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Perfectos desconocidos

España (2017) *

Duración: 96 min.

Música: Víctor Reyes

Fotografía: Ángel Amorós

Guion: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarria (Remake del guion de Paolo Genovese, Filippo Bologna, Paolo Costella, Paola Mammini, Rolando Ravello)

Dirección: Álex de la Iglesia

Intérpretes: Belén Rueda (Eva), Eduard Fernández (Alfonso), Ernesto Alterio (Antonio), Juana Acosta (Ana), Eduardo Noriega (Eduardo), Dafne Fernández (Blanca), Pepón Nieto (Pepe), Beatriz Olivares (Sofía).

Antonio y Ana se preparan para salir a cenar, diciéndole ella a su hijo que a las 11 se vaya a la cama aunque su abuela le deje estar despierto, mientras Antonio mira el móvil a escondidas de su mujer.

Ella también sonríe cuando coge el suyo, y tras leer un mensaje, se quita las bragas y las deja en el cajón.

Fuera, la luna llena domina la noche.

En otro punto de la ciudad, Eduardo y Blanca se preparan también para salir. Mientras ella atiende a un cliente por teléfono su marido no para de acariciarla y final acaba haciendo el amor con ella, que se ve obligada a colgar.

Entretanto, los anfitriones de la fiesta, Eva y Alfonso, discuten. Su hija, Sofía dice que va a ir a casa de Susana mientras su madre insiste en preguntarle a dónde va realmente, pues se imagina que irá a casa de Nacho y le muestra los condones que encontró en su bolso, diciendo ella que son de Susana que le pidió que se los guardara.

Eva también recibe un mensaje de alguien que le pide que se prepare para esa noche.

Se queja luego ante su marido de que su hija le mienta, diciéndole su marido que ha observado que se ha cambiado de pendientes y le quedan muy bien.

Le dice luego que su hija tiene 17 años y es normal que mienta y le pregunta si a ella le sirvió de algo que sus padres le regañaran y le pide que trate de hablar sin discutir, contándole que le encontró una caja de condones, ante lo que Alfonso le recrimina que hurgara entre sus cosas, diciendo ella que solo buscaba un mechero.

Edu y Blanca van en un taxi que conduce él, yendo ella detrás debido a que fue a colocar la caja de vino y él puso el taxímetro y arrancó, por la costumbre, y cuando ella le pregunta qué vino ha comprado, le cuenta él que uno biodinámico, pidiendo Blanca que pare para comprar otro, pese a que él dice que es muy caro, señalando ella que Eva siempre tiene que decir y se le nota que no le cae bien porque es la nueva, pese a que lleven ya un año casados, señalando que a ella ni siquiera la aceptan en su grupo de WhatsApp, diciendo él que es un grupo solo para quedar y ya le llegan a él, y le dice que el biodinámico lo llevará él para que no se meta con ella.

Ana y Antonio discuten en su coche. Ella le pregunta si podrá llevar a la niña al dentista y él le dice que no sabe si podrá, diciéndole ella que nunca lo sabe.

Comentan luego que esa noche hay luna de sangre, se vuelve roja y alguna gente se vuelve loca, aunque él dice que no necesitan ningún eclipse para eso, pidiéndole ella mientras suben al piso de sus amigos que no mastique el chicle tan fuerte.

Eva le pregunta a Alfonso, que se ha hecho cargo de la cena si no podían haber ido a cenar a un restaurante.

Como Blanca temía, cuando le entregan el vino, Eva les pregunta si ellos también cayeron en la trampa de comprar vino supuestamente hecho con los pies y que venden a precio de oro, diciendo Edu que a él le encanta.

Empiezan a hablar todos sobre Pepe y preguntan si es cierto que está saliendo con una tía, y comentan que para salir con Pepe basta con las tetas, frente a lo que Blanca dice que es fácil enamorarse de Pepe porque es protector y cariñoso.

Al hablar de la luna llena, Edu y Blanca ríen, contando ella que hay gente que enseña el culo a la luna llena para pedir dinero, y Blanca lo hace gráficamente, levantándose la falda, dejando a todos boquiabiertos.

