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Lion

Lion (2016) * Australia / Gran Bretaña / USA

          También conocida como:
                    - "Un camino a casa" (Hispanoamérica)

Duración: 118 min.

Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran

Fotografía: Greig Fraser

Guion: Luke Davies (Novela: Saroo Brierley)

Dirección: Garth Davis

Intérpretes: Dev Patel (Saroo Brierley), Rooney Mara (Lucy), David Wenham (John Brierley), Nicole Kidman (Sue Brierley), Sunny Pawar (Saroo niño), Abhishek Bharate (Guddu Khan), Divian Ladwa (Mantosh Brierley), Priyanka Bose (Kamla Munshi), Deepti Naval (Mrs. Sood).

Khandwa, India. 1986.

Un niño de 5 años, Saroo deja que lo rodeen centenares de mariposas en una colina hasta que una llamada de Guddu, su hermano mayor le hace salir de su ensimismamiento, corriendo con él hasta un tren, yendo hasta el vagón del carbón, de donde cogen algunos pedazos que se guardan en un saco.

Sorprendidos por un oficial, les salva de este un túnel, pasado el cual saltan

Con la carga acuden al mercado, donde consiguen dos bolsas de leche, con las que regresan contentos a su casa y se la entregan a su madre.

Esta sale tras ello a trabajar en la cantera, dejándolos a ellos a cargo de su hermana Shekila, aunque Guddu quiere irse a trabajar para conseguir dinero y le pide a Saroo que sea él quien se ocupe de la niña, y que él regresará en una semana.

Pero Saroo también quiere trabajar, diciéndole su hermano que aún le falta fortaleza para cargar con los fardos de heno y además tienen que trabajar por la noche, aunque Saroo carga con una bicicleta para mostrarle lo fuerte que es, consiguiendo convencerlo.

Suben a uno de los trenes y buscan debajo de los asientos. Saroo se duerme y su hermano debe bajarlo en brazos y lo deja durmiendo en un banco mientras él va a preguntar por el trabajo, lamentándose por haberlo llevado.

Cuando más tarde Saroo se despierta trata de encontrar a Guddu buscándolo por la estación, entrando en un tren donde acaba quedándose dormido.

Cuando despierta ve que el tren avanza a toda velocidad sin que sus gritos llamando a su hermano sean atendidos por nadie, ya que el tren va vacío, no pudiendo salir tampoco porque las ventanas tienen barrotes, viendo cómo llega de nuevo la noche sin que el tren pare hasta que llega a Calcuta, a 1.600 kilómetros al este de Khandwa.

Una vez allí finalmente abren el tren y él se escabulle entre el gentío, gritando el nombre de su hermano entre una marea de gente sin que nadie parezca reparar en él, ni siquiera los adultos a los que trata de pedir ayuda, no haciéndole caso tampoco en la ventanilla cuando trata de explicarles que quiere regresar a Ganeshtalay, lugar que no conocen.

Después de deambular por la estación sin objetivo sigue a una niña que parece también perdida, quedándose junto a otro grupo de niños solos que duermen en el túnel de la estación, dejándole uno de los niños un cartón para que pueda dormir.

Cuando se despierta ve que ha llegado un grupo de hombres que cogen a varios de los niños y se los llevan, aunque él logra huir, hasta toparse con un policía, aunque este no hace nada para ayudarle, logrando pese a todo evitar que se lo lleven al colarse por el hueco de una puerta.

Consigue comida que dejaron frente a un altar como ofrenda, yendo luego hasta el río, donde coincide con quienes tratan de purificarse y la gente que lava la ropa.

Por la noche vuelve al túnel del tren y recoge el cartón que le sirvió de cama, durmiendo esa noche en la calle.

Comienza a caminar por la vía del tren tratando de regresar a su casa cuando lo ve una mujer, Noor, que comprueba que el muchacho no habla bengalí, sino hindi, y le pregunta si necesita ayuda, contándole él que se ha perdido y no sabe dónde está su casa.

La mujer, Noor, le pregunta si tiene hambre y lo lleva a su casa y le da de comer.

Ella le dice que se dedica a preparar fiambreras para los trabajadores.

Él le dice que ayuda a su madre llevando piedras.

Noor lo baña y le dice que al día siguiente irá un hombre que le ayudará.

Cuando se despierta al día siguiente ve a un hombre, Rama, junto a su cama. Este se tumba con él en la cama y le dice que ha ido a conocerlo desde muy lejos y quiere llevarlo a un lugar muy bonito, asegurándole que intentarán encontrar a su madre, y que regresará esa noche, escuchando luego cómo le dice a Noor que es justo lo que están buscando.

