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Los diarios del ron

The rum diary (2010) * USA

          También conocida como:
                    - "Diario de un seductor" (Hispanoamérica)

Duración: 122 min.

Música: Christopher Young

Fotografía: Dariusz Wolski

Guión: Bruce Robinson (N.: Hunter S. Thompson)

Dirección: Bruce Robinson

Intérpretes: Johnny Depp (Paul Kemp), Aaron Eckhart (Hal Sanderson), Michael Rispoli (Bob Sala), Amber Heard (Chenault), Richard Jenkins (Lotterman), Giovanni Ribisi (Moburg), Bill Smitrovich (Zimburger), Amaury Nolasco (Segurra), Marshall Bell (Donovan), Julian Holloway (Wolsey).

1960. Tras una noche movida, Paul Kemp despierta en el hotel Xanadú de San Juan de Puerto Rico, con un ojo rojo, por lo que acude a una entrevista de trabajo en el San Juan Star con las gafas de sol puestas, encontrándose fuera con un grupo de personas que se manifiestan contra el mismo.

Habla con el editor, Lotterman, que le dice que buscan sangre nueva, si bien lo pone a escribir los horóscopos.

Se entera de que la mecanización del periódico supuso el despido de varios trabajadores, y que son los despedidos los que se manifiestan fuera.

Durante su estancia se presenta a él Sanderson, antiguo trabajador del periódico, ahora convertido en hombre de negocios.

En la redacción coincide con Sala, que le dice que está convencido de que en unos meses el periódico cerrará, y por la noche le lleva a Al, un bar donde beben juntos y donde le muestra a Moburg, un reportero del Star que apenas aparece por el periódico más que para cobrar y que viste como un pordiosero.

De vuelta a su hotel le prohíben la entrada en la piscina, pues están celebrando una fiesta para Union Carbide, por lo que sale a pasear por el mar pedaleando sobre un patín de playa, cuando se le acerca una muchacha que se está bañando desnuda, que le confiesa se escapó de la fiesta aprovechando que su novio iba a dar un discurso.

Finalmente Lotterman le ofrece un trabajo como redactor para ocupar el puesto de Moburg que siempre está borracho, encomendándole entrevistar al alcalde de Miami.

Le pide también que se busque otro alojamiento, pues el periódico no puede pagarle el hotel indefinidamente ni puede seguir tomándose 93 botellitas por semana.

Mientras espera al avión se presenta Sanderson que le asegura que el vuelo que espera se ha cancelado y lo invita a ir con él a su casa para comer.

Durante el camino Sanderson se asegura que Miami es una mina de oro para el que sabe explotarla, pues el terreno es escaso, y el que sabe cómo conseguirlo hace mucho dinero.

Comprueba que vive en una lujosa casa con una playa privada, presentándole a Chenault, su novia, comprobando que es la mujer a la que vio nadando desnuda la noche anterior.

Sanderson le dice que está buscando alguien a quien se le dé bien escribir para un asunto que le explicará más adelante.

Finalmente se muda al apartamento de Sala, observando que tiene gallos de pelea, llevándole a una de ellas, en las que ve cómo el gallo de sala gana varias peleas.

Al ver las condiciones en que viven los más desfavorecidos, Kemp escribe un artículo literalmente muy bueno, pero que Lotterman no quiere publicar, pues piensa que no puede meterse con la gente poderosa de la isla, ya que ellos son quienes mantienen con su publicidad el periódico, y aunque le parece lamentable que haya tantos hoteles que los nativos ni siquiera pueden ver el mar si no se alojan en uno de ellos, Lotterman le dice que eso es lo que los lectores de su periódico buscan. Quieren vivir el sueño americano, y los problemas de los nativos, para esa gente son triviales.

Tras ello vuelve a casa de Sanderson, invitado por este a una cena, y al llegar muy pronto no encuentra a nadie, viendo al salir a su terraza que tienen allí un telescopio, observando al mirar por él cómo Sanderson y Chenault hacen el amor en el agua.

