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Maridos
Maridos

Husbands (1970) * USA

Duración: 131 min.

Música: Ray Brown y Otros

Fotografía: Victor J. Kemper

Guión y Dirección: John Cassavetes

Intérpretes: Ben Gazzara (Harry), Peter Falk (Archie Black), John Cassavetes (Gus Demetri), Jenny Runacre (Mary Tynan), Jenny Lee Wright (Pearl Billingham), Noelle Kao (Julie), John Kullers (Red), Meta Shaw Stevens (Annie), Leola Harlow (Leola), Delores Delmar (La Condesa).

Numerosas fotos muestran a un grupo de cuatro amigos que se divierten y gastan bromas, mostrándolos también borrachos.

Un taxi lleva al cementerio a tres de esos acompañando a una anciana.

Mientras Harry camina con la mujer, un poco más atrás Archie habla con Gus al que le dice que la mentira y las tensiones matan más que el cáncer o el corazón pareciéndole ridícula la seriedad de los funerales, algo que cree que Stuart, el fallecido no admitiría.

Cuando llegan ante la tumba el sacerdote alaba ante la nutrida concurrencia lo querido que era y los numerosos amigos que tenía, habiendo dejado un profundo pesar en su esposa y sus dos hijas.

Acabada la ceremonia los tres amigos se acercan a la viuda que los abraza mientras llora desconsolada.

De vuelta en el taxi, Archie vuelve a quejarse del cura y de sus palabras, concluyendo Harry mientras discuten el asunto que no desea volver a casa y quiere emborracharse.

Pasan la tarde bebiendo y acaban cantando y bailando borrachos por la calle, antes de subir al metro, donde Archie cuenta que él quería haber sido atleta, a lo que Gus le dice que él quería jugar al baloncesto, pero que cuando cumples los 27 te das cuenta de que ya no podrás ser atleta nunca, sabiendo a los 30 que todo acabó, empezando entonces a ver cómo a esa edad empiezan a retirarse los atletas de verdad.

Archie propone ir a desayunar, y tras bajar del metro, ya en Manhattan corretean y juegan como si fueran niños, yendo tras ello a un polideportivo donde juegan al baloncesto, para decir Harry cuando terminan que odia el baloncesto y a los que juegan para ganar, diciendo Archie que esa es la única razón para jugar.

Van tras ello a nadar para luego reunirse con un grupo de amigos en un bar, donde siguen bebiendo y brindando, haciendo una especie de concurso de canto, en que todos van cantando por turno hasta que le toca el turno a su amiga Leola a la que critican porque dicen que canta sin corazón, haciéndole repetir la canción una y otra vez, diciendo Archie que si lo hace bien, se desnudará, tras lo que procede a quitarse toda la ropa sin esperar a la canción.

La bebida hace que se sientan mal, acabando en el baño Archie y Gus, afirmando el primero que no le gusta que le miren cuando está mal, mientras desde fuera los escucha Harry.

Archie insiste en que siente como una gran ansiedad que no sabe explicar, diciéndole Gus que quizá sea un sentimiento de culpa, lo que Archie rechaza diciendo que él siempre ha estado limpio y no ha hecho nada malo antes de vomitar.

Harry, desde fuera se siente excluido y se queja de que cuando él no está murmuran sobre él.

Y en efecto Archie lo critica, pues piensa que no es como ellos, pues llega puntual al trabajo, adula a su mujer y no tiene sentido del humor, tras lo que lo llama farsante, haciendo que Harry se enfade, debiendo ser sujetado por otro tipo para que no lleguen a las manos.

Harry llama a su mujer por teléfono, enfadándose porque comunica y liándose a patadas con la cabina.

Pasada la discusión, Harry abraza a sus amigos y les dice que aparte de su mujer es a ellos a quienes prefiere, pues ninguna otra persona lo aguantaría, pidiéndoles que lo acompañen a su casa, pues desea arreglarse para ir al trabajo.

