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Los años desnudos. Clasificada S
Los años desnudos. Clasificada S

España (2008)

Duración: 105 Min.

Música: Lucio Godoy

Fotografía: David Azcano

Guión y Dirección: Dunia Ayaso y Félix Sabroso

Intérpretes: Candela Peña (Sandra Valle), Goya Toledo (Lina Mora), Mar Flores (Eva Millán), Antonio de la Torre (Marcos), Luis Zahera (Ángel Mota), Julio Vélez (Sergio Millán), Jorge Calvo (Rafa Sevilla).

Madrid, 1975. Sandra Valle, vedette de revista hace una prueba para trabajar en el cine, consistente en desnudarse ante los encargados de la prueba, ante los que ella, así desnuda recita un monólogo de "Doña Rosita la Soltera", preguntando tras la prueba si le pagarán el taxi, ya que el lugar de la prueba es muy apartado.

En otro lugar de España una mujer, Eva Millán hace auto-stop, parando un coche de un hombre del pueblo al que le explica que quiere irse a Madrid a trabajar, rechazando su oferta de subirse con él, aunque accede cuando él le dice que la llevará, aunque poco después le pide que pare y que la deje bajar cuando él le sugiere parar en un hotel para despedirse pese a que él está casado y tiene hijos, no dejando el hombre que baje al insistir en que la llevará a Madrid.

Lina Mora come una paella en un bar, pidiéndole 146 pesetas tras ello, diciendo entonces que es inspectora de Sanidad y que solo tiene 100 pesetas, que es lo que ponía fuera que valía el menú., aunque el camarero le dice que lo que pone que vale 100 pesetas es solo medio menú.

En la plaza del bar, y cuando sale, se cruza con Eva, que llega en ese momento a la ciudad, estando en un quiosco cercano Sandra mirando los anuncios de un periódico.

Un año después las tres mujeres ruedan una película calificada "S", "Tras los muros", que dirige Marcos Vela.

Coinciden en el camerino Lina y Eva, ambas vestidas de monja, contando la segunda a la primera que hasta ese momento trabajaba de camarera en un bar de Chamberí, aprovechando Lina el momento en que Eva entra al servicio para robarle un reloj.

Ensayan tras ello la escena de la película en la que Lina se confiesa ante su superiora mostrando sus inclinaciones lésbicas hacia ella.

Sandra, la otra actriz, que tiene mayores aspiraciones artísticas, pide a las maquilladoras que no le pongan demasiada pintura, aunque finalmente debe dejar que la pintan tras enterarse de que sus compañeras van totalmente pintadas pese a interpretar papeles de monjas.

Marcos Vela, el director concede una entrevista a una periodista que cuestiona el desnudo, que señala que las actrices se ven obligadas a hacer porque no hay otro tipo de papeles, diciendo él que esos desnudos son el símbolo de la libertad.

En el set Eva se pone nervioso y se le olvida el texto, por lo que, dado que las doblarán, deciden decir números en vez de recitar el texto, aunque Sandra prefiere recitar el suyo y se queja de que las otras no lo hagan.

Ruedan tras ello una escena en la que una de ellas se azota entrando Sandra a verla, y comenzando a besarse, mientras la otra mira por la cerradura.

Eva se queja en la sala de maquillaje de que le robaron el reloj que era un recuerdo de su madre, obligando la maquilladora a Lina a que se lo devuelva.

Las pretensiones de Sandra no agradan a Rafael Sevilla, director del cabaret donde trabaja y que la despide por creerse una estrella por haber hecho dos películas.

El día del estreno van a celebrarlo, aunque en vez de fans encuentran a gente que las acusa de ser unas guarras, lanzándoles tomates.

En la discoteca bailan y son la atracción entre los hombres, observando mientras están sentadas que uno de ellos se fija mucho en ellas, pidiéndole el director que le sonrían, pues es uno de los productores más importantes del país, haciéndolo Sandra, que se dirige a él, aunque el hombre parecía más interesado en Eva.

Y cuando esta y Lina se quedan solas se les acercan dos jovencitos, que dicen son hermanos y que uno de ellos cumple 18 años, yéndose con ellos, aunque Eva advierte a su compañera que ella no se va a acostar con un niñato, pese a lo cual acaban en casa de estos, que están solos, pidiéndoles Lina 25.000 pesetas por acostarse con ellas, ya que este es su caché por ser actrices, negándose Eva a hacerlo, pese a que Lina le dice que todas lo hacen, aceptando Lina finalmente 10.000 pesetas y pide a Eva que la espere y no la deje sola.

Sandra por su parte, se va con Ángel Mota, el productor, quedándose impactada con su casa, pues tiene una piscina en el salón, mostrándose ante él como una artista que aspira a realizar otro tipo de películas, ante lo que Ángel le dice que él también se dedica a las películas eróticas antes de acostarse con ella.

Lina se acuesta con el hermano mayor, aunque deja que luego le sustituya su hermano, por ser su cumpleaños.

