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¿Quién dice que es fácil?

Argentina / España (2007) *

Duración: 108 min.

Música: Lucio Godoy

Fotografía: Marcelo Laccarino

Guión: Pablo Solarz

Dirección: Juan Taratuto

Intérpretes: Diego Peretti (Aldo), Carolina Peleritti (Andrea), Laura Pamplona (Griselda), Guillermo Toledo (Dr. Heinze), Daniel Rabinovich (Simón), Andrés Pazos (Roberto), Carlos Portaluppi (Gordo), Lidia Catalano (Bety), Mónica Galán (Cristina), Marcelo Serre (José), Eugenia Tobal (Inés).

Aldo, propietario de un lavadero de coches, el "Spa car", es un hombre de costumbres fijas, que cada mañana realiza su ritual no dejando de examinar el gas, ni de abrillantar sus zapatos, no permitiendo a sus empleados que se vayan del trabajo antes de la hora pese a que esté diluviando.

Su tiempo libre lo pasa con sus amigos José y Esteban - el Gordo - realizando carreras de scalextric y preparándose para competir.

Siendo tan recto, el alquiler de un piso que posee junto al suyo es una tarea ardua con gran número de cláusulas que Andrea, una fotógrafa, finalmente acepta encantada con el piso.

Pero a pesar de tener tantas cláusulas, se le olvidó poner una en la que se le prohibiera quemar incienso, debiendo un día salir corriendo hasta el piso de ella para pedirle que lo apague debido a que es alérgico y se está ahogando.

Volverá a verla otro día a requerimiento de ella, al tener la cisterna rota, aprovechando ella el encuentro para pedirle que le permita fotografiarlo, a lo que él accede, quitándose de inmediato la camisa tras observar que la mayoría de sus fotografías son de gente desnuda.

Andrea alaba su nariz y su caída de ojos, justo lo que es menos atractivo de él, y le pide permiso para besarlo. Mientras se besan ella le toca. Aldo le pregunta por su marido, enterándose así de que este no existe y de que ella está embarazada, teniendo finalmente un orgasmo mientras toca la tripa de ella sin siquiera haber llegado a desvestirse.

A partir de ese momento él se siente avergonzado y por ello la rehúye, no acudiendo por ello a la fiesta de inauguración de su piso, si bien, como la fiesta se alarga y no le dejan dormir, acude a llamarle la atención, si bien el volumen de la música y el jaleo le impiden quejarse, ya que enseguida le ponen una copa en la mano y le meten comida en la boca, por lo que finalmente, y tras beber varias copas acaba bailando como el más animado de la fiesta.

Volverá a coincidir con Andrea un día mientras compran en el supermercado y la acompaña a casa, en cuyo patio ella pone una canasta, proponiéndole a él un juego, consistente en que quien encesta puede preguntar lo que desee al otro.

Así Andrea se entera de que Aldo no tiene novia, y de que en el pasado tuvo dos parejas, enterándose él de que ella tuvo 24, lo que le deja a él tan atónito que lanza la pelota contra la bombilla, rompiéndola.

Preocupado por su problema de eyaculación precoz, Aldo empieza a seguir un método de un libro, solicitando para ello la colaboración de Bety, su criada, a la que le pide que le "eche una mano" con el tratamiento, debiendo masturbarlo ella, planteándose que en la siguiente lección deberá hacer el amor con ella, planteándose hacerlo a través de una sábana agujereada.

Andrea le regala una de las fotos que le hizo, enmarcada, y unos días después Griselda, la amiga de Andrea va a pedirle ayuda porque su coche no arranca, ofreciéndose él a llevarlas hasta la consulta de su ginecólogo, el Dr. Heinze, sintiéndose Aldo muy incómodo con la actitud de Griselda y de la otra amiga de Andrea, que van besándose en el coche.

Andrea estaba muy asustada al encontrarse mal, teniendo miedo de que le hubiera ocurrido algo al feto, siendo tranquilizada por el doctor, que le pide que repose, siendo desde ese momento Aldo un eficaz ayudante, ya que le hace la compra y le lava la ropa, acompañándola a su siguiente visita con Heinze, estando con ella cuando este le muestra la ecografía, anunciándole que va a tener un niño.

Una vez en su casa él le dice que la ama ante el desconcierto de ella que le dice que no debe confundir sus sentimientos.

Pero poco después Andrea llama a la puerta de Aldo y se abalanza sobre él, haciendo finalmente el amor, esta vez ya sin prisas, tras lo cual abren un boquete en la pared que separaba las dos casas, haciendo una puerta que las comunica.

Invitan además al padre de Aldo, viudo, a cenar con ellos para conocer a Andrea, la cual se siente muy molesta con Aldo cuando se da cuenta de que este le ha contado a su padre que ella es viuda, avergonzándole contar la verdad.

Las discusiones arreciarán cuando él trata de convencerla de que tenga a su hijo en un hospital, frente a los deseos de ella de tenerlo en su casa y de forma natural.

Además la libertad de Andrea choca con la reglada vida de Aldo, echándole en cara su crítica constante, ya sea a su piercing de la nariz, por la ropa que usa o por su trabajo, no entendiendo la libertad con que abraza a su amigo negro pese a que está desnudo, mientras realiza un reportaje fotográfico.

Para pedirle perdón, Aldo se presenta en su casa con un ramo de flores, pero en vez del perdón recibe una monumental bronca harta de que se avergüence de ella, ya que fueron a su casa sus amigos Esteban y José y se dio cuenta de que les había contado que era viuda, igual que a su padre.

Vuelven a discutir debido a que no acaba de asumir que ella no sepa quién es el padre de la criatura y que no le importe.

Él desea mantener su vida cuadriculada y de orden y no puede comprender que ella es justamente todo lo contrario, por lo que acaban rompiendo su relación.

Él regresa a su aburrida "vida normal", hasta que un día lo llaman desde la clínica debido a que su padre tuvo un infarto.

En la sala de espera encuentra a Cristina, su antigua profesora de guitarra, la cual le cuenta que este la había llamado después de mucho tiempo para volver a verse, feliz de poder contarle que iba a ser abuelo, cayendo ante ella cuando la vio.

Ella le reconoce que mantuvo una relación con su padre cuando todavía estaba viva su madre, manteniéndose la relación hasta varios meses después de la muerte de esta.

Aldo trata de recuperar su relación con Andrea, pero al llegar a su casa encuentra nuevamente la puerta que comunicaba ambos pisos tapiada, habiendo ella cambiado la llave del suyo.

Unos días más tarde se encuentra en el hospital a Graciela, que le cuenta que Andrea está hospitalizada, si bien se niega a verlo y a recibir su visita.

Aldo habla con el médico y trata de convencerlo para que permita a Andrea cumplir su deseo de tener al hijo en su casa y de forma natural, a lo que el médico le dice que deben practicarle la cesárea debido a su alta tensión.

Aldo llama entonces al doctor Heinze, y con la ayuda de Griselda se escapa con Andrea del hospital llevándola a su casa incumpliendo por una vez todas las rectas normas de tráfico, saltándose semáforos, o yendo en dirección prohibida, siendo esperados allí por su ginecólogo, consiguiendo que su hijo nazca, como deseaba, de forma natural, y abrazada a Aldo.

Años más tarde su hijo va, como años antes iba él, sacando su cabeza por el techo corredizo del viejo coche de su padre, acompañando a este y a Cristina.

Esteban y José por su parte continúan solos, aunque tratan de conquistar a Griselda…

Calificación: 2