Antonio dice que ahora, en vez de eso, se pide un deseo y se envía el mensaje a 10 personas para que se cumpla.

Eva les pregunta si no les gustaría que pasase algo diferente y que no fuese un coñazo la velada, sonando entonces el portero automático, ante lo que todos corren a la puerta expectantes de ver cómo es Lucía, la pareja de Pepe, sufriendo una fuerte decepción al ver que aparece solo, contándoles que Lucía cogió un virus y no puede ir.

Lleva también un vino, y Eva pregunta si biodinámico, y cuando ve que no lo es dice "esto sí".

Cuando entra, le rodean los hombres para preguntarle si lo han dejado, algo que él niega, no encontrando morbo, pues, les indica, es de su edad.

Le preguntan si está enamorado y él le pregunta a Eva cómo se sabe si lo estás, para ella que es psicóloga, respondiéndole Ana que si habla con ella más de 30 minutos al día es que lo está, contando que él habla más de 60, diciendo Antonio que si no hablara nunca es que estaría casado.

Le preguntan a Alfonso si consiguió ya la casa de vacacione en Teruel, contando este que aún no, comentando todos que será difícil pasar las vacaciones sin Clara y Diego, que se separaron cuando ella se enteró de que la engañaba con una chica que podría ser su hija, habiendo vuelto Clara con los niños a casa de sus padres en Zaragoza.

Las mujeres dan por seguro que ellos lo sabían, aunque ellos lo niegan.

Alfonso comenta que es triste que se destruyera una familia por un mensaje, a lo que ellas señalan que no fue un mensaje, sino una infidelidad por una chica de 23 años.

Alfonso augura que Diego se quedará sin nada, pues se lo darán todo a Clara, como le pasó a Pepe, que señala que él no tenía nada porque era solo un profesor de gimnasia y gordo, que además está ahora en paro.

Edu señala que ella no debería haber leído el mensaje, porque Diego tendría que haberlos borrado, pues es lo que se debe hacer cuando engañas a tu mujer, y que la culpa es de los móviles, pues cuando no existían no había tantos problemas.

Eva remacha que lo único seguro es lo que uno tiene en su cabeza, indicando Ana que Antonio no le dejaría su móvil jamás, a lo que este se pica y se lo ofrece, amenazando ella con cogerlo, bromeando todos con que se está poniendo blanco, ante lo que él señala que no le importa e incluso le pide que lo coja, aunque a cambio le pide el suyo.

Blanca dice que ella no tiene ni contraseña, pero a Edu no parece agradarle tanto dejarlo, apuntando Eva que Alfonso se tragaría su teléfono antes de dejárselo, ante lo que él indica que como es psicóloga sabe siempre lo que él piensa, por lo que se enfadan sin tener que discutir.

Concluyen diciendo que no tienen secretos, y dice Antonio que se conocen de memoria.

Blanca propone entonces un juego. Dejar todos los móviles en el centro de la mesa y leer o escuchar todos juntos los mensajes y llamadas que lleguen.

Pepe lo deja sin problemas, pero Alfonso dice que no le ve la gracia, preguntando Eva si tiene algo que esconder, diciendo él que teme que por hacer una tontería se pueda enterar de algo que no le apetece, pues, le dice a su mujer, si tiene algún lío es cosa suya, señalando ella que de tener algún lío no sería tan torpe de no borrar sus mensajes, por lo que acaba poniendo su teléfono.

Edu se ve obligado a hacerlo, pese a su risa de circunstancia, asegurando no tener nada que ocultar.

Antonio se pregunta si va en serio, afirmando que le parece de mal gusto dejar así los teléfonos, indicando Ana que Antonio siempre coloca el móvil boca abajo, lo que él dice es una costumbre, dejando su móvil en el centro antes de que lo haga Ana, concluyendo Eva que ya no hay marcha atrás, mientras deja el suyo.

Y de pronto una ráfaga de aire abre las ventanas de la terraza y cae un jarrón al suelo, asustándolos a todos, que corren al balcón, mientras se escuchan ladridos, cláxones y alarmas, observando una pareja de perros que parecen alocados y agresivos, comentando alguien que se trata del eclipse, viendo cómo la luna comienza a teñirse de rojo, observando el choque de dos automóviles.

