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Mank
Mank

Mank (2020) * USA

Duración: 132 min.

Música: Atticus Ross, Trent Reznor

Fotografía: Erik Messerschmidt

Guion: Jack Fincher

Dirección: David Fincher

Intérpretes: Gary Oldman (Herman J. Mankiewicz), Amanda Seyfried (Marion Davies), Lily Collins (Rita Alexander), Arliss Howard (Louis B. Mayer), Tom Pelphrey (Joseph L. Mankiewicz), Charles Dance (William Randolph Hearst), Sam Troughton (John Houseman), Ferdinand Kingsley (Irving Thalberg), Tuppence Middleton (Sara Mankiewicz), Monika Gossmann (Fraulein Freda), Tom Burke (Orson Welles), Joseph Cross (Charles Lederer), Jamie McShane (Shelly Metcalf).

En 1940 RKO Pictures, que atravesaba una mala racha atrajo a Hollywood a Orson Welles que a los 24 años obtuvo un contrato a la altura de su gran talento, con autonomía absoluta y sin supervisión, permitiéndole rodar cualquier película sobre cualquier tema, con cuantos colaboradores deseara.

Ext. Victorville. Hotel Rancho. Día. 1940

Llega un hombre con muletas, Herman Makiewicz al Rancho North Verde, en Victorville, donde pasará su reposo atendido por una enfermera alemana, Fraulein Freda y por una secretaria, londinense, Rita Alexander, que le ayudará a mecanografiar el guion, teniendo la ventaja de que, al tener el horario europeo, podrá trabajar en el horario nocturno, que es en el que a "Mank" le gusta más escribir.

Houseman le advierte que allí impera la ley seca y el dueño del rancho no permite el alcohol, pero le muestra un armarito lleno de botellas de licor que pone lejos de su alcance, y dice que se esforzará en llegar a ellas cuando tenga el primer borrador en 90 días.

Pero luego llama Welles y le dice que dispone de solo 60 días.

Int. Casa de Mankiewicz. Noche. Una semana antes

Makiewicz llega una noche a su casa, tras una salida, borracho con Sara, su mujer que tiene que ayudarle a desnudarse para dormir.

Dice que ya debería haber hecho algo grande, pero se niega a trabajar con la mitad de los productores y la otra mitad se niega a trabajar con él, augurando que "El Mago de Oz" será un desastre para el estudio.

Unos días después, Mank viaja con el joven Tommy en su coche, cuando este trata de mostrarle una carta de una mujer, lo que hace que se distraiga y tenga un accidente, lo que provocó la ruptura de la pierna de Mankiewicz.

Recibe en el hospital la visita del joven Welles, que desea proponerle una colaboración.

Empieza a dictar a la secretaria el principio de su historia, preguntándole ella tras las primeras páginas si llegó a conocer a la persona a la que pretende retratar y si trabajó en alguno de sus periódicos, diciéndole Herman que lo conoció cuando empezó a financiar las películas de su novia, Marion Davis.

Ext. Estudios Paramount. Día. 1930 (Flashback)

Charles Lederer, un joven guionista llega a los estudios Paramount, tras haber recibido un telegrama de Mankiewicz, que se encuentra con Joseph, el hermano de Herman, que lo lleva hasta la sala donde están reunidos los escritores, realizando apuestas.

Mank le presenta a George Kaufman, Ben Hecht, Sid Perelman, Charles MacArthur y Shelly Metcalf.

Les llama Selznick, que está con Sternberg para que le cuenten su idea, improvisando una historia de terror muy parecida a Frankenstein, y que hacen que remate Charlie.

Este le invita a ir con él a San Simeón, a donde irá el fin de semana para visitar a su tía, llegando totalmente borracho, y sorprendiéndose al día siguiente, cuando se despierta y, al salir se encuentra en un set donde están rodando una película con Marion Davies, que resulta ser la tía de Charlie.

Se encuentra allí con el productor Irving Thalberg y con el presidente del estudio, Louis B. Mayer, que están observando el rodaje, señalando el primero que Mank es el autor de algunos de los guiones de Lon Chaney.

Tiene la oportunidad de conocer a William Randolph Hearst, el amante de Marion, a la que esta llama "papi", el cual también reconoce a Herman como autor teatral y crítico de cine y al que le dice que el cine hablado es el futuro y que desea rodar películas con mentes literarias.

