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Los últimos días

España / Francia (2013) *

Duración: 103 min.

Música: Fernando Velázquez

Fotografía: Daniel Aranyó

Guión y Dirección: Álex Pastor y David Pastor

Intérpretes: Quim Gutiérrez (Marc), José Coronado (Enrique), Marta Etura (Julia), Leticia Dolera (Andrea), Iván Massagué (Lucas), Mikel Iglesias (Dani), Pere Ventura (Rovira).

Un grupo de gente desaliñada duerme en una oficina.

Entre ellos está Marc Delgado, que observa desde la ventana las calles vacías de la ciudad y varias columnas de humo a lo lejos.

Le avisan entonces que le toca su turno, bajando hasta el garaje, donde observa que alguien ha robado el GPS de un coche, antes de unirse a un grupo de personas que trata de abrir un hueco en la pared para poder llegar a las vías del metro.

Poco después, y mientras espera su turno para recoger la comida se fija en Enrique, observando que es este quien guarda en su bolsa el GPS, por lo que se dirige a él y le pregunta a dónde va, diciéndole que a la Villa Olímpica, y cuando le pregunta por el GPS, este le dice que si se calla podrán entenderse.

Algunos meses antes, en la misma oficina Marc y Lucas hablan de la llegada de Enrique, al que llaman Terminator, al que han llevado para conseguir mayor productividad y despedir a los que considere prescindibles, siendo Marc uno de los primeros a los que llama.

Marc es el encargado del protocolo de seguridad de la empresa y va muy retrasado, lo que retrasa la salida del producto, que él trata de justificar asegurando que debe hacerse muy bien, pues de lo contrario tendrán problemas constantes y se pasarán años poniendo parches, aunque Enrique no desea escuchar excusas y le dice que si no cumple con los plazos marcados será uno de los despedidos.

De regreso a su casa, les espera Julia, su novia, que se dedica a hacer muñecos que luego vende en su tienda, donde trabaja con su hermana Andrea.

En las noticias hablan sobre un volcán cuyas cenizas van llegando a Europa, para posteriormente dar la noticia de un joven que se suicidó en Canadá tras pasar más de 6 meses sin salir de su cuarto, asegurando no poder hacerlo.

Marc y sus compañeros se fijan en Rovira, uno de sus compañeros que va siempre con la misma ropa y que lleva días sin ducharse.

Marc, ahora con barba y desaseado entra en el despacho de Enrique, que está como él y le pide su GPS, pues los móviles no funcionan porque no funcionan los repetidores, pero el GPS sí porque depende de los satélites, ofreciéndole a cambio linternas y útiles para poder moverse en la oscuridad que dice era de Rovira y que Enrique rechaza.

Amenaza con contárselo a sus compañeros, ante lo que Enrique llega a un acuerdo con él. Le ayudará a encontrar a Julia, a la que no ve después de tres meses encerrado allí.

Con el plano del metro comienzan su recorrido, esperando llegar desde allí a las alcantarillas del barrio al que desean llegar.

En su periplo se encuentran con mucha gente instalada en las estaciones o deambulando por las vías, encontrándose al llegar a Sants que hay muchísima gente y peleas, robándole un joven a Enrique la bolsa con el GPS, por lo que comienzan a seguirlo a pesar de las dificultades de moverse entre tanta gente, hasta llegar a un lugar donde al ladrón le espera su hermano y otros amigos, mostrándole el hermano que es policía y que lleva su arma, y que descubre el GPS

De pronto hay un apagón, y aprovechando el mismo Enrique se lanza hacia el poicía al que consigue quitarle la pistola, acabando con él y con otro compañero armado mientras Marc se hace con el GPS, aunque un poco roto, consiguiendo huir gracias al arma, pese a la cual Enrique decide cumplir su trato.

Solo unos meses antes en la radio, el presentador comentaba que había ya tres compañeros que llevan varios días sin ir al trabajo debido a una enfermedad.

Marc entró en la casa de un vecino cuya puerta estaba abierta, viendo que en la misma se acumulaba basura, siendo sorprendido por su vecino que le reprocha, mientras lo amenaza con un cuchillo que en las escaleras ni le saludaba y que se hubiera colado en su casa, ante lo que Marc le dice que estaba preocupado por él, que le comenta que lleva meses sin atreverse a salir a la calle.