Cuando vuelven a entrar Edu dice que no entiende que se sometan a eso, pues parecen críos, observando de pronto, asustado, que están dispuestos de forma circular, como si hubiera sido cosa de magia, contándole Blanca que los colocó así ella.

Sale entonces Sofi, con un short muy corto y una camisa anudada al ombligo, afirmando Antonio mientras la mira con cierta lascivia que está muy guapa, contando su madre que va a cumplir ya 17 años, mientras la ven hablar con Alfonso, al que le pide dinero.

Suena entonces el primer móvil, que es el de Edu, con un mensaje de alguien que le dice "deseo tu cuerpo", dejándolos a todos atónitos, asegurando él no saber de quién es el mensaje, tras lo que recibe una llamada, y cuando lo coge no contesta nadie, hasta que empieza a escuchar unos gemidos, dándose cuento solo entonces de que la llamada la ha realizado Alfonso como una broma desde el móvil de su hija.

Hablan de lo difíciles que son los hijos, confesando Blanca y Edu que ellos están intentando tener uno, brindando todos por ello, aunque solo sea por el hecho de que alguien haga el amor, dice Ana, y luego por los hijos, diciendo Pepe que él no los tiene y que a veces algunas parejas lo hacen como una huida hacia adelante para tratar de salvar una relación que no funciona.

La primera llamada real es de Marta, la hermana de Pepe, a la que este advierte que tiene el altavoz, por lo que ella le dice que le llamará al día siguiente, afirmando él que si es por el puesto de Valencia no va a aceptarlo.

Les cuenta que su hermana le encontró un trabajo en un colegio privado en Valencia, pero no lo va a aceptar, diciéndole Antonio que no puede hacerse el difícil en su situación, pues lleva sin trabajar 4 meses, porque no le renovaron el contrato, aunque Antonio cree que si los hubiera demandado habrían ganado, pues llevaba 10 años.

Edu cuenta entonces que él ha puesto en venta su licencia de taxi, algo que pilla por sorpresa a la propia Blanca, explicando él que pronto el taxi desaparecerá con la llegada de Uber y Cabify, y todos le recuerdan que puso varios negocios ruinosos, como el de los cigarrillos electrónicos u otro de Yorkshires.

Entra entonces una llamada del padre de Eva, que le dice que habló con la enfermera y le dijo que la operación la podía hacer en Barcelona, donde va dos veces al mes.

Debe confesar que se trata de una operación de aumento de pechos, algo que pilla a todos por sorpresas, diciendo Blanca que ella es psicóloga y debería hacer que le gusten y aceptarse como es.

A todos les extraña además que siendo ese el trabajo de Alfonso prefiera que se lo haga otro, señalando este que el padre de ella prefiere que se lo haga una eminencia que vive en Nueva York y trabaja unos días en España.

Sale en su defensa Ana que le dice a Alfonso que para él también sería incómodo que Eva fuera su psicóloga, señalando esta que su marido piensa que el psicólogo no sirve para nada, algo que él niega, diciendo que ambos trabajan en lo mismo, tratar de llevar la felicidad a las personas.

Cuando suena el horno y Eva va a la cocina, Antonio y Pepe salen a fumar a la terraza.

En esta, Antonio le habla del eclipse, que dice lo trastoca todo haciendo que pasen cosas que no deberían pasar y que los mayas desaparecieron durante uno de esos eclipses, para concluir pidiéndole a Pepe que le eche una mano.

Le cuenta que tiene una amiga que todas las noches sobre las 10 le envía una foto, y como tienen el mismo móvil, le propone cambiárselo solo hasta que llegue la foto, y aunque Pepe le pide que no le meta en sus líos, Antonio le dice que Ana le dejaría y se destruiría una familia y le quitarían a los niños.

Entretanto, en la cocina, Ana le cuenta a Eva que Alfonso va a terapia a un psicólogo que tiene su consulta al lado del bufete de Antonio.