Saroo ya no parece tan confiado mientras observa como Noor se pinta, y cuando escucha a un tren sale corriendo, y aunque ella lo sigue no consigue alcanzarlo, pues corre mucho y sin parar, hasta llegar a la vía, llegando con su carrera a la ciudad.

Pasa dos meses en la ciudad viviendo bajo un puente, y como otros niños, busca entre la basura algo de valor.

Un día encuentra una cuchara.

Sentado frente a un bar observa a un joven comiendo e imita sus movimiento con su cuchara, lo que llama la atención de este, que sale y se acerca a él, sacándole algo de comida y llevándolo después a la comisaria, donde el niño dice que es de Ganeshtalay, lugar que no conocen, desconociendo el niño el distrito, no sabiendo decirle ni siquiera cómo se llama su madre.

Le abren una ficha y le llevan junto con otros niños hasta una institución para niños sin familia donde les cortan el pelo y los asean y los llevan tras ello hasta un dormitorio comunitario donde les piden que escojan una de las camas que quedan libres.

Allí además de asearlos y darles de comer les dan también clase.

También ve cómo de vez en cuando se llevan a algún niño cuando van a buscarlo, aunque este no quiera irse con el familiar que va a recogerlo.

Un día, en 1987 van a buscarlo y lo llevan ante una mujer, Mrs. Sood, que le dice que no quiere que haya allí ningún niño que deba estar en otro lugar, asegurando que no cae bien a los que dirigen ese lugar, y le dice que llevan mucho tiempo preguntando por él y que incluso publicaron un anuncio con su foto en un periódico de Calcuta que leen 15 millones de personas.

Él dice que su casa está lejos, diciéndole ella que no han tenido ninguna respuesta ni de su madre ni de Guddu, pero que han encontrado una familia que vive en Australia y quieren cuidar de él, mostrándole fotos de la pareja y de su casa y les dice que viven en Tasmania, pidiéndole que se quede con la foto de esas personas, pues le dice no puede seguir allí.

Le muestra la foto a otra niña le dice que tendrá una casa bonita, pues Australia está muy bien.

Unos días más tarde, Mrs. Sood se lleva a Saroo y a varios de los niños para mostrarles cómo comportarse en una mesa, enseñándoles lo que es una servilleta y a usar los cubiertos, cuyos nombres también deben aprender.

Pocos días después viajará hasta Hobart, en Australia, donde le esperan sus padres adoptivos, John y Sue Brierley, que le dan la bienvenida con un koala de peluche.

En su nueva casa todo es extraño y nuevo, llamando profundamente su atención el frigorífico lleno de comida.

Y aunque se muestra muy tímido, cuando sacan la pimienta él, que aprendió el nombre en casa de Mrs. Sood y que será su primera palabra.

Luego Sue lo baña y aunque sabe que no la entiende le dice que algún día él le contará todo y ella lo escuchará.

Un año más tarde

Saroo sale con sus padres a navegar y luego juegan en la playa al cricket, siendo una familia feliz.

Poco después va con ellos a esperar en el aeropuerto a Manthos, otro niño indio al que acogerán.

Pero Manthos no es tan pacífico ni tan tranquilo como Saroo, pues tiene ataques de ira durante los que se hace daño a sí mismo, pegándose, viendo Saroo de vez en cuando llorar a su madre.

20 años más tarde

Saroo, ahora ya adulto, se baña en la playa antes de unirse a sus padres adoptivos para una cena de despedida, ya que al día siguiente partirá hacia Melbourne, asegurándole que están muy orgullosos de él y que le echarán de menos, pues desde que llegó a sus vidas fue más de lo que esperaban y ha logrado todo lo que esperaba, tras lo que brindan por él.

El camarero les pide permiso para retirar un plato más que Sue no deja que se lleven pese a que Saroo le dice que sabe que no irá.

Tras la cena va a una casita cerca de la playa buscando a Manthos, que le dice que siente no haber ido a comer, tras lo que le pregunta qué va a hacer, diciéndole que un curso de dirección de hoteles.

Saroo le pide que no la monte ni disguste a su madre ni la atormente, preguntando él por qué cree que se alejó.

Sito acude a la escuela de dirección de hostelería, donde se fija en Lucy, una chica americana.

