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Los miércoles no existen
Los miércoles no existen

España / Venezuela (2015) *

Duración: 128 min.

Música: Ester Rodríguez y Alberto Matesanz

Fotografía: Jon D. Domínguez

Guión y Dirección: Peris Romano

Intérpretes: Eduardo Noriega (Pablo), Inma Cuesta (Mara), Gorka Otxoa (César), Alexandra Jiménez (Irene), Andrea Duro (Paula), William Miller (Hugo), María León. (Patricia), Ester Rodríguez (Cantante), Alberto Matesanz (Cantante).

Miércoles. Primavera de 2013

Patricia espera nerviosa sentada en la barra del bar mientras canta que no quiere ser tratada como una "bambola", llegando entonces César, su novio, que le pide perdón por llegar tarde, explicándole que es por culpa de su jefe que siempre le hace quedarse hasta, aunque la compensará llevándola a su italiano favorito.

Pero esa noche será César el sorprendido, cuando Patricia le dice que tienen que hablar de lo suyo, pues su relación no fluye y es mejor dejarlo antes de que sea tarde, tras lo que se marcha corriendo sin dar más explicación.

César la sigue, esperando que todo sea una broma, y cuando se da cuenta de que no lo es, le pregunta incrédulo si lo está dejando allí en la calle, señalando ella que son de planetas distintos y deben dejarlo, aunque podrán seguir siendo amigos.

Él trata de convencerla de que todo se puede arreglar, pero ella le dice que le ha puesto los cuernos con Sergio, un amigo de Claudia, estallando César, pues Sergio era amigo suyo y es él quien se lo presentó a Claudia.

Ella cambia de estrategia y le dice que la culpa es de él porque no se entregó a su relación al 100%, a lo que él le responde que se ha implicado hasta dejarse todo su dinero en restaurantes y en regalos, como el audio libro de Jorge Bucay, no viendo prácticamente a sus amigos desde que está con ella.

Patricia le dice que pensaba que esa relación iba a ser la definitiva, aunque se dio cuenta a tiempo de que no iba a ser así, ante lo que él se pone de rodillas en la calle y le dice que el culpable es él, pidiéndole perdón ante los viandantes, para luego decir que la perdona a ella y que pueden volver a comenzar de cero.

Tras ello le dice que está así porque está ovulando, ante lo que Patricia reacciona diciéndole que la que se ponía de mal humor cuando ovulaba era su ex, y a la que le gustaban Bucay y los italianos también, pues ella es celiaca.

Cuando ella se va definitivamente César se pregunta por qué le pasa eso a él que solo quiere una pareja estable y una casita con jardín, e hijos y un perro salchicha, concluyendo que ser buena persona está sobrevalorado.

Miércoles. Verano de 2012

Irene se despierta desnuda en un lugar que le resulta extraño. Busca corriendo su ropa y se asusta al verse en el espejo, y cuando ya ha recogido toda su ropa y se dispone a marcharse sin decir nada al chico que sigue dormido en la cama, tira sin querer unos cuadros y hace que este se despierte, aunque sigue durmiendo hasta que Irene lo despierta para preguntarle si sabe dónde está su cinta del pelo.

Entonces él, Hugo, le pregunta si estuvo increíble la noche anterior, tras ver que no se llegó a ponerse preservativo, respondiendo ella que no se acuerda de nada por algo que le dieron sus amigas, a las que asegura va a matar.

Él insiste en preguntarle si hicieron el amor, dándose cuenta Irene de que tampoco él se acuerda, insistiendo él, porque asegura que aunque él no recuerde nada, normalmente las chicas se acuerdan de él, quejándose de lo borde que está ella.

Incrédulo, Hugo trata de conquistarla para dejar su pabellón en alto, presumiendo de ser pintor, aunque ella al mirar sus cuadros dice que no están acabados, asegurando él que lo están y que uno de sus dibujos la refleja a ella, y que la pintó la noche anterior, asegurando que con sus cuadros prefiere sugerir que mostrar.

Él observa que se ha puesto una camisa suya, indicando ella que no encuentra su camiseta e insiste en buscar algo para su pelo mientras él trata de conseguir que se acueste con ella, logrando encontrar una diadema con dos penes, cayendo entonces en que Irene es una de las chicas de la despedida de soltera y que él es el camarero.