Mientras le esperan fuera Archie comenta que Harry no es como ellos, pues él no dejaría que su mujer le dijera lo que tiene que hacer y que él no se duchará porque ella o su amigo lo quieran.

Tras ducharse ¡, afeitarse y cambiarse de ropa Harry habla con su suegra a la que le pide que le diga a su mujer que lo siente y que hablarán por la noche, aunque al salir de nuevo a la calle y ver a sus amigos decide volver a entrar, encontrando ahora a Annie, su mujer con su madre y le dice que sabe que no lo soporta, pero le pregunta qué será de sus tres hijos si se separan, asegurando ella que les irá muy bien.

Él insiste en que la quiere y quiere a sus hijos, diciendo ella que se siente incómoda a su lado.

Él sube entonces a su habitación y coge su pasaporte, para luego al bajar acercarse a ella, y pese a que ella le dice que ya no lo soporta, besarla apasionadamente, dándole ella una patada y cogiendo luego un cuchillo, mientras su madre trata de mediar.

Cuando pierde el cuchillo él la agarra y le obliga a ponerse de rodillas y a decir que lo quiere, aunque cuando se suelta lo abofetea amenazando con llamar a la policía.

Él agarra entonces a su suegra y las golpea a las dos, entrando en ese momento sus amigos que deben sujetarlo para que no siga pegándoles, sacándolo fuera.

Entonces les dice a sus amigos que odia su casa, pues vivía allí por su mujer, asegurándoles que no volverá, porque sabe que si vuelve va a decir lo siento y está harto de hacerlo, mostrándoles el pasaporte a sus amigos a los que les dice que se irá muy lejos, a África, Rusia o China.

Ellos tratan de quitarle hierro al asunto y que aunque haya pegado a su mujer todavía puede arreglarlo, quejándose él de su falta de apoyo al preocuparse de sus propios problemas y esperando que él no sea uno más.

Harry les dice que se va a trabajar y que lo pensará, llevándolos en su coche hasta la estación donde cogen el tren, quejándose de que ellos no se hayan lavado y afeitado en su casa, pues huelen mal.

Cuando se bajan del tren Archie quiere seguir jugando, pero Harry afirma que no está de humor y empiezan a pelearse, debiendo separarlos Gus.

Tras dejarlo en su trabajo Archie acompaña a Gus hasta su clínica dental, donde, mientras su amigo trata a una paciente, él continúa la charla sobre Harry, diciendo que no actúa correctamente, no entendiendo su necesidad de pasar por casa.

No pueden luego evitar reír mientras Gus trata de atender a su paciente, pues la mujer, que asegura tener mucho miedo a los dentistas, sin embargo no puede evitar la risa nerviosa, no parando de reír.

Pero siguen inquietos y nerviosos, por lo que llaman a Harry, que no les coge el teléfono, aunque ellos le dicen a la recepcionista que van a ir a verle pese a que este le pide a la mujer que les diga que no vayan ni lo llamen, pues es un hombre responsable y con trabajo.

Pero sabiendo que estos irán pese a todo sale a la calle a esperarlos, preguntándoles cuando se encuentran si quieren ir con él a Londres.

Gus asegura que él también irá a Londres para llevarlo, uniéndose de inmediato Archie, debiendo Gus antes llamar a su mujer para contárselo y para pedirle que le lleve su pasaporte y se pase por casa de Archie para buscar el suyo.

Aterrizan en Londres en medio de un gran aguacero, yendo al hotel donde esperan descansar un poco, afirmando Archie que tienen que buscar mujeres, pues la suya no es demasiado buena en la cama.

Tras descansar y cambiarse salen elegantemente vestidos al casino, donde juegan a los dados, teniendo en principio muy buena suerte, que se acaba por su mala cabeza.

A partir de ese momento se centran en las mujeres, entablando conversación Harry con una mujer que juega al Blacjack y a la que pide que apueste por él.

