Haz clic aquí para volver a la página de inicio




Bienvenido a mi página de cine

Simón del desierto

México (1965) *

Duración: 44 Min.

Fotografía: Gabriel Figueroa

Guión: Luis Buñuel, Julio Alejandro

Dirección: Luis Buñuel

Intérpretes: Claudio Brook (Simon), Silvia Pinal (Diablo), Enrique Álvarez Félix (Hermano Matías), Hortensia Santoveña (Madre de Simón), Francisco Reiguera (Diablo disfrazado de vieja), Luis Aceves Castañeda (Sacerdote), Antonio Bravo (Sacerdote), Enrique del Castillo (Mutilado).

Tras 6 años, seis semanas y seis días subido en una columna en el desierto, Simón baja a tierra sólo durante el tiempo necesario para subirse en otra más alta que le regala un rico potentado deseoso de salvar su alma.

Durante ese breve tránsito los pobres y necesitados besan sus llagas y cortan pedazos de su vestimenta, aunque él no admite que lo ordenen sacerdote, pues no se considera digno de ello.

Todos le admiran como a un santo, capaz con su rezo de devolver sus manos a un ladrón al que se las habían cortado, aunque este, nada más recuperarlas comienza a tratar mal a su mujer y a su hija.

Pero el diablo le tienta constantemente, en diversas formas, primero en forma de colegiala lasciva que le muestra sus piernas con liguero y sus pechos, y luego le tira de la barba y le da pinchazos, sin que él parezca inmutarse.

Finalmente la niña huirá convertida en una vieja bruja desnuda llevando su escoba.

Para purificar su cuerpo solo come lechuga, haciéndolo después de ponerse el sol, aunque no duda en darle parte de la misma a un conejo si aparece.

Pese a ello, un día uno de los frailes que acuden cada día a observar el ejemplo de Simón descubre que tiene más alimentos de los que dice, teniendo queso fresco y vino, aunque tras orar, el calumniador aparece poseído por el diablo y confiesa que fue él quien depositó las viandas en su bolsa, consiguiendo Simón exorcizarlo y sacarlo de su cuerpo.

En otra ocasión se le aparece el propio Jesucristo que le dice que no le gustan sus penitencias ni sus sacrificios y le pide que vuelva al mundo, aunque él se da cuenta de que se trata nuevamente del diablo, por lo que decide aumentar su sacrificio permaneciendo sobre un solo pie.

Entretanto su madre vive en una improvisada cabaña junto a él, aunque él no le hace caso alguno.

Un día aparece un ataúd que parece reptar sobre sí mismo, y dentro del cual está nuevamente Satanás en forma de mujer y con un pecho al aire. Le dice que le llevará a un largo viaje.

Aparece entonces un avión sobre el cielo y posteriormente la ciudad de Nueva York, terminando su viaje en una enorme discoteca donde los jóvenes bailan sus modernos bailes como si estuvieran poseídos por Satanás.

La mujer comienza a bailar con los jóvenes y cuando él le dice que volverá a su columna, ella le dice que está ocupada ya por otra persona, por lo que no le queda más remedio que aguantar esa nueva vida, mucho más dura que la del desierto, hasta el fin de sus días.

Calificación: 4