Finalmente él encuentra la camiseta de ella en el frigorífico, y cuando se la pone observa que en la espalda tiene escrito: "Irene, cómo te pasas, que este finde te casas", y se ríe al leerlo cuando ella se marcha para coger un taxi bajo la lluvia.

Miércoles. Invierno de 2013

En un bar de enfrente Pablo da vueltas en su mano a una carta, fijándose en otra chica que escribe en su ordenador, mirándose ambos de reojo.

Finalmente él se dirige a la chica, Mara, al ver que busca un lápiz, indicándole que lo tiene en el pelo, preguntándole ella si le molesta el ruido de su ordenador al escribir, ya que la mira tanto, a lo Pablo que le responde que lo hacía porque le sorprende que alguien pueda trabajar en un bar rodeado de gente sin ser un camarero, tras lo que le pregunta si es escritora, respondiendo ella que está intentándolo, y que mientras tanto es periodista y que estaba intentando terminar un artículo sobre escapadas y planes de fin de semana para Semana Santa.

Le pregunta de qué escribe cuando puede decidir escribir sobre lo que quiere, diciendo que tiene muchas historias sin terminar, asegurando estar aun esperando su historia.

Pero de pronto se pregunta por qué le está contando eso a un desconocido, preguntándole qué hace él, respondiendo que es arquitecto, preguntándole ella de qué se esconde, pues le da la impresión de que está a punto de hacer algo malo con el sobre con el que jugaba, decidiendo él entregarle el sobre, pidiéndole que lo lea, comprobando ella que se trata de una carta de despido por reducción de plantilla.

Ella se siente mal, y para cortar ese mal momento él decide contarle una historia - más bien una teoría - que tiene, y es que para él los miércoles no existen.

Se remonta su teoría a cuando tenía 17 años. Salía entonces con una chica, con la que se veían todos los días menos los miércoles porque ella tenía clase y él un trabajo nocturno, en los tiempos en que no existían los móviles.

Entonces cada uno de ellos vivía su vida y a veces hacía cosas que no debía, hasta que un día, al año de estar juntos, se cruzaron en una parada de metro. Él iba con una chica y ella con un chico, aunque no se dijeron nada.

El jueves hicieron como que lo pasado el día anterior no había ocurrido y desde entonces le pase lo que le pase los miércoles es como si no ocurriera

Mara tiene que marcharse y le pregunta si tiene algo que hacer esa noche, pues tiene un estreno de una obra de teatro independiente, dándole un teléfono, aunque él no se compromete.

Recibe justo tras ello una llamada de alguien a quien le dice que le quiere. Dobla tras ello el papel que la chica le dejó y lo abandona en la mesa.

Miércoles. Primavera de 2011

Dos chicos, César y Hugo corretean y se divierten por el centro de Madrid con una chica a la que Hugo coge en brazos y la lleva hasta su casa, pese a que vive en un séptimo sin ascensor.

Una vez allí Hugo se lanza a besarla mientras César mira incómodo, lanzándose entonces la chica sobre él y haciendo que luego se besen entre ellos.

Ella le pide que preparen unas bebidas mientras va a cambiarse.

Mientras desaparece hablan entre ellos, tratando Hugo de establecer unas reglas para cuando se acuesten juntos, para no tocarse ni besarse entre ellos, aunque César parece enfadado y dice que a él Vanessa le gusta mucho, recordándole Hugo que la acaba de conocer, a lo que César le replica que es una compañera de trabajo de la que le ha hablado muchas veces y que cuando por fin había reunido fuerzas para hablar con ella y expresarle sus sentimientos apareció él y lo fastidió, acusándolo de utilizarlo siempre como blanco de sus chistes para romper el hielo.

Le dice que había pensado decirlo lo mucho que le gustaba desde la primera vez que la vio y de que siempre trataba de hablar con ella aunque fuera un minuto y que le gustaría formar una familia con ella.

Sale entonces la chica en camisón pidiendo que la sigan, aunque César no puede respirar por la angustia ante lo que Hugo recoge sus cosas y le dice que le diga a Vanessa lo que siente, antes de marcharse, diciendo entonces César en señal de triunfo: "gilipollas" antes de decirle a la chica que su amigo tuvo que irse antes de pedirle que le recuerde su nombre, viendo que no es Vanessa, sino Paula.