De nuevo en el Rancho North Verde, y mientras Herman habla por teléfono con su esposa Sara, Rita lee una carta.

Luego Herman le pregunta qué le cuenta su marido, que está luchando en un portaviones inglés, diciéndole que le parece absurda la idea de los portaviones, cuando de pronto la chica se marcha llorando, comprobando Fraulein Freida que la carta es una comunicación en la que le informan que dan por desaparecido a su marido, ya que su barco se hundió en Noruega.

Más tarde, Rita se queja de su crueldad, y le dice que prefiere pensar que su marido sigue vivo, aunque mientras habla se da cuenta de que no la está escuchando, observando que falta una botella de la caja que le llevó Houseman.

Cuando llega este, les dice que en esas botellas hay secobarbital, por lo que no le extraña que esté dormido y les dice que Orson no deja nada al azar.

Cuando se despierta, Houseman se queja de que ha escrito solo 60 páginas, que, con las correcciones se quedarán en 40. Va demasiado lento y la historia es un embrollo, por lo que le pide que la simplifique.

Rita le recuerda que para los 60 días a que se comprometió, faltan solo dos semanas.

Le cuenta que ha identificado entre los personajes a Louis Mayer, que Makiewicz señala como el patético perro faldero de Hearst.

Ext. Estudios MGM. Día. 1934 (Flashback)

Mank presenta a Joe, su hermano como aspirante a guionista a Louis Mayer.

Este le recuerda, cuando se lo presenta, que se gastan más de un millón de dólares al año en historias que no ruedan porque no le emocionan.

Lo acompañan a una reunión donde aparece como un hombre humilde que se queja de la situación económica del país porque la gente honrada de a pie no puede permitirse ir al cine y padecen graves problemas financieras, por lo que les pide una rebaja de sueldo a todos para que siga existiendo el estudio.

Deberán rebajarlo a la mitad durante 8 semanas hasta que Roosevelt abra los bancos, fingiendo emocionarse cuando todos acaban aplaudiéndole y aceptando su plan.

En el hotel, Herman recibe una llamada de su hermano Joe y le habla de una antigua obra que quieren retomar, aunque en realidad acaba hablándole de su guion, diciéndole que sabe que Welles quiere atacar a Hearst y que él le está ayudando.

Herman piensa que lo que le están ofreciendo no es un regalo, sino un soborno.

Int. Sala de la asamblea de San Simeón. Noche. 1933 (Flasback)

Hearst da, con Marion, la bienvenida en su castillo a la fiesta de cumpleaños de Louis B. Mayer, que da las gracias a los asistentes y a Hearst por su amistad.

Entre los asistentes hay un asesor del presidente y los Thalberg.

Cuando termina su discurso, Mank se levanta para brindar por él, pese a que poco antes renegaba de su discurso.

Irving, recién llegado de Berlín, habla de los nazis, contando que los veía desfilar cada noche gritando consignas antisemitas.

Algunos especulan con que no durará, pues no cree que nadie se tome en serio a ese loco, diciendo Mank que hay 40 millones de alemanes que sí lo toman en serio y que abrieron los primeros campos de concentración y comenzaron a quemar libros, y teme que pase lo mismo con las películas, interesándose Mayer, pues no quiere perder un mercado tan importante.

La conversación deriva luego hacia Upton Sinclair, autor de un libro muy vendido, y socialista, que desea que las empresas pasen a manos del estado, y se rumorea que puede presentarse a gobernador de California.

Mank indica que no deben confundir socialismo y comunismo, aunque Mayer dice que ambos piden sin dar, preguntando él si piden mano de obra gratis, ante lo que se defienden diciendo que es la mitad y por tiempo limitado.

Recuerdan que ya se presentó dos veces y solo obtuvo un dos por ciento, recordando Hearst que es solo un escritor, apostillando Mank que igual que Thomas Jefferson, que hizo leyes contra los monopolios petroleros y ferroviarios.

Le dicen que es un provocador, diciendo Herman que el pensamiento provoca.

Y en medio de esas charlas toma la palabra Marion, que recuerda que escuchó en una ocasión a "Papi" nombrar, junto con el presidente, el gabinete presidencial como si se tratara del reparto de una película.

