Te cuento la película Te cuento la película
Portada Películas Años Directores Novedades
Los europeos

España / Francia (2020) *

Duración: 86 min.

Música: Selma Mutal

Fotografía: Eva Díaz

Guion: Bernardo Sánchez, Marta L. Castillo (Novela: Rafael Azcona)

Dirección: Víctor García León

Intérpretes: Raúl Arévalo (Miguel Alonso), Juan Diego Botto (Antonio), Stéphane Caillard (Odette), Carolina Lapausa (Vicen), Georgina Latre (Rosi), Boris Ruiz (Martín Ojeda), Jon Viar (Gil), Dritan Biba (Dimitri), Aïda Ballmann (Erika).

1958. Antonio y Miguel viajan desde Valencia a Ibiza, insistiendo Antonio en que deben olvidarse de las españolas, con su cara de amargadas y dedicarse solo a las extranjeras, aunque Miguel le asegura que ha ido solo para descansar y tomar el sol, acabando mareado.

Cuando llegan a la isla Antonio se niega a coger un autobús y pide un taxi hasta la casa alquilada, no permitiendo que Miguel se acuesta a dormir la siesta, apremiándole para aprovechar el tiempo desde el primer día, yendo a la playa.

En un bar, Antonio trata de entablar conversación con una pareja de ingleses, pidiéndole a Miguel que simule torear con la toalla, ganándose así a los extranjeros, haciéndose enseguida con un grupo de amigos, con los que van a bailar.

Miguel se queda embobado mirando a una chica francesa que está bailando y trata de entablar conversación con ella, que, afortunadamente domina el español.

Le pregunta en qué trabaja, pero ella solo le dice que el invierno en París es muy triste.

Le dice que se llama Odette y lo invita a bailar, aunque él dice que no, aunque ella lo arrastra a la pista, riéndose de él por lo mal que lo hace, diciéndole que ella baila en el Moulin Rouge.

Al verlo, Antonio también se siente atraído por ella y va a que se la presente, diciéndole en francés que Miguel es el español típico.

Baja a la playa y los invita a bañarse, como hace ella, aunque se resisten, reconociendo Antonio que no sabe nadar, aunque Miguel acaba metiéndose con ella.

Al día siguiente, Miguel se duerme en la playa, apareciendo una chica española, Vicen que dice que se está quemando y le pregunta si le deja explotarle la espinilla de la espalda.

Por la noche van a una bodega, donde actúa un cuadro flamenco y donde coinciden con algunos de los de la noche anterior, estando también Vicen, que le pregunta por las quemaduras y le pregunta si sabe bailar, diciéndole él que no.

De tanto beber acaba vomitando, aunque Antonio se lo pasa tan bien con las extranjeras que sigue con su fiesta, yendo hasta una fiesta a una casa abarrotada de gente, donde Antonio se besa con la inglesa.

Aparece también Odette, pero como él no baila aprovecha Antonio su escaso francés y que sabe bailar para hacerlo con ella, que se ríe de Miguel cuando intenta hacerlo por su torpeza.

Vicen no encaja en ese ambiente y acaba durmiéndose.

Odette baila con Miguel y con Antonio, aunque lo hace más con Miguel.

Exhausto, Miguel acaba durmiéndose también, despertándolo Vicen, que aprovecha para explotarle el grano de la espalda y lo lleva luego a la cocina para buscar algo para la resaca y un aceite para darle en la espalda, para las quemaduras.

Aprovecha para preguntarle si tiene novia en Madrid, diciendo él que no, contándole ella que tuvo novio, pero se acabó, tras lo que le pregunta si le gusta, llevando su mano a su pecho, y le dice que a ella le gusta él y no le importa que le mienta, tras lo que le besa y comienza a quitarse la ropa.

Le cita luego para la procesión antes de que se lo lleve Antonio en el coche.

Van luego hasta la bodega para seguir la juerga, no entendiendo Odette que las mujeres salgan en la procesión, que pueden ver desde allí, con tanta ropa.

Ella le habla de su primer amor, que se hizo misionero, se fue a África y lo mataron.

Él le cuenta que fue su tía Ludivina, de Zaragoza, él cumplía 16 años y ella tenía 32, y fueron al cine juntos, como en otras ocasiones habían hecho.

Luego dejó de verla y pensó que estaba viajando por todo el mundo, aunque tiempo después se enteró de que era esquizofrénica y la llevaron a un sanatorio.

A Odette le resulta muy tierna su historia y lo besa.

Justo en ese momento se puede ver el lanzamiento del Sputnik.

Cuando llega al apartamento el dueño le exige más dinero, pues vio que ya no eran dos, sino tres, ya que Odette lleva allí varias semanas, y les pide 300 pesetas más.

Pero de pronto comienza a notar a Odette rara, diciéndole que está triste, preguntándole si es por él. Ella dice que no, que está triste porque se acaba el verano y debe regresar a París, diciéndole él que vuelva con él a Madrid e incluso que se casen, diciendo ella que no sabe lo que dice.

Pero tras la discusión vuelve a buscarlo y vuelven a hacer el amor, diciéndole entones ella que cree que está embarazada. Él le dice que no se preocupe y ríe.

Se lo cuenta luego a Antonio, que ese día está con una italiana que trabaja como secundaria en el cine, y ante él si se muestra preocupado.