Miércoles. Primavera de 2013

Irene espera en una sala. Suena entonces un móvil y ella rebusca en el bolsillo de la gabardina de al lado, mira el mensaje y vuelve a dejarlo antes de que llegue Pablo, que escucha otro mensaje y lo mira.

Ella que trataba de disimular cogiendo una revista, la tenía al revés, lo que hace que él se percate y le pregunte si le cogió el móvil, excusándose ella diciendo que es que le llegaron dos mensajes, y confirmando que los leyó.

Ella comienza a besarlo sensualmente, sintiéndose él incómodo, pues están en una sala de espera, diciendo ella que lo está intentando y él sigue a la defensiva, preguntándole si va a acostarse con ella, diciendo él que es posible.

Ante las preguntas de ella le dice que le gusta la otra chica porque se siente a gusto y le habla sin rodeos, señalando que no puede olvidar lo ocurrido.

Ella insiste en que lo quiere y él insiste en que quiere igualar las cosas.

Ella dice que lo que pasa es que se ha enamorado de la otra, y no le preocupa tanto que iguale las cosas como el amor, pues se mandan mensajes cariñosos.

Recuerda que están allí por la niña y por no tener que preguntarse en unos años por qué no lo intentaron, aunque Irene dice no estar segura de querer seguir intentándolo.

Él le pregunta entonces "¿y si ya estuviéramos igualados?", Confesando que ocurrió la semana anterior y que lo disfrutó.

Le pregunta ella si habrá más veces diciendo él que no lo sabe, insistiendo en que recuerda que lo engañó y no puede quitárselo de la cabeza pese a que ella dice fue una cagada que tuvo dos años antes y que le contó en un ataque de sinceridad.

Pero ahora está cansada y le dice que deben divorciarse, pues lo suyo no tiene sentido ni tiene arreglo, tras lo que se marcha sin esperar a que les atiendan.

Miércoles, Primavera de 2010

Irene enseña un piso a César y a Mara, su novia, aunque mientras él parece entusiasmado con la casa, ella parece ausente y responde con evasivas.

Cuando Irene les deja solos para que lo vean tranquilamente ella empieza a ponerle pegas, el dormitorio es pequeño, no le gusta la cocina americana. Lo único que pareció gustarle es que tiene ducha en vez de baño, lo que menos le gustó a él, diciendo además que el alquiler es un dineral, aunque él le dice que podrán pagarlo sin problemas, preguntando ella para qué necesitan dos habitaciones.

Él concluye que ella no lo quiere, a lo que ella responde que lo que no quiere es sacrificar su vida profesional para formar una familia, surgiendo el tema de los hijos.

Para no seguir discutiendo ella dice que se tiene que ir a una rueda de prensa, aunque antes de que lo haga César se arrodilla y le declara su amor, cantando "No puedo vivir sin ti", mientras empiezan a salir familiares y amigos de ambos que le acompañan con la canción, que además han coreografiado, tras lo que él le pregunta si quiere casarse.

Mara reacciona aplaudiendo y diciendo que fue todo muy bonito, para luego, cuando él insiste, decirle que no sabe qué quiere que le diga, haciendo que salga toda la familia para hablar, aunque ella prefiere marcharse, ante lo que César le dice que eso es típico de ella, que nunca responde ni dice ni sí ni no.

Mara le dice que si quiere respuestas directas debe hacer preguntas directas, alegando él que la de si se quiere casar con él es una pregunta directa, diciendo ella que lo que de verdad quiere es tener hijos, y que no buscan un apartamento sino un paritorio, pues si quiere dos dormitorios es para tener uno para el niño, y la cocina americana le gusta porque desde allí pueden vigilar a los niños mientras cocinan, y no le gusta que no tenga bañera porque a los niños hay que bañarlos…

Él le dice que lo que él quiere es vivir con ella y le da igual el piso. Y desea tener hijos, pero no todavía y quiere casarse con ella porque la quiere, volviendo a preguntarle si se quiere casar con él, ante lo que Mara sale corriendo.

Miércoles. Invierno de 2010

Paula llega corriendo y tarde a las clases de patchwork donde le espera Irene, su hermana, muy inquieta, pues desea contarle que está embarazada de poco más de dos meses, y aun no se lo dijo a Pablo porque sospecha que está con otra.

Paula le dice que solo lleva 6 meses con él y debía haber pensado más si quería que fuera el padre de su hija.