Yendo a casa de otros alumnos, también de origen indio, que les invitaron a comer, coinciden Saroo y Lucy, cada uno por una acera, comenzando ella a hacer payasadas que él imita.

Al ir a buscar una cerveza a la cocina observa que han preparado jalebis de postre y se le viene de pronto a la cabeza Guddu. Que le prometió que algún día le compraría todos los que quisiera.

Lucy le sorprende allí y le preguntan si está bien.

Él les cuenta entonces que no es de Calcuta, sino que acabó allí porque se perdió y les cuenta su historia, diciéndole sus nuevos amigos que debió ser horrible, ya que la estación de Calcuta es enorme.

Le preguntan cuánto duró el viaje, diciendo él que un par de días, señalando que él siempre pensó que era de Ganeshtalay, pero que esa población no existe y solo recuerda que allí había un gran depósito para recoger el agua de la lluvia.

Uno de los asistentes le sugiere que investigue la velocidad a la que iban entonces los trenes, y teniendo en cuenta el tiempo que estuvo viajando, obteniendo así un radio de búsqueda, pudiendo con Google Earth tratar de encontrar la estación, aunque otro de los asistentes cree que le llevaría toda una vida encontrar la estación.

Tiene además el problema de que su madre era analfabeta y trabajaba en una cantera.

Cuando se marchan Lucy le cuenta que su madre murió 4 años antes y su padre sigue enfadado de que no aceptara la quimio.

Se acuesta con Lucy, pero las imágenes de su niñez no se van de su cabeza, recordando cuando iba a llevarle la comida a su madre en la cantera.

Se despierta y en medio de la noche busca en Google Earth y busca datos diversos como le aconsejaron, y con el tiempo del tren y la velocidad traza un radio de búsqueda, aunque este es demasiado amplio.

Hobart, Tasmania, 2010

Lucy comienza a vivir con él, aunque se siente preocupada por su obsesión, ofreciéndose a ayudarle.

Van a visitar a los padres de Saroo y Lucy tiene la oportunidad de conocer también a Manthos, del que Sue le dice es pura energía y si supiera controlarla podría hacer lo que deseara, pues es muy inteligente, contándole también que Saroo le protege.

Lucy le pide a este que les cuente a sus padres lo que está haciendo, pues cree que lo entenderán y lo apoyarán, aunque prefiere no hacerlo.

Durante la comida Saroo parece enfadado con Manthos, asegurando que no es su hermano y que son diferentes, comenzando Manthos a golpearse, debiendo su padre tratar de calmarlo como cuando era niño, regañando a Saroo por provocarlo.

Él dice que odia todo lo que les ha hecho.

Acuden a una fiesta y Lucy trata de animar a Saroo para que baile con ella, pero está en su mundo y no participa de nada, quejándose ella de esto y de que ya no tienen una vida en común, pues cuando están en casa, está cada uno en su habitación.

Se marcha de la fiesta y ella le dice que tiene que afrontar la realidad.

Él dice que está atormentado pensando que su madre y su hermano se pueden haber pasado su vida buscándolo y sufriendo mientras ellos viven sus vidas privilegiadas, por lo que quiere buscarlos para decirles que está bien.

Ella le apoya, pero dice que se merece más, por lo que él le pide que haga su vida.

Saroo continúan con sus cálculos y su búsqueda, tratando de recordar cada detalle de su infancia, pasándose las horas frente al ordenador tratando de hallar algo que le recuerde de dónde es, aunque los depósitos abundan y no le dan pistas reales.

Sus padres se preocupan. De hecho, su padre va a visitarlo, aunque no le abre, diciéndole a través de la puerta que no saben nada de Manthos y su madre no está bien.

Le dice que saben que ha dejado el trabajo y están preocupados por él.

Un día se cruza con Lucy en las escaleras de un centro y vuelven a hablar.

Él le dice que ahora se sabe el camino a su casa de memoria.

Ella ha regresado de Nueva York y le pregunta por qué ha vuelto, diciéndole ella que ha conseguido la financiación para su proyecto.

Él le dice que la echa de menos, contándole ella que ha visto a su madre y no está bien.

Él dice que la destrozaría si supiera lo que está haciendo, diciéndole ella que la subestima y que lo necesita.

Una cicatriz le recuerda un accidente de su infancia, cuando llevaba unas sandías.

Vuelve con Lucy, que le pregunte qué sucederá si logra encontrar su hogar y ya no están allí, pues ya no podrá parar de buscar, diciendo él que no tiene otra opción.

Le pide a Lucy que se quede, aunque ella dice que no puede.

