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Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto


Pirates of de Caribbean: Dead man's chest (2006) * USA

          También conocida como:
                    - "Piratas del Caribe: El cofre de la muerte" (Hispanoamérica)

Duración: 150 min.

Música: Hans Zimmer

Fotografía: Dariusz Wolski

Guión: Ted Elliott, Terry Rossio

Dirección: Gore Verbinski

Intérpretes: Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Jack Davenport (Norrington), Bill Nighy (Davy Jones), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), Kevin R. McNally (Gibbs), Stellan Skarsgard (Bill Botas), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), David Bailie (Cotton).

Un gran despliegue de soldados recorre Port Royal deteniendo a William Turner justo unos momentos antes de su boda con Elizabeth Swann.

Cuando el padre de Elizabeth, y Gobernador de la isla, Weatherby Swann pide explicaciones al portador de la orden de detención, Lord Cutler Beckett, de la Compañía Británica de las Indias Orientales, este le muestra, junto con la orden de detención de Turner, la de su hija y la del comodoro James Norrington, por conspiración para liberar al capitán Sparrow, de su condena de muerte.

Dado que Norrington renunció a su cargo y no está allí, solo detienen a los dos novios, que son condenados a morir en la horca, si bien le propone a Turner poder eludirla a cambio de que actúe como intermediario con Sparrow y consiga la brújula de este, que, a cambio obtendrá su indulto y además tendrá patente de corso, pasando a ser un corsario al servicio de Inglaterra.

Entretanto Sparrow regresa a la Perla Negra llevando el dibujo de una misteriosa llave, que abrirá un cofre donde espera encontrar algo muy importante.

Y esa noche aparece ante él, el fallecido Bill el Botas, padre de Will Turner, enviado por el Capitán Davy Jones para reclamar el pago de su deuda, pasados los 13 años que le concedió como capitán de la Perla Negra, que sacó para él de las profundidades, a cambio de su alma, que deberá navegar en su barco, el Holandés Errante durante 100 años y que si se niega a ello será perseguido por el Kraken.

Sparrow decide entonces, asustado, poner rumbo a tierra

Turner acude a Tortuga buscando a Sparrow, del que nadie parece saber nada, hasta que un marinero le dice un lugar donde está varado un navío de velas negras, la isla de Pelagosto, en la que poco después de llegar cae en una trampa preparada por los nativos, descubriendo cuando llega a su poblado que Sparrow se ha convertido en su dios, simulando no conocerlo cuando le pide su brújula para salvar a Elizabeth.

Entretanto, y en Port Royal el gobernador libera a su hija dispuesto a llevársela a Inglaterra sin esperar a Turner, temiendo que la ejecuten, aunque en el muelle les esperan, pese a lo cual Elizabeth consigue huir, presentándose poco después ante Lord Cutler Beckett al que le obliga a firmar la patente de corso afirmando que le conseguirá la brújula de Sparrow, que, Beckett le aclara, no solo indica el camino a la isla de Muerta, que se hundió con sus tesoros, sino a otros tesoros.

También llegan a Pelagosto Ragetti y Pintel tras huir de la cárcel llevando al perro guardián de las llaves, dispuestos a llevarse para ellos la Perla Negra, ignorando lo ocurrido con sus antiguos compañeros, encerrados en dos jaulas colgantes, hechas de huesos humanos, a una de las cuales va a parar también Turner, contándole Gibbs que, aunque los nativos consideran a Sparrow un dios, desean liberarlo de su forma humana comiéndoselo, por lo que trata de huir, pese a lo cual es atrapado de nuevo y llevado hasta la hoguera.

Sus marineros aprovechan el momento para tratar de escapar balanceando sus jaulas hasta lograr asirse a unas lianas con ayuda de las cuales trepan, compitiendo entre sí por ser los primeros en llegar a la Perla Negra y llevárselo, aunque los de una de las jaulas, asustados por una serpiente sueltan de golpe las lianas cayendo al abismo.

Entonces son vistos por los nativos que corren para evitar que escapen, lo que aprovecha Sparrow, aun atado al palo en que lo habían colgado para asarlo, para escapar, cayendo entre dos rocas, y salvándose gracias a que el palo le ayuda a caer lentamente.

Entretanto los marineros, a veces rodando, y otras corriendo, cargados con su jaula huyen de los nativos, hasta caer al mar, donde la jaula queda destruida, logrando escapar nadando, ante lo que los nativos optan por perseguir a Sparrow, que llegará con estos pegados a sus talones hasta el barco en el que ya embarcaron el resto de los marineros aprovechando que Pintel y Ragetti lo habían preparado ya para partir, consiguiendo huir de los caníbales, que, a falta de otro objetivo persiguen al perro.

Y una vez en el mar, Sparrow le promete entregarle la brújula si le ayuda a encontrar la llave del dibujo.

En medio del mar los marineros de otro barco están revolucionados por lo que afirman, es la presencia del fantasma de una mujer a bordo, no sospechando que esta, vestida como uno de ellos, es real, y que es Elizabeth, consiguiendo hábilmente que los supersticiosos marineros se dirijan a Tortuga.

En la Perla Negra, Gibbs le habla a Turner del Kraken, un ser de enormes tentáculos capaz de llevar a una enorme nave hasta el fondo del mar.

Dispuesto a liberarse de él y de la maldición de Jones, Sparrow va a ver a la vidente Tía Dalma, que, a cambio del mono inmortal de Barbossa, les dice que la llave que buscan abre el cofre en que Jones guarda su corazón, que se arrancó tras ser traicionado por una mujer a la que amaba, llevando siempre encima él la llave.

Dado que Jones no puede pisar tierra más que una vez cada 10 años le entrega a Jack un tarro con arena, indicándoles dónde está el Holandés Errante.

Al llegar al lugar, observan un barco encallado, siendo enviado Turner hasta él a la espera de que aparezca Jones y pueda idear el modo de robar su llave, viéndose de inmediato rodeado por fantasmagóricos marineros, los hombres de Jones, que les ofrece a los muertos del naufragio elegir entre su desaparición o entregarle sus almas.

Turner le dice que él va a saldar la deuda de Sparrow, pero Jones no lo acepta, presentándose ante él y diciéndole que se cumplió el tiempo que le dio y debe ir con él, a lo que Sparrow alega que le ha entregado otra alma - la de Turner -, a lo que Jones alega que un alma no es igual que otra, y que solo se librará de su deuda si le entrega 100 almas, dándole 3 días para reclutarlas, y quedándose a Turner.

Acuden por ello a tortuga, donde tratan de reclutar marineros, encontrándose Norrington entre los candidatos, aunque dolido, amenaza a Sparrow, provocando una pelea que acaba cuando Elizabeth le rompe una botella en la cabeza, siendo lanzado a los cerdos, siendo solo entonces cuando lo auxilia.

Entretanto el Holandés Errante se prepara para la batalla, y, mientras cargan con un cañón coinciden los dos Turner, padre e hijo, y dejan caer el cañón por la impresión, por lo que castigan a Will a recibir 5 latigazos, pidiendo Jones que sea Bill quien se los propine, no pudiendo negarse, pues de lo contrario se lo daría otro más duramente.

Esperando poder liberarlo, Elizabeth habla con Sparrow, al que le entrega la patente de corso, asegurando que la ayudará, si ella le ayuda a encontrar el cofre del hombre muerto, para lo que pone en sus manos la brújula, que, le explica, señala el rumbo del lugar al que quien la posee más desea llegar, esperando que desee encontrar el cofre, para liberar a Will, como Beckett desea encontrarlo para dominar el mar.

Turner observa cómo los marineros del Holandés Errante se entretienen jugándose a los dados años de servicio en el barco, y decide retar al propio Jones, jugándose su eternidad al servicio del barco, contra la llave del cofre, aunque su padre no desea dejarlo solo y entra en el juego. Y Turner y Jones empatan, pero Bill pierde, ante lo que su hijo le recrimina que jugara, pues su objetivo no era ganar, sino enterarse de dónde guardaba Jones la llave, que siempre tiene colgada al cuello.

Jones, cuyas barbas son tentáculos guarda bajo estos la llave, debiendo aprovechar mientras duerme para robársela, siendo ayudado tras ello a huir por su padre, al que promete regresará para rescatarlo, siendo recogido por el barco en que viajó Elizabeth hasta Tortuga, donde le dicen, gracias a su "espíritu", consiguieron grandes ganancias.

Pero su suerte cambia. Son atacados por el kraken, que acaba con el navío, matando Jones y sus hombres a todos los marineros, siendo Turner el único que consigue huir oyendo que se dirigen a la isla Cruces.

A esta llegan Sparrow, Norrington y Elizabeth que consiguen dar con el cofre, llegando también hasta el lugar Turner, recibido con alegría por Elizabeth, que se da cuenta del engaño de Sparrow, que se lo entregó a Jones.

Turner desea abrir el cofre y apuñalar el corazón de Jones para liberar a su padre, aunque Sparrow no se lo permite, pues si muere no habrá quien gobierne el kraken, y Norrington desea el corazón para recuperar su posición, por lo que los tres se enzarzan en un duelo de espadas descuidando el cofre, que roban Pintel y Ragetti, que también llegaron hasta la isla, hasta la que llegan también los hombres de Jones.

Elizabeth sale al encuentro de Pintel y Ragetti, aunque al aparecer los marineros del Holandés Errante deben huir los tres.

Entretanto Sparrow consigue la llave y se hace con el cofre, del que saca el corazón, que esconde en el bote de arena de Tía Dalma.

Terminada su lucha sobre la rueda en el mar, Norrington se sacrifica por los demás llevándose el cofre hacia el bosque permitiendo que los demás puedan huir, aunque poco después la Perla Negra es abordada por el Holandés Errante, descubriendo Sparrow que no puede presionar a Jones, ya que no tiene, como creía, su corazón, aunque consiguen dejar atrás a su barco.

Pero es una tregua. Poco después aparece el kraken, debiendo ser Turner quien dirija la operación contra el monstruo consiguiendo ahuyentarlo, aunque saben es algo temporal, por lo que, mientras Sparrow huye en su bote, Turner prepara su siguiente ataque acumulando toda la pólvora y el ron en una red, sobre la que debe disparar Elizabeth durante el siguiente ataque, aunque será finalmente Sparrow, que arrepentido de su cobarde acción regresa, quien lo haga, obligando a huir nuevamente al monstruo, que saben regresará aun mas furioso, siendo su única salvación abandonar el barco.

Mientras lo desalojan, Elizabeth se acerca a Sparrow para darle las gracias por su regreso, afirmando que sabía que era un buen hombre, tras lo cual se besan, momento aprovechado por ella para esposarlo al barco, pues sabe que Jones a quien desea es a Sparrow, y si se centra en él, ellos podrán escapar.

Poco después observan desde el bote cómo el kraken hunde la Perla Negra, con Jack, que consiguó soltarse los grilletes, lanzándose con su espada hacia el monstruo.

Una vez hundido el navío y con el cofre en sus manos, Jones abre el cofre descubriendo que su corazón no está en él.

Entretanto, en Port Royal, Lord Cutler Beckett recibe noticias al regreso de uno de sus navíos de que los mismos recogieron a un hombre que navegaba a la deriva y que llevaba en su poder las patentes de corso que le robó a Sparrow, comprobando que su portador es Norrington, que no le lleva la brújula, sino algo mejor, el corazón de Jones.

Los supervivientes de la Perla Negra acuden a ver a Tía Dalma de nuevo, que les pregunta si están dispuestos a viajar al fin del mundo para salvar a Sparrow, a lo que responden afirmativamente, señalándoles ella que para realizar ese viaje necesitan un capitán que conozca dichas aguas, presentándose ante ellos Barbossa.

Calificación: 2