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Nada

España / Italia (1947)

Duración: 110 Min.

Música: José Muñoz Molleda

Fotografía: Manuel Berenguer

Guión: Conchita Montes (N.: Carmen Laforet)

Dirección: Edgar Neville

Intérpretes: Conchita Montes (Andrea Ramos Brunet), Fosco Giachetti (Román), María Denis (Ena), Tomás Blanco (Juan), Mary Delgado (Gloria), María Cañete (Tía Angustias), Julia Caba Alba (Antonia), Adriano Rimoldi (Jaime), Juanita Mansó (Señora Brunet).

Andrea llega cargada de ilusiones y pocas pertenencias a la casa de su abuela en la calle Aribau de Barcelona para iniciar sus estudios universitarios.

Pero el ambiente que se encuentra allí es triste y poco acogedor, un ambiente miserable, cargado de rencillas familiares y amargura, dado que sus tíos discuten constantemente.

Su tía Angustias parece el valuarte moral de la familia, y se encarga de poner reglas constantemente a Andrea, mientras se muestra avergonzada por las broncas y peleas de sus hermanos, causadas, según ella, por Gloria, la mujer de Juan, a la que Román, su hermano ataca constantemente.

Más tarde Andrea se entera de que Gloria mantuvo un romance en el pasado con Román, aunque se negó a comprometerse y ahora la desprecia. Como se entera de que la recta Angustias mantiene una relación con su jefe.

Juan se dedica a pintar, y su mujer hace lo que puede por colocar sus cuadros, posando desnuda para él, aunque de lo que realmente viven es del dinero que Gloria gana jugando a las cartas en el bar que su hermana tiene en el puerto.

Román por su parte es un músico notable que fascina morbosamente a cuantas mujeres le conocen, pero que realmente es un ser miserable, capaz de vender su amor por dinero.

En la universidad Andrea contacta con Ena, una muchacha alegre de buena posición, y con ella y con su novio pasará sus mejores momentos en Barcelona hasta que esta parece caer también en el hechizo de Román, lo que acaba distanciándolas.

Será la madre de Ena quien, al pedirle ayuda, le cuenta que ella también fue seducida por Román, pero que este la abandonó a cambio de un dinero que le dio su padre, y que Ena trata de saber el motivo de esa fascinación seduciendo a su vez a Román.

Ena no necesita la ayuda de Andrea. Se ha burlado de Román, al que ve como un pobre hombre que se ha creído su propia fama y que es incapaz de creer que Ena se le resista y se ría de él, lo que hace que se suicide.

Tras este triste desenlace Andrea acepta la invitación que le hace Ena para que se marche con ellos a Madrid abandonando la casa de Aribau con lo mismo que llegó: nada.

Calificación: 3