Vuelve finalmente a ver a su madre, que está en efecto mal, pues le dice que oyeron que Manthos embarcó para buscar langostas, lo que le preocupa, pues eso supone que tendrá dinero para meterse algo más fuerte.

Saroo le dice entonces que lamenta que no pudiera tener hijos, pues los adoptó ya con un pasado.

Ella le desmiente y le dice que sí podía tener hijos, pero decidieron no tenerlos, pues los querían a ellos en su vida y es lo que eligieron, y eso le enamoró de su padre, pues creían que en el mundo ya había suficientes personas y prefirieron hacer algo bueno acogiendo a algún niño que sufriera para darle una oportunidad en la vida.

Le habla de su propia infancia, con un padre alcohólico que era además mala persona, diciendo que ella tuvo a los 12 años una visión

Su padre era alcohólico y una mala persona y un día notó una especie de sacudida y vio a un niño de piel morena en los campos y fue con ella y por vez primera en su vida se sintió bien y sabía que aquello le haría feliz. Fue como si viera su futuro.

Ahora lamenta no haber podido mantener a su familia unida y que no hable con ella, aunque lo necesita.

Saroo va a la habitación de Manthos y se disculpa, diciéndole que siente lo que dijo en la cena.

Y, aunque cada vez con menos esperanzas, vuelve a su plano.

Una noche se aleja de la zona entorno a la que había estado buscando, llegando hasta un paraje desértico como aquel en que rondaban las mariposas, viendo al seguir la vía férrea cómo llega hasta una estación con un depósito.

Sigue adelante hasta un río, como aquel en que se bañaba de niño, viendo cerca de allí una población que ve se llama Ganesh Talai y encuentra la que era su casa.

Corre a ver a Lucy para contárselo, alegrándose mucho ella. Le pide que le espere, asegurándole ella que lo hará.

Va a contárselo a su madre, que comprende que eso es lo que le ocurría y no era nada grave, por lo que se alegra también.

Él le dice que se moría de ganas de decírselo, asegurándole su madre que espera que su madre esté allí para que vea lo maravilloso que es.

Parte tras ello de viaje hacia la India.

Khandwa, India. 2012

Parte en busca de sus orígenes y de su familia, recorriendo aquellas calles que le son tan familiares para luego caminar por medio del campo y los árboles hasta llegar a su aldea y de allí hasta la que era su casa, que es ahora un corral de cabras.

Se enfada al no encontrar allí a su familia después de todo su recorrido.

Una mujer le pregunta qué hace adentro y él cuenta que vivió allí, mostrándole una foto de cuando era niño, diciéndole a la mujer y a otro hombre que busca a su familia, aunque les habla en inglés y no en hindi.

Ve que el hombre sí le entiende y le dice que vivió allí y está buscando a sus hermanos Guddu y Shekila y a su madre.

Ve cómo el hombre se aleja, aunque poco después lo llama y le pide que lo siga, atravesando el pueblo mientras otros habitantes del mismo se les van uniendo en el paseo, topándose poco después con un grupo de mujeres que van hacia ellos, al frente de las cuales camina una mujer mayor, su madre, abrazándose al encontrarse, asegurándole ella que nunca dejó de buscarlo, viendo que conserva su cicatriz.

Toda la población es testigo del emotivo encuentro.

Le pregunta luego por Guddu, pero le cuentan que está ya con Dios y no puede sujetar el llanto, aunque le presenta a Shekila, aplaudiendo todos el abrazo con ella.

Llama luego a Sue para decirle que se encuentra bien y que sus preguntas obtuvieron respuesta. Que encontró a su madre que esta les da las gracias por haberlo criado, asegurándoles que eso no cambia quién son ellos y les quiere.

Durante los siguientes días recorre los paisajes de su niñez y llega hasta aquella vía que recorría con Guddu.

Saroo regresó a Ganesh Talai el 12/02/2012, después de 25 años desaparecido.

La misma noche en que subió a aquel vagón vacío, Guddu murió atropellado por un tren cerca del andén.

Su madre nunca perdió la esperanza de que Saroo regresara y por eso permaneció allí, asegurando que su felicidad era tan profunda como el mar.

Se dio cuenta entonces que durante todos aquellos años él había pronunciado mal su nombre, pues el real era Sheru, que significa León.

Ganesh Talai. 2013

Saroo regresa con sus padres, pudiendo conocerse ambas madres.

Cerca de 80.000 niños desaparecen en India cada año.

Calificación: 2