Enrique decide que el primer despedido de la empresa será Rovira, que han descubierto que lleva durmiendo varias semanas en la oficina y al que los guardias de seguridad sacan a la calle a la que se niega a salir, descubriendo que al hacerlo comienza a ahogarse y a convulsionar, ante lo que Marc decide meterlo dentro del edificio, aunque al hacerlo el hombre ha fallecido ya.

Revisa sus cosas encontrando una linterna, una bombona de camping gas y comida.

Una vez en casa le pregunta a Julia si ha notado algo raro en el trabajo y si hay gente que no aparece, asegurando que está pasando algo raro.

Marc se despierta junto a una de las escaleras del metro tras soñar que hacía el amor con Julia, descubriendo que Enrique no está, aunque poco después aparece y le asegura que él es un hombre con palabra.

Continúan su periplo por las vías hasta llegar a un desagüe que piensan les llevará a las alcantarillas que les conducirán hasta su casa.

Fuera en las calles los coches están parados y no hay gente, solo perros.

Tras calcular el lugar donde cree está la casa de Marc colocan la bombona contra la que disparan, esperando que actúe como una bomba, consiguiendo que explote al tercer disparo, aunque en la alcantarilla la onda expansiva les tira, dejándolos momentáneamente sordos.

Pero podrán llegar gracias a ello hasta su portal, observando al subir a su casa que esta no tiene cerradura y que aunque les observan tras la mirilla no les abren.

Entre los dos consiguen abrir la puerta observando que en la vivienda se ha instalado una familia de inmigrantes, que les explican que encontraron la casa vacía y se instalaron allí, asegurando que no han visto a Julia.

En ella siguen las piezas y herramientas con las que ella trabajaba y el oso panda que hizo para ellos, así como un dibujo tras el cual ve una ecografía y la dirección de un ginecólogo.

Marc recuerda entonces que escuchaba con Julia las noticias de la televisión en las que hablaban de un fenómeno al que llaman "el Pánico", que aseguran ha causado numerosas víctimas en Estados Unidos, Alemania y Corea, lo que da idea de que es un fenómeno global, informando que dos semanas después de la primera víctima en España, falleció otro hombre mientras trataba de huir en su coche, lo que demuestra que los vehículos no sirven contra ese fenómeno.

Ante dichas noticias Marc asegura que la gente es irresponsable y sigue teniendo hijos, reprochándole ella que haya estado dándole largas y poniéndole excusas.

Tras discutir ella se encierra en el baño y él sale a su trabajo mientras en la radio debaten sobre el problema de la agorafobia, observando él calles vacías y llenas de basura, y el metro casi vacío, faltando mucha gente.

Al llegar al trabajo llama a Julia para pedirle perdón, siendo Andrea quien coge el teléfono, por lo que decide que irá a su casa para hablar con Andrea, encontrándose tras cruzar la puerta de su oficina con que sufre un grave vértigo que le hace caer al suelo por lo que aduras penas consigue regresar a la oficina, y, aunque trata de llamar de nuevo a Andrea, el teléfono ya no funciona.

Mientras recuerda todo eso estalla una tormenta que aprovechan para hacerse con agua, que recogen valiéndose de un toldo, tratando toda la gente encerrada de improvisar artilugios con los que conseguir agua sin necesidad de salir.

Tras fabricar armas improvisadas, vuelven a las alcantarillas, aunque Enrique decide que ahora le toca ir a la Villa Olímpica, pues ya cumplió su trato, negándose a ir con él al centro comercial donde trabaja ella, por lo que se pelean, perdiendo así la linterna.

Enrique le dice que quiere ir a buscar su padre, ingresado en el Hospital del Mar, por lo que le pide que le acompañe hasta allí y que cuando lleguen le entregará el GPS.

Por las alcantarillas llegan hasta una iglesia, fabricando antorchas valiéndose del licor que guardaba el cura, aunque mientras están allí escuchan extraños ruidos, por lo que, armados con los palos a los que sacaron punta tratan de enfrentarse a su posible agresor, que observan es un enorme oso que se abalanza sobre ellos, evitando Marc que acabe con Enrique clavándole su lanza, no achantándose el oso pese a la antorcha hasta que finalmente Marc consigue clavarle su lanza en el corazón, cayendo el oso sobre él, y observando que lleva una medalla del cercano zoo.

Esa noche podrán comer carne, confesándole Enrique que aunque cumpliera con sus plazos en el trabajo le iba a despedir.

Le cuenta el caso de un hombre que llevaba 4 días en el despacho muerto sin que nadie le hubiera echado de menos en su casa, lo que le hizo pensar que a él podría pasarle lo mismo, por lo que se aferra a lo único que tiene, su padre.

