelve a subir diciendo que no puede hacerlo, pues cuando empieza a quedarse sin aire tira para arriba, gritando "Hijas de Puta, ¿es que tengo que hacerlo yo todo?".

Cuando Ana llega junto a Héctor y Aki que se pelean golpea enfadada a su marido.

María, que los ve en el acantilado, cree que se trata de las Furias, y se ata el ancla mientras les grita que vayan a buscarla, tirándose de nuevo al agua.

Mientras Héctor les pide que no le hagan eso escuchan a Leo gritando: "la niña" en la barca en la que no ven a María, lanzándose los dos hermanos al agua sin las piedras, nadando hasta la barca, donde Leo grita "Niña", consiguiendo sacarla y regresar a la orilla mientras sus padres corren hacia esta con Julia y Nekane y Marga detrás.

Una vez en la playa tratan de reanimarla, y cuando lo consiguen escuchan un grito. El de Nekane, que se pone de parto, debiendo correr todos para asistirla a ella, que entre gritos da a luz a su hijo, riendo todos felices al verlo.

Leo, que se quedó con María empieza a cantar con ella mientras empieza cae la lluvia purificadora sobre ellos que se abrazan unos a otros contentos.

Calificación: 3