Antonio le dice que tomen una muestra de orina para comprobarlo y lo llevará a Ibiza.

Salen a navegar, pero Odette sigue mostrándose triste.

Cuando una semana después Antonio le lleva los resultados y él se los muestra a ella, sale corriendo, haciéndolo él también tras ella, hasta el cementerio.

Alocada, bebe mucho y se sube a una mesa para bailar, regañándole el dueño.

Unos extranjeros les preguntan si los españoles son como ellos, asegurando Antonio que no, que él es diferente, pues es amoral. Que se hará arquitecto, o su padre le dará dinero si no lo consigue, y luego se volverá conservador, se casará y dirá que la familia es la base de la sociedad y tendrá una amante, como su padre.

Odette no para de beber y discute con el dueño de la bodega

Antonio le dice a Miguel que tendrá que abortar, que en Francia es muy normal, aunque Miguel le dice que eso vale mucho dinero.

La actitud de Odette se va haciendo cada vez más insoportable y Miguel debe llevársela, mostrándole ella que robó una botella de vino, y trata de desnudarlo a la vista de todos, impidiéndoselo este, viendo cómo regresa al bar y abraza a Antonio.

Cuando la oye llegar luego a la casa se hace el dormido, abrazándolo ella cariñosamente.

Le dice a Antonio que decidieron que lo harán, diciéndole este que buscará el contacto de un sitio en Barcelona.

Él dice que ella tiene un dinero ahorrado, pero no le parece bien, diciéndole Antonio que eso no le parece bien, pero sí que aborte, diciendo que lo hace por ella, pues es muy joven y tiene muchas cosas por vivir y él quiere ahorrar y hacer las cosas de otro modo.

Le dice que deben hacerlo rápido para que no corra tantos riesgos, y tener cuidado pues es un delito penado con 6 años.

Antonio le indica que le ha tocado la lotería con ella, diciendo él que está muy enamorado.

Antonio le consigue una dirección en Barcelona, aunque el problema es el dinero, pues es muy caro, diciéndole Antonio que recurrirán a su tío Agustín, aunque es de misa diaria.

Ve que, terminadas sus vacaciones, Vicen se marcha, deseándole suerte con la francesa, diciéndole él que si alguna vez va por Valencia podrían verse, diciéndole ella que es mejor que no vaya.

Antonio dice que necesitarán 15.000 pesetas, que él tendrá que ir devolviéndole, aunque al final le pide a su tío 20.000, tras contarle el problema como si fuera una amante suya, contándole él que la chica era protestante y por eso no podía casarse con ella.

Cogen el autobús hasta el puerto, preguntándole antes Antonio a la chica si tiene miedo, contando ella que está horrorizada, antes de despedirse de ellos.

Llegan a una pensión en Barcelona, viendo que hay incluso chinches, proponiendo él irse, aunque ella le pregunta dónde.

Pasean por Barcelona, pero él se siente incómodo con la situación y cuando ella le pregunta si van a ver a la matrona él la apremia para hacerlo cuanto antes.

Pero antes de llegar ella le dice que quiere comprar limones, pidiéndole que le deje ir sola pese a la insistencia de él en acompañarla.

Pero después de un rato esperándola decide ir a buscarla, como si tuviera un pálpito, no pudiendo encontrarla, aunque la encuentra desconcertada en el lugar donde dijo que le esperaba, y con los limones.

Van luego hasta el lugar donde deben practicarle el aborto, diciéndole él que si lo prefieren, no entran, aunque ella le dice que sí.

Les abre una niña, la sobrina de la matrona, que sale luego tras un niño pequeño.

La mujer le pide a Miguel que baje el bar de enfrente mientras está con ella y le dice que lo avisará por teléfono cuando acabe.

Mientras está en el bar, llama a Martín, con el que trabaron amistad en Ibiza, y que desde ese momento les servirá de taxista por la ciudad, sorprendiéndole el nuevo aspecto de este, lejos del ambiente marinero.

Pasado el mal trago, le dice a Odette que lo superarán juntos y que pueden quedarse un par de días más en Barcelona si quiere, pues les sobró dinero, o ir a Zaragoza si lo prefiere.

Le dice que les irá a buscar Martín para enseñarles Barcelona, diciendo ella que creía que iban a estar solos.

Van a comer paella con Martín, que le habla del Molino, donde dice hay espectáculos más guarros que en Madrid y le dice que irán esa noche.

Pero Odette no está bien y ni les atiende y les pregunta si están cerca de la estación para poder cambiar su billete.

Cuando sale, les dice que encontró un billete para el tren de las 6, no entendiendo Miguel las prisas, diciéndole ella que solo había billetes para ese día o para una semana después y sería demasiado tarde.

Él le dice que no tiene la maleta, señalando ella que no le importa la ropa, pues son cosas de verano y que se guarde los libros y se los lleve para Navidad.

Él asegura que se va a poner a estudiar francés y en Navidad la sorprenderá, y trata de darle algo de dinero, aunque ella lo rechaza y le dice que no lo necesita.

Entretanto Martín va a comprarle un ramo para despedirla.

Antes de marcharse, Odette le da su dirección de París y se marcha al tren con solo un beso en la mejilla.

Miguel se aleja y mientras espera a Martín pide a un limpiabotas que le limpie los zapatos mientras él rompe el papel que le entregó ella con su dirección.

Calificación: 2
Te cuento la película