Sandra trata de profundizar en su relación con Ángel hablándole de lo complicado que es para las actrices encontrar novio, lo cual no parece interesarle al productor, que le pregunta por su compañera, la que hacía de abadesa que es la que de verdad le interesa.

Pero Sandra está muy ilusionada y llama a su madre para contarle que sale con un productor muy importante, aunque Ángel ya no está y su empleada de hogar le dice que tendrá que andar dos kilómetros para coger el autobús, con su vestido de noche, pues los taxis no van hasta allí, dándole a entender que siempre hace lo mismo con todas, incluso con Maria José, que ella entiende es la Cantudo.

Un importante fotógrafo realiza una sesión de fotografías con las tres actrices, acudiendo también Marcos, que les va haciendo a las chicas indicaciones de cómo deben posar, haciendo que el fotógrafo se enfade y discutan, acabando por golpear a Marcos.

Sandra, que ha estado esperando ansiosamente la llamada de Ángel, la recibe finalmente, aunque cuando llega a su despacho se encuentra con que no era una cita personal, pues están allí ya sus dos compañeras, a las que ha citado, como a ella para comunicarles que van a hacer una nueva película con Marcos que él producirá.

Cuando se marchan Sandra regresa al despacho, aunque él ni siquiera la hace pasar hablando con ella delante de su secretaria, y cuando ella le propone quedar a cenar él le dice que tiene un compromiso y que ya la llamará.

La película que produce tiene lugar en una cárcel de mujeres, donde las presas van a buscar a la chivata (Sandra), para atacarla con el desatascador, fijándose Ángel durante el rodaje principalmente en Eva, aunque Sandra cree que tiene una relación con él.

Por la noche salen a tomar unas copas, tratando Marcos de enrollarse con Eva, que lo rechaza, no poniendo Lina tantos remilgos.

Por su parte Ángel comienza a sentirse agobiado por Sandra, que lo vigila mientras él habla con otros amigos, pidiéndole que le espere a que acabe esa reunión.

Eva y Lina, borrachas se van de la discoteca, acercándoseles mientras vomita la segunda unos policías que les piden la documentación y ante los que Lina grita "Vosotros fascistas sois los terroristas", por lo que acaban en el calabozo.

El policía a cargo de la investigación recibe a Eva en su despacho y amenaza con dejarla en el calabozo, ante lo que esta acepta su sugerencia de desnudarse para evitarlo, aunque no llega a hacerlo al ser interrumpida por la llegada de otro policía, pese a lo cual finalmente les dejan salir.

Sandra por su parte se queda dormida en el pub esperando a Ángel y cuando la despierta el camarero no hay nadie ya en el bar, llamando ella desde una cabina, aunque Ángel no le coge el teléfono porque no está en su casa, yendo a la de Eva, a la que le dice que so suyo con Sandra es solo cosa de ella ante las reticencias de esta, que finalmente acepta sus requiebros y su petición de que se desnude para él y se tumbe sin hacer nada más.

Finalizado el rodaje, las chicas acuden al estreno, yendo las tres chicas al baño antes de que acabe la película, pareciendo allí Sandra nerviosa al volver a ver a Ángel, tras un tiempo, diciéndole Eva que debe darse cuenta que no está por ella, y cuando Sandra insiste en que sí, Eva le cuenta que le ha pedido a ella que se case con él y que le ha dicho que sí, ante el enfado de Sandra que le dice que ahora ya sabe lo que busca, diciéndole Eva que lo que busca es una casa y una familia.

Deprimida, Sandra decide llamar a su madre, a la que le pide que la deje ir a dormir a casa, aunque el padre se avergüenza de ella y le ponen excusas para que no lo haga.

Más sola que nunca, Sandra opta por ir a ver a Rafa, su antiguo jefe, que le recuerda que ya se lo advirtió y el cual la acoge y le dice que los hombres que les corresponden a ellas todavía no existen, recomendándole que ahorre y que compre pisos.

Finalmente se celebra la boda de Ángel y Eva, tras lo que se van a celebrarlo a su casa, donde Ángel charla animadamente con un productor teatral, mostrándose Eva interesada en la posibilidad de hacer teatro, a lo que Ángel le responde que ella ya no necesita volver a trabajar.

Durante la celebración avisan a Eva de que hay un hombre en la puerta que pregunta por ella, viendo al salir que se trata de Sergio, su antiguo amante del pueblo, que le cuenta que su mujer lo echó de casa, tras lo que se abalanza sobre ella a besarla, apareciendo Ángel que lo golpea, haciéndolo ella también, asegurándole que si vuelve lo matará.

Algún tiempo después Sandra concede una entrevista a una revista para la que también posa, preguntándole el periodista por Eva y Lina, sus antiguas compañeras, que, al contrario que ella no siguen en el mundo del cine, contando ella que cuando se dejaron de hacer películas "S" dejaron de trabajar. Eva se casó y Lina iba a sacar un disco, aunque reconoce que hace varios años que no las ve.