Se da cuenta demasiado tarde de que ha metido la pata y sale, yendo Mank tras ella.

Fuera, ella se pregunta si es tan terrible lo que dijo, aunque comprende que no debió hacerlo delante del asesor presidencial, pero se pregunta desde cuándo importa lo que ella dice.

Asegura que lo único que sabe es que no se puede hablar de Sinclair, diciendo él que se ha dado cuenta, pues cuando salió su nombre la velada cambió.

Ella dice que ni siquiera sabe quién es Sinclair, pero que escribió sobre ellos y sobre cómo él mantenía a su amante en una ciudad privada de palacios y catedrales amueblados con cargamentos de trastos importados de Europa y rodeados de vastas hectáreas reservadas para el disfrute de cebras y jirafas y dice que ha invertido 6 millones de dólares en dar una reputación a su querida y que en sus periódicos celebra hasta sus cambios de sombrero.

Ella se queja de que vive en una casa de cristal, pero que tiene lo que quiere, aunque le gustaría poder compartirlo con todo el mundo.

Pasean mientras hablan junto a las jaulas de monos, por unos suntuosos jardines.

Mank sabe que Mayer odia a Sinclair porque desveló que aceptó un soborno por hacer la vista gorda para que un rival comprara la Metro, aunque presume de hacerlo todo por su familia.

Llegan a una parte de la mansión donde tienen a cuatro elefantes.

Hablan luego de Irving Thalberg, que, Mank dice, compró una de las novelas de Sinclair, el cual exigió que le garantizaran que no cambiarían ni una palabra y como Thalberg se negó, Sinclair cogió el dinero y se fue a México y financió una película sobre la revolución rusa.

Llegan hasta el espacio de las jirafas y luego hasta una de las fuentes en que ella mete sus pies y está a punto de caer.

Marion le pregunta a Mank si cree que puede interpretar a Elizabeth Barrett Browning y a María Antonieta, ya que Thalberg compró los derechos sobre ambas por sugerencia de "papi".

Herman le dice que él la ve más como Dulcinea.

Ella acaba recostando su cabeza en su hombro.

Rita lo ve dormido y se da cuenta de que faltan dos botellas más, viendo decenas de papeles arrugadas a los pies de su cama.

Llega de nuevo Houseman, junto con lo que él dice, es un "dispositivo de apoyo".

Houseman le dice que el trabajo no va como esperaban, pues escribió solo 90 páginas, lo que sería el primer acto y faltan 13 días, y no se lo tomarán muy bien, diciendo él que hace lo que puede, diciendo Houseman que le van a despedir, algo que le preocupa mucho, pero que no parece importarle tanto a Mankiewicz.

Suena entonces el teléfono y ven que es Welles que quiere hablar con Houseman, que se pone muy nervioso y al que le dice que quiere verlo de inmediato.

Habla luego con Herman, que le dice que Houseman le ataca los nervios, algo que Welles dice haber notado y por eso le dijo que quería verle.

Le cuenta que está terminando El corazón de las tinieblas, por lo que ya podrá concentrarse en su proyecto.

Rita ve entonces que el supuesto dispositivo de apoyo es una caja llena de botellas de licor con las que les pide a ella y a la señorita Freda que reemplacen el contenido de las botellas que tienen los somníferos, diciendo ella que si lo hacen pueden perder sus trabajos, diciéndole Herman que a él se le ocurren las mejores ideas antes de dormirse.

Ella dice que dimitirá y que sabe que la enfermera le ha estado dando botellas del armarito y que si continúan así tendrá que delatarlos.

Pero al final acaba colaborando, aunque le pregunta a la señorita Freda por qué se deja intimidar, diciendo ella que no lo hace, que Mankiewicz les ayudó a ella y a su familia a salir de Alemania y entrar en ese país, legal y económicamente. Que de hecho llevó a todo el pueblo, que eran más de 100 personas.

Que, de hecho, Goebbels no permitía que sus películas se exhibieran en Alemania y él escribió un guion contra los nazis que ningún estudio se atrevió a rodar

Ext. Estudios MGM. Día. 1934 (Flashback)

Al llegar a los estudios, un antiguo figurante C.C. que no consigue trabajo por culpa de la depresión le pide dinero, dándole un dólar que le presta el vigilante.