Cuando vuelven a casa Sanderson se encara con varios nativos que, aunque fuera de su playa particular se dedican a mirar, lo que le sienta especialmente mal debido a la costumbre de Chenault de tomar el sol desnuda.

Entre los invitados de esa noche se encuentra Zimburger, el alcalde de Miami, un furibundo anticomunista, que ve agentes rusos y de Castro por todas partes, lo que aburre a Kemp, hasta que Chenault lo rescata y habla y coquetea con él.

Poco después ponen en conocimiento de Kemp el asunto por el que desean contar con él, explicándole que desean construir un hotel en una isla de la zona utilizado por la Marina hasta ese momento para realizar prácticas de tiro, necesitando una hábil campaña que les permita obtener el permiso, pensando que Kemp es quien puede realizar dicha campaña, aunque no le explican su ubicación de momento hasta que firme unos documentos de confidencialidad.

A su salida lo recoge Sala y van juntos a un restaurante local para cenar, aunque la camarera le dice que la cocina está cerrada, pidiéndoles a continuación el dueño del bar que se marchen, a lo que Sala se niega.

El ambiente es cada vez más hostil, y entonces Kemp se da cuenta de que entre los clientes están los tipos con los que Sanderson se encaró en la playa y le dice a Sala que deben marcharse, saliendo corriendo hacia el diminuto coche de este, observando cómo poco después les persiguen los hombres del bar en otro vehículo, sintiéndose acorralados hasta que Kemp tiene una idea.

Dado que Moburg destila ron en su casa de una altísima graduación al utilizar unos filtros robados en la fábrica de Bacardí y que llevan una botella en el coche, Kemp toma un trago de alcohol y comienza a soplar sobre el mechero lanzando enormes bolas de fuego contra sus atacantes a los que de ese modo consigue mantener a raya, hasta que, sin darse cuenta, y confundiéndolo con uno de sus atacantes acaba quemando a un policía que había acudido avisado por el dueño del bar.

Acaban por ello en el juzgado acusados de no pagar su consumición y de resistencia a la autoridad al prender fuego al policía, por lo que supondrá un año de condena, decretando su prisión preventiva durante 30 días mientras remite el caso a un tribunal superior.

Pero aparece entonces Sanderson, avisado por Moburg, que le señala al juez que debe esperar a que aparezca el letrado de los acusados, y cuando le da el nombre de este, Alfredo Quiñones, y ante la amenaza de tener que sacarlo de la cama a las 3 de la mañana, el juez da marcha atrás en su decisión y les deja en libertad bajo fianza que paga el propio Sanderson, que le indica a Kemp que debe acudir a una reunión al día siguiente.

Dado que el día anterior tuvieron que dejar el coche abandonado al ser detenidos, acuden a buscarlo temiendo que le roben todas las piezas, encontrando con que ya le robaron las puertas y el asiento delantero, aunque el motor aun funciona, por lo que, para no dejar el coche abandonado debe conducir Kemp sentado sobre Sala, y este a su vez sentado en el asiento trasero del coche.

Mientras van así, con la cabeza de Kemp sobresaliendo por el techo, ven al policía al que Kemp quemó la noche anterior, y para esquivarlo se adentra en una calle con escaleras, acabando finalmente el coche colándose en el patio de una casa.

Al día siguiente llega tarde a la reunión, donde le explican su proyecto de conseguir construir un hotel en una isla aun virgen, al que en el futuro seguirán muchos más, tras firmar el acuerdo de confidencialidad.

Sanderson le vuelve a asegurar que Puerto Rico es un mar de dinero, puesto que el dinero que entra en la isla no paga ningún impuesto y le emplaza a conocer en persona la isla con Zimburger, dándole un adelanto de su asignación y dejándole su Chevrolet, para que vaya a recoger a Chenault a la playa.

