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Tata mía

España (1986) *

Duración: 106 min.

Música: Jacobo Durán Lóriga

Fotografía: Teo Escamill

Guión y Dirección: José Luis Borau

Intérpretes: Imperio Argentina (Tata), Carmen Maura (Elvira), Alfredo Landa (Teo), Xabier Elorriaga (Peter), Miguel Rellán (Alberto), Marisa Paredes (Paloma), Julieta Serrano (Magda), Enriqueta Carballeira (Amelia), Emma Suárez (Cristina), Paloma Gómez (Almudena).

Tras 17 años en un convento, Elvira va a ver a su Tata al pueblo de Aragón en que vive, y le confiesa que desea dejarlo, pues no puede convertirse en monja si le tiemblan las piernas cada vez que habla con un hombre, pidiéndole que vaya con ella a Madrid para ayudarla a enfrentarse a la vida exterior y, en especial, a su hermano Alberto.

Una vez en Madrid encuentran durmiendo en el sofá a Peter, un historiador inglés de origen español encargado de estudiar la figura del General Goicoechea, padre de Elvira, y al que esta le dio permiso para investigar sus papeles en contra de la opinión de Alberto que al verlo allí lo echa de casa.

Elvira tiene un vecino, Teo, con el que jugaban ella y su hermano y que se pasa el tiempo en la puerta del hospital para ver a las enfermeras, que le excitan tanto como a su perro.

Embelesada con Peter, Elvira va a visitarlo a la biblioteca y lo lleva a su casa, donde está a punto de acostarse con él, aunque se arrepiente en el último momento, explicándole él que su padre pasó un tiempo en la cárcel por su oposición a Franco y desea encontrar sus memorias, y Elvira decide ayudarlo trasladándose hasta Aragón, donde su padre pasó los últimos años de su vida y donde gracias al tío Bordetas, el hermano gemelo de Tata le da los escritos de su padre, que escondió para que Alberto no los destruyera.

Llama tras ello a Peter, pero como se pone al teléfono su novia le cuelga y en venganza entrega las memorias a la editorial, que cancela su compromiso con Peter ya que las memorias dejan obsoletas algunas de sus interpretaciones.

Gracias a Tata, Elvira consigue que Alberto acceda a entregarle su parte de la herencia esperando que tras conseguirla vuelva al convento, pero cuando se entera de que no es así y de que van a publicar las memorias de su padre acude a reprochárselo, pues cree que las memorias empañan la imagen de su padre para él que es profundamente franquista.

Tata debe mediar entre ellos, y, aprovechando que es el cumpleaños de Teo hace que entre con este y con su hermana en la tienda india de Teo en que jugaban de niños, y se reconcilian, aunque finalmente se vuelve a marchar enfadado al ver que ni su hermana ni Teo han madurado y siguen actuando como cuando eran niños.

Peter, que no desea tirar sus años de estudio por la borda llama a Elvira, y le pide a su novia que se marche mientras cena con ella.

Elvira acude dispuesta a todo y le dice a Peter que le gusta, pero cuando va al baño descubre un camisón escondido y decide marcharse, aunque esta vez no se vengará. Le encarga que anote él el libro de su padre, ya que es quien mejor lo conoce, viendo poco después la luz el libro acudiendo a su presentación importantes personalidades.

Durante la presentación del libro Tata come demasiados pasteles haciendo que su hermano enferme y muera, como ella enfermaba cuando él bebía, decidiendo tras el entierro no regresar a Madrid, aunque le da un regalo: un disfraz de enfermera.

Teo le contó que de niño pasó mucho tiempo internado en hospitales por las enfermedades, viviendo desde entonces obsesionado con las enfermeras.

También ella le hace un regalo a Tata: una medalla que es la mitad de una moneda de oro, igual a la que lleva ella, dándole a entender así que sabe que tuvo relaciones con su padre.

De vuelta a su casa Elvira va a ver a Teo vestida con su disfraz de enfermera y acabarán jugando a los médicos.

Calificación: 2