C.C. le dice que oyó rumores de que los estudios se trasladan a Florida y que él se irá con otro compañero, aunque Mank le asegura que no hay ningún traslado previsto.

Ya en los estudios, el representante del nuevo sindicato de guionistas le cuenta que Mayer restableció los sueldos, pero no devolvió el dinero y le dicen que lo necesitan para que le obliguen a cumplir promoviendo una huelga de guionistas, aunque él dice que todos cobran 2.500 dólares y si hacen huelga acabarán cobrando 750 que es lo que se merecen y la gente con sueldos normales les apedrearía de enterarse de lo que cobran y de que además están con exigencias.

Va a hablar con Thalberg, que le pregunta por qué no contribuyó al fondo anti- Sinclair de la Metro, diciendo él que no le gusta que le digan en qué bando debe estar.

Thalberg le dice que están dando mala imagen si al presidente del Partido Republicano no le apoyan todos los trabajadores de su estudio, ya que solo son 10 dólares, prometiéndole además saldar sus deudas de juego, pero él se va, diciéndole a Thalberg que no necesitan sus 10 dólares, pues si pueden hacer creer que King Kong mide como diez pisos de alto o que Mary Pickford es virgen a los 40 años, pueden hacer creer que un traidor socialista amenaza la esencia californiana.

Ve fuera, a Sinclair dando un mitin y llamando a la revolución.

Houseman se siente asombrado al ver que consiguió terminar más de 200 folios en 13 días, algo que considera un milagro y está fascinado con el guion, aunque ahora cree que se pasarán de metraje, por lo que tendrán que acortarlo.

Le dice también que está intentando que le paguen, pero que cedió los derechos al Mercury y no aparecerá en los créditos, diciendo él que necesitaba el dinero.

Le pregunta por qué Hearst, pues después de Marion, él era su invitado favorito, preguntándole él si escuchó alguna vez la parábola del organillero y el mono.

Ext. Bulevar Wilshire. Día. 1934 (Flashback)

Mientras va en el coche con su mujer, que conduce, ve grandes carteles donde se pregunta a los votantes si desean que California se llene de desempleados, y contra Sinclair.

Oyen luego en la playa, y en la radio, a una ancianita que dice que desea conservar su modo de vida y no perder lo poco que tiene, por lo que votará a los republicanos, reconociendo Mank la voz de una millonaria actriz con pozos de petróleo.

Otro día se encuentra al actor secundario C.C. de nuevo, haciendo propaganda de Sinclair, contando que les contrató la Metro a él y a todos los demás parados para esa propaganda, que hace que los votantes vean que apoyan a Sinclair solo los desarrapados.

Su amigo Shelly le cuenta que se han gastado 10 millones en contra de Sinclair y le muestra lo que parece un documental, pero que en realidad es una película en la que se ve a los desarrapados llegando a California, siendo todos los que dicen que votarán a Sinclair personas repulsivas y los votantes de Merriam gente de buen aspecto o ancianos que parecen saber lo que quieren.

Shelly le confiesa que a cambio le prometieron que podría ser director.

Mank llega a la conclusión de que un guionista influye mucho más que un político.

Acude tras ello a ver a Thalberg y le dice que ha visto sus películas sobre Sinclair, diciéndole Thalberg que gracias a ellas Shelly podrá dirigir y que ha saldado su deuda de 12.000 dólares en justo cambio por su discurso a un jefe poco inspirado.

Le advierte que su nuevo director sufre un ataque de mala conciencia, aunque Thalberg le dice que la política es así.

A Mank le extraña que Mayer haya pagado esa campaña, pues no le gusta pagar nada, dándose cuenta en ese momento de que quien lo ha hecho es Hearst.

Herman le dice que quizá a Marion le interese saberlo, diciéndole Thalberg que deberá darse prisa, pues Mayer le está dando en ese momento el beso de despedida, pues se va a Warner Brothers porque no le dejó hacer Maria Antonieta, ya que Goldwyn no creía que una cómica pudiera hacer ese papel y además sus películas no recaudan nada.

En efecto encuentra a Marion en el acto de despedida, con Mayer, consiguiendo subirse a su coche mientras se aleja.

Marion le cuenta que Willie está en el Cairo y que no regresará hasta noviembre.