Marc le confiesa que la última vez que habló con Julia le dijo que no quería tener hijos, por el pánico que tenía a no poder protegerlos.

Tras el descanso continúan su camino por las vías del metro, topándose con otras personas, surgiendo el miedo de que puedan atacarlos, hasta que ven que es una familia normal que solo desean fuego para su cigarrillo, y a los que les aconsejan que eviten Sants.

La familia les dice que se dirigen al Clínico, pues llevan a un joven que necesita ayuda médica, sugiriéndoles ellos que acudan al Hospital del Mar que está más cerca, informándoles ellos que oyeron rumores de que este ardió.

Al oírlo, Enrique corre hacia la superficie seguido por Marc, subiendo hasta lo alto de un edificio desde el que, en efecto pueden observar cómo está ardiendo el hospital.

Enrique decide tras ello que no desea seguir adelante, pues no está dispuesto a seguir arrastrándose por las alcantarillas, estando a punto de lanzarse al vacío, evitándolo Marc en el último instante, asegurándole que aun lo necesita.

Enrique se niega a seguir, entregándole el GPS y las semillas que fue recopilando y que dice que debe darle a su hijo

A partir de ese punto Marc continúa su camino en solitario hasta el centro comercial donde observa hay numerosos muertos, no estando Julia en su tienda, viendo finalmente una nota en la puerta avisando que estaría en el supermercado de la planta baja, al que acude, descubriendo que este ha sido tomado por un grupo de personas que han blindado la entrada y que no le permiten entrar pues no están dispuestos a compartir con él su comida, aunque cuando les cuenta que está embarazada le permiten que entre para buscarla, observando cuando lo hace a un numeroso grupo de personas que surgen tras él y que trepando por las barricadas formadas con los carros se cuelan en el supermercado, al que él también entra observando numerosas peleas mientras él grita llamando a Julia.

No encontrará a esta, sino a Andrea, que le cuenta que Julia fue al ginecólogo el último día que la vio, tratando de huir del supermercado, y quedando separados por una columna de fuego de la que la única forma de huir es salir al exterior, a lo que no se atreve, falleciendo finalmente tras caer sobre ella parte del techo.

Mientras trata de huir se abalanza uno de los asaltantes sobre él, siendo salvado por Enrique, aunque mientras le ayuda a incorporarse el asaltante le clava el cuchillo a él.

Huyen juntos, siendo su siguiente destino el domicilio del ginecólogo, hacia el que se dirigen de nuevo por las alcantarillas, llegando hasta una sala de cine, que está justo enfrente del edificio en que ellos están, aunque al estar el túnel bloqueado no pueden seguir hasta allí.

Desde lo alto del edificio mira por las ventanas tratando de ver a su novia, descubriéndola finalmente tras una ventana, comenzando a gritar su nombre tratando de llamar su atención, hasta que ella finalmente le ve y ríe y llora a la vez como él.

Contento por el encuentro, baja a contárselo a Enrique, aunque la herida de este era demasiado profunda y se encuentra muy mal, pidiéndole él que le deje, pues sabe que ya no tiene cura.

Le dice tras ello que deje de lloriquear y que salga por la puerta y cruce la calle, asegurándole que está contento de haber muerto junto a alguien que lo aprecia.

Cuando Enrique muere Marc se acerca a la puerta del edificio, tal como este le pidió, observando a Julia en la puerta del edificio de enfrente.

Finalmente se atreve a salir, dirigiéndose con enorme dificultad hacia el portal de enfrente, sintiendo que le abandonan las fuerzas, aunque sigue adelante pese a que comienzan a sangrarle los oídos, observado siempre por Julia, lo que le da el valor para continuar hasta que finalmente cae sin poder seguir ya, observando al abrir los ojos que Julia está junto a él y que ha conseguido su objetivo.

Unos meses después nace su bebé, debiendo ser él quien le asista en el parto.

Las semillas que le entregó Enrique han servido para plantar árboles frutales y hortalizas, pudiendo así abastecerse de de estas y de fruta fresca, recogiendo el agua que se filtra cuando llueve.

Su hijo Enric sale y entra del edificio sin padecer el problema que tienen ellos, hasta que al llegar a la adolescencia se une a otro grupo de muchachos que, como él tampoco tienen el problema de los mayores, y con los que sale a buscar un futuro mejor entre una ciudad de la que se ha adueñado la naturaleza.

Calificación: 2