Suenan entonces varios móviles, comprobando todos que es para el partido de futbito del día siguiente, aunque Pepe observa que a él no le llegó nada, quejándose porque solo le llaman cuando necesitan un portero, aunque ellos le dicen que es culpa de Jorge, que es muy despistado.

Llega un mensaje al móvil de Edu, de una mujer, Lola, que pide que le llame urgentemente, aunque Blanca le dice que Lola es la chica de Radio Taxi y pide que no la llamen, pues será para una sustitución y les fastidiaría la cena o el domingo.

Suena de nuevo el de Pepe. Tiene una App de ejercicio, y le llaman de vez en cuando para que haga unos ejercicios, y si no lo cumple le llama de madrugada, por lo que debe hacerlos frente a todos, señalando que tiene que perder peso por su profesión.

Mientras bromean, Ana derrama el vino sobre Alfonso, que se queja porque era su camisa favorita, aprovechando Antonio la confusión para cambiarle el móvil a Pepe.

Mientras le seca en la cocina, Eva le pregunta a Alfonso por qué no le dijo que iba a terapia, reconociendo él que lleva 6 meses yendo, ante lo que ella le recuerda que nunca quiso ir a terapia, diciendo que no lo que no quiere es ir a terapia de pareja.

Él reconoce que va porque todo lo ve como un enfrentamiento y trata de ponerse por encima y tener la última palabra y que tiene que aprender a ceder y que su terapeuta le dijo que las parejas que aguantan son aquellas en que uno de los dos es capaz de dar un paso atrás.

Suena el móvil de Antonio, que todos creen es el de Pepe, y se escandalizan de la foto de la chica que parece una contorsionista y bromean con él, que está enfadado.

Interrumpe la sesión otro móvil, el de Pepe, que ahora Antonio hace pasar por suyo, con un saludo de Borja, que pregunta cómo está, diciendo que es un compañero del bufete.

Le aconsejan que le conteste y le diga que está cenando con unos amigos, pero Pepe señala que no tiene por qué contar dónde está, pues tiene que mantener su intimidad y se queja de que todo el mundo pueda saber en qué momento estás conectado.

El siguiente mensaje es para Alfonso, de la agencia que le dice que por el precio señalado no hay ninguna casa disponible en Teruel.

Edu pregunta quién decidió poner un tope de 100 Euros por noche y se queja de que decidan las cosas sin él, señalando Pepe que fue él quien pidió que se ajustaran al presupuesto porque está en paro, diciéndole Edu que dijo que no iba a ir, señalando Pepe que ha cambiado de opinión.

Mientras lo leen llega otro mensaje para Ana de un número desconocido, aunque cuando lo lee ve que es una residencia para la Tercera Edad.

Antonio pregunta si la información del asilo es para su madre, y pregunta si la quiere echar de casa pese a que se desvive y se ocupa de los niños, de la casa y de todo, señalando Ana que ese es el problema que se ahoga, pues desde que vive con ellos elige todo, desde lo que ven en la tele hasta el café que toman y que hace mucho tiempo que no están solos.

La discusión la termina Antonio diciendo que ya lo hablarán solos en casa, recordando Ana que solos no, porque está su madre.

Se acuerdan entonces del eclipse y salen a la terraza para verlo.

La luna está enorme y roja y se hacen un selfie, aunque al ver la foto está todo en la foto menos ellos.

Deciden repetirla, pero mientras Blanca va a hacerla salta un mensaje de "Gordi", su ex, preguntando Edu por qué sigue guardando el número de su ex y como "Gordi", queriendo saber qué quiere un sábado por la noche.

Leen el mensaje, en que el ex novio de Blanca dice: "Tengo ganas de follar".

Blanca se ríe y le quita importancia, explicando que es la asesora sentimental de su ex, que tiene una relación solo de sexo, pero en realidad está enamorado de la chica con la que está, por lo que ella le ha aconsejado que no se acueste.

Como nadie parece creerla, decide llamar a Sergio, su ex, que parece desesperado, pues, dice, ella le ha llamado y quiere que vaya a su casa y no debe ir, pero no puede dejar de pensar en ella.

Comprueban que es cierto, aunque a Edu le molesta que la llame.