Mank le dice que quiere que gaste una broma. Que le diga a Mayer que Willie quiere que retire los falsos noticiarios sobre Sinclair, aunque ella le dice que no puede, pues no sabe mentir, diciéndole él que por eso Mayer la creerá.

Pero ella le dice que no puede hacerlo aunque le parezca una tontería, pues ya interpretó su despedida, ante lo Herman se baja de su coche y ríe alocadamente.

En North Verde, Herman que ha mejorado, puede salir ya afuera y habla con Charlie, que le dice que es su tía y no quiere hacer lo que le pide y le pregunta si es una prueba de lealtad o una forma de eludir sus responsabilidades.

Le dice que debe pensar cómo reaccionará ella, llevándose el guion para que se lo enseñe a ella, aunque sin prometerle nada.

Ext. Club nocturno Trocadero. Noche de elecciones. 1934 (Flashback)

Llegan Mank y su mujer junto con mucha otra gente del partido republicano.

Su mujer le pide que si no puede decir nada bueno es mejor que no diga nada y que trate de sacar provecho de la situación.

Es una sorpresa para todos verle allí, en especial para Thalberg y Meyer, que le dice que le ha conmovido su presencia esa noche tan importante para ellos.

Llegan los primeros resultados, favorables a Merriam, y brindan por el resultado, diciendo Meyer que si se le dice a la gente de forma emotiva lo que deben hacer, hacen lo correcto, diciendo Herman, ya borracho, que no es así. Que si se le dice a la gente una mentira muy gorda y se les repite sin cesar, la gente se la creerá.

Les dice también que todavía no terminó el recuento y que se apuesta a doble o nada, que ganará Sinclair, pese a las advertencias de Sara.

Thalberg recuerda que ya saldó su deuda por agradecimiento, indicando Mayer que no entiende que quiera apostar a doble o nada por una deuda que ya no tiene, pese a lo cual acepta la apuesta, por 24.000 dólares, debiendo ir Sara a vomitar.

La noche avanza, siempre con Merriam por delante y su mujer regresa y bailan, preguntándole él por qué lo quiere.

Mayer da el recuento final con más de 200.000 votos a favor de Merriam, y cuando él y su mujer se van a retirar, le informan que tiene una llamada. Ve que se trata de Shelly, que está muy borracho y dice que la derrota de Sinclair es culpa suya, pues le oyó decir por la radio que los noticiarios falsos le hundieron.

Como se corta la comunicación, llama a su casa, donde encuentra Eve, su segunda mujer, muy preocupada, pues no sabe dónde está y tiene una pistola.

Rita le pregunta por Houseman, pues ya no va por allí, diciéndole Herman que está con "el Niño Prodigio" editando el primer borrador.

Llega entonces su hermano Joe, que le dice que leyó su guion y que si provoca otra pelea con Willie estará acabado y no podrá salvarlo ni Mayer ni el Niño Prodigio.

Además lamenta que le haga daño a Marion, diciendo él que no es ella, que es una secundaria, diciéndole su hermano que él quiere salvar a los personajes secundarios, diciéndole que por la ciudad corre el rumor de que quiere vengarse de Hearst por quitarle de la nómina de Mayer, pese a que ellos saben que ya no le querían allí, pues él se convirtió por sí mismo en el bufón de la corte.

Le cuenta también que toda la gente cree que Rosebud es el apelativo cariñoso con que Hearst se refería a los genitales de Marion, aunque su hermano le dice que sabe que él no caería tan bajo, diciendo él que solo porque no lo sabía, ante lo que ríen.

Herman le dice a su hermano que Charlie le contó que iba a por el puesto de Thalberg, diciendo él que ya no, pero que no es por culpa suya.

Le cuenta que alguien criticaba a Mervyn LeRoy y su dispendio en "El Mago de Oz" y él explicó que LeRoy es el rey en francés y contó la costumbre de un rey francés por desvestirse persiguiendo a las damas de la corte.

Le dijeron que le habían descartado porque no trabajaba bien en equipo, pero está seguro de que le hundió el juego de palabras en francés.

Pero antes de marcharse, le dice a su hermano que es lo mejor que ha escrito nunca.