Irene le pregunta si Pablo habla con ella en Facebook, y si cuando lo hace trata de seducirla, enfadándose Paula y diciéndole que sí, que trata tanto de seducirla que está liada con él, ante lo que Irene le da una bofetada delante de todas las compañeras.

Paula le dice que Pablo sería idiota si tratara de seducir a la hermana de su novia.

Irene le dice que quiere tener al niño con o sin Pablo, ante lo que Paula le pide que hable con él y le exponga claramente las cosas para que él decida si quiere irse o quedarse, abrazando Irene a su hermana agradecida por su consejo.

Miércoles. Primavera de 2013

César llega desaliñado y desanimado al bar en que trabaja su amigo Hugo que le recuerda que ya ha pasado un mes y debe empezar a pensar en otras cosas, diciéndole que su jefe era gilipollas y que ganará el juicio por acoso, en el que su jefe alegó que César trataba de seducirlo con su forma de vestir.

Hugo lo anima diciéndole que su cursillo de física cuántica le abrirá muchas puertas, recordándole César que ese cursillo fue una carrera de 6 años de ingeniero aeronáutico, y reconociendo que tiene varias ofertas, la mejor en Sídney, aunque a él le gustaría montar algo por su cuenta si le dan la indemnización.

Hugo le dice que deben montar un negocio de buscas, mostrándole su camiseta con el logo "El busca is back".

Entra entonces en el bar Pablo, un compañero de trabajo de César que entró poco antes de que lo echaran a él, y aunque trata de evitar que lo vea no lo logra, dirigiéndose a él, y contándole que se ha mudado enfrente, recordando César entonces que le habían contado que le había dejado su mujer.

Hugo lo invita a tomar algo con ellos en contra de los deseos de César, preguntándole Pablo si él también está mal, respondiendo Hugo que no se puede quejar, ante lo que César le dice que sí se puede quejar, pues su vida tampoco es maravillosa.

Pablo trata de mediar para cambiar de tema, pero Hugo dice que César es "monotema", ante lo que César contraataca diciendo que él es "monohuevo".

César dice estar allí porque Hugo lo llamó un montón de veces, señalando este que estaba preocupado, reconociendo César ante Pablo que está triste no solo por el trabajo, sino porque perdió a su novia, la casa donde estaba, y a Vader, su perro salchicha, estando además nervioso por el jucio.

Pablo dice comprenderlo y se abrazan, excluyendo del abrazo a Hugo, que se disponía a abrazarlos también, asegurando que necesitaba un abrazo de verdad.

En ese momento Hugo le dice que tiene que confesarle algo, contándole que Patricia le engañaba y que era una guarra, que cada vez que salía se liaba con alguien, habiéndose acostado también con él, pero que él está allí para apoyarlo.

Dolido, César decide entonces contarle a Pablo por qué lo llamó antes monohuevo.

Jugaban un torneo de fútbol 7 con el equipo "Esta agua del grifo" de Getafe, cuando le dieron un balonazo en sus partes, lo que le provocó torsión testicular y tuvieron que quitarle uno de sus testículos, por eso, como lo que subía su ego era su virilidad y ahora no está completo se siente mal, recordándole que en toda su vida no ha tenido una relación sentimental que durara más de dos meses y que su vida laboral tampoco es una maravilla, pues las únicas obras que vende son a ricas maduritas a las que dejó satisfechas, por lo que le pide que se queje, y deje de darle consejos a él.

Antes de marcharse, Hugo le dice que lo que le contó de Patricia era falso y lo hizo para ayudarle a olvidarla y que dejara de idealizarla, alegrándose de haberle ayudado a desahogarse.

Y cuando Pablo y Hugo se marchan César llora desconsolado.

Miércoles. Otoño de 2010

Pabllo llama desde su hotel a Paula, que le pregunta cómo consiguió su número, diciendo él que no puede entender que un día le diga que está enamorada de él y al siguiente que siga con su hermana, desaparezca y cambie de móvil, pidiéndole que vaya a verlo para hablar, lo que ella rechaza, preguntándole él si irá si le paga, como hacía años antes.

Le insiste tras ello en que no pueden despedirse de ese modo. Ella le pregunta donde está - Irene cree que está de viaje - , diciéndole que irá, aunque será la última vez.