Archie también trata de hacer lo mismo con una mujer simulando que es una apuesta con sus amigos, aunque la mujer le pide que la deje y se vaya, amenazando con avisar al director.

Gus se dirige a una joven muy alta que acepta que la invite a una copa tras adivinar que su signo zodiacal es Leo.

Tras su primer fracaso, Archie se dirige a otra mujer, que sí parece interesada en él, aunque cuando la ve bien y observa que es mayor y fea, trata de echarse atrás, aunque en este caso es ella la que parece no querer dejarle ir, debiendo recurrir a las amenazas para que suelte su mano.

Regresan en taxi al hotel cada uno con una mujer. Gus y Harry con las que eligieron, Archie con una joven oriental, pidiendo una botella de whisky y ensaladas.

Mientras esperan el servicio de habitaciones, Harry comienza a lloriquear aunque afirma que está bien, decidiendo Pearl, su pareja darle un masaje, llevándoselo luego a su habitación.

También Gus acaba retirándose con Mary, su chica, que le dice que no le gusta la franqueza americana, pues dan palmadas en la espalda y llaman amigos a dos desconocidos, afirmando que tampoco le gustan las risitas de colegiales que tienen.

Pero a continuación se abalanza sobre él tras cogerle del cuello y lo sacude, peleándose en la cama, donde él consigue quitarle un zapato pese a la resistencia de ella, convirtiendo su encuentro casi en una pelea en que él trata de besarla y ella se resiste, incluso gritando, hasta acabar exhaustos por la pelea, aunque tras una pequeña tregua vuelven a juguetear gritando ella y simulando atacarla él.

Archie por su parte le canta a Julie, la chica oriental que está con él canciones infantiles, aunque ella no dice nada, y cuando trata de besarla, en principio no responde, aunque luego lo hace apasionadamente, sintiéndose él agobiado, por lo que se la quita de encima y le dice que no ha ido allí solo para acostarse, para quejarse de que no hable, asegurándole que le da miedo pues como no habla no sabe lo que está pensando y además besa como una colegiala.

Harry le dice a Pearl que se siente tan infiel que su corazón va a estallar.

Por la mañana Gus y Mary van en taxi a un comedor social para tomar café, contándole ella que vive por allí, y cuando parece que todo había ido bien, ella de pronto le dice a él que no odia a los hombres que tienen las manos blancas y pequeñas como él.

Luego le pregunta si le gusta y él le dice que está loco por ella y que si lo desea se queda con ella y se casan, saliendo ella corriendo a la calle pese a la lluvia.

Archie por su parte sale con Julie para pedir un taxi, pero llueve tanto que no encuentran ninguno, decidiendo ella marcharse pese a la intensa lluvia, comenzando entonces a hablar, aunque en un idioma que él no sabe si es chino o japonés.

Poco después Gus y Archie, mojados, se reúnen en la habitación del primero, asegurándole Archie que está loco por la china, diciéndole Gus que él lo está por la chica de 1'90, aunque le dice que tienen que volver.

Archie se resiste y afirma que no quiere volver, recordándole que tienen dos esposas estupendas, aunque el problema sea tener que volver a acostarse con ellas, teniendo además entre los dos cinco hijos, sus casas y sus coches.

Deciden ir tras ello a buscar a Harry para convencerle de que deben volver a casa, aunque antes de poder hablar este les hace pasar a su habitación, donde hay tres mujeres fumando y bebiendo con él, uniéndose ellos de inmediato a la reunión alargando su diversión.

Una de las mujeres le dice que fueron a una cafetería para guarecerse de la lluvia y allí se toparon con el sonriente Harry con el que sintieron una conexión, comenzando a cantar y a bailar con ellas.

Finalmente Archie y Gus regresan a Nueva York prácticamente sin hablar durante el viaje, para luego, y tras comprar algunos regalos en la tienda del aeropuerto regresar a sus casas con sus hijos y su familia.

Calificación: 3