Ext. Estudios MGM. Noche de elecciones. 1934 (Flashback)

Herman encuentra a Shelly muy borracho en el estudio y le dice que no puede suicidarse así, bebiendo. Que él lo ha intentado y lleva años.

Shelly le dice que estaba harto de hacer insertos y tomas adicionales.

Herman le dice que no es el primero que renuncia a sus principios para poder dirigir.

Shelly le dice que Thalberg le contó que fue idea suya, reconociendo Herman que a veces se pasa de listo con sus agudos comentarios.

Le pide que vuelva a casa con Eve, contándole Shelly que tiene Parkinson, por lo que su cuerpo se irá degenerando.

Herman le pide que le entregue el arma, dándole Shelly las balas, yendo luego Herman hasta su casa para decirle a Eve que no quiso ir, pero está bien, entregándole para tranquilizarla, las balas de Shelly, aunque ella se asusta más, pues llevó una caja entera.

En efecto, en su oficina se escucha el disparo y se ve el fogonazo.

Rita lo despierta porque tiene otra visita, observando que se trata de Marion, con la que va al campo, donde pueden tomar algo.

Ella le dice que ha leído el guion y es fantástico a su manera y que le habría gustado interpretarse 10 años antes, aunque él le dice que esa mujer no es ella, asegurándole Marion que no le importa, aunque le pide que no golpee a papi cuando ha caído, pues tuvo que prestarle ella un millón para salvar San Simeón.

Mank le pregunta si le ha enviado Willie, diciendo ella que no tuvo que hacerlo.

Recuerda que cuando era joven esperaba algo mejor, y su madre también y por ello se ocupó de que aprendiera a cantar y bailar y a los 16 años debutó, y recuerda que Willie iba a verlo cada noche, asegurando que le ama y que siempre fue muy bueno con ella.

Le dice a Herman que su guion refleja muy bien la soledad que Willie tuvo en su niñez.

Él le dice que si se llega a rodar espera que pueda perdonarle, y ella le dice que si no se llega a rodar espera que pueda perdonarle él a ella.

Int. Sinagoga. Bulevar Wilshire. Día. 1936 (Flashback)

Se celebra el funeral por Irving G. Thalberg.

Viendo a la salida partir a Mayer, que tira un pañuelo desde el coche como despedida.

En el hotel recibe la llamada de Orson. Terminó su borrador y está complacido e impresionado aunque necesita algo de trabajo, por lo que Houseman se lo llevará con sus notas.

Welles le dice también que ningún exhibidor quiere saber nada de su película, por lo que RKO tendrá que demandarlos y le aconseja que ponga su casa a nombre de Sara.

Orson le dice que intentaron comprar la inversión de RKO para que no se haga la película, preguntando él si fue Hearst, diciéndole que Otelo no haría ese trabajo teniendo a Yago, comprendiendo que fue Mayer.

Le cuenta que finalmente RKO se negó a aceptar la oferta, pero no tienen dinero.

Int. Comedor principal de San Simeón. Noche. 1937 (Flashback)

En el castillo Hearst se celebra una fiesta de disfraces a la que llega Mank, ya borracho y sin disfraz, diciendo Meyer que el tema era el circo, pero no el de las pulgas, recordándole que él empezó vendiendo aspiradores.

En North Verde recibe la visita de Sara, a la que le pregunta si ella también quiere que abandone como todos los que le visitaron antes, recordándole ella que aunque cuidó a sus hijos sola, aguantado su forma suicida de beber, su adicción al juego y sus líos, él nunca le ha hecho caso, volviendo él a preguntarle por qué sigue casada con él, diciéndole ella que porque nunca se aburre. Que le agota y le exaspera, pero quiere quedarse para ver cómo acaba todo y le pide que decida lo que decida no se olvide de quienes le quieren, pidiéndole antes de marcharse que no haga que nadie la llame "Pobre Sara" nunca más.

En San Simeón, Mank dice que tiene una idea para un guion, una versión moderna del Quijote, que será un hábil periodista que lucha contra quimeras, aunque como con eso no tiene bastante se presenta a las alecciones y como es muy rico, gana.

Le darán unos ideales para que el público empobrecido por la depresión pueda identificarse con él, luchando contra monopolios corruptos y por la jornada de 8 horas, de impuestos justos y de mejores escuelas, lo que se conoce como un periodista sensacionalista que cree que podrá llegar a ser presidente e imponer una revolución socialista.