Eva siente de vez en cuando el gusanillo de volver al cine, aunque su marido ni siquiera le permite leer alguno de sus guiones.

Finalmente Eva le informa de que está embarazada.

Después de mucho tiempo Ángel vuelve a ver a Sandra y le dice que ha oído que está increíble en su nueva película, diciendo ella que de tanto empeño que puso se acabó convirtiendo en actriz, proponiéndole él hacer otra película, aunque ella no le hace demasiado caso, mostrándose más segura de sí misma.

Aparecen también Lina y Marcos que la felicitan por la película y que le dicen que tienen un proyecto musical, si bien luego Lina le cuenta que aunque están juntos cada uno hace su vida, marchándose de hecho Ángel con ella tras el rechazo de Sandra.

Pero Marcos no parece entender su relación de la misma manera enfadándose cuando una camarera le cuenta que se fue con Ángel Mota.

Este es sorprendido por Eva mientras Lina le hace una felación.

Marcos llora en su casa, encontrándolo así Lina cuando regresa, recordándole ella que le advirtió que no se enamorara de ella años atrás mientras le muestra el dinero que ha conseguido.

Eva queda con Marcos en un lujoso restaurante, llevándole él un guión. Él le dice que ha llamado muchas veces a Ángel y que no lo localiza, diciéndole ella que hizo bien en llamarla a ella.

Él le pregunta si sabe lo de Lina y Ángel, diciendo ella que Ángel la quiere a ella, preguntando él si eso le vale, y hasta dónde va a aguantar, diciéndole ella que van a ser una familia.

Sandra decide ir a ver a su madre, que aunque tarda en abrirle, al final lo hace, comiendo con ellos y ofreciéndoles dinero por si van justos, diciendo el padre que los ha avergonzado y que lo hace ahora también con su dinero, pidiéndole entonces la madre a su marido que se calle, pues con su carácter ha conseguido que sus hijos se marchen de casa, y ya solo le queda ella y no quiere que siga poniendo a prueba su paciencia, diciéndole a Sandra que sus vecinas le dicen cosas bonitas porque la han visto en el cine o en el teatro, y al ver el dinero que le lleva le dice que ella también se desnudaría aunque fuera por la mitad de lo que hay en ese sobre.

Eva acude al ginecólogo, que le informa de que su embarazo es extrauterino y que además es muy difícil que vuelva a quedarse embarazada.

Dolida al ver que va a perder a su hijo, va a casa de Lina y la ataca pidiéndole que deje en paz a su familia, ante lo que Lina le dice que Ángel y ella no son una familia, contándole ella que no puede tener a su hijo, pese a lo cual Lina la echa de su casa.

Marcos y Lina van a la discográfica, para hablar de su maqueta, pero allí les dicen que es el momento del tecno pop y que su música no tiene ya cabida.

A la salida Marcos le dice que está pensando en irse a casa de sus padres al pueblo y le pide que a Lina que lo acompañe para poder dejar las drogas, aunque si le pide que se quede lo hará, aunque ella no lo hace.

Ángel acude en un taxi a una clínica donde está Eva ingresada, preguntándole por qué no le avisó, y diciéndole que en un par de días podrá volver a casa y seguir su vida normal, quitándole importancia a la pérdida del bebé, ya que, según le dice, ni siquiera habían hablado de tener hijos y que ellos no son de niños.

Un día Eva ve cómo un grupo de personas rodea a una mujer, observando que se trata de Lina, que está muy mal por las drogas y a la que se llevan los agentes, recogiéndola ella y llevándola a su casa para cuidarla.

Ángel no está de acuerdo con que esté en su casa y le pregunta a Eva si va a quedarse mucho tiempo, pues debería estar en un hospital, pues ni siquiera sabe cómo se contagia su enfermedad y que él no tiene culpa de que ella y Lina no tuvieran otro talento que el saber desnudarse.

Eva le dice que ella está tan muerta como Lina, pues el hijo era la única salida, y le dice que cuando acabe todo se irá de allí también ella.

Lina le pide que llame a Sandra, y Eva lo hace, aunque esta no parece querer escucharla.

Pero poco después aparece en un taxi llevándoles la droga que Lina necesita, pidiéndoles esta que no avisen a Marcos ni a nadie.

Sandra les cuenta que ha hecho las paces con su padre, y que desde que le da dinero no le parece tan mal que se desnude.

Salen luego las tres a la piscina, y allí, bajo las estrellas beben vino, tumbadas en las tumbonas, presumiendo Sandra de su visón.

Luego se ríen las tres de Ángel, que dicen es muy malo haciendo el amor y al que no le gusta que las mujeres se muevan.

Lina dice que la noche está muy bonita.

Poco después Eva y Sandra van al cementerio a dejar un ramo de flores al nicho de Lina, siendo abordadas al salir de allí por dos chicos que les dicen que son fans de sus películas y les piden que les dejen hacerles una foto, recordando en ese momento el tiempo en que hacían las tres aquellas películas "S", diciéndole2 Eva que ya no es el momento.

Calificación: 2