De vuelta ella le pide que pruebe cómo puede ir de rápido el coche, y ante la negativa de este ella le apuesta a que si lo hace él gritará antes que ella, aunque acaban gritando los dos a la vez al estar a punto de caer al mar debido a que se acaba la carretera frente a este.

Por la tarde viaja hasta la isla, un paraíso a punto de convertirse en un lugar de vacaciones para los ricos americanos, donde todavía se escuchan las explosiones por las prácticas del ejército, siendo recibidos por Zimburger que les explica a él y a Sala, al que llevó con él haciéndolo pasar por agente de turismo el proyecto.

Y de regreso aprovecha para disfrutar del Carnaval de Saint Thomas, donde se encuentran con Chenault, que los lleva hasta la barca de Sanderson, donde este se muestra muy enfadado por haber llevado a Sala con él pese al acuerdo de confidencialidad, ya que piensa que Sala es un bocazas.

En el barco se muestra defraudado ante Chenaullt por no haber conseguido escribir aun nada decente.

Finalmente él y Sala se marchan para acudir a un local donde actúa una amiga de este, empeñándose Chenault e ir también pese a las objeciones de Sanderson.

En el club, Chenault, borracha baila sin descanso, negándose a marcharse cuando Sanderson se lo pide, observando este cómo la muchacha comienza a desnudarse en la pista mientras la manosean los lugareños, ante lo que Sanderson trata de sacarla de la pista, impidiéndoselo los clientes del local que lo golpean, debiendo acudir Kemp a rescatarlo y a sacarlo del local, viendo cómo cuando trata de entrar a buscar a la muchacha se lo impiden.

Tras llevar a Sanderson se pasa la noche buscando a la muchacha sin éxito, regresando hasta el barco de Sanderson para ver si está allí, aunque este, en vez de responderle le pide que le devuelva las llaves del Chevrolet, diciéndolo que jodió todo.

De regreso a su apartamento consiguen que Moburg les venda una vieja moto con sidecar, y les muestra una droga que, según él dan los del F.B.I. a los comunistas y que se echa en los ojos como si fuera un colirio, empezando a alucinar al ver cómo la lengua de Sala crece desmesuradamente.

A la mañana siguiente aparece Chenault en su apartamento, acudiendo tras ello a casa de Sanderson para pedirle que le entregue la ropa de ella, que él le lanza por encima de la valla de seguridad de forma despectiva.

Tras ello Kemp va a ver a Lotterman y le cuenta los proyectos de Sanderson, aunque este se niega a publicarlo.

Poco después reciben una carta del juzgado, en la que les informan que Sanderson retiró su fianza, por lo que podrán ser detenidos en cualquier momento.

Poco después, y mientras se acuesta con Chenault, llega Moburg que les informa de que Lotterman cerró el periódico y se marchó sin avisar y sin pagar indemnizaciones.

Kemp decide entonces reunir a todos los trabajadores del periódico para proponerles publicar un último número con la información de las intenciones de Sanderson, aunque para ello necesitan de un dinero del que carecen.

De vuelta al apartamento encuentra una nota de Chenault diciéndole que se marchó a Nueva York y dejándole 100 dólares, tratando convencerle Sala para que con ellos compre su pasaje y vaya tras ella, a lo que él se niega, dispuesto a publicar el periódico, para lo que necesitan al menos 2.000 dólares, por lo que decide jugarse el dinero apostándolo en las peleas de gallos, llevando el gallo a una santera para que bendiga a este y maldiga a Sanderson.

Con casi 6.000 dólares ganados en la pelea van hasta el periódico, donde esperaban que Moburg tuviera todo listo para imprimir su periódico, encontrándose con que no es así, pues se llevaron todas las prensas, siendo imposible realizar la impresión.

Al no poder hacer realidad su deseo decide regresar a Nueva York, aunque no lo hará en avión, donde podrían ser detectados, sino que decide robar el barco de Sanderson.

Kemp regresó a Nueva York donde se casó con Chenault, convirtiéndose en uno de los periodistas más respetados de América.

Calificación: 2