Sinclair utilizó esas mismas palabras para describir a Hearst.

El Quijote ansía que sus votantes le quieran como para hacerlo presidente, aunque no lo harán porque saben que valora más el poder que a las personas y no presenta ni un solo proyecto de ley en dos mandatos.

Le proponen como candidato, pero es demasiado radical para los que de verdad mandan en la sombra y su opción no prospera, aunque el pueblo siente compasión.

A medida que cuenta su historia, algunos de los invitados se van marchando.

Cuenta que, rechazado, el Quijote huye a un bello paraíso creado por su fiel Sancho

Entonces aparece su némesis que se presenta a gobernador y tiene todas las de ganar porque es lo que era antes el periodista, un idealista que había predicho que el periodista protagonizaría en algún momento una revolución socialista.

Eso hizo que su Quijote se mirara en su espejo de su juventud decidiendo romperlo, pues es un fastidioso recuerdo de lo que había sido y, ayudado por su fiel Sancho, va a por él, destruyendo no solo a un hombre, sino a dos.

Terminado su relato acaba vomitando, haciendo que se levante el resto de los invitados.

Estalla Mayer indignado acusándolo de ser un ridículo bufón y le hace ver que Hearst paga la mitad de su sueldo y es un ingrato y que le paga porque le gusta cómo habla, no cómo escribe.

Llega Welles con Houseman al hotel y le dice que comprendería que se retirara con todo lo sucedido, aunque Mank le recuerda que tiene solo 43 años.

Le cuenta que RKO rechazó la oferta y proponen relevarle de la reescritura aunque pagándole sus honorarios completos más 10.000 dólares, y, aunque la oferta es generosa, él dice que quiere la autoría, pues es lo mejor que ha escrito.

En San Simeón, Hearst acompaña a Mank hasta la salida, preguntándole por el camino si conoce la parábola del organillero y el mono.

Este, arrancado de la selva se siente abrumado por la enormidad del mundo que le rodea, pero cada mañana le visten con prendas muy vistosas y le da una caja de música atada a su cuello con una cadena de oro, lo que le hace pensar que debe ser muy poderoso, pues todos le esperan para verle bailar y que si no lo hiciera el organillero se moriría de hambre, y que cuando decide bailar, el organillero está obligado a tocar.

En el hotel, Welles le recuerda que escribió el guion gracias a él, que le retiró todas sus distracciones, su familia, sus amigotes y el alcohol y le dio una segunda oportunidad y le recuerda que firmaron un contrato, aceptando finalmente su autoría, aunque recordándole que es él quien produce, dirige y protagoniza la película, lanzando el armarito con las pocas botellas de alcohol que quedan.

Mank aprovecha esa ira para reescribir la escena de cuando Susan deja a Kane. Lo ve como un acto de violencia purificadora.

Rita recibe una carta con la noticia de que rescataron a su marido en las Orcadas.

Int. Hotel Biltmore. Febrero. Noche. 1942

En la ceremonia de los Oscar se le concede el Oscar a Herman J. Mankiewicz y a Welles. Ninguno de ellos está, recogiendo el premio el presidente de RKO.

Río de Janeiro. Brasil. 1942. Rueda de prensa de "It's all true"

Entrevistan a Welles y le recuerdan que se perdió la gran noche, diciendo él que no pudo ir porque está allí rodando otra película.

Le preguntan si desea decirle algo a su coautor, el señor Mankiewicz, diciéndole él, "Mank, bésame mi mitad".

Por su parte, Mank, con su Oscar en la mano, es entrevistado y le preguntan qué habría dicho al recoger el Oscar, diciendo que le alegra recibir ese premio de la misma forma en que fue escrito el guion, es decir, en ausencia de Orson Welles.

Le preguntan por qué comparte su autoría, diciendo él que esa es la magia del cine.


Herman Mankiewicz murió 11 años más tarde a causa del alcoholismo. No volvió a trabajar con Orson Welles ni a escribir un guion original.

Le contó a un amigo que se había convertido en una rata en una trampa que fabricó él mismo y que reparaba cada vez que se abría una brecha por donde escapar.

Tenía 55 años.

Calificación: 4
Te cuento la película