Paula recuerda ese otoño de 2010, cuando fue a conocer al novio de su hermana, que la esperaba en una terraza, quedándose muy sorprendida al ver que ese novio era Pablo, el cual, al salir del baño y verla duda en acercarse a la mesa.

Irene los presenta y le cuenta a Pablo que Paula estudia Publicidad y Relaciones Públicas, y saca todo con matrículas pese a que compatibiliza los estudios con el trabajo, apresurándose Paula a decir que tiene un trabajo de mierda en una agencia publicitaria, asegurando Irene que la tienen explotada y nunca sale a su hora.

Paula cambia de conversación y les pregunta cómo se conocieron ellos, señalando Irene que lo conoció cuando le enseñó unos pisos, aunque al final siguió en un hotel.

En este, Pablo corre a abrir la puerta cuando llaman, encontrándose con que no es Paula quien aparece, sino Irene, que le cuenta que Paula le contó que había adelantado su regreso para darle una sorpresa y decidió dársela ella a él.

Lo abraza y entonces repara en que tiene una botella de champán frío. Le dice que en realidad la culpa es de ella porque Paula sabía que tenía algo importante que contarle y quería hacerlo en persona y no por teléfono, pareciendo un poco mareada, por lo que se sienta, contándole tras ello que está embarazada y va a tener al niño, asegurándole que no le pide nada, pero debe informarle y que por su parte está dispuesta a hacer lo necesario para que lo suyo funcione y diciéndole a él que si también está dispuesto él deberá dejar tenga lo que tenga desde ese momento.

Miércoles. Invierno de 2014

Mara y Hugo se reúnen en un videoclub, asegurando que debe ser la única persona que sigue alquilando películas, quejándose Hugo de que esté tan borde pese a que fue ella la que lo llamó después de que hubiera estado él llamándola 3 semanas sin que le respondiera.

Ella le cuenta entonces que tiene un retraso y le dice que solo quiere asegurarse de que se puso un condón cuando un mes antes se acostaron tras haberlo entrevistado por la exposición de sus cuadros, cuando ambos se emborracharon.

Él le dice que se lo puso para alivio de ella, aunque enseguida le dice que se le rompió, aunque suponía que ella tomaba la píldora, diciéndole que tal vez se trata de un retraso psicológico, señalando ella que siempre fue como un reloj.

Pero para calmarla, él le dice que ahora él no expulsa, pues practica el sexo tántrico.

Van a casa de él para hablar más tranquilos y allí él le dice que a lo mejor todo eso es una señal. "De que soy gilipollas" dice ella, aunque Hugo le dice que cree que harían muy buena pareja viendo cómo ella se ríe.

Mientras ella va al baño él ensaya lo que le va a decir, como que él se pudo el condón y que se rompió por culpa de ella porque le gusta dar mordisquitos, aunque cuando sale no se atreve a decirle nada, viendo que ella se ha hecho un test de embarazo.

Entonces él de pronto se pregunta qué le dirá a César, recordándole ella que lleva más de un año sin hablarse con él, desde poco antes de que se fuera a Sídney.

Ella le dice que no entraba dentro de sus planes ser madre soltera, diciendo él que soltera será si quiere, pues él estaría dispuesto a estar con ella, que le recuerda que él nunca fue una persona sentimentalmente estable, aunque le asegura que ella siempre le gustó mucho, y que aunque no fueron formas de empezar nada a veces las cosas suceden así. Y piensa que sería una gran madre, aunque debe ser ella la que decida y que él seguirá allí para lo que decida, asegurándole que incluso aunque le deje le gustaría formar parte de la vida del niño si decide ser madre y que si no está embarazada seguirá pensando igual esperando que le dé una oportunidad.

Miran tras ello juntos el resultado del test y se miran asustados.

Un miércoles cualquiera

César aterriza en Barajas, acompañado por una guapa rubia

Irene hace footing por el retiro cuando observa a un joven que también corre y le sonríe al cruzarse con ella, aunque cuando cree haber ligado se da cuenta de que poco más adelante él se encuentra con otra chica a la que besa.

También Pablo está solo en el hotel, donde recibe a una prostituta.

Paula por su parte, acabada su carrera forma parte de un equipo de publicitarios.

Mara sigue escribiendo en su ordenador. Ahora en un parque, mientras muy cerca Hugo, ya sin coleta juega con una niña, acercándose Mara para jugar con ellos.

Calificación: 3