De nuevo en la mesa, llega una llamada para Alfonso, que es de su hija, lamentando él que le llame en esas circunstancias.

Sofía le cuenta que los padres de Nacho se fueron ese fin de semana y él le pidió que se quedara a dormir con él, preguntándole su padre qué quiere hacer ella, respondiéndole que le apetece, pero no lo esperaba tan pronto y cree que si no lo hace le sentará mal a él.

Su padre le dice que no debe acostarse con él porque le vaya a sentar mal, y que esa no es una razón, que debe hacerlo cuando ella quiera, porque la primera vez será un recuerdo que la acompañará toda la vida, y si cree que cada vez que se acuerde de esa noche sonreirá debe hacerlo, pero si no está segura, que espere, pues habrá tiempo, diciendo Sofía que le dio mucha vergüenza cuando le dio la caja de condones.

Le pide que si se queda le diga a su madre que se va a quedar en casa de Susana, aunque él le pide que se lo diga ella, pues deben hablar, señalando la chica que lo único que hace es enfadarse con ella y no la escucha, pidiéndole Alfonso que tenga paciencia, diciéndole Sofía que él está enamorado y no se da cuenta de lo petarda que es, debiendo él reprenderla.

Cuando cuelga Eva le dice que lo ha hecho muy bien.

Blanca le felicita y le dice que le ha ido muy bien la terapia, preguntándole a Antonio si se lo dijo a todos, diciendo él que solo a Ana, la cual dice solo se lo dijo a Blanca, diciendo Pepe que a él se lo dijo Eduardo.

Llega un nuevo mensaje de Borja, contestando Antonio que está cenando con unos amigos y que hablarán al día siguiente, respondiéndole Borja llamándolo capullo, tras lo que suena una llamada a continuación del propio Borja.

Al oír a Antonio, le pregunta por qué esa voz de mosquita muerta, y le pregunta si no es que estaba enfermo y tenía fiebre y le pregunta por qué ha salido sin decirle nada, y que lo que le pasa es que no sabe lo que quiere de la vida. Que la gente adulta toma decisiones, pero él se hace el enfermo y se va con sus amigotes y le pide que se aclare y decida si le gustan los hombres o las mujeres.

Al escucharlo, Ana se levanta como si tuviera un resorte mientras Borja, al ver que no le responde, cuelga.

Antonio trata de explicarlo diciendo que es un compañero que se sienta a su lado en el bufete y es gay y está obsesionado con él.

Pero ve que todos se callan. Nadie parece comulgar con su explicación, preguntándole Ana si tuvo una relación, respondiendo él que es uno que se ha enamorado de él y está loco y le sigue a todas partes.

Alfonso trata de calmar el ambiente diciendo que todos los gais creen que los demás lo son, preguntándole Pepe si además de médico es psicólogo.

Antonio le da la razón a Alfonso, pero Ana insiste en preguntarle si tuvo algo con Borja, señalando Antonio que le ofende que tras estar 15 años juntos le pregunte eso, pues debería conocerlo, diciendo ella que quizá no le conoce tan bien.

Antonio dice entonces que es normal y que él no es uno de esos, aunque, aclara, no tendría nada de malo, mientras mira a Pepe, pero que él tiene otros gustos, pues le gustan las mujeres, aunque ve que Ana le sigue mirando con desconfianza.

Vuelve a sonar el móvil, siendo Borja de nuevo. Lee Alfonso el mensaje y rebela a todos que ha puesto "Echo de menos tus besos".

Ana se levanta, se llena la copa de vino y se lo toma de un trago en la cocina, adonde la acompañan las otras dos mujeres.

Entretanto, en el salón, Alfonso le pregunta si es maricón, afirmando él con la cabeza, diciéndole Alfonso que está bien, y que se alegra de que lo reconozca.

En la cocina Ana pide más vino y Blanca se lo esconde y le dice que trate de ver el lado positivo, que no la está engañando con otra ni ha puesto en duda su relación, que se ha puesto en duda a sí mismo.

Ana le dice que el problema es que Borja le ha dicho que echa de menos sus besos.

Antonio se queja porque todo es debido al juego

Edu le reprocha que no haya hablado en 20 años, preguntándole Antonio si le jode que sea marica o que no le haya dicho que lo es, a lo que Edu le responde que lo que le jode es que no sabe quién es después de 20 años.

Pepe le pregunta cómo puede decir eso, pues Antonio es el mismo de siempre con el que ha compartido todo, señalando Edu que él si lo ha compartido todo, pero Antonio no, y han compartido cama y ducha.

Pepe le defiende y dice que si se quiere guardar su secreto puede hacerlo, no entendiendo Edu que a los demás les dé igual.

Aparece entonces Ana de nuevo y le pregunta desde cuándo está con él, pues hace meses que a ella ni la toca y estaba convencida de que tenía una amante como los putones del móvil de Pepe, lo cual tendría sentido y explicaría muchas cosas.

Vuelve a preguntarle desde cuándo está con Borja, respondiendo él que desde hace poco, preguntándole también cuántos hubo antes, decidiendo Antonio marcharse y hablarlo todo en casa, aunque ella se plantea si delante de los niños.

Pepe intenta hablar, pero Antonio le pide que se calle.

Suena entonces el móvil de Edu. Ven que es de su amigo Mario que le pregunta si le gustó el anillo, mostrando Blanca uno, y diciendo que le va bien, y cuando le va a colgar, le pregunta si le gustaron los pendientes, mostrándose Blanca sorprendida, pues no le regaló ningunos pendientes.

Cuando cuelga, Blanca le dice que ella no lleva pendientes, pues ni siquiera tiene agujeros en las orejas, mirando en ese momento Alfonso a Eva y sus nuevos pendientes mientras Blanca le pregunta a quién le gustaron los pendientes.

Edu pide entonces que cese el juego, pues las cosas se tergiversan y se destruyen parejas, pidiendo a Blanca que se marchen.

Pero entonces vuelve a sonar el teléfono, viendo que es nuevamente Lola, pero esta vez Blanca le pide que lo coja, e incluso lo descuelga, viendo cómo Lola le dice que está histérica, pues compró el test en la farmacia y le sale una raya roja de positivo.

Blanca corre a encerrarse en el baño mientras Edu sale tras ella y Antonio ríe al ver que el problema no es solo suyo, y mientras escucha cómo Edu le pide que salga del baño y que le escuche, mientras Alfonso sigue comiendo su postre.

Le explica a través de la puerta que fue una tontería de una noche y puede explicárselo, pues estaban borrachos, aunque entonces aparece Eva y lo arranca de la puerta para meterlo en otra habitación preguntándole si existe algún momento del día en que no esté acostándose con alguien, tras lo que le lanza los pendientes.

En el baño, entretanto, Blanca se pregunta por qué hace eso, pues se acuestan todos los días y en algunos varias veces, y acaban de casarse.

Es ahora Ana la que le pide que salga del baño e intente ver el lado positivo y le pide que no sea melodramática, tras lo que llama cerdo a Edu cuando sale de la habitación.

Alfonso va a la cocina donde su mujer friega y le pregunta si tiene algo que decirle, respondiéndole ella que nada.

Ana escucha su teléfono y corre a cogerlo, viendo que ya lo hizo Antonio, que le dice que le ha escrito un tío que quiere saber si se ha quitado las bragas, preguntándole él si las lleva puestas y quién es Hugo, diciendo ella que es alguien a quien ni siquiera conoce, pues es una relación virtual que comenzó a lo tonto, chateando.

Antonio le pide que lo llame, diciendo ella que nunca han hablado y él también es casado, pese a lo cual Antonio marca y pone el manos libres, aunque como nunca han hablado ni conoce su voz, es Eva la que habla y le dice que le gustaría verle, pues cambió de opinión pese a que antes le había dicho que no.

Hugo le dice que tiene una voz bonita, aunque diferente a como la imaginaba, hablando entonces Alfonso que le pregunta si le gusta su voz, tras lo que cuelga, asegurando que Hugo no volverá a llamar.

Antonio le dice que eso no cambia las cosas, pues da igual que se lo folle por teléfono o en vivo, y que es una cerdita y cobarde por follar por teléfono, a lo que ella le responde que al siguiente se lo follará en un hotel como él, que enfadado clava un cuchillo en la mesa.

Irritada por su tono, Ana coge las cosas para marcharse, diciéndole Antonio que se lo cuente a sus hijos, diciéndole ella que se vaya a tomar por el culo, aunque, puntualiza, eso le gusta.

Él trata de subirle la falda para comprobar si lleva bragas y ver si de verdad era todo virtual y corren por toda la casa tratando sus amigos de detenerlos, aunque acaban en la terraza, donde ella, defendiéndose lo abofetea y lo empuja haciéndolo caer.

Finalmente interviene Alfonso que le pregunta a Antonio si se ha vuelto loco, asegurándole que si vuelve a tocar a su mujer le arranca la cabeza, procediendo entonces Ana, antes de marcharse, a levantarse la falda delante de todos para mostrarle que no las lleva, tras lo que se marcha, seguida por Eva.

Pepe les cuenta entonces a Edu y a Alfonso que el maricón es él, ante lo que sus amigos parecen desconcertados, preguntando Edu para qué se cambiaron el móvil, diciéndole Pepe que se lo pregunten a Antonio, adivinando Alfonso que fue por la "contorsionista".

Antonio se queja que por un rato que fue gay se lo hicieran pasar tan mal, dando por seguro que si lo eres vas acostándote con todos.

Pepe les explica que ese fue el motivo por el que le echaron del colegio, pues creían, como Eduardo, que si lo era no podía entrar en el gimnasio sin tocarle el culo a alguien.

Antonio insiste en llevar al colegio a juicio, ante lo que Pepe señala que si no fue capaz de reconocerlo ante sus amigos no puede ir a un juicio y que se entere su madre.

Alfonso le dice que ahora podrá presentarles ya a Borja, diciéndoles Pepe que no, porque él aguanta bien sus bromas, pero a Borja podrían hacerle daño y no quiere que lo pase mal, porque le quiere.

Las últimas palabras las escucha Eva al regresar a casa. Da un portazo para que la escuchen y cuenta que Ana se fue en un taxi, tras lo que dice que ha sido una mierda de noche y dejen el tema, diciendo que ojalá pudieran dar marcha atrás.

Alfonso le dice que a lo mejor tenía razón ella y deberían haber salido a cenar fuera, y al acariciarla se da cuenta de que no lleva ya los pendientes.

Sale por fin Blanca del servicio diciendo que el juego ha dejado las cosas muy claras, aunque les reprocha que nadie dijera nada porque el amigo es él, tras lo que, se arranca al anillo y lo tira y les manda a todos a tomar por el culo y se marcha con un portazo.

Alfonso le dice entonces a Edu que tal vez también debería marcharse él, tras lo que le dice que si le vuelve a ver le mata, dándole antes de que salga una bofetada.

Tras ello le dice a Eva que se va a la cama, marchándose también Antonio y Pepe.

Eva, desolada, sale a la terraza y frente a la luna ya completamente roja, lanza su móvil a la calle.

Y de repente se levanta un vendaval y la golpea llevándola de un lado para otro.

Y cuando consigue levantarse y va a entrar de nuevo en casa, observa que están todos sus amigos en torno a la mesa como si nada hubiese pasado en toda la noche, viendo que ella misma lleva todavía los pendientes puestos y que Alfonso lleva su camisa todavía limpia.

Pepe dice que van a jugar al juego de los móviles antes de que se arrepientan y comienzan a colocar los móviles en el centro de la mesa.

Ella piensa que debe dar marcha atrás para poder ir hacia adelante y cuando Pepe le pide que ponga su móvil, que es el que falta, ella dice que no puede, ante lo que Alfonso le pregunta si tiene algo feo oculto, diciendo ella que se le cayó por la terraza.

Deciden no jugar, pues era importante hacerlo todos.

Suena entonces un móvil y Eva se asusta, pero Pepe propone poner todos los móviles en modo avión para tener una cena tranquila.

Al verla a punto de llorar, Alfonso le pregunta si está bien, señalando que sí y que debe ser por el eclipse.

Calificación: 3