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Silencio en la nieve

España / Lituania (2011) *

Duración: 114 min.

Música: Lucio Godoy

Fotografía: Alfredo Mayo

Guión: Nicolás Saad (N.: Ignacio del Valle)

Dirección: Gerardo Herrero

Intérpretes: Juan Diego Botto (Arturo Andrade), Carmelo Gómez (Sargento Espinosa), Jordi Aguilar (Cabo Aparicio), Víctor Clavijo (Estrada), Gabriele Malinauskaite (Zira), Sergi Calleja (Tiroliro), Rafa Castejón (Isart), Francesc Orella (Reyes Zarauza), Jorge de Juan (Paramio), Adolfo Fernández (Navajas), Andrés Gertrúdix (Guerrita).

Invierno de 1943. Frente de Leningrado. Un batallón de la División Azul encuentra varios caballos congelados entre el hielo de un río, y junto a estos el cadáver de un hombre, al que cortaron el cuello, escribiendo en su pecho con un cuchillo la frase "Mira que te mira Dios".

En el Cuartel General, encargan a Arturo Andrade que antes de la guerra fue inspector de policía, la investigación del asesinato, contando con la ayuda del sargento Espinosa.

Carecen de pistas, por lo que piensan que podía ser un comunista infiltrado, o un masón, lo que el capellán, una de las pocas personas con las que el muerto hablaba descarta, aunque, amparándose en el secreto de confesión, no les aclara nada, por lo que deben recurrir al correo recibido de su familia, en Valencia, con la ayuda del Sargento Estrada, al mando de las comunicaciones, consiguiendo saber así que pese a lo escaso de las pagas, mandaba importantes cantidades de dinero a su familia, lo que les hace pensar que lo ganaba jugando a la "violeta", una modalidad de la ruleta rusa.

La aparición de otro soldado muerto, cerca de un antiguo sanatorio mental abandonado, y con la inscripción tatuada: "mira que te está mirando", les hace sospechar que habrá al menos cuatro muertos, tantos como los versos de la canción infantil, aunque no encuentran relación alguna entre los dos muertos, salvo que emplearon con ambos un ritual masónico.

Entretanto tratan de paliar la crudeza del clima contratando de tanto en tanto a un grupo de mujeres rusas con las que se acuestan provocando en ocasiones los celos de algún marido.

Tras averiguar dónde se realizará la siguiente partida de violeta, Andrade y Espinosa acuden y son testigos de la brutalidad del juego donde corre el dinero de españoles y alemanes, y donde contactan con uno de los jugadores más famosos por su temeridad, el conocido como Tiroliro, al que interrogan, y el cual les revela algo: Luis del Águila violó en Valencia, junto a otros tres soldados, por orden de un superior a la esposa de un masón, al que no encontraron en su casa, aunque el segundo muerto no era uno de los implicados.

Tras ser testigos de la muerte de "Tiroliro" en el juego, Andrade entiende que este también participó en la violación y que mataron al segundo soldado al confundirlo con él.

Acude al fotógrafo del cuartel, que le dijo que había un oficial que fotografiaba a todos los soldados, pensando que lo hace para enviar las fotos a su mujer para identificar a los violadores, con los que él acaba. Pese a ello el fotógrafo se niega a informarle.

Tras un fallido intento de efectuar un tercer asesinato, el criminal es cercado en el sanatorio mental abandonado, aunque logrará escapar cuando el general al mando de las tropas españolas decide acabar con los locos en el recinto.

Andrade y Espinosa siguen al asesino, que acaba con Espinosa.

Convencerá a su amigo, el cabo Aparicio, encargado del transporte del correo para que le permita buscar en las sacas las cartas de los muertos, descubriendo una enviada al propio Estrada desde Valencia, que le lleva a comprender que es este el autor de los asesinatos, aunque no podrá detenerlo. Acaba con él un oficial que conoce la verdadera identidad de Estrada, pues él fue quien dio la orden de la violación sin que Estrada pueda vengarse.

Acabada la investigación tendrá que combatir con sus compañeros, contra el arrollador ejército ruso, que, mejor equipado y en su terreno avanza implacable, para, como señalan los otros dos versos de la canción: "mira que te has de morir, mira que no sabes